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Experiencias cinco estrellas con BSI: pioneros en enoturismo

 Publicado el por BSI Bodegas San Isidro (colaborador)

Las actividades en Bodegas BSI son uno de los motores de la vida cultural de Jumilla. (photo: @charliebalibrea)

Las actividades en Bodegas BSI son uno de los motores de la vida cultural de Jumilla.

Hace casi 30 años, BSI comenzó a abrir sus puertas para recibir a visitantes para divulgar la cultura del vino. Una visión de futuro, que demostraron al abrir sus puertas a clientes y consumidores, para hacerles vivir experiencias en torno al vino, aunque por aquellos años a estas actividades todavía no se las conocía como enoturismo, esto llego años más tarde, pero BSI ya había asentado su experiencia para convertirse en los mejores anfitriones de la Monastrell y de Jumilla (¿acaso son cosas que pueden disociarse?).

BSI entiende el enoturismo como una parte esencial del sector vitivinícola, de ahí su apuesta por profesionalizar la oferta de servicios y atenciones enoturísticas. La apuesta es firme, como demuestra que cuenten con un departamento propio de Enoturismo.

Si a esta experiencia y equipo de profesionales en enoturismo se suma un patrimonio vitícola único. La vivencia es total. BSI, bodega de origen cooperativo, cuenta con una parcela de viñedo experimental y 1.400 hectáreas de los mejores viñedos de Jumilla, pertenecientes a sus socios, grandes agricultores y profesionales experimentados en el cultivo del viñedo de vaso, de su variedad estrella, la Monastrell. Más del 80% de la producción de uva es Monastrell plantada en vaso, que se vendimia a mano, y sus socios poseen la mayor extensión de viñedo de pie franco que aun sobrevive en la D.O.P. Jumilla.

Con la llegada de septiembre, Bodegas BSI pone en marcha su Vendimia en Familia, actividad enoturística y de divulgación de la cultura del vino consolidada en esta bodega de la D.O.P. Jumilla. Se trata de una de las actividades con más éxito y que más demandan los visitantes. BSI fue pionera en ofrecer esta actividad en Jumilla y su éxito es rotundo. Tanto que, al finalizar la vendimia de un año, ya tienen reservado para la siguiente cerca del 70% del aforo.

Bodegas BSI fue pionera en ofrecer esta experiencia enoturística que acerca a las familias a los viñedos y las “empapa” de cultura del vino, desde el campo hasta la elaboración final, así como las costumbres de Jumilla. Una inmersión completa en la política de sostenibilidad de la bodega. Una actividad familiar, formativa y lúdica que fue un éxito desde sus inicios, que cada año supera las expectativas de la bodega en cuanto a la demanda de las familias y que ha servido de referente para otras bodegas de la zona que se han seguido la estela de BSI.

Como novedad este año, la Vendimia en Familia 2018 amplía sus horarios para atender a la demanda y no solo se realizará los fines de semana, como en años anteriores, sino que extiende su celebración a los días de entre semana. Asimismo, gracias a la respuesta de las familias, BSI ha decidido ampliar el número de grupos participantes.

El inicio se dio con la llegada de las uvas el primer fin de semana de septiembre y está previsto que se prolongue la ocasión de disfrutar de la Vendimia en Familia de BSI hasta finales de octubre, siempre que la climatología y la evolución de la recogida de la uva lo permitan.

Museo propio

BSI Bodegas San Isidro de Jumilla es la única bodega que, desde su constitución en el año 1934, ha pertenecido a los propios viticultores, a cientos de familias, que han trabajado con responsabilidad,  pensando en el futuro al mismo tiempo que conservando el legado histórico y cultural pasado. Para poner en valor todo ese patrimonio, BSI cuenta desde hace años con un museo propio en el que el visitante descubre usos y costumbres, a través del bagaje conservado y protegido durante décadas.

El museo de BSI Bodegas San Isidro recibe la visita de miles de personas cada año, que ven satisfecha su curiosidad por la variedad Monastrell y todos los procesos que se emplean desde su cultivo en viñedo, hasta su mágica transformación en vino. Para ello, se han conservado y recuperado objetos, enseres y maquinaria de varias épocas. Algo que solo una trayectoria tan dilatada como la de BSI puede garantizar.

Se trata de un museo “vivo”, que crece y evoluciona al albur del paso del tiempo, siguiendo la evolución del sector vitivinícola y la rica cultura que le acompaña.

