Topic:

La influencia de tu suelo en tu vino

 Publicado el por

Artículo con imágenes en PDF adjunto.

¿Es posible poner de manifiesto la influencia del suelo sobre el que se asienta la vid en el vino elaborado con sus uvas? En la respuesta a esta pregunta se asienta la validez del concepto “terroir” que últimamente parece indisolublemente asociado al vino de calidad. Y la respuesta no es sencilla, como veremos más adelante.

Pero… ¿merece la pena? Esta influencia, muchas veces sutil, requiere unos conocimientos y un esfuerzo que no siempre están justificados. Para vinos que van a ser vendidos a granel en mercados internacionales indiferenciados (“commodity”) a precios inferiores a 2 € el litro, que simplemente tienen que cumplir unos estándares mínimos de calidad (legislación), no parece lógico emplear un esfuerzo que en muchos casos no se verá remunerado. Si queremos vinos “premium” o que, al menos, cuenten una historia, que sean medioambiental y socialmente sostenibles, que recuerden una “comarca” asociada a un paisaje, que sean fuente de placer organoléptico y cultural, y que puedan venderse por más de 20 €, aquí sí que merece la pena hacer ese esfuerzo de conocimiento.

En una sociedad que aprende, conoce y decide por la imagen, es muy importante asociar un vino a un paisaje o a una “foto” sugerente y fácilmente reconocible. Las escarpadas laderas del Duero en la que se producen los vinos de Oporto, los inconfundibles hoyos en el “picón” volcánico de los vinos Lanzaroteños, las suaves colinas toscanas donde se produce el Chianti, los Andes como telón de fondo para los vinos argentinos de Mendoza, los castillos del Loira y del Garona asociados a los grandes vinos franceses podrían ser algunos ejemplos emblemáticos, pero no únicos (Foto 1). En ese paisaje entran a formar parte elementos tan decisivos como la altitud, la pendiente, la vegetación natural (desiertos, bosques o setos entre parcelas) y/o artificial (conducción del viñedo y cobertura y cultivos asociados), las infraestructuras humanas (caminos, carreteras, líneas eléctricas, edificios urbanos y rurales), y, sobre todo, la integración armónica de esos y otros elementos.

Las propiedades físicas son muy importantes en el suelo. La granulometría, es decir, el tamaño y distribución de las partículas (en agronomía se conoce como textura) tiene mucha influencia en el número y el tamaño de los poros. Por los macroporos circula el aire necesario para la respiración radicular y en los microporos queda retenida el agua, tan necesaria para la planta. Los suelos “francos”, equilibrados en arena, limo y arcilla, son los mejores para el desarrollo de los cultivos. Distintos horizontes dentro del perfil pueden tener distintas propiedades más o menos favorables para la nutrición de la vid. La estructura de un suelo consiste en cómo de agregan sus componentes: formando bloques, láminas, migas, etc… Es una propiedad clave para el laboreo, la infiltración y la actividad biológica. El color del suelo nos da mucha información sobre su composición (estado de oxidación del hierro, por ejemplo) pero sobre todo influye en el régimen térmico de las capas superficiales (junto con la pedregosidad) y en la radiación reflejada hacia la vegetación desde abajo. Esta radiación puede condicionar la composición polifenólica de las uvas.

Las propiedades químicas son igualmente importantes. El pH y el potencial redox (eH) influyen en la disponibilidad y el estado de oxidación de los elementos del suelo. Los elementos llamados nutrientes deben estar presentes y disponibles en cantidades adecuadas para el desarrollo de la vid y su abundancia o escasez condiciona en muchos casos la composición de la uva y de los vinos obtenidos. También existen otros elementos que no son nutrientes y que se suelen encontrar en pequeñas cantidades (elementos traza). Estos últimos constituyen lo que llamamos la huella geoquímica del suelo y en su estudio y en las relaciones de sus isotopos estables puede estar la clave de la trazabilidad suelo-planta-vino (Amorós et al. 2018 Agricultura).

En los últimos años están tomando especial relieve las propiedades biológicas del suelo por ser indicadores de salud, sostenibilidad de las prácticas vitícolas y garantía de tipicidad. La biodiversidad de organismos y microorganismos del suelo, su actividad fisiológica, la actividad enzimática, etc… están directamente relacionados con el sistema de mantenimiento del suelo elegido (laboreo mecánico, uso de herbicidas, mixtos…). La utilización de cubiertas vegetales (espontáneas o sembradas) se muestra actualmente como una atractiva alternativa con algunos inconvenientes, pero también con indudables ventajas para el fin que nos ocupa (Amorós, 2017).

