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Izadi Blanco 2012

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Bodegas Izadi, situada en pleno corazón de Rioja Alavesa, lanza la nueva añada de su vino fermentado en barrica, Izadi Blanco 2012, que se elabora a partir de los viñedos de uva blanca más viejos de la zona. Izadi Blanco 2012 es una de las especialidades de la bodega, puesto que para su elaboración se han utilizado las cepas que se sitúan en las cabeceras de los viñedos de más de 55 años de edad del entorno de Villabuena de Álava. Con una vendimia selectiva y separada, Izadi rescata las cepas de uvas blancas que antiguamente se plantaban en viñedos de variedades tintas para conseguir el vino que el viticultor deseaba. Su objetivo, elaborar un vino blanco fermentado en barrica, con estructura y sutil, a la vez que fresco y expresivo. Este blanco riojano es el resultado de un coupage de Viura (80%) y Malvasía (20%). Izadi Blanco 2012, del que sólo se han elaborado 12.000 botellas, es un vino de color amarillo pálido, con tonos verdes y una suculenta fruta blanca. Es un vino fresco y bien estructurado con buena acidez.
 

Bodegas Muga presenta las nuevas añadas de su Crianza y de Prado Enea

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Isacín Muga, fundador y propietario de Bodegas Muga, junto a sus sobrinos Manu y Eduardo Muga presentaron recientemente las nuevas añadas de sus tintos Crianza y Prado Enea. Concretamente, desgranaron las virtudes de su tinto Crianza 2009 (una cosecha excepcional) y de Prado Enea 2005, flamante muestra de un vino que es el orgullo de la bodega y que ha cosechado amplios reconocimientos internacionales.
“El Crianza 2009 es una añada grandiosa, un vino amable con notas de frutos rojos, flor blanca y un amplio abanico de especias de roble, tostados y cueros”, así lo definió Isaac (Isacín) Muga.
El Gran Reserva Prado Enea, es el vino preferido de Isacín Muga, un tinto que él mismo califica como “clásico”, pero que sin embargo esconde una “atrevida modernidad”, redondeada por una de las cosechas, la del 2005, más completa y elegante de la historia reciente.
“Prado Enea 2005 está a medio camino entre el carácter mediterráneo y el atlántico, con lo que se puede decir que es un vino de presente y futuro” ha explicado Manu Muga, gerente de Bodegas Muga. Las notas de frutos del bosque y endrinas dan paso a matices de clavo, coco, vainilla, e incluso eneldo e hinojo. Prado Enea 2005 es un vino untuoso y dominante, capaz de ofrecer una plenitud intensa y duradera.
Junto a los dos nuevos tintos, Bodegas Muga presentó también su Blanco 2012 fermentado en barrica, fruto de una cosecha castigada por la sequía que, sin embargo, sorprende con percepciones melosas de piña, manzana y melocotón, en un equilibrio perfecto entre dulzor, amargor y acidez.
 
 

Añada 2001 del cava Turó d’en Mota, de Recaredo

 Publicado el por SeVi (colaborador)

La añada 2001 del cava Turó d’en Mota de Recaredo ve la luz después de 10 años y medio en las cavas (126 meses de crianza). Con una producción siempre muy limitada (en el caso de la añada 2001 se han obtenido exclusivamente 2.770 botellas), el cava Turó d’en Mota representa la filosofía de Recaredo llevada al extremo: una añada, una única variedad (100% Xarel·lo) y un solo viñedo plantado en 1940.
El Turó d’en Mota 2001 se presenta después de haber sacado al mercado las añadas 1999, 2000 y 2002. De acuerdo con las palabras de Ton Mata, director de Cava Recaredo, el 2001 “nos ha pedido paciencia y tiempo de crianza para que se exprese con total armonía y plenitud”. El resultado es una cosecha sólida, compacta y vertical, con un potencial increíble y desconocido.
El proyecto del Turó d’en Mota nació el 1999 y desde entonces, se han elaborado 14 añadas, diez de las cuales permanecen en las cavas en una crianza de más de cien meses en contacto con las lías.

