Cuando la economía rusa estaba en su cima, esperábamos una ola de compradores ansiosos por adquirir viñedos y châteaux en Burdeos. Sin embargo, esto nunca llegó a ocurrir. Cuando la economía japonesa atravesó su boom de crecimiento esperábamos lo mismo, pero salvo dos importantes excepciones esto nunca sucedió. Las dos excepciones son un 50% de la propiedad de Château Beychevelle, cuarto Grand Cru Clasee, Saint-Julien, así como Société Grands Millésimes de France, junto con Castel, y la compra y magnífica restauración de Château Lagrange, cuarto Grand Cru Classe, Saint-Julien, por Suntory. --- Para visualizar el resto del artículo tiene que ser suscriptor y estar registrado en la web ---
Tenga presente nuestras Condiciones de uso y si utiliza esta información recuerde citar siempre www.sevi.net y La Semana Vitivinícola como fuente.
|