Topic: Packaging del vino

Vargas, la madera que sueña ser vino

 Publicado el por Vargas (colaborador)

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En una época en la que el ser humano convive con lo efímero, con imágenes mediáticas que expresan la aceleración de un ritmo de vida que afecta a nuestra convivencia, conviene parar para reflexionar sobre nuestros compromisos con la naturaleza, el cuidado del medio ambiente, lo simbólico e imaginado y, por qué no, con nuestros sueños.

El ser humano es un ser simbólico que necesita la imaginación para seguir construyendo la realidad.

En Vargas nada nos parece mejor que hacerlo gracias al vino. A su relación con la naturaleza y el medio ambiente, que lo soporta y a la vez lo crea. El vino, dotado de un potencial simbólico tan rico como su propio bouquet. El vino, que nos permite retomar nuestra relación con la naturaleza, de forma imprevisible, no repetitiva ni anticipada. Precisamente lo contrario que buscamos en nuestro día a día.

Por esa razón queremos contar a los lectores de La Semana Vitivinícola una historia de la madera que usamos para hacer nuestras cajas y estuches.

*Sopla un viento suave y el sol lanza destellos en las vías que atraviesan el Barrio de la Estación. Llega el último tren del día, bajan y suben viajeros, hay remolinos de abrazos y maletas. Se dispersan los que llegan, vuelve el silencio y, por un instante, parece que nada ha sucedido.

Pero huele a verano y fruta madura y, en ese momento mágico, cuando la caída de la tarde tiñe el lugar de sosiego y colores fascinantes, de pronto hay cosas que sueñan ser otras cosas, que sueñan ser lo que no son o lo que pueden ser. Y hay madera que sueña sentir y respirar.

Ahí mismo, en la estación, hay madera que ve pasar la vida, en las traviesas de esas vías sinuosas que contemplan el transcurrir de siglos y personas a su alrededor, temblando en cada traqueteo de un vagón hacia cualquier lugar.

Las traviesas también viajan, de vía en vía. Se cuentan unas a otras los destinos desconocidos que unen sin nunca visitarlos, las conversaciones e historias que se escurren sobre ellas al paso del tren, como un rastro remoto de vapor y hollín.

En alguna casa cercana suenan notas cálidas, vibrantes y saltarinas, de una guitarra que un día también fue solo madera pero quiso ser música y ahora arranca voces, sentimientos y aplausos. Como la de los violines y las violas, los pianos, las flautas y hasta las castañuelas.

Madera que es diario de vida porque guarda secretos en puertas y ventanas, atesora recuerdos, noticias felices, ausencias y algún llanto en cajones de cómodas, en cabeceros de camas y en escritorios cubiertos de papeles y lápices.

Y también, en algún rincón de esa casa o de cualquier otra, hay madera-balancín que sueña ser caballo de carreras, de indio o de vaquero, correr por praderas infinitas y sentir la velocidad, la libertad y la lluvia, el peso del jinete en el lomo y el crujir de la tierra bajo los cascos.

Madera que edifica fantasías, que construye barcos pirata y patas de palo y vive mil aventuras en parajes lejanos y exóticos. Madera que surca mares, lucha contra tormentas, recorre islas solitarias y descubre tesoros.

En esas historias infantiles, incluso, hay madera que se convierte en marioneta y después en niño, gracias al amor infinito y las manos expertas de un carpintero de cuento que huía de la soledad. Madera querida y cuidada, como un hijo.

Y, todavía más allá, detrás de esas casas, cerca del río, hay madera que sueña lo que ha sido: un ciclo infinito de flor, fruto, semilla, brote y, ahora, árbol que se mece bamboleante y conversa con quien pasea en un susurro de hojas y trinos.

Madera que acaricia el cielo con sus ramas y que ha sido herida por las estaciones tantas veces que sus nudos y sus vetas saben mucho de otras épocas, cuando todo era más lento, más indómito, puede que también más sencillo.

Sobre todos estos sueños hechos de astillas va descendiendo el sol que baña de vida la Rioja Alta, sus meandros, sus sierras, sus campos y sus pueblos, en un atardecer que moldea el paisaje y es moldeado por sus gentes.

