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La importancia de los análisis acreditados en enología

 Publicado el por Andrea Aguado (Laboratorios Excel Ibérica) (colaborador), Antonio Palacios (Laboratorios Excell Ibérica y Universidad de La Rioja) (colaborador), David Carrillo (Laboratorios Excell Ibérica) (colaborador), Ixone Borinaga (Laboratorios Excell Ibérica) (colaborador), Fernando Laurent (Laboratorios Excell Ibérica) (colaborador), Elvira Zaldívar (Laboratorios Excell Ibérica) (colaborador)

Artículo completo con tablas y figuras en pdf adjunto.

No todos los laboratorios tienen acreditación bajo la normativa ISO17025. Ser poseedor de dicha marca de calidad implica mucho más que un bonito logo colocado en la cabecera de los informes analíticos. Laboratorios Excell Ibérica S.L. es una empresa dedicada al análisis de vinos y asesoramiento en el sector enológico, donde se llevan a cabo diversas tareas tales como controles de calidad, análisis químicos y microbiológicos con tecnología de última generación, así como análisis sensoriales y participación en proyectos de I+D. El laboratorio se encuentra certificado y acreditado por ENAC (Entidad Nacional de Acreditación) para algunos de sus ensayos, así entre sus alcances se encuentran la detección y cuantificación de Haloanisoles y Etilfenoles mediante cromatografía de gases y espectrofotometría de masas. ENAC es una entidad privada independiente y tutelada por el Ministerio de Ciencia y Tecnología, cuya función es coordinar y dirigir en el ámbito nacional un Sistema de Acreditación conforme a criterios y normas internacionales.

Pero, ¿cuáles son las ventajas de los ensayos acreditados? La acreditación certifica entre otros requisitos que el laboratorio sigue una normativa específica de ensayo, utilizando instrumentación homologada y calibrada y proporciona valor y veracidad a los resultados. Además, la acreditación reconoce formalmente que el laboratorio es competente para la realización de los ensayos in situ con los alcances en los que ha sido acreditado. También se certifica al cliente que el personal, la instrumentación y la normativa empleada han sido previamente evaluados por un exigente control de calidad independiente. Dicho organismo realiza exhaustivas evaluaciones en los laboratorios y revisa los factores determinantes en la obtención de resultados fiables y señala aquellas áreas que requieren algún tipo de mejora mediante auditores especializados. Posteriormente, establece un seguimiento de los aspectos a corregir para tener la seguridad en todo momento de que los problemas detectados se han solucionado.

Por lo tanto, elegir un laboratorio de ensayo acreditado garantiza unos resultados fiables y un fuerte compromiso con la mejora continua en el servicio. En la actualidad, esto se está convirtiendo en una necesidad teniendo en cuenta que la normativa cada vez es más exigente en materia de calidad y seguridad y el mercado más competitivo.

Por otra parte, la norma ISO/IEC 17025:2005 “Requisitos generales para la competencia de los laboratorios de ensayo y calibración” demuestra que el laboratorio es capaz de producir resultados técnicamente válidos y maneja un sistema de gestión de la calidad correctamente implantado. Entre otros aspectos recogidos por los requisitos de la normativa de calidad se encuentran el control de documentación para su revisión, aprobación, emisión y corrección de los mismos, incluyendo solicitudes, ofertas, contratos, subcontratación de ensayos, tipos y frecuencias de calibración, así como una adecuada supervisión en la compra de servicios y suministros. Se obliga también a gestionar reclamaciones, la apertura de acciones preventivas que minimicen la aparición de desviaciones, la gestión de no conformidades, que implica realizar un análisis de las causas de la desviación así como la selección, implementación y seguimiento de las acciones correctivas. Se deben realizar de forma adicional auditorías internas una vez por año como mínimo.