Como novedad importante en la conferencia se intentó poner de manifiesto la oportunidad de unir Geología y vino, haciendo hincapié en la Paleontología. La naturaleza y edad del sustrato geológico donde se asienta nuestro viñedo influyen en el suelo actual y en todas las propiedades que hemos descrito anteriormente. Además, nos puede ayudar a establecer un relato interesante que enriquezca la información y la imagen diferencial de nuestro “terroir”.

Se puede constatar que solo en la provincia de Ciudad Real se dispone de un variado sustrato geológico asociado a etapas muy interesantes de la evolución de la vida en la tierra (Figura 1): Suelos desarrollados sobre el zócalo hercínico, con rocas muy antiguas (más de 400 mill. años) en las que podemos ver las huellas de enormes gusanos paleozoicos sobre las durísimas cuarcitas (Foto 2) que fueron lecho marino. Suelos desarrollados sobre el Triásico (150 mill. años) en la parte oriental de la provincia con toda su carga mediática de la fauna mesozoica (Parque Jurásico) tan atractiva para los amantes del cine. Muy abundantes suelos desarrollados sobre calizas del Mioceno (fondo de mares y marismas poco profundos de 40 mill. años) en los que se han encontrado restos de animales del Cenozoico (mastodontes, antílopes, grandes felinos dientes de sable, etc…) como los de la Finca La Higueruela. Y, por supuesto, suelos muy recientes en rocas sedimentarias y muy influenciados por el hombre en los últimos miles de años como las cuencas aluviales donde se desarrolló la cultura de las Motillas, tan llamativas como las del Azuer.

Con todo lo apuntado anteriormente, podemos deducir que:
1º) Poner de manifiesto la influencia del suelo en el vino no es una tarea simple ni con resultados inmediatos y espectaculares.

2º) Esta influencia puede ayudar a incrementar el valor añadido de nuestros vinos si integramos adecuadamente toda la información que nos ofrecen las múltiples disciplinas que intervienen en el estudio de los aspectos que hemos señalado.

3º) El estudio edafológico de las propiedades físicas y químicas del suelo nos puede ayudar a diferenciar nuestro vino y a exaltar su calidad y tipicidad. También si seguimos afinando ciertas técnicas podremos llegar a una trazabilidad muy demandada por el consumidor.

4ª) Con un equipo multidisciplinar adecuado, podemos conseguir que el vino “cuente una historia”, que sea acreedor a una atención personalizada por parte de nuestro consumidor-cliente, que sea sostenible medioambientalmente y, finalmente, que contribuya a fijar población y valor añadido en nuestro medio rural.

Nota
Extracto de la conferencia presentada en FENAVIN el 9 de mayo de 2019.

Referencias
Amorós, J.A. 2017. “Cubiertas vegetales en viñedos de clima cálido”. Sevi nº 3488/11-2-2017.
Amorós, J.A.; Bravo, S.; Pérez, C.; García, F.J.; Jiménez, R. y Sánchez, M. 2017. “El suelo y su influencia en el cultivo de la vid”. Agricultura. Febrero 2017, págs. 116-121.

 

Cada 7 Días 19-06-19

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Agrupada por regiones vitícolas, en esta sección se localiza la información que concierne al viñedo acontecida en la semana previa al cierre de nuestra edición. Desde la Región Gallega a la Andaluza, del Duero, Alto Ebro, Levante o Canarias, el lector localiza aquí el dato especializado...

Cada 7 Días 12-06-19

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Agrupada por regiones vitícolas, en esta sección se localiza la información que concierne al viñedo acontecida en la semana previa al cierre de nuestra edición. Desde la Región Gallega a la Andaluza, del Duero, Alto Ebro, Levante o Canarias, el lector localiza aquí el dato especializado...

¿Qué motiva al consumidor a tomarse una copa de vino?

 Publicado el por Vicent Escamilla (colaborador)

 (photo: )

Era necesaria una jornada como la que celebró el 1 de julio la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE) en el CaixaForum de Madrid, tanto por su fondo, como por sus formas. A ritmo de rock, el evento “Born to be Wine” sacudió parte de la “caspa” del sector con un formato renovado y acorde a las nuevas generaciones, al tiempo que ofreció información útil e interesante sobre el consumo de vino en España, la relación del vino y la salud, la actividad de OIVE y el propósito del sector de afrontar un momento crucial desde la unidad y con un marco estable de trabajo.

