Castilla-La Mancha cuenta ya con su nueva Ley regional sobre la Viña y el Vino una década después

 Publicado el Por Alfredo López

El consejero de Agricultura, Francisco Martínez Arroyo, defendiendo la Ley en las Cortes de Castilla-La Mancha. (photo: CARMEN TOLDOS)
El consejero de Agricultura, Francisco Martínez Arroyo, defendiendo la Ley en las Cortes de Castilla-La Mancha.

El Pleno de las Cortes de Castilla-La Mancha aprobó el pasado 28 de julio La Ley regional sobre el vino. El consejero de Agricultura y la ponente de la ley, Francisco Martínez Arroyo y la diputada socialista Joaquina Saiz, defendieron dicho proyecto de ley que salió adelante sin voto en contra en la mayor parte del articulado y en la exposición de motivos, tras rechazarse las 17 enmiendas de Ciudadanos (Cs) y las 10 del PP, que se abstuvieron.

Más en concreto, el proyecto de ley, impulsado por la Consejería de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural, llegó a la sesión después de ser tratada en Comisión de Agricultura el pasado día 12, cuando fueron aprobadas tres enmiendas (dos del Grupo Socialista y una de Cs) y se rechazaron otras 27 de los grupos de la oposición.

Los objetivos básicos de esta ley en la región con mayor masa vegetal vitivinícola del mundo, son ordenar el sector vitivinícola de la región, adaptándolo al marco normativo de la Unión Europea, con los objetivos de integrar en una única norma la regulación regional; “promover la calidad, el control y la trazabilidad de las producciones vitivinícolas”, así como “las figuras de calidad y el embotellado para incrementar el valor añadido de los productos”.

También potenciar la “la investigación, desarrollo, innovación y promoción del sector”, según consta en los primeros artículos de la ley y, además, pretende “vertebrar a todos los actores del sector en una estrategia común para su desarrollo”, hacer de este sector estratégico en la región un “eje vertebrador del mundo rural” y en la lucha contra la despoblación y, de paso, “actualizar el régimen sancionador”.

Para el consejero de Agricultura, Francisco Martínez Arroyo, Castilla-La Mancha recupera la Ley de la Viña del Vino, una normativa debatida en las Cortes regionales y que ha llegado de la mano del Gobierno regional y con el trabajo con todo el sector para “defender los intereses del sector más representativos de nuestra tierra”. “Es una ley de todos, no tiene aristas y representa los intereses de todo el sector vitivinícola castellano-manchego.
En su intervención en las Cortes, Martínez Arroyo remarcó que, “no deberíamos estar aprobándola hoy, debería estar en vigor” y es que la Ley anterior de la Viña y el Vino se derogó en el año 2012, con el Ejecutivo del PP, y Castilla-La Mancha “se quedó sin ley” por un “rodillo ideológico del bueno”, cuando es la región con más superficie del mundo, con más producto elaborado y más intereses económicos.

Lamentó que este 28 de julio se esté votando dicha ley, ya que supone que la región ha estado una década sin una normativa específica para el sector del vino, y admitió no entender nunca por qué se derogó “para quitar un canon a la Fundación de Tierra de Viñedos, que ya estaba suprimido cuando se derogó toda la ley, por lo que admitió no entender nunca ese argumento.”

Esta normativa llega justificada por la importancia del sector vitivinícola en Castilla-La Mancha, el más significativo del sector agroalimentario por sus implicaciones sociales, económicas, medioambientales, territoriales, culturales y patrimoniales, puesto que supone cerca del 5% por ciento, por sí mismo, del Producto Interior Bruto de la Comunidad, señaló el consejero.

Bodega del mundo 

Francisco Martínez puso sobre la mesa los datos que lo corroboran, como que más de 450.000 hectáreas de viñedo colocan a la región en la primera a nivel nacional en extensión; 80.000 familias están detrás, y es un cultivo que da empleo a 43.000 trabajadores y cuenta con 484 bodegas (205 de ellas cooperativas), con una media de producción de 23 Mhl por lo que “somos la bodega del mundo” y en la que “cada vez facturamos más, ganamos mercados”.
El Plan Estratégico del sector vitivinícola de Castilla-La Mancha, de febrero de 2019, analizó la situación del sector regional y propuso una “hoja de ruta” para garantizar su futuro a medio y largo plazo, incluyendo la creación de esta normativa, “resultado de trabajo del sector y con la academia de Castilla-La Mancha, con nuestra Universidad pública”.