Los requisitos de la normativa no solo abarcan cuestiones de gestión y organización del laboratorio, garantizan que este cumple con los requisitos técnicos incluidos en el alcance de acreditación. Un ensayo acreditado implica que necesariamente ha sido validado a nivel de metodología y se han tomado medidas para garantizar su trazabilidad desde que la muestra es registrada en el laboratorio. Así mismo, implican la realización de cálculos quimiométricos para el establecimiento de la incertidumbre y rango de medida de la técnica (desde el límite de detección a la concentración máxima de la medida, asegurando repetitividad, reproducibilidad y fiabilidad en la cuantificación del analito).

Igualmente, los requerimientos de calidad también implican que el laboratorio disponga de:

-  Una adecuada y continua formación del personal, garantizando que todos los técnicos dispongan del conocimiento y manejo de la técnica desarrollada.

-  Los equipos son sometidos a un mantenimiento programado y son recalibrados de forma frecuente.

- En cada secuencia analítica se descarta la posibilidad de falsos negativos o positivos mediante controles internos y muestras blancas.

- Es evaluada la sensibilidad de los equipos de forma periódica para asegurarse de poder visualizar los analitos en los límites de detección y cuantificación establecidos.

- La participación periódica en ejercicios interlaboratorio minimiza la posibilidad de un error o sesgo del método. Dicha participación implica que los resultados de dichos ejercicios sobre muestras certificadas son evaluados por un organismo imparcial e independiente frente a los resultados de otros laboratorios.

Ejemplos de ensayos acreditados:

Exponemos a continuación un par de ejemplos propios.

- Ensayo para la cuantificación de Etilfenoles, en el que se lleva a cabo una preparación de un patrón interno de una concentración conocida, un control positivo cercano a los límites de detección y cuantificación y se cuantifica mediante una calibración previa que ha estado sujeta a varios criterios de linealidad.

- Ensayo para la determinación de Anisoles con documentos normativos de referencia (UNE 56930:2005 para tapones de corcho: determinación del 2,4,6-tricloroanisol transferible y Resolución OIV/OENO 296/2009: determinación del 2,4,6-tricloroanisol en vino). En este ensayo, al igual que con los etilfenoles, también se prepara un control positivo mediante muestras de referencia o patrones certificados de concentración conocida para cada uno de los compuestos analizados (tricloroanisol, tetraclorosanisol, tribromosanisol y pentacloroanisol). Además, dado que la quimiometría ha de calcularse por parte del laboratorio, los límites de detección y cuantificación son diferentes según se trate de una matriz de vino, corcho o madera.

Evidentemente, optar por un laboratorio acreditado presenta una serie de ventajas, tanto para los clientes como para las autoridades reguladoras y también para el propio laboratorio. Ante la posibilidad de un litigio, es una clara forma de demostrar que la empresa ha adoptado todas las precauciones a su alcance a la hora de seleccionar y contratar un laboratorio competente.

Conceptos básicos de quimiometría en ensayos acreditados:

La quimiometría es una ciencia muy compleja, pero los conceptos básicos y fundamentales a manejar son los siguientes:

- Límite de detección (LD) es la magnitud mínima que puede detectarse en un ensayo, pero no cuantificarse con un valor exacto. Por tanto se puede decir que el límite de detección es aquella concentración que proporciona una señal en el instrumento significativamente diferente de la de una muestra blanca (señal de fondo).

- Límite de cuantificación (LC) es la magnitud mínima que puede determinarse con un nivel aceptable de exactitud. De los distintos métodos para obtener el LC el más utilizado es el que calcula la cantidad promedio de analito que proporciona una señal igual a la señal del blanco más diez veces su desviación estándar.

- Incertidumbre de la medida (I), que se puede definir como un parámetro asociado al resultado de una medición que caracteriza la dispersión de los valores que pueden ser atribuidos a la propia medida, teniendo en cuenta tanto los errores aleatorios como sistémicos. Por tanto, la incertidumbre es un intervalo dentro del cual se encuentra el valor verdadero de la magnitud a medir. Para calcular la incertidumbre se deben sumar las incertidumbres elevadas al cuadrado debidas a la precisión del equipo, la trazabilidad de las medidas de un estándar y el sesgo de la medida.