Uno de los contenidos más relevantes fue el avance del Mapa Motivacional del Consumidor de Vino en España, elaborado por la consultora BMC Strategic Innovation para OIVE. La directora de contenidos de la consultora, Marta Velasco, ofreció las claves para conocer los motivos por los que un consumidor elige o no el vino frente a otras bebidas. Además se trazaron los perfiles de los consumidores, así como las ocasiones en los que los usuarios deciden consumir vino.

El estudio, basado en el análisis más de 3.500 ocasiones de consumo, pone en relieve el rol del vino como facilitador de experiencias de disfrute en compañía. El vino representó el 20% de los actos de consumo estudiados (frente al 80% de la cerveza), con una cuota en volumen del 14% (en comparación con el 86% de la cerveza) y un share en valor del 25% (el de la cerveza es del 75%).

Según el avance del informe (el estudio estará disponible a partir del 22 de julio para los operadores), el consumidor de vino tiene un perfil más sibarita y se plantea el consumo de vino con una mayor planificación. Velasco destacó la falta de carácter refrescante (refrescancia) y el formato tradicional (75 cl) como las principales barreras que los usuarios se encuentran a la hora de elegir vino, que tendría en la cerveza premium su principal amenaza.

El estudio establece nueve espacios motivacionales. Saborear la indulgencia (el espacio donde nos permitimos disfrutar, sentir y celebrar la vida en su máxima expresión). Conectar (el espacio de la socialización por excelencia, de compartir con los demás). Pertenecer (el espacio de los vínculos reconfortantes que llenan el alma y nutren nuestro archivo de recuerdos, a los que necesitamos volver porque dan sentido a nuestras vidas). Mimo hedonista (el espacio donde atendemos de forma amable, estética e ilusionante nuestras necesidades de confort emocional y recreamos experiencias de placer). Bienestar (el espacio donde se restringe lo que se bebe de cara a tener un disfrute consciente y sin culpa). Reset (el espacio donde se conecta con las necesidades personales físicas y psicológicas, de cara a recuperar el balance personal). Maestría (el espacio donde se hace honor al saber hacer y al saber disfrutar de la buena calidad, del origen y de las tradiciones). Recompensa (es el espacio donde buscamos recompensar nuestro esfuerzo, autoestima, y buen ánimo, necesarios para navegar nuestras vidas estresantes y demandantes). Liberarse (el espacio donde uno busca romper con lo de siempre, no caer en el costumbrismo que anestesia, e incorporar cambios que ilusionan y permiten sorprender y quedar bien con los tuyos).

El vino presenta un mapa motivacional bastante repartido (todas las motivaciones planteadas se mueven en una horquilla de entre el 6 y el 18%). Siendo el orden en importancia: liberarse (18%), pertenecer (17%), maestría (13%), conectar (11%), saborear la indulgencia (10%), mimo hedonista (10%), recompensa (9%), bienestar (6%) y reset (6%). Los espacios motivacionales donde el vino es más importante que la cerveza son la maestría, saborear la indulgencia y pertenecer.

Como conclusión, desde BMC Strategic Innovation se señaló que el sector debe evolucionar y aprender a mirar más allá del vino, ampliando el radio de acción con nuevas estrategias que permitan conectar de forma real con el consumidor.

La jornada fue inaugurada por el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación en funciones, Luis Planas, quien señaló que este próximo mes de agosto 2019 está previsto que entre en vigor la nueva extensión de norma 2019-2024 de la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE) que permitirá afrontar los desafíos futuros del sector vitivinícola, que cuenta con el apoyo del Ministerio.

Asimismo, Ángel Villafranca, presidente de OIVE, destacó el papel del sector vitivinícola en España, siendo un sector “clave para la economía agro industrial y agro alimentaria”. En este sentido, también promovió un consumo responsable y moderado: “Un país productor de vino que se precie debe tener credibilidad dentro de sus fronteras, por lo que debemos fomentar el consumo siempre moderado y como alternativa para los momentos de ocio”. Abogó también por la autorregulación del sector, pues “las afecciones del tiempo sobre la añada no se pueden trasladar a los mercados sin más”.

El evento fue presentado por el actor e imitador Carlos Latre, que se confesó amante del vino y todo lo relacionado con el sector. A través de imitaciones y actuaciones amenizó el evento e, incluso, participó en la última mesa de debate que reunió a la cadena de valor del vino y de la que se extrajeron interesantes conclusiones.

