La CE prevé diversos cambios de la normativa vitivinícola en su propuesta de reforma de la PAC

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Tópico(s): Legislacion vitivinicola

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La Comisión Europea prevé cambios en la normativa que regula el sector vitivinícola, con las modificaciones previstas del Reglamento (UE) nº 1308/2013, por la que se crea la organización de mercados de los productos agrarios; del Reglamento (UE) n.º 1151/2012, sobre los regímenes de calidad de los productos agrícolas y alimenticios, y del Reglamento (UE) n.º 251/2014, sobre la definición, descripción, presentación, etiquetado y protección de las indicaciones geográficas de los productos vitivinícolas aromatizados.

En primer lugar se prevé suprimir las disposiciones del citado Reglamento (UE) nº 1308/2013 relativas las intervenciones sectoriales (es decir, los programas de apoyo sectoriales), ya que en la futura PAC estas intervenciones se regirán por el Reglamento sobre los planes estratégicos de la PAC y formarán parte de los planes estratégicos de los Estados miembros, “con el fin de velar por una mayor coherencia de las intervenciones de la PAC”.

En segundo lugar se señala que, si bien las sucesivas reformas de la política vitivinícola de 2008 y 2013 han alcanzado en general sus objetivos, lo que ha brindado un sector vitivinícola económicamente dinámico, han aparecido nuevos problemas económicos, ambientales y climáticos. Por tanto, el Reglamento contempla una serie de modificaciones específicas de las normas vigentes para resolver tales problemas.

En tercer lugar, la Comunicación sobre “El futuro de los alimentos y de la agricultura” pedía que las indicaciones geográficas (IG) se hicieran más atractivas a los agricultores y consumidores, y que el sistema fuera más fácil de gestionar. En consecuenciala CE propone modificar las normas actuales sobre IGs, repartidas en cuatro actos de base, con el fin de conseguir un sistema más sencillo de IGs, un registro más rápido de las indicaciones geográficas y una aprobación más eficiente de las modificaciones de los pliegos de condiciones.

Estos cambios, según la Comisión, pretenden simplificar el sistema de IGs a fin de hacerlo más comprensible para los consumidores y más fácil de promocionar, y de reducir los costes administrativos de su gestión.

En concreto y en lo que respecta a las normas sobre las IGs de vinos, “mediante la limitación del examen de las solicitudes a comprobar si tienen errores manifiestos; la separación de las normas sobre propiedad intelectual de los demás requisitos establecidos en los pliegos de condiciones de los productos, y la habilitación de los Estados miembros para que decidan sobre las modificaciones que no tienen repercusiones a nivel de la UE”, la CE considera que “se conseguiría racionalizar las aprobaciones, reducir los plazos y mejorar el uso de los recursos, de acuerdo con los principios gemelos de subsidiariedad y proporcionalidad”.

En la misma línea se prevé la simplificación de algunos procedimientos concretos, por ejemplo el procedimiento de oposición, a fin de hacer más eficiente el proceso de aprobación.

Por otro lado, la Comisión indica que “la aclaración de la definición de «denominación de origen protegida» (D.O.P.) para los vinos permitirá a los grupos de productores utilizar nuevas variedades, también necesarias en respuesta al cambio climático, y que se justifiquen adecuadamente las solicitudes de acuerdo con las realidades vitícolas y enológicas”.

También se plantea por parte del legislativo comunitario reforzar “la protección de las IGs frente a las falsificaciones en Internet y en las mercancías en tránsito”.

Bruselas señala, asimismo que “el régimen de IGs de vinos aromatizados (régimen de IGs que tiene solo 5 de 3.350 IGs existentes) no puede ser operativo y debe fundirse con otro régimen, señalando que el régimen de productos agrícolas y alimenticios es el adecuado, al incluir ya otras bebidas alcohólicas.

Nuevas plantaciones

Por otro lado, la CE considera que “habida cuenta de la disminución de la superficie realmente plantada con vides en varios Estados miembros en el período de 2014-2017, y teniendo en cuenta la consiguiente pérdida potencial de producción, a la hora de establecer la superficie para autorizaciones de nuevas plantaciones, contemplada en el artículo 63, apartado 1, del Reglamento (UE) n.º 1308/2013, los Estados miembros deben disponer de la posibilidad de elegir entre la base existente y un porcentaje de la superficie total realmente plantada con vid en su territorio el 31 de julio de 2015, incrementado en una superficie correspondiente a los derechos de plantación, en virtud del Reglamento (CE) n.º 1234/2007, disponibles para su conversión en autorizaciones en el Estado miembro en cuestión a fecha de 1 de enero de 2016.