Continuando con los dos ejemplos anteriores, en los ensayos acreditados de Etilfenoles y Anisoles extraíbles, los límites de detección y cuantificación e incertidumbres (I) asociadas son los que figuran en la Tabla 1.

Lo significa que por debajo de 19,0 µg/l de 4-etilfenol y 7,0 µg/l de 4-etilguayacol solo se puede decir que los Etilfenoles correspondientes se encuentran en la muestra por debajo de sus límites de detección (<LD). Desde estos niveles hasta 34,0 µg/l de 4-etilfenol y 15,0 µg/l de 4-etilguayacol es lo que se conoce como “trazas”, hay presencia pero no se puede cuantificar. Los valores superiores a los límites de cuantificación (LC) estarían además sujetos a unas incertidumbres que marcan un rango de medida (ver Tabla 1 y Gráfico 1) en el que se encuentran los valores reales.

En el caso del 2,4,6-Tricloroanisol, por debajo de 0,6 ŋg/l solo se puede decir que el TCA se encuentra por debajo de su límite de detección (<LD). Desde este nivel hasta 1,4 ŋg/l de TCA son “trazas”; hay presencia, pero no se puede cuantificar. Los valores superiores al límite de cuantificación (LC) estarían sujetos además a una incertidumbre del 11% (ver Tabla 2 y Gráfico 1). Lo importante de estas cifras no son lo bajas que sean, en realidad lo único que cuenta es que hayan sido calculadas en base a modelos matemáticos validados y no fruto de lo que uno piensa a priori observando picos cromatográficos.

Caso práctico de límites de cuantificación en bodega y su importancia:

El caso que se expone a continuación es un estudio real de seguimiento durante dos años de un problema de contaminación por parte de Brettanomyces en el parque de barricas de una gran bodega. El objetivo es mostrar de una forma empírica cuándo el problema hubiera sido descubierto por la bodega dependiendo de los diferentes métodos analíticos que se pueden aplicar a nivel de control de calidad en el marco del tipo de contaminante microbiano referido.

En el Gráfico 2 se muestran los datos que serían conocidos si el problema es descubierto mediante análisis sensorial (umbral sensorial de 460 µg/l) (todo excepto el área coloreada con un nivel de intensidad 1/4). De la misma forma los datos a conocer cuando se aplican medios de cultivo selectivos (sensibilidad > 1000 ufc/ml) (todos excepto el área coloreada con intensidad 2/4). El caso de los análisis de cromatografía de gases y espectrometría de masa (LC de 34 y 15 µg/l respectivamente para EF y EG) (todos excepto el área con intensidad 3/4). Por último,  se puede observar la parte visible, que es casi todo el gráfico, cuando se realizan ensayos microbiológicos mediante la técnica de biología molecular llamada PCR a tiempo real (sensibilidad > 5 ufc/ml) (todo excepto el área coloreada con intensidad 4/4).

Las ventajas tecnológicas representadas de esta forma son muy evidentes a nivel de la capacidad de reacción que se ofrece a la bodega. En cuestión de tiempo, mediante cata pasan 20 meses desde el inicio del problema de contaminación hasta su identificación. Con medios de cultivo selectivo pasan 10 meses. Mediante cromatografía de gases/espectrometría de masas son 7 meses lo que se demora el descubrimiento de la situación real y con PCRtr prácticamente se logra desde el comienzo de la amenaza. De ahí la importancia de conocer los aspectos quimiométricos de los análisis utilizados en bodega para evaluar a nivel de riesgos donde nos encontramos, estamos hablando de una anticipación de hasta casi dos años.

Conclusiones

1. Los ensayos acreditados aportan fiabilidad en sus resultados, ya que los procedimientos analíticos obligan a desarrollar controles de calidad en cada serie analítica, empleándose patrones internos certificados que aseguren la identificación y cuantificación de cada analito y realizándose periódicamente ejercicios inter-laboratorio; la aplicación de los cálculos quimiométricos correspondientes hacen el resto a nivel de la exactitud ofrecida.