En esos últimos minutos antes de que termine el día, escondida entre las viñas donde se alargan las sombras vespertinas, una madera sueña ser saboreada, olida, compartida y hasta derramada en un descuido, en un brindis lleno de sonrisas por pasados, presentes y futuros felices.

Madera que sueña ser el líquido más preciado en una copa, revolotear contra las paredes de cristal, soltar sus aromas y ser bebida, para formar parte de ti, de tus recuerdos en esta tarde casi noche de verano, donde aún resuena el tren a lo lejos.

Vargas, la madera que sueña ser vino.

*Esta historia fue publicada en junio de 2018 en un cuaderno editado por Vargas para homenajear el Barrio de la Estación de Haro y a sus bodegas centenarias.

Más información en www.vargas.es

Estrategia de packaging para aumentar ventas, reducir costes y minimizar riesgos

 Publicado el por DS Smith (colaborador)

Javier Hermida. (photo: )

Javier Hermida.

DS Smith, líder en Europa en la fabricación de embalajes, con presencia en 37 países, 29.000 colaboradores y con más de 200 centros de producción, está especializada en el diseño y fabricación de embalajes avanzados, además de ofrecer un servicio adecuado a las circunstancias locales, teniendo presencia cerca de las instalaciones de los clientes. Para maximizar las oportunidades que ofrece el packaging, en este caso para el sector vitivinícola, tanto en aspectos técnicos relacionados con la protección del producto, económicos para evitar y reducir costes sobrevenidos y de imagen, para incrementar ventas, Javier Hermida, director comercial de la planta de DS Smith en Madrid, considera esencial contar con una adecuada estrategia integral en packaging.

El packaging “ha de estar orientado al negocio en global, teniendo en cuenta todas las áreas a las que afecta de nuestro cliente (compras, marketing, producción, logística, ...)” y para eso es esencial contar con un socio como DS Smith, que sea capaz de evaluar todo el proceso de packaging (diseño, cadena de suministro, procesos de producción, …) para ayudarnos a tomar las decisiones oportunas. “Analizamos todo el proceso, puesto que se pueden optimizar costes en todas las operaciones”, señala Hermida. Por ejemplo, “sabemos que el espacio es coste”, por ello DS Smith cuenta con un nuevo diseño de onda en el cartón que permite ahorros del 20% del espacio “en camión y almacén”. “A nadie le interesa almacenar, ni transportar aire”.

DS Smith cuenta con un departamento de diseño, tanto gráfico, como de concepción y estructura del packaging, con capacidad de impresión en flexografía y offset. Tenemos que aprovechar el packaging como elemento de comunicación: “tienes que conseguir captar la atención del cliente final y las oportunidades se miden en décimas de segundo, el embalaje tiene que aplaudir”.

En cuanto a los riesgos, el especialista señala que hay muchos “costes ocultos”, que conviene conocer para poder atajar, por ejemplo, se está incrementando de forma importante la exportación, y por lo tanto, “debemos tener en cuenta que los procesos de transporte son más largos y con condiciones muy variables, que pueden generar contratiempos y perjuicios económicos”. DS Smith dispone de herramientas innovadoras que desarrollan embalajes que contemplan estos aspectos críticos de concepción.

La firma, y como elemento diferenciador en el sector del Packaging, cuenta con una división propia especializada en la construcción de maquinaria para formado, encajonado y llenado (Packaging System) que, tras analizar las necesidades de los clientes, propone la solución más óptima en productividad, mantenimiento y seguridad, “aparte de la posibilidad de que nuestra maquinaria puede trabajar con embalajes más originales en imagen y más óptimos en costes”.

DS Smith ha sido testigo de excepción del incremento del e-commerce a través de los canales de venta online y se ha posicionado como referente. “El packaging en el comercio online tiene requisitos propios”, explica Javier Hermida, quien incide en que uno de los aspectos más importantes es minimizar las mermas (el embalaje sufre mucho más que en la distribución tradicional), aparte de que se debe aprovechar para maximizar la imagen del vino. “Un punto a tener en cuenta es que en e-commerce no debemos olvidar trabajar la opción de la devolución del producto, por ello nosotros ofrecemos soluciones al respecto”, incide. DS Smith, “más que un proveedor al uso, se convierte en un asesor en continuo, que genera propuestas generales de valor al cliente”, sentencia.