BSI Bodegas San isidro lidera la difusión de la cultura del vino en Jumilla y celebra que nuevas bodegas de la zona sumen esfuerzos en este camino para transmitir los vinos de la zona en favor de un mayor conocimiento por parte del consumidor.

Calidad reconocida

La profesionalidad de BSI Bodegas San Isidro  es reconocida no solo en lo referente a sus vinos, sino también en su amplio catálogo enoturístico. Recientemente, la plataforma turística Groupon reconoció a la bodega como “uno de los mejores socios de la plataforma”, al haber acreditado una satisfacción media de los clientes de al menos 4,5 estrellas sobre cinco posibles. Una noticia que motiva al equipo humano de BSI y de la que desean hacer partícipes a los miles de enoturistas que reciben año tras año en la bodega.

El catálogo de la oferta enoturística de BSI es inabarcable: actos culturales, exposiciones, conciertos, desfiles, cursos…, cursos de cata, visitas a viñedos, degustaciones, presentaciones… De forma paralela, BSI ofrece sus espacios para diferentes actos lúdico/festivos, como aniversarios, bodas, celebraciones familiares, actos de empresas, conferencias, seminarios, cursos de formación, presentaciones de productos… Asimismo, BSI colabora activamente, con el Ayuntamiento de Jumilla, con el Gobierno Regional y con la sociedad civil de Jumilla, de la que forma parte y es actor principal.

Los interesados en ampliar la información pueden dirigirse al email enoturismo@bsi.es o realizar su consulta a través del teléfono 968 780 700 y redes sociales de Bodegas BSI (Facebook, Twitter e Instagram)

Caminando hacia el nacimiento de la Ruta del Vino D.O. Valencia

 Publicado el por C.R.D.O.P. Valencia (colaborador)

FOTO: Rubén López / 5barricas.es (photo: )

FOTO: Rubén López / 5barricas.es

La Denominación de Origen de Valencia está creando el producto especializado de la Ruta del Vino D.O. Valencia, que puede desempeñar un importante papel en el desarrollo turístico de varias comarcas de la provincia de Valencia en relación con el producto enoturístico. Recordemos que la D.O.P. Valencia se beneficia de una ubicación privilegiada, al estar situada en un territorio con un muy importante movimiento turístico por su cercanía a la costa y a un gran núcleo de población como es la ciudad de Valencia e importantes poblaciones a nivel turístico.

La cultura vitivinícola de la demarcación geográfica de esta Denominación de Origen es ancestral, encontrando sus raíces en los fenicios, quienes introdujeron las primeras cepas de vino en nuestro territorio. A lo largo de los siglos, la actividad vitivinícola ha venido incrementando y consolidando su implantación en nuestra provincia, y reforzando extraordinariamente la comercialización de los vinos durante los últimos años. Actualmente, el sector vitivinícola representa un papel primordial en la economía de la provincia de Valencia, no tan solo por su contribución a la generación de riqueza en dicho territorio, sino también por lo que comporta a nivel sociocultural para muchos municipios que tienen en la viticultura una importante fuente de ingresos y de fijación de población.

¿Por qué estamos creando la ruta del vino?

Recordemos los beneficios que aporta: 

Beneficios para el territorio:

- Dota a la industria turística de destinos adicionales con la creación de un producto de enoturismo que pueden añadir valor al territorio.

- El aumento del valor de los signos de identidad cultural.

- Una fuente de empleo, que ha de convertirse en un recurso contra la despoblación.

- Incremento de negocios y de inversiones, como consecuencia del mayor atractivo e interés que se despierta en la potencial demanda y en los visitantes real.

- Una mayor diversificación de la actividad económica.

- Un aumento de las rentas proveniente de su participación en la comercialización de productos y servicios.

Así lo confirma la Organización Mundial del Turismo (OMT) en 3ª Conferencia Mundial sobre Turismo Enológico de la OMT que se celebró en Moldavia en los días 6 y 7 de septiembre, 2018, donde se reclamó que el enoturismo se integre en las políticas nacionales de turismo y desarrollo rural. El turismo enológico debe ser un segmento que genere empleos, favorezca la innovación y fomente nuevos modelos de colaboración. “La complejidad del desarrollo del turismo enológico y la diversidad de las partes interesadas concernidas exigen modelos innovadores de colaboración; necesitamos derribar muros y promover nuevos grupos”, dijo el Secretario General de la OMT, Zurab Pololikashvili.