2. En casos de evaluación de resultados de programas de I+D, seguimientos de calidad del vino y resolución de litigios, los informes acreditados emitidos por laboratorios certificados mediante la ISO 17025, alcanzan un valor no solo numérico, sino de credibilidad y validación gracias a que se tienen en cuenta todas las variables que pueden afectar en forma de error al resultado.

3. No se trata por lo tanto de una carrera a ver quién puede emitir informes con los límites de detección y cuantificación más bajos, sino de ofrecer ensayos con la mayor precisión y exactitud posible; tampoco es una cuestión de intenciones manifestada a pie de tabla de resultados. Si los parámetros quimiométricos se encuentran amparados por una acreditación oficial, no es que sean más creíbles, es que están fehacientemente demostrados frente a auditores profesionales formados en las normas ISO (International Organization for Standardization).

4. Por otra parte, es más importante de cara al valor final del ensayo la calidad intrínseca de la medida que la “apnea” analítica (a ver quién es capaz de llegar más bajo). Al igual que la dosis hace el veneno, la concentración real de algo en el vino, es lo que marca la diferencia.

Proponen estrategias de adaptación del viñedo ante el cambio climático para seguir siendo competitivos

 Publicado el por SeVi (colaborador)

La selección varietal es una de las claves de la adaptación de la vitivinicultura ante el desafío del cambio climático. (photo: )

La selección varietal es una de las claves de la adaptación de la vitivinicultura ante el desafío del cambio climático.

Un reciente estudio realizado por investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), en colaboración con la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), ha explorado en todo el territorio español varios índices bioclimáticos que contribuyen a definir la cantidad de uva producida y su calidad, factores clave para analizar la competitividad de la producción de viñedo.

Los resultados indican que, con vistas a afrontar un previsible aumento de temperatura, así como un descenso de precipitaciones, “será necesario adoptar medidas de adaptación de los viñedos a las nuevas condiciones para mantener la competitividad”. En opinión de los investigadores, estas medidas serán más necesarias en los viñedos de la mitad sur peninsular. Además, la recomendación de los expertos es que para que la adaptación sea más eficaz, las acciones individuales de los productores “deberán favorecerse con acciones políticas”.

Con más de un millón de hectáreas de terreno dedicadas a viñedos, España es el primer país del mundo en superficie destinada a este tipo de cultivo. Además, ocupa el segundo puesto como país exportador de vino, después de Italia, y en términos de producción, es el tercero tras Francia e Italia. La producción de vino en España data del año 1200 antes de Cristo y es una actividad con implicaciones económicas y culturales muy importantes. En este contexto, estudiar cómo garantizar la competitividad de este sector en una situación de cambio como la que predicen las proyecciones climáticas durante los próximos años se convierte es una necesidad. Este ha sido el objetivo del trabajo que han llevado a cabo investigadores del Centro de Estudios e Investigación para la Gestión de Riesgos Agrarios y Medioambientales (CEIGRAM), un centro mixto de la UPM, la Entidad Estatal de Seguros Agrarios (Enesa) y Agromutua-MAVDA.

El clima define la tipicidad de los vinos y las estrategias de producción de uva. Debido a esta dependencia, es necesario evaluar las consecuencias del cambio climático tanto en la calidad de la uva como en el potencial productivo de la viña, ya que parece probable que acabe influyendo, en primer lugar, en el rendimiento económico de la explotación y segundo, en la capacidad del sector vinícola para competir en el mercado internacional.

Las proyecciones climáticas para dentro de 50 años prevén un aumento de las temperaturas, un descenso de las precipitaciones y un gran aumento de las olas de calor y sequía en gran parte de la península ibérica. Pero, además, predicen efectos locales heterogéneos debido a la compleja topografía. Para poder anticiparse a los posibles riesgos para el cultivo de vid en los próximos años, es necesario estudiar de forma combinada la información climática con el estudio geográfico de los principales índices de zonificación vitivinícola.