Más información en www.dssmith.com

Bag-in-Box®, envases con un mínimo impacto ambiental

 Publicado el por Smurfit Kappa (colaborador)

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Smurfit Kappa Bag-in-Box se esfuerza constantemente en mejorar sus productos, incluyendo en materia de desarrollo sostenible y reciclaje. En un momento en el que el mundo se plantea la relación entre envasado y medioambiente, Smurfit Kappa aspira a ofrecer a sus clientes envases con un mínimo impacto medioambiental. Esta aspiración se ha convertido en un factor clave en la actividad de la empresa. Actualmente todos los procesos de investigación, desarrollo y mejora de productos y componentes integran plenamente los principios del desarrollo sostenible para reducir o mejorar el impacto medioambiental del sistema Bag-in-Box® y de sus componentes. Estamos 100% comprometidos con la filosofía de la economía circular y compartimos la idea de que los materiales y sistemas de recogida, selección y reciclaje de residuos deben mejorarse para reducir la contaminación y las emisiones de dióxido de carbono.

Así pues, procuramos reducir nuestro impacto medioambiental de todas las maneras posibles.

Aunque en la actualidad el foco está puesto en el final de la vida útil de los envases, es importante tener en cuenta el ciclo completo y no únicamente su final. Bag-in-Box® es actualmente una solución de envasado con múltiples ventajas medioambientales.

- Se compone en un 80% de cartón ondulado completamente reciclable y solo un 20% de plástico. Ambos elementos son fáciles de separar tras el consumo del producto (sin ninguna pérdida gracias a la flexibilidad del envase). El cartón ondulado es 100% reciclable y biodegradable. El 82% de los envases de papel se reciclan en Europa.

- El Bag-in-Box® no es un envase individual de un único uso. No debe considerarse como tal, ya que los Bag-in-Box® tienen una capacidad de entre 1,5 L y 20 L y, una vez abiertos, se utilizan durante varias semanas.

- Un BIB con una capacidad de 3 litros pesa tan solo 179 gramos: 144 gramos de cartón ondulado y 35 gramos de plástico (incluyendo la bolsa y el grifo). En Europa, con un total de 20 millones de toneladas de envases plásticos al año, la solución Bag-in-Box® representa aproximadamente un 0,4%, esto es, 80.000 toneladas, una cifra pequeña en relación a la cantidad de envases plásticos flexibles, que es de un millón de toneladas al año.

- Bag-in-Box® es un excelente ejemplo de reducción del envase. Un BIB de 3 L equivale a 4 botellas de vidrio. Ejemplo: un Bag-in-Box® de 10 L pesa solo 359 g (59 g la bolsa y 300 g la caja), mientras que un bidón de 10 L pesa 2,5 kg y las 13,3 botellas necesarias para envasar 10 L de vino pesan hasta 5,5 kg; a saber, 15 veces más. Además, en los últimos años, nos hemos esforzado en reducir el material utilizado, como el grosor del film o las dimensiones del grifo sin alterar las altas prestaciones de nuestros productos.

El 80% de un BIB es cartón completamente reciclable.

El 80% de un BIB es cartón completamente reciclable.

Además, estamos ante el envase con mejor huella de carbono en su categoría según un análisis de ciclo de vida (ACV). Tomemos como ejemplo el sector del vino. La huella de carbono de una botella de vidrio de 75 cl clásica es de 875 kgCO2 mientras que la de un Bag-in-Box® de 5 litros es tan sólo de 170 kgCO2, esto es, 8 veces menos.

En la actualidad los análisis de ciclo de vida (del inicio al final de su vida útil) son los estudios más completos para evaluar el impacto total de un envase en el medioambiente, En un estudio realizado en 2010 por BioIntelligence, Bag-in-Box® presentó claramente los mejores resultados en cuanto a potencial de calentamiento global, utilización de agua, utilización de energía primaria, agotamiento de recursos abióticos y acidificación de la atmósfera. De media el 90% de la huella de carbono alimentaria proviene de los alimentos envasados y solo un 10% del envase (fuente CITEO). Utilizar un envase que impida el desperdicio es, de hecho, mejor para el calentamiento global que no utilizar ningún envase.

Gracias al Bag-in-Box® se optimizan también la cadena producción y la cadena logística.