Beneficia a los servicios turísticos que se encuentran en la ruta al incorporar su oferta para elaborar productos turísticos experienciales de enoturismo. Da a conocer el entorno creando valor al conjunto de la oferta. Rentabiliza sus producciones al generar un flujo de turistas hacia el paisaje enoturístico.

Beneficios para el Cliente-Turista debido a la adquisición de conocimientos específicos sobre el territorio, su patrimonio y su cultura, incluyendo también los productos y marcas de las bodegas productoras. Así como de otros productos gastronómicos de la zona. Un aumento de la confianza en esos productos y marcas proveniente del mayor conocimiento obtenido en la visita. Vivencias y experiencias diseñadas y realizadas específicamente para sus características en cuanto a sus necesidades y preferencias.

La atención personalizada en la bodega es muy valorada por el turista. La posibilidad de generar una cierta influencia sobre la producción de los productos enogastronómicos. Aumenta su componente emocional al tener una relación directa con el sitio donde se produce el vino.

Preparada para afrontar el reto

Actualmente la D.O.P. Valencia se encuentra preparada para afrontar el reto de incorporar una Ruta del Vino D.O. Valencia, ya que se han empezado a dar los pasos necesarios encontrando en la actualidad 13 bodegas que ya están realizando y trabajando el enoturismo. Se encuentra desarrollando la fase 1 y 2 de la Ruta del Vino D.O. Valencia. Hemos incorporado un sistema de inteligencia turística que incorpora el conocimiento del entorno, competitivo y comercial de una forma sistematizada que provee de información y datos para la D.O. Valencia y los interesados en formar parte de la Ruta. Actualmente estas actuaciones coexisten con las jornadas de sensibilización en cada zona vitivinícola de la D.O.P. Valencia para presentar el proyecto y facilitar la adhesión de los Ayuntamientos, bodegas, establecimientos de alojamiento, restauración, comercios, guías turísticos y etc., que desean pertenecer a la Ruta. Hay que tener en cuenta que será la primera Ruta del Vino Inteligente de España,  y “que supondrá un tipo de turismo especializado, basado en una infraestructura tecnológica de vanguardia, respondiendo al desarrollo sostenible de esta zona de producción vitivinícola y facilitando la interacción del visitante en el entorno”, según indicó Cosme Gutiérrez, presidente del C.R.D.O.P.

Hoy por hoy, en la D.O.P. Valencia destacan dos subzonas vitícolas de gran valor paisajístico, en las que se concentra la mayor parte de las visitas. Por un lado, la subzona del Clariano, en la que nos encontramos con un territorio conformado por los términos municipales de Fontanars dels Alforins, La Font de la Figuera y Moixent. En 2011, varias bodegas productoras de esta zona, unieron sinergias para crear la Asociación Terres dels Alforins, con el objetivo de proyectar su enorme potencial y darlo a conocer, fomentando además, un desarrollo del turismo sostenible.

Asimismo, en el Alto Turia, la firma Vegamar es el reclamo enológico más importante de la zona. Bodegas Polo Monleón, Santa Bárbara de Titaguas y Baldovar 923 (Serrania Vins) son otras bodegas situadas en este enclave privilegiado, que se suman a la propuesta enoturística del Alto Turia.

La oferta se complementa con la subzona Valentino., que abarca las comarcas de la Hoya de Buñol, Camp de Túria y Los Serranos; y la de Moscatel (Chiva, Cheste, Godelleta, Montroy, Monserrat, Real de Montroy y Turís) No hay que olvidar que la D.O.P. Valencia, diversa como es en variedades, vinos y zonas de producción, ofrece también un amplio abanico enoturístico en el que conviven (y se complementan) el turismo urbano, cultural y de compras, focalizado en Valencia, capital y sede del C.R.D.O.P.; junto con las cada vez más amplias ofertas de turismo de interior en las diferentes zonas productivas amparadas, algunas de las cuales llegan prácticamente hasta el Mediterráneo, el mar que da personalidad a los vinos de la D.O.P. Valencia.

Con el objetivo de transmitir la cultura del vino al público más joven y conocer sus inquietudes y gustos, la D.O.P. Valencia ha puesto en marcha recientemente una experiencia pionera, denominada “cata millennials”, dirigida por el enólogo de la D.O.P. Valencia, Chema G. de la Cuadra, en la que participan estudiantes universitarios, que pueden experimentar y disfrutar del mundo del vino en primera persona, a través de una cata-maridaje muy atractiva y divertida, diseñada exclusivamente por y para ellos, en la que se degustan vinos jóvenes, ligeros, espumosos y de aguja, con un perfil más orientado a este tipo de público.

