Wine Luxe International Awards 2018 (Hong Kong)

 Publicado el Por John Umberto Salvi

Incluso a mi avanzada edad, cualquier invitación a Hong Kong sigue siendo emocionante.  Hay pocos lugares tan vibrantes en el mundo y casi ninguno con una comida y una cocina tan maravillosas.  Por tanto, me recibir, por segunda ocasión, la invitación por parte de Nelson Siu, organizador de los Premios Internacionales Wine Luxe 2018.  Se trata de un concurso de vinos clásico, que sigue las normas de la OIV, pero sin haber solicitado el patrocinio de la OIV. 

La revista ‘Wine Luxe’ es la revista más influyente, bilingüe, mensual, gratuita y con la mayor tirada en Hong Kong y China continental. Está editada por Nelson Siu.  El concurso tiene lugar bajo el mismo techo que el inmenso RBHK (Restaurant and Bar Hong Kong Fine Dining and Bar Exposition).  Aunque se trata de un lugar adecuado y cómodo, el ruido y los olores de la cocina que invaden la zona de cata del jurado son un tanto molestos.  Sin embargo, la organización fue impecable y las catas se desarrollaron con una fluidez equiparable a la de la seda.

Nos alojamos en el Novotel en Wan Chai, que estaba convenientemente céntrico y no muy lejos del Centro de Convenciones y Exposiciones de Hong Kong, donde se llevaron a cabo las catas.

Antes de hacer nada más, había quedado para comer con dos muy buenos amigos y llegué del aeropuerto justo a tiempo.  Estos eran Wilson Kwok, que toca muchos palos diferentes y solía tener un buen restaurante francés; y Chi-Sun Lau, propietario de la revista de vinos ‘Wine Now’ en la que también colaboro.  Me llevaron a un restaurante especializado en asado de ganso y una compleja y deliciosa sopa elaborada con muchas carnes y cocinada durante muchas horas.  Una gran manera decir hola a Hong Kong y ser arrastrado hasta el fondo.

Nelson es un anfitrión generoso y la noche en que llegué, y antes de que comenzaran las catas, me llevó al espléndido restaurante chino de 3 estrellas Michelin Lung King Heen, donde su amigo el sumiller, Bernard Chan, nos dio una fascinante cata de ocho vinos para acompañar los muchos y variados platos exquisitos.  No puedo imaginar una forma de comenzar mi visita mejor y más lujosa.

El día siguiente fue un día de reuniones y debates para asegurarnos de que todos conocíamos nuestras obligaciones en el concurso y cómo cumplirlas.  Yo era uno de los presidentes de mesa y por lo tanto tenía que cumplimentar una hoja de líder de mesa con las puntuaciones de todos los jueces en mi panel, los puntos finales y medallas otorgadas.  Cada juez tenía su propia hoja en la que anotaba sus notas y recomendaciones para las medallas y también escribía una nota de cata completa.  Cuando Nelson quedó satisfecho, nos llevó a una correcta comida occidental en el Mirage Bar and Restaurant.  A las 14.00 horas, cuando todos los jueces estaban reunidos, pronunció un discurso de bienvenida y declaró abierto el concurso.  Esa tarde, después de las instrucciones a todos los jueces sobre el funcionamiento del panel y las hojas de puntuación, mi jurado cató dos series de vinos, ambas de champagne y vinos espumosos.  Las condiciones de cata fueron muy correctas.  Muchas buenas copas disponibles, escupideras, agua mineral, galletas, manteles blancos y servilletas de papel.

El Palacio de Congresos y Exposiciones es un complejo inmenso en el que uno puede perderse irrevocablemente.  Sin Nelson para guiarme, nunca habría encontrado el restaurante The Empire City, en el que Nelson había organizado una espléndida cena china de 13 platos para los jueces.  Fue una cena excelente y le acompañó una alegre fiesta, pero a pesar de ello, agradecimos estar de vuelta en el hotel antes de las 22.00 horas.

El día siguiente fue un día completo de cata.  Por la mañana mi panel evaluó los vinos blancos del Nuevo Mundo, seguidos por los vinos blancos del Viejo Mundo.  Un delicioso almuerzo chino en el Super Star Restaurant y de vuelta a la sala de catas para dos series más.  Esta vez se trataba de vinos tintos del Nuevo Mundo, seguidos de vinos tintos del Viejo Mundo.  Esa noche fuimos a Gi Kee Restaurant, donde Nelson era amigo del chef, Chan Chung Fai (también conocido como Fai Gor), nos sirvieron plato tras plato, cada uno más sabroso que el anterior, y pudimos catar gran número de vinos.  El chef, que estaba muy orgulloso de ser un "Rotisseur", quería que le tomara fotos conmigo y me proporcionó su plato especial de patas de pollo.

El último día fue la "Ronda Final - Lo mejor de lo mejor".  Esto significó catar todos los vinos de todos los paneles que habían merecido medallas de oro y elegir un ganador, así como un segundo y un tercer clasificado.  La evaluación resultó ser inesperadamente fácil, ya que casi todos los jueces eligieron a los mismos ganadores.  Esto nos condujo al final del concurso y Nelson nos llevó a un famoso restaurante de dim sum, a unas cuantas manzanas de donde estábamos,  el New Shanghai Restaurant, y los platos de dim sum llegaron con una profusión desconcertante, cada uno más delicioso que el anterior. Luego Nelson llamó a los patrocinadores, hizo subir a los jueces extranjeros al escenario, anunció los resultados y entregó las medallas con mucha pompa y boato.  A continuación, disfrutamos de un  alegre y animado cóctel, antes de que todos los jueces se despidieran y se marcharan. Yo parecía ser el único juez que se quedaba hasta la mañana siguiente, así que Nelson, que estaba muy ocupado, lo organizó para que un inspector de restaurantes Michelin, Adriano Dewing, me llevara a cenar.  Resultó ser un compañero realmente encantador y muy conocedor de la comida y me llevó a un restaurante Michelin de una estrella, Lei Garden.  Eligió una comida sencilla, pero perfectamente equilibrada, de buena cocina china, incluyendo el pato Pekín.

Viví un momento de pánico en el hotel cuando la caja fuerte, en la que había puesto mi pasaporte y objetos de valor, se negó a abrirse y tuve que pedir ayuda.  Finalmente, sin embargo, todo se resolvió, el coche me recogió perfectamente a tiempo y me fui de Hong Kong con la esperanza de que Nelson se dignara a invitarme a volver el año que viene.

El número de muestras a concurso puede ser relativamente pequeño, pero la importancia y la influencia del concurso es grande.  Nelson es un profesional de pies a cabeza y su revista ‘Wine Luxe’ es muy respetada.  Estoy muy contento de estar asociado con él y espero que mi asociación continúe y pueda ser de utilidad.

Traducción: Vicent Escamilla


Tenga presente nuestras Condiciones de uso y si utiliza esta información recuerde citar siempre www.sevi.net y La Semana Vitivinícola como fuente.

0 Respuestas(s) a “Wine Luxe International Awards 2018 (Hong Kong)”

Comentarios disponibles para usuarios registrados