El transporte de BIB plegados requiere seis veces menos vehículos que el transporte de botellas clásicas de vidrio de 75 cl; por 1.000.000 de litros, hacen falta 36,8 camiones en el caso de las botellas frente a 6,4 camiones en el caso del BIB. Por otro lado, hemos adaptado los centros de producción para optimizar el transporte: por ejemplo, nuestra fábrica de Ibi (Alicante) ha integrado la producción de grifos y bolsas (próximamente también el film) generando un ahorro de más de 250 camiones, que habrían recorrido 343.000 km al año. Las dimensiones de los productos también se mejoran para reducir el consumo de materia prima, sin alterar sus prestaciones mecánicas y de barrera.

La producción de BIB ofrece igualmente múltiples ventajas respecto a la producción de botellas de vidrio, en particular en cuanto a consumo de energía y agua. Además nos esforzamos por que nuestras fábricas sean a cada vez más modernas y eficientes aplicando las normas medioambientales más estrictas. De hecho, varias de nuestras 8 fábricas en todo el mundo ya cuentan con la certificación ISO 14001 de gestión medioambiental, la cual se basa en el principio de mejora continua de la eficiencia medioambiental mediante el control de los impactos de la actividad de la empresa en su entorno.

Pese a todas estas ventajas medioambientales de Bag-in-Box®, somos conscientes de que queda mucho por hacer. El Bag-in-Box® es un envase muy técnico y sujeto a una estricta normativa que requiere un alta barrera contra el oxígeno, excelentes prestaciones mecánicas y, sobre todo, ser apto para el contacto alimentario (hoy por hoy, los materiales biodegradables o 100 % reciclables simplemente no han alcanzado este nivel de efectividad y el desarrollo de nuevos materiales requiere tiempo con el fin de garantizar su seguridad alimentaria).

Banco realizado con los residuos de tapones y BIB de la planta de Ibi.

Banco realizado con los residuos de tapones y BIB de la planta de Ibi.

Nuestra empresa se adhiere a la estrategia del grupo Smurfit Kappa en materia de desarrollo sostenible adoptando sus requisitos y compromisos. Nuestra prioridad es minimizar el impacto medioambiental de nuestras operaciones y en todas las etapas de la vida útil del producto: desde el suministro de la materia prima hasta el reciclaje, pasando por la fabricación y la distribución. Creemos que gracias a nuestros esfuerzos incesantes, en particular en materia de innovación de productos y procesos, Smurfit Kappa Bag-in-Box reducirá de forma progresiva y continuada su impacto medioambiental en el mundo. El desarrollo sostenible y las innovaciones orientan nuestra actividad, nuestra forma de trabajar y crean valor añadido tanto para la empresa como para el entorno en el que nos movemos. Si tomamos como ejemplo el film, en los últimos 15 años hemos logrado reducir el grosor medio de la gama en un 15% aproximadamente, y no solo no hemos alterado su efectividad, sino que hemos mejorado sus propiedades de barrera contra el oxígeno y sus prestaciones mecánicas.

Colaboramos con diferentes organizaciones en el ámbito de la Economía Circular en Europa:

- Ceflex, una asociación de más de 100 agentes de toda la cadena de valor del envase flexible, incluyendo a empresas de reciclaje y marcas. Ceflex trabaja en temas técnicos relacionados con los materiales, los procesos de selección y reciclaje, las nuevas tecnologías de reciclaje, etc.

- Elipso, la organización del envase plástico en Francia.

- Adelphe, empresa de servicios a empresas del sector del vino implicadas en el reciclaje, ha creado un grupo de trabajo sobre Bag-in-Box® para vino, del que evidentemente formamos parte. Próximamente, Adelphe llevará a cabo ensayos reales de comportamiento del Bag-in-Box® en un centro de selección y reciclaje.

Los diferentes actores con los que trabajamos, en particular nuestros proveedores, cuentan con reconocimientos en materia medioambiental (FSE4Good, Carbon Trust, GRI) y trabajan constantemente por mejorar la calidad y el impacto de sus productos. Nuestro cartón también está certificado:

- FSC, garantía de responsabilidad medioambiental y social;

- PEFC, que es la certificación forestal: respeto de las dinámicas medioambientales, sociales y económicas del bosque;

- El sello SFI® (Sustainable Forestry Initiative®), que indica a los consumidores que la madera y el papel de los productos que están comprando proceden de bosques gestionados sosteniblemente, a través de una verificación independiente y rigurosa.