Fernando Remírez de Ganuza, fundador y propietario de Bodegas Remírez de Ganuza: ‘La cultura del vino es una forma de vida’

 Publicado el por Jesús Ávila (colaborador)

A pesar de su relativo período de trayectoria en el sector vitivinícola, Fernando Remírez de Ganuza ha convertido su Bodega, afincada en el corazón urbano de Samaniego (Álava), en uno de los referentes obligados de la cultura del vino, a nivel internacional; gracias a su bien hacer en el desarrollo constante de una innovación que parte de los propios viñedos y alcanza su cénit en la copa, elaborando unos vinos de autor que sorprenden, en todos los sentidos.
Navarro de nacimiento y alavés de adopción, Fernando Remírez de Ganuza es uno de los mayores expertos en viñas de toda La Rioja. Un obsesionado por la calidad, cuyo principio fundamental es poner el acento en la edad de la viña y en el pedigrí de la cepa. Quienes le conocen le califican como hombre sensato, voluntarioso, práctico y comprometido, hábil y minucioso. Un revolucionario de la elaboración del vino en Rioja, defensor de la idea de que “la calidad excepcional solo se consigue a partir de una selección exigente”.

¿Su vinculación con el mundo del vino viene de cuna?
No. Mi familia se dedicaba a la producción y venta de embutido; pero mi afición fue el diseño de planos de obras, también hice de comercial para una empresa de frigoríficos. Todo ello me acercó a la mundología, conocer a las personas, tarea que llevé a cabo desde los 21 años. Fue en 1978, cuando inicié mi relación con el vino y el viñedo. Llevé a cabo la compra y acondicionamiento de la finca en la que se construyó Bodegas Torre de Oña. Y 11 años más tarde, adquirí la propiedad en donde ahora nos encontramos, en el centro de Samaniego.

¿Cómo fueron aquellos inicios?
Cuando empecé, reconozco que no tenía conocimientos de enología. Sin embargo, conocía a la perfección el terreno y las viñas, el campo y la materia prima. Con una gran determinación y corriendo muchos riesgos decidí emprender el proyecto con un propósito claro: elaborar uno de los mejores vinos de España con las mejores viñas de Rioja. Lo primero que hice fue clasificar la uva por procedencia y edad, algo que no se tenía muy en cuenta.

¿Qué representa para usted la cultura del vino?
El vino para mí es una forma de vida.

¿Qué diferencia esencial caracteriza a los mejores vinos?
La dulzura y la historia del mismo. La diferencia del precio entre una uva buena y una mala era un 10%, hace 25 años aquí en la Rioja Alavesa, ahora es del 500%; lo que nos ha generado una sensibilidad muy grande sobre el tema; antes era el precio de la uva por kilo. Una expresión muy normal era oír al bodeguero decir: ‘a mí no me importa pagar 2 o 3 pesetas más si la uva es de mejor calidad’. Hoy, debido al avance, normal es escuchar: ‘yo compro uva a 3 €, las otras no me interesan…, y a ojos vistas parecen iguales”.

¿Por qué los vinos de Fernando Remírez de Ganuza están alcanzando las cuotas de calidad más altas a nivel mundial?
Posiblemente por ese mismo principio de un desarrollo de principio a fin. Las cepas viejas dan mejores uvas. En estos momentos me abastezco de mis propios viñedos, que son 80 has de superficie.

¿Qué problemas deberían resolverse en nuestros días en los viñedos de la Rioja Alavesa?
La enseñanza de la poda y el tratamiento respetuoso con respecto a la viña y al medio ambiente.

¿Establece un momento fijo para sus elaboraciones?
Los momentos adecuados de las vendimias están determinados por diferentes factores: dependen del tiempo, de la maduración de la uva; y estas sensaciones me las transmiten el propio viñedo; yo escucho los mensajes de la vid. La uva se recoge en cajas pequeñas, de 12 kg, para evitar la rotura de los granos por la presión. La selección de la uva se hace manual; esta es la mejor uva para comer, pero no debe guardarse porque fermenta. Después se produce la separación de puntas y hombros, yendo seguidamente hacia los depósitos correspondientes. Nosotros lavamos la uva antes de entrar en los depósitos con su propio mosto. El núcleo de la uva con el mosto permanece dentro de los depósitos entre 15 y 20 días; se inicia la fermentación por debajo de los 10ºC, para terminar por debajo de los 30ºC; en los blancos, la fermentación se prolonga en torno a los 50 días.