De esta manera, recordó el consejero, “nos propusimos facturar 2.500 millones euros en 2025 y hoy facturamos ya 2.000 millones”. El viñedo, recalcó Martínez Arroyo, “vertebra la región y si no fuera por el sector del vino, Castilla-La Mancha no sería lo que es”.

La Ley de la Viña y el Vino intentará dar respuesta a las necesidades del sector vitivinícola y, paralelamente a esta ley, afirmó Martínez Arroyo hoy, se está trabajando en una nueva Ley de Calidad Agroalimentaria en Castilla-La Mancha, que se aplicará también al vino en las cuestiones que sean comunes al resto de productos agroalimentarios, sobre todo en las figuras de calidad.
Novedades destacadas
La nueva normativa, expuso Martínez Arroyo, incluye nuevas menciones en el etiquetado, distintas a las que se han tenido hasta ahora, como topónimos de mayor o menor ámbito que la Indicación Geográfica donde se encuentre la bodega.

De manera particular, el nuevo concepto de “vino de finca” se incluye por primera vez en España en una normativa, lo que permitirá elaborar por primera vez el vino con cepas de una bodega dentro de la misma Denominación de Origen, incluyendo este concepto y el de la D.O. en el etiquetado. 

En esta Ley queda también reflejada la autorización de nuevas variedades de vid en Castilla-La Mancha; se incluye prácticas enológicas que no estaban reguladas hasta ahora o la creación de una interprofesional del vino regional, a petición del propio sector.
En la misma, Martínez Arroyo destacó la apuesta por digitalización y, por primera vez en esta misma campaña, va a haber digitalización en los libros de bodega, algo que se va a ir incrementando, dentro del trabajo en esta línea impulsado por el Gobierno de la mano con la Universidad regional para que llegue a todo el sector la aplicación de la tecnología de bloques “blockchain” para identificar los productos desde el consumo al origen con un código QR.
El consejero de Agricultura también hizo referencia a la puesta en marcha de las nuevas ayudas para las cepas más viejas de la Comunidad, a las que se destinan 26 M€ dentro del Programa de Desarrollo Rural, a razón de unos 100 euros por hectárea, para aumentar la rentabilidad de un viñedo, “que si no, no lo tendría”.

El consejero justificó el rechazo a las enmiendas plantadas por Cs y PP, afirmando que algunas cosas que plantean estos grupos no pueden ser reguladas en una normativa autonómica, porque hay ya leyes europeas y nacionales, e incluso algunas invaden competencias de otras comunidades autónomas.

Insuficiente para PP y Cs

Emilio Bravo, diputado regional del PP, calificó el proyecto de ley de “necesario, pero tardío”, después de que Martínez Arroyo llevase 7 años ya en el cargo. Lamentó que no contemple de forma clara el control y la trazabilidad, ni un régimen sancionador claro que evite prácticas irregulares o reiteración d fraudes, ni que proponga medidas para mejorar el porcentaje de vino embotellado en la región que, en la actualidad, ronda el 10%, aspectos que este grupo, añadió, ha pretendido mejorar.

Por su parte, Elena Jaime, portavoz y diputada regional de Ciudadanos, estimó la norma insuficiente e incompleta, algo que quería evitar con la presentación de sus enmiendas, que fueron rechazadas por “el muro duro e impenetrable del PSOE.” Lamentó que no fueran aceptadas enmiendas como el silencio administrativo para los viticultores, que no se hayan endurecido las sanciones por fraude o que no se cree un sello de calidad para el vino ecológico, “porque parece que solo es una buena idea cuando se les ocurre a ustedes.

En cambio, para Joaquina Saiz, diputada regional socialista, el texto es una ley del sector para el sector, una ley para la ordenación del mismo e impulsar su rentabilidad, para proteger las figuras de calidad y para aumentar la proyección de los vinos al exterior, en la que, además, “se ha trabajado con todo el sector vitivinícola regional para que sea una norma de consenso, moderna y efectiva.”

Al debate de esta normativa en las Cortes autonómicas asistieron desde la tribuna del salón de plenos representantes de diferentes Denominaciones de origen de la región, como las DD.OO. La Mancha, Uclés, Manchuela o Ribera del Júcar; representantes de Cooperativas Agro-alimentarias, Asaja, UPA y COAG; de Adevin; de la Federación Española del Vino; de los sindicatos CC.OO. y UGT o de la propia Universidad de Castilla-La Mancha.


Tenga presente nuestras Condiciones de uso y si utiliza esta información recuerde citar siempre www.sevi.net y La Semana Vitivinícola como fuente.

0 Respuestas(s) a “Castilla-La Mancha cuenta ya con su nueva Ley regional sobre la Viña y el Vino una década después”

Comentarios disponibles para usuarios registrados