Los cambios previstos por la CE hacen referencia también a las normas de clasificación de las variedades de uva de vinificación por los Estados miembros, que estima que deben modificarse para incluir las variedades de uva de vinificación Noah, Othello, Isabelle, Jacquez, Clinton y Herbemont, anteriormente excluidas.

Asimismo, y a fin de garantizar que la producción vitivinícola de la Unión presenta mayor resistencia a las enfermedades y que utiliza las variedades de vid más adaptadas a unas condiciones climáticas cambiantes, deben adoptarse disposiciones que permitan la plantación de las variedades de Vitis labrusca y de variedades resultantes de cruces entre Vitis vinifera, Vitis labrusca y otras especies del género Vitis para la producción vitivinícola de la Unión.

Igualmente, para que los productores puedan hacer uso de variedades de vid mejor adaptadas a las condiciones climáticas cambiantes y con mayor resistencia a las enfermedades, deben adoptarse disposiciones que permitan los productos con denominaciones de origen no solo a partir de variedades de vid de Vitis vinifera, sino también de las variedades de vid resultantes de cruces entre Vitis vinifera y otras especies del género Vitis.

En otro orden de cosas, la CE propone que “las disposiciones relativas a los certificados de conformidad y los informes de análisis para las importaciones de vino deben aplicarse en función de los acuerdos internacionales celebrados de conformidad con el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea («TFUE»)”.

La definición de una denominación de origen debe estar en consonancia con la definición que figura en el Acuerdo sobre los aspectos de los derechos de propiedad intelectual relacionados con el comercio («Acuerdo sobre los ADPIC»), aprobado mediante la Decisión 94/800/CE del Consejo, y en particular con su artículo 22, apartado 1, en la medida en que el nombre ha de identificar el producto como originario de una región o de una localidad determinada.

También se recoge que “debe existir la posibilidad de cancelar la protección de una denominación de origen o indicación geográfica cuando ya no esté en uso o cuando el solicitante, al que se refiere el artículo 95 del Reglamento (UE) n.º 1308/2013, ya no desea mantener dicha protección.

Vinos innovadores y desalcoholizados

Por otra parte, “a la luz de la creciente demanda de los consumidores de productos vitivinícolas innovadores, con un grado alcohólico adquirido inferior al grado alcohólico adquirido mínimo establecido para los productos vitivinícolas en la parte II del anexo VII del Reglamento (UE) n.º 1308/2013, ha de ser posible producir dichos productos vitivinícolas innovadores también en la Unión”.

Y en este sentido, la CE señala que “es necesario prever definiciones de productos vitivinícolas desalcoholizados y de productos vitivinícolas parcialmente desalcoholizados. Estas definiciones deben tener en cuenta las definiciones establecidas en las Resoluciones de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), OIV-ECO 433-2012 Bebida obtenida por desalcoholización parcial del vino y OIV-ECO 523-2016 Vino con grado alcohólico modificado por desalcoholización.

Además, se considera que “debe delegarse en la Comisión la facultad de adoptar actos de conformidad con el artículo 290 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE), con el fin de garantizar que las normas que rigen el etiquetado y presentación de los productos del sector vitivinícola también se aplican a los productos vitivinícolas desalcoholizados o parcialmente desalcoholizados, y con el fin de establecer normas que rijan los procesos de desalcoholización para la producción de determinados productos vitivinícolas desalcoholizados o parcialmente desalcoholizados dentro de la Unión”.

Por otro lado, la CE debe tener competencias sobre las “normas relativas a las condiciones de uso de los dispositivos de cierre en el sector vitivinícola para garantizar que los consumidores están protegidos frente a la utilización engañosa de determinados dispositivos de cierre relacionados con determinadas bebidas y frente a materiales peligrosos en los dispositivos de cierre que puedan contaminar las bebidas”.

 


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