La primera parte del programa, estuvo dedicada a la relación del vino con la salud y fue protagonizada por Emilio Ros, jefe clínico de la Unidad de Lípidos y Consultor Sénior del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Clínic de Barcelona; y George Sandeman, presidente de Wine in Moderation. José Manuel González Huesca, director general de Servimedia fue el encargado de moderar esta mesa redonda titulada #Vineralízate en la que se mostró el vino en un contexto de Dieta Mediterránea y hábitos saludables. Se incidió en la necesidad de comunicar los beneficios saludables del vino y de combatir, desde el rigor científico, las “fake news” (noticias falsas).

Tras ellos, Emilio Restoy, presidente del Comité de Marketing de OIVE y director general del Grupo Diego Zamora, reflexionó sobre las nuevas formas de conectar con el consumidor de vino. Planteó que existe una desconexión real entre el vino y el consumidor. Una tendencia que es necesario revertir, aunque alertó de que se trata de una tarea “compleja” pero plausible. Abogó por trasladar el vino a momentos de consumo más informales y cotidianos, con el objetivo de que los consumidores esporádicos amplíen la frecuencia de consumo y expuso la necesidad de acometer cambios también la presentación del vino en el lineal. “El vino debe escuchar al consumidor y dejar de ser reactivo, para pasar a ser proactivo, romper tabúes y eliminar barreras de complejidad”, apuntó.

La última mesa, bajo el título Winestorming, reunió a los representantes de la cadena de valor para debatir sobre los desafíos del futuro como David Palacios, presidente de la D.O.P. Navarra y de la Conferencia Española de Consejos Reguladores Vitivinícolas (CECRV); Almudena Alberca, directora técnica de Grupo Palacio 1894 y Master of Wine; Juan Vázquez, viticultor, socio de Viticultores Martín Códax, S. Coop. Galega y director general de Bodegas Martín Códax; el cocinero Íñigo Pérez “Urrechu”; Ignacio García Magarzo, director general de la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (ASEDAS) y la del propio presentador de la gala, Carlos Latre, que aportó su visión como consumidor. Esta mesa estuvo moderada por el director de ‘La Semana Vitivinícola’, Salvador Manjón. En ella se apuntaron, como principales conclusiones, la necesidad de escuchar a las generaciones más jóvenes, hacer más accesible el lenguaje del vino y conseguir una unión real como sector.

Por último, Susana García Dolla, directora de la Interprofesional del Vino de España, resumió los tres años de actividad de la organización, etapa que calificó como “satisfactoria y especialmente relevante para la unión del sector”. Asimismo, ofreció las claves de la hoja de ruta de futuro de la organización, que marcará la entrada en vigor de la Nueva Extensión de Norma 2019-2024 el próximo mes de agosto. Avanzó que en la hoja de ruta para el próximo periodo, junto a la promoción interior se abordará la exterior y que, tras el verano, se presentará un informe sobre el Mapa del Consumo de Vino en España y un estudio sobre la estrategia de valorización del vino a granel. Carme Sabrí, directora de AgroBank, clausuró el evento.

Descargas:

Resumen Mapa Motivacional del Consumidor de Vino en España

El Reto de OIVE = El Reto de todos

Nueva Extensión de Norma 2019 -2024

El sector vitivinícola percibió más de 394 M€ de ayudas UE a la promoción del vino en países terceros en el periodo 2009-2019

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

 (photo: )

El sector vitivinícola español ha ejecutado algo más de 394 millones de euros en la medida de promoción e información del vino en países terceros desde el ejercicio FEAGA 2009, año en que se empezó a aplicar la misma, hasta 2019 (datos aún provisionales). Esto representa una ejecución (teniendo en cuenta también las cifras provisionales del presente ejercicio de 2019) del 73,08% sobre lo aprobado finalmente en Conferencia Sectorial entre el MAPA y las Comunidades Autónomas. En otras palabras, se aprovecharon las 3/4 partes de la dotación presupuestaria aprobada o se dejó sin ejecutar algo más del 25% de lo aprobado para este medida de apoyo al sector.

En el actual ejercicio financiero de 2019 (concluye el próximo 15 de octubre) se han ejecutado ya 48,13 millones de euros de ayudas comunitarias a esta medida, con datos todavía bastante provisionales, que cuenta con 50 M€ de importe económico asignado por la UE en el Programa de Apoyo al sector (PASVE) 2019-2023. Es decir que, al menos y al parecer, en el actual ejercicio se ejecutará casi todo el importe de la ficha financiera asignada.

A continuación, información para suscriptores.