Una vez abordado así el problema, el estudio de los índices bioclimáticos describe para  56 denominaciones de origen protegidas de vinos de España “consecuencias potenciales muy complejas para el viñedo”, según explica la investigadora Ana Iglesias.

Las buenas noticias en zonas muy concretas es que el aumento de temperatura alarga el ciclo de la planta y reduce el riesgo de heladas, mejorando el rendimiento y posiblemente la calidad de la uva en zonas con vinos de alto grado de acidez por falta de maduración. Pero, si el aumento es excesivo, la duración del periodo de crecimiento se acorta y esto tiene un efecto negativo en la calidad de las bayas al ocasionar un exceso de madurez y azúcares en la uva.

En opinión de los investigadores, “en los Valles del Tajo, Guadiana, Guadalquivir y costa del sudeste, las condiciones futuras son un gran reto para el viñedo, sobre todo desde el punto de vista de calidad. En otras zonas productoras, como el valle del Duero, valle del Ebro, Galicia y Cataluña, las dificultades para producir vinos de calidad tal vez sean menores, pero es indiscutible la necesidad de cambiar o adaptar el cultivo al nuevo clima”. Además, también resaltan que un tema clave es la dificultad de mantener el riego en la mayor parte de las zonas, ya que es casi impensable que la superficie regada pueda aumentar.

Para hacer frente a esta situación, las posibilidades de adaptación dependen por supuesto de las acciones individuales del productor, pero, los investigadores de la UPM recomiendan que se favorezcan con acciones políticas, flexibilizando criterios de producción para optimizar la relación clima-viñedo.

Etapas de elaboración del vino

Por otra parte, otra investigación, esta desarrollada por el Instituto de la Tierra de la Universidad de Columbia (EE.UU.) y publicado por la revista ‘Nature’ en el primer trimestre de 2016 aborda como el aumento de temperaturas y la escasez de lluvias está afectando a los ciclos de elaboración del vino. Así, los autores recuerdan que son varios los factores que influyen en la elaboración de vinos de calidad, como la variedad, las prácticas culturales, la ubicación del viñedo, el tipo de suelo y, por supuesto, el clima.

Los expertos señalan que las fechas de la vendimia dependen de la temperatura registrada en el año y su aumento en las últimas tres décadas ha adelantado progresivamente la fecha de la recogida de la uva en todo el mundo, desde Australia y California, hasta Sudamérica y Europa.

En Francia, donde se efectúan registros desde hace 400 años, se sabe que la vendimia se ha adelantado en dos semanas desde la pasada década de los 80 del siglo XX, apunta la investigación, que ha contado con la colaboración de la Universidad Estatal de Sonoma (California) y la de Harvard (Massachusetts).

A pesar del cambio climático, estas regiones más frías han seguido produciendo vinos de gran calidad, pero si continúa subiendo el termómetro, podrían verse obligadas a recurrir a variedades más propias de zonas más cálidas, a modificar sus técnicas tradicionales o, incluso, a trasladarse a otros viñedos.

Para este estudio, los científicos analizaron datos climatológicos del pasado y presente siglo, así como registros vinícolas tomados desde 1600, y constataron que en regiones de Francia y Suiza las vendimias tempranas siempre ocurrieron después de una temporada de temperaturas más altas de la media y de una última etapa de sequía.

En condiciones normales, la evaporación de la humedad desprendida por la tierra contribuye a enfriar la superficie del terreno, pero la sequía reduce esa condensación y provoca el calentamiento de la zona cultivada.

Hasta hace unos 30 años, los viñedos no alcanzaban la temperatura necesaria para conseguir una vendimia temprana sin la “ayuda” de la fase de sequía.

Desde entonces, el calentamiento global ha elevado las temperaturas veraniegas y ya no es necesario esperar hasta la última etapa de maduración de la uva para proceder a su recolección.