Más información en www.dovalencia.info

Jumilla, una Denominación de Origen que no entiende de fronteras

 Publicado el por C.R.D.O.P. Jumilla (colaborador)

 (photo: {Joaquín Zamora})

Jumilla se extiende en un paraje único en España para el cultivo de la vid, y más concretamente de su variedad autóctona, la Monastrell. Es el denominado Altiplano Levantino, un territorio de transición entre la llanura manchega y las suaves tierras mediterráneas del Levante que comprende territorios de notable altitud, extendiéndose las plantaciones de viñedo desde los 320 metros de los valles a los 900 en las zonas más altas, las sierras del Buey, del Carche, Santa Ana, la Sierra Larga, la del Molar y la Cingla, entre otras.

Es en esta zona del Altiplano murciano y el sureste de la provincia de Albacete donde se reúnen los siete municipios que integran la Denominación de Origen Protegida Jumilla: la localidad del mismo nombre, Montealegre del Castillo, Fuenteálamo, Ontur, Hellín, Albatana y Tobarra. Una distribución geográfica peculiar que se debe a que la Denominación de Origen es una de las más antiguas del país, creada oficialmente en 1966, cuando no existía la España de las Comunidades Autónomas y Murcia y Albacete eran una misma región.

Una característica clave solo compartida con la D.O.Ca. Rioja y D.O. Cava, que pone de manifiesto la estrecha relación entre las comarcas que conforman la D.O. Jumilla, sus viticultores, bodegas y cooperativas, haciendo que ésta se erija como una comarca natural que no atiende a los fronteras administrativas artificiales, siempre gracias al trabajo y esfuerzo común de todos los que la integran.

Con autovía propia

Llegar a esta zona a través de alguno de los municipios que la integran es sencillo, tanto desde Albacete o Murcia (a través de la A-30 y la recientemente inaugurada A-33 o Autovía del Altiplano), como desde Alicante y Valencia, con distancias medias de 100 km en la mayoría de los trayectos.

La A-33 o Autovía del Altiplano conecta tres corredores de gran importancia entre el centro peninsular y levante, concretamente, la A-31 desde Madrid a Alicante pasando por Albacete, Almansa, Villena, Petrel y Elda; la A-30, que comunica Madrid con Albacete, Murcia y Cartagena, pasando por Hellín y Cieza; y la A-35 que comunica Valencia con Albacete, por Almansa. En el centro, Jumilla es la población más importante de su recorrido, no solo por su población, sino por la gran afluencia de vehículos que demanda su intensa actividad económica.

Una vez en la zona, resulta agradable descubrir los rincones naturales que cualquiera de los municipios citados nos pueden ofrecer, sus cultivos de vid, almendra, frutas tipo cereza, albaricoque, melocotón y paraguaya (chatos), y por supuesto los aceites de oliva virgen extra de excelente calidad, en especial de olivos centenarios y de Cuquillo.

Y es que la D.O. Jumilla tiene unas condiciones extremas de clima (amplio gradiente térmico, precipitación anual media

Basta con aprovechar el calendario de fiestas locales; con anotaciones tan recomendables como la Semana Santa de Jumilla, Hellín y Tobarra; la Fiestas de la Vendimia de Jumilla en agosto, o las fiestas patronales de todos los municipios, para comprobar que este se encuentra llamado a convertirse en un destino recurrente para quienes gustan de la combinación de historia, tradición, naturaleza y gastronomía.

Riqueza gastronómica

Destaca especialmente el hecho de que Jumilla es sede de tres Denominaciones de Origen: la del vino, la de la Pera de Jumilla, la del Queso de Murcia y Queso de Murcia al Vino, y de la asociación de criadores de cabra de raza murciano-granadina (Acrimur), base de dos platos típicos de la zona, el queso frito con tomate y las chuleticas de cabrito lechal.

Lo mejor de la cocina de la zona y de los vinos jumillanos se puede degustar cada año durante las Jornadas Gastronómicas que la Ruta del Vino de Jumilla organiza cada mes de noviembre, y que este año contará su edición número trece.

