“Cada marzo, la luz se proyecta desde San Lorenzo, descomponiendo en añiles los arcanos códices de la tierra. Nudosas manos de roble escriben con tinta de sarmiento sobre el pergamino del valle versos a una nueva primavera. Y en lo profundo, Distercio despierta”. Con este microrrelato, Laura Cabedo se ha alzado con el primer premio en la primera edición del Concurso de Microrrelatos Bodegas Florentino Martínez. Así, este texto acompañará la etiqueta de la botella a modo de glosa del vino que contiene, cuyo nombre Distercio, en honor a los montes de los que procede el roble y al Monasterio de San Millán, donde se escribieron las primeras glosas en castellano.
Según señalan desde Bodegas Florentino Martínez, la respuesta al certamen ha sido muy abundante, con más de 400 concursantes de toda España y de una quincena de países.
La convocatoria de este concurso está relacionada con el primer vino elaborado y criado en barricas de roble autóctono de los montes próximos a la bodega, en las estribaciones de la Sierra de la Demanda (Montes Distercios).
En segunda posición quedó Alicia Andrés, con el texto: “El viñador y el ermitaño se encontraron en un cruce de caminos entre el valle y el Monte Distercio. ‘Si catas mi vino abandonarás tu soledad’ afirmó el viticultor. ‘Si pruebas mi soledad conocerás el verdadero espíritu del vino’, le respondió el eremita”.
Por su parte, Mercedez Sáenz ocupó el tercer lugar en la clasificación con el microrrelato: “Cuando el Cárdenas ciñe con su gélido abrazo al roble elegido, se produce el milagro: de las abruptas raíces del Distercio germina el arcoíris. Y es entonces cuando la savia exaltada del valle se tizna de ocres. Y de morado almíbar los pámpanos”. --- Para visualizar el resto del artículo tiene que ser suscriptor y estar registrado en la web ---
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