En toda Francia, por ejemplo, la temperatura ha subido en torno a 1,5 grados centígrados durante el siglo XX, una tendencia alcista, advierten, que se mantiene en el nuevo milenio.

Referencias

RESCO, P.; IGLESIAS, A.; BARDAJI, I.; SOTES, V. “Exploring adaptation choices for grapevine regions in Spain”. Regional Environmental Change 16 (4): 979-993. DOI: 10.1007/s10113-015-0811-4. April 2016.

Cook, Benjamin I.; Wolkovich Elizabeth M. “Climate change decouples drought from early wine grape harvests in France”. Nature Climate Chage 6:     715–719 (2016) DOI: 10.1038/nclimate2960. March 2016.

Efectos de la aplicación foliar de metil jasmonato en la viña

 Publicado el por J. Portu (colaborador), R. López (colaborador), R. González-Santamaría (colaborador), L. González-Arenzana (colaborador), P. Santamaría (colaborador), T. Garde-Cerdán (colaborador)

Artículo con tablas en PDF adjunto.

Los compuestos fenólicos son metabolitos secundarios que se forman a través de la ruta fenilpropanoide a partir de la fenilalanina. En el vino se pueden clasificar en dos grandes grupos: no flavonoides (ácidos hidroxibenzoicos e hidroxicinámicos y estilbenos) y flavonoides (antocianos, flavonoles y flavanoles).

Dichos compuestos, además de ser los grandes responsables de las propiedades saludables del vino, determinan también sus cualidades organolépticas, como el color, la estructura en boca o el potencial para ser envejecido.

Por tanto, dada la importancia de estos compuestos en la calidad final de un vino, durante los últimos años se ha prestado una especial atención a aumentar su concentración en la uva. Además, una mejora de la composición fenólica tendría especial relevancia dentro del contexto del cambio climático. Una de las consecuencias más importantes del cambio climático para la viticultura puede ser el acortamiento de las fases del ciclo de la vid.

Visión avanzada para el control de la calidad de la uva destinada a vinificación

 Publicado el por Ainia Centro Tecnológico (colaborador)

El control de las variables que afectan a la uva debe hacerse desde las fases de producción. (photo: )

El control de las variables que afectan a la uva debe hacerse desde las fases de producción.

España alcanzó la cabeza del ránking mundial en exportación de vinos en 2015 con unas ventas de casi 24 millones de hectolitros exportados, unos 2.638 millones de euros. A pesar de este magnífico dato, los cierto es que los vinos españoles aún tienen un largo camino para equiparar su rentabilidad a la de nuestros más directos competidores.

El precio medio del vino español exportado es de 1,10 euros el litro. Por el contrario, el precio medio del litro de vino español embotellado y con Denominación de Origen protegida llegó a venderse fuera de nuestras fronteras a 3,34 euros el litro. Las conclusiones que podemos sacar al respecto son que el vino de alta calidad es especialmente apreciado en el mercado exterior, más cotizado y, por tanto, capaz de aportar mayores beneficios a las empresas que los comercializan.

Parece claro que para aumentar la rentabilidad de los vinos españoles es necesario aumentar su calidad. Pero, ¿cómo conseguirlo?

Un vino de calidad necesita una uva de calidad. Es necesaria una selección de la uva en la entrada de la bodega para escoger la más adecuada según las características del vino que el enólogo desea obtener. En la actualidad nos encontramos con una realidad en la que la disparidad de criterios en los cultivos en las diferentes explotaciones agrícolas relativas a la fertirrigación, la carga de uva, la fecha de vendimia, etc., dan como resultado grandes diferencias entre las calidades de las uvas producidas.

Las cooperativas y bodegas necesitan poder evaluar la calidad de las uva de una forma rápida, pero también fiable y objetiva que les asegure el valor de la materia prima.