Degustaciones especiales, catas, sorteos, rutas en 4×4, enoturismo y mucho más tienen cabida en las Jornadas Gastronómicas de la Ruta del Vino de Jumilla. Durante los fines de semana de noviembre, los restaurantes participantes ofrecen la oportunidad al visitante de disfrutar de menús especiales a precios cerrados que suelen rondar los treinta euros, que irán acompañados de vinos de la D.O. Estos restaurantes ofrecen, además, el menú tapeo por unos 12 euros (5 tapas y 3 vinos) y las tapas o pucheros por tres euros (1 tapa o 1 puchero más 1 vino) que también ofrecen algunos bares de la zona. Además, y también con motivo de estas jornadas, las almazaras disponen durante visitas guiadas con degustación.

La celebración del Día Europeo del Enoturismo, con visitas gratuitas a las bodegas, visitas guiadas por el casco antiguo de Jumilla, y puertas abiertas en el castillo y los museos municipales, es el eje de esta programación que cada año cuenta con una multitudinaria asistencia.

Música entre vinos

Música entre Vinos es uno de los actos más destacados de cuantos organiza la Asociación Ruta del Vino de Jumilla a lo largo del año, entre los meses de mayo y agosto. Actuaciones musicales, visitas a las bodegas participantes, catas de sus vinos y una cena maridada al detalle, hacen de este un evento multitudinario que agota sus entradas a los pocos días de presentar su programación.

Un logro de la Ruta del Vino de Jumilla, uno más de los éxitos que avalan su funcionamiento hasta registrar cifras como las de 2017 con un total de visitantes a nivel general de 40.000 personas, con un crecimiento del 36%, siendo la tercera que más ha crecido de las 27 rutas del vino españolas.

Todo ello sin olvidar la oportunidad de conocer el Patrimonio Histórico, Cultural y Natural que las poblaciones ofrecen, avalado por conjuntos Histórico-Artísticos, monumentos nacionales, parques naturales, fiestas de Interés Turístico Nacional y Regional, pinturas rupestres Patrimonio de la Humanidad, huellas fósiles de animales prehistóricos Patrimonio de la Humanidad, yacimientos arqueológicos y un largo etcétera.

Más información en www.vinosdejumilla.org

Atrévete a sentir una bodega

 Publicado el por Bodegas Riojanas (colaborador)

Fachada actual de la bodega. (photo: )

Fachada actual de la bodega.

El mensaje “Atrévete a sentir una bodega”, que Bodegas Riojanas utiliza para presentar sus servicios enoturísticos, deja entrever una experiencia diferente y singular, con una total inmersión sensorial en la cultura del vino. La prestigiosa bodega de Cenicero ha conjugado a la perfección su valiosa herencia histórica, representada por sus calados centenarios, y el circuito didáctico e interactivo de su ‘Sala de Sensaciones’, un espacio único en Rioja. Todo ello para que el visitante realice un viaje a través del tiempo y disfrute con los cinco sentidos de las múltiples sensaciones y emociones que convertirán la visita en una experiencia única.

Situada en el corazón de La Rioja Alta, los calados de Bodegas Riojanas transmiten toda la historia y sabiduría atesoradas por varias generaciones de las familias Frías y Artacho, fundadoras y propietarias de la bodega. Algo que no se encuentra fácilmente en otras zonas vinícolas y que se ha complementado recientemente con un nuevo espacio didáctico, único en Rioja, es la denominada ‘Sala de Sensaciones del Vino’. En ella se plantea un recorrido interactivo que invita a ejercitar los sentidos y almacenar en la memoria el amplio abanico de sensaciones que percibimos al disfrutar de una copa de vino.

Esta 'Sala de Sensaciones' es un espacio dinámico al que la bodega va incorporando novedades, la última de las cuales es el denominado “Los Sonidos del Vino”, un audiovisual que permite descubrir la multitud de matices sonoros característicos del mundo del vino. Cada sonido es especial, desde el sonido de la uva al ser vendimiada, a los sonidos propios de las diferentes actividades que se realizan en la bodega, como el despalillado de la uva, la fermentación y la trasiega, o el sonido al descorchar una botella y al servir el vino en una copa y brindar con él.

Detalle de la ‘Sala de Sensaciones del Vino’, una experiencia inmersiva y didáctica.

Detalle de la ‘Sala de Sensaciones del Vino’, una experiencia inmersiva y didáctica.

Con un espacio para cada sentido, la zona visual permite apreciar la evolución del color de los vinos en función de su crianza y averiguar así su edad y proceso de elaboración. En la zona olfativa se invita al visitante a adivinar 12 aromas característicos del vino a través de un juego olfato-vista. En la zona táctil encontramos desde la vid, el raspón y los hollejos, hasta una duela de barrica. También se ha reflejado en esta ‘Sala de Sensaciones’ la dedicación histórica de los propietarios de la bodega al cultivo del viñedo (actualmente más de 200 hectáreas en Rioja Alta), mostrando la esencia y el carácter de las tierras de las que nacen sus vinos, cuyos tres tipos de suelo más característicos son el arcillo-ferroso, el arcillo-calcáreo y el aluvial o de cantos rodados.