Exploramos todos los enfoques posibles para mejorar globalmente nuestra estrategia de desarrollo sostenible:

- Investigación y desarrollo con nuestros proveedores y socios (grandes empresas de la industria del plástico) sobre nuevos materiales más reciclables. Monitoreo continuo del mercado en busca de innovaciones.

- Investigación aplicada: participamos en dos proyectos europeos para el desarrollo de un Bag-in-Box® biodegradable: ForDemetra, proyecto en colaboración con Smurfit Kappa Papier y MUSIC-PLA Projet en colaboración con IPC.

- Por el momento, alrededor del 87% de nuestros residuos son tratados gracias a nuestros socios del sector de la selección y el reciclaje de residuos. Por ejemplo, en Buenos Aires, reciclamos y transformamos nuestros residuos en energía de manera autónoma y en la propia fábrica (antigua fábrica Baguin) y reutilizamos nuestros residuos al máximo, dentro de lo económica y técnicamente posible. En nuestra fábrica de Ibi, hemos conseguido producir un banco únicamente a partir de nuestros residuos de producción (80% de polipropileno reciclado procedente de los residuos de producción de grifos y 20% de residuos de producción de bolsas).

Estamos plenamente implicados en nuestro camino hacia la economía circular y compartimos la idea de que los materiales y sistemas de recogida, selección y reciclaje deben mejorarse para reducir la contaminación plástica y la cantidad de residuos que se envían al vertedero.

Por último, en los próximos años, Smurfit Kappa Bag-in-Box® seguirá invirtiendo mucho en investigación, así como en la mejora de los procesos, ya sea de producción o venta, en las materias primas e incluso en sus empleados, con el objetivo final de reducir siempre su impacto medioambiental e integrarse cada vez más en una dinámica de economía circular limpia e inteligente.

Más información en www.smurfitkappa.es/baginbox

Las tres trampas del diseño de la etiqueta de vino

 Publicado el por Juan Park (colaborador)

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Deberíamos dedicar más tiempo a hablar de forma crítica sobre las etiquetas de los vinos porque son más importantes que nunca, y las mal ejecutadas pueden ser desastrosas para su negocio. ¿Por qué algunas etiquetas conectan con los consumidores y otras los dejan fríos? ¿O por qué hay etiquetas que funcionan a la perfección en un mercado, pero fracasan en otro?

La etiqueta de vino tiene un papel central en la comercialización del vino, pero, salvo algunas excepciones notables, a menudo es lo último en lo que un productor piensa al elaborar un producto. Sin embargo, los datos sugieren que el diseño y el etiquetado son más importantes para los consumidores ahora que hace 10 años. Casi con seguridad incluso más de lo que están dispuestos a admitir, ya que los estímulos visuales desempeñan un papel central para ayudar a nuestros cerebros a tomar decisiones de forma inconsciente.

A continuación, información para suscriptores.

Uva, hasta en la etiqueta del vino

 Publicado el por SeVi (colaborador)

 (photo: Dudu photography)

Las nuevas añadas del vino ecológico Granza (Bodegas Familiares Matarromera) lucen etiquetas nuevas fabricadas con un papel ecológico elaborado a partir de residuos de uva. Granza es la primera marca agroalimentaria española en utilizar este tipo de etiquetas. El “Grape Touch”, que es como se denomina este papel está elaborado con residuos de uva para reemplazar el 15% de pulpa de árbol virgen, de tal forma que se utiliza como materia prima natural para elaborar las etiquetas, que confiere a las mismas una textura y un aspecto muy distintivo. La  materia prima utilizada son subproductos de uva, fundamentalmente orujos de uva, es decir la piel, la pulpa y las pepitas de las uvas (que normalmente se procesan como rellenos en alimentos para animales, fertilizantes o vertidos) que se extraen tras el proceso de vinificación y destilación. Esta marca  cuenta con tres vinos ecológicos elaborados en denominaciones de origen de referencia en nuestro país: Granza Eco Verdejo 2016, Granza Eco Roble Ribera del Duero 2016 y Granza Eco Roble Toro 2013.