La calidad de la uva obedece a factores como:

- La madurez de la uva: de la que van a depender aspectos tan importantes en el vino como son el grado alcohólico; el grado de acidez total o pH de la uva y, por supuesto, específicos como el ácido tartárico o el ácido málico, cuya concentración depende del grado de madurez de la uva.

- El estado sanitario de la uva: las enfermedades que afecten a la uva y la concentración de bacterias y hongos presentes en ella van a incidir en la acidez volátil o en la aparición del ácido glucónico.

- El color de la uva: es en el hollejo de la uva donde se encuentran los polifenoles, causantes del color del vino, o los taninos, responsables de la astringencia del mismo y que disminuyen en función de la maduración de las uvas.

¿Dónde se debe medir la calidad uva?

Con el fin de contar con una uva de máxima calidad que sirva como materia prima en la elaboración de mejores vinos y que esta cualidad se vea repercutida en los precios, el control de las variables que afectan a la uva debe hacerse desde las fases de producción.

Los aspectos de control que marcan la diferencia cualitativa de la uva en el propio origen comienzan por el seguimiento de la maduración de la fruta, la detección de enfermedades que la afectan, la correcta planificación de vendimia, etc. 

Posteriormente, la calidad de las uvas ha de medirse en la entrada en las bodegas. Para ello son necesarias tecnologías de análisis rápido que permitan organizar la descarga de la uva en función de la calidad de la misma. Una vez dentro de las bodegas, las técnicas de medida rápidas posibilitan evaluar la calidad de la uva.

Nuevas tecnologías de visión avanzada para medir la calidad de la uva de vinificación:

En la actualidad ya se están utilizando diferentes tecnologías que aportan información de algunos indicadores de calidad de la uva, como:

- La refractometría. Esta técnica es capaz de medir el contenido de azúcares reductores o el grado alcohólico probable que se conseguirá de esos azúcares tras la fermentación. Estos dispositivos miden el cambio del índice de refracción de la luz en la muestra.

- Valoradores por titulación y analizadores multiparamétricos. Este tipo de instrumentos son analizadores automatizados que emplean reactivos químicos específicos para conocer los indicadores de calidad de la uva como el contenido en azúcares, la cantidad de ácido tartárico, málico, acético, glucónico, los polifenoles totales o los antocianos.

- Espectrofotómetros en el infrarrojo. Se trata de unos dispositivos que evalúan la concentración de las diferentes sustancias químicas presentes en la muestra gracias a la interacción de la luz infrarroja con el mosto de la uva y al empleo de técnicas quimiométricas a partir de modelos que se han de ajustar en cada campaña.

- Biosensores. Son equipos que miden la concentración de una sustancia como el ácido glucónico en una muestra de mosto mediante un reactivo que suele ser una enzima o anticuerpo específico afín al analito a medir y que genera una señal proporcional a su concentración.

Pero las nuevas tecnologías continúan avanzado y ya se perfilan nuevas tecnologías en el campo de los sensores que facilitarán la toma de datos in situ como son los nuevos sensores de suelo y aquellos que nos permiten medir el desarrollo de la planta. Dispositivos portátiles de mano para monitorizar la calidad de la uva en el racimo, satélites con imágenes multiespectrales, o los sensores de imagen química (visión hiperespectral) en pleno desarrollo y capaces de aportar información sobre los viñedos en tiempo real. También los drones que incorporan cámaras de visión multiespectral, RGB y sensores térmicos están suponiendo una ventaja significativa a la hora de representar mapas de producción. Para ello tienen en cuenta los índices agronómicos, la temperatura en superficie, el cálculo de biomasa, además de controlar los posibles daños en las diferentes parcelas de cultivo.

Más información en www.ainia.es

 

Cada 7 Días 03-08-16

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Agrupada por regiones vitícolas, en esta sección se localiza la información que concierne al viñedo acontecida en la semana previa al cierre de nuestra edición. Desde la Región Gallega a la Andaluza, del Duero, Alto Ebro, Levante o Canarias, el lector localiza aquí el dato especializado de cualquiera de las doce regiones que aglutinan el viñedo español.