Bodegas Riojanas, cuyas marcas más emblemáticas son Monte Real y Viña Albina, rehabilitó los calados y almacén originarios de 1890 y creó varios espacios y servicios enoturísticos además de la mencionada 'Sala de Sensaciones del Vino', como una enotienda para la compra y degustación de sus vinos, o un gran salón cultural en el que se organizan a lo largo del año desde exposiciones pictóricas a conciertos musicales y actividades didácticas. En definitiva, una de las experiencias enoturísticas más completas, que han convertido a Bodegas Riojanas en un destino imprescindible para los miles de turistas que se acercan a Rioja atraídos por su historia y la calidad de sus vinos.

Los antiguos calados rezuman su centenaria historia.

Los antiguos calados rezuman su centenaria historia.

Sorpresas y emociones

Las centenarias instalaciones de Bodegas Riojanas se han convertido en una de las propuestas más atractivas para los turistas del vino. En el año 2000 se restauró y acondicionó la bodega original de 1890 con el fin de potenciar la actividad enoturística como parte de una estrategia de acercamiento a los consumidores y de relación directa con los clientes. El antiguo almacén se reconvirtió en un salón que la bodega ofrece para la celebración de eventos empresariales, reuniones y actos culturales, como exposiciones, conciertos y conferencias. Las visitas a la bodega permiten conocer el proceso de elaboración y crianza del vino, así como degustar las últimas añadas acompañadas de productos típicos de la gastronomía riojana. El equipamiento se completó con la apertura de una enotienda en 2015 y de la ‘Sala de Sensaciones del Vino’ en 2016.

La bodega conjuga a la perfección su valiosa herencia histórica, representada por sus calados centenarios, y el circuito didáctico e interactivo de su ‘Sala de Sensaciones’, un espacio único en Rioja. Todo ello para ofrecer al visitante un contacto más intenso con la cultura del vino, tradición e innovación, autenticidad, sorpresa, historias, vivencias y emociones.

Información y reservas:

Imprescindible reserva previa:

Tlf. 941 45 40 50 y email rrpp@bodegasriojanas.com  

También a través de nuestra página web http://bodegasriojanas.com/es/reserva-de-visitas-bodegas

Las visitas enoturísticas crecen un 18% en 2017 y generan más de 67 M€ (+24%)

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Fuente: Acevin/RVE. (photo: )

Fuente: Acevin/RVE.

Artículo con tablas en pdf adjunto (para suscriptores)

En 2017 el número total de visitantes a las bodegas y museos del vino asociados a las Rutas del Vino de España ascendió a 3.213.267. El gráfico refleja la evolución anual de este dato desde el 2008, año en el que comenzó a elaborarse este estudio. Si comparamos el dato del año 2017 con el dato de 2016, podemos apreciar un incremento en términos absolutos de casi medio millón de visitantes, exactamente 498.858, lo que representa un incremento del 18,38%, según recoge el “Informe de visitantes a bodegas y museos del vino asociados a las Rutas del Vino de España 2017” de Acevin, que seguimos en este artículo.

Este crecimiento (18,38%), visto en la serie disponible de 10 años, se puede considerar realmente positivo ya que, pese a resultar levemente más bajo que el correspondiente al año anterior, vuelve a representar un crecimiento considerable de la actividad enoturística, alcanzando el tercer incremento porcentual más elevado (solo por detrás del 25,75% registrado en el año 2014 y el 21,02% en 2016) desde el inicio de este estudio. Desde el año 2013 se viene experimentando un crecimiento cercano al 20% (a excepción del año 2015 en el cual el crecimiento fue más comedido), lo que refuerza el excelente nivel de respuesta de la demanda que cada vez realiza un mayor número de visitas a las bodegas y museos del vino.

Además, el informe también vuelve a recoger parámetros relativos al impacto económico, teniendo en cuenta el precio de la visita estándar y el gasto medio por visitante tanto en las bodegas como en los museos y centros de interpretación del vino. El resultado arrojado por los nuevos datos indica que el volumen de negocio producido asciende a 67.191.579 de euros, un 23,89% más respecto a la cifra recabada en 2016.

A continuación, información para suscriptores.