¿Qué es el vino yema?
Después de terminar la fermentación descubamos la tina por gravedad, que servirá para criar vinos de nuestra empresa; el vino que sale liberado de las orujas (pies), se conoce como ‘vino yema’; y este, que queda dentro de las orujas, para extraerlo se somete a la presión de una bolsa de plástico, con capacidad del 80% de toda la tina, lo que supone una leve presión, para extraer un vino de yema enriquecido.

¿Cuál es el mejor abono para la tierra?
El estiércol de la oveja (abono orgánico animal).

¿Por qué cambia las barricas de roble cada dos años?
Porque las barricas una de las cualidades que tienen es una micro oxigenación limpia y un aporte organoléptico que su mejor momento es el inicio del envejecimiento en barrica nueva, y siempre de roble.

Resulta toda una experiencia asistir a las elaboraciones de los vinos de esta singular bodega de la Rioja Alavesa, en donde se respira la limpieza y los efluvios del mejor mosto impregnan los sentidos.
 

8º Encuentro Técnico de la Fundación para la Cultura del Vino

 Publicado el por SeVi (colaborador)

La Fundación para la Cultura del Vino (FCV), organizó su 8º Encuentro Técnico, que en esta ocasión se centró en la viticultura de precisión, el pasado 25 de abril, en Madrid. El acto, que contó con la presencia de más de un centenar de profesionales del sector, fue inaugurado por el subsecretario del Ministerio de Agricultura, Jaime Haddad; y el presidente de la FCV, Eduardo Muga.
Al respecto, Jaime Haddad, subrayó en su intervención inaugural que las nuevas tecnologías vinculadas a la viticultura abren “posibilidades enormes” para aplicar una agricultura más racional gracias a sistemas GPS, teledetección y monitorización, entre otras.
El subsecretario pidió a las organizaciones agrarias, sectoriales y consejos reguladores que impulsen la generalización de las innovaciones y a los científicos que “señalen el camino que deben seguirse”. Precisamente, eso es lo que se consiguió en el 8º Encuentro FCV: ver el camino ya recorrido y señalar la senda por la que la viticultura de precisión puede guiar al vino español a nuevos mercados y alcanzar la excelencia.
Al respecto, el investigador Jesús Yuste, situó el tema de la jornada y definió la viticultura de precisión como la “aplicación integral del conjunto de técnicas y elementos tecnológicos disponibles en el cultivo de la vid encaminada a su gestión diferenciada según la variabilidad en el espacio, para la optimización del proceso productivo a través del manejo de la mínima unidad de cultivo posible”. En sus conclusiones, este experto indicó que la viticultura de precisión debe permitir identificar cómo las desviaciones en el modelo establecido de manejo del cultivo modifican las características de la uva y del vino, así como conocer de qué manera modificar cada variable en función del tipo de vino predeterminado.
Siguiendo con el discurso inaugural de Jaime Haddad, que animó al sector a utilizar las nuevas tecnologías para adaptarse en calidad, precios y presentaciones de los vinos a los distintos mercados, el edafólogo Alfred Cass, expuso cómo el carácter, la calidad y los rasgos que diferencian a un vino de otro se ven realzados si las uvas utilizadas han madurado de manera uniforme y completa, para lo que es clave la viticultura de precisión, en el sentido en que evita la variabilidad. No obstante, en sus conclusiones remarcó la importancia de los suelos, su conocimiento y su gestión. “Si deseamos abordar de manera más edáfica la viticultura de precisión, nos habremos de basar en el aprovechamiento de los constituyentes del suelo que inciden directamente sobre el comportamiento de las cepas”, apuntó. Para ello, el sector cuenta con bases de datos de suelos, sistemas de teledetección, sensores remotos en suelo y sistemas para combinar esos datos estadísticos, mapas...
Del suelo, al material vegetal. La intervención de Xavier Rius dejó patente la necesidad de elaborar un mapa de suelo previo a la plantación del viñedo, en el caso que sea posible, para seleccionar el patrón según el vigor potencial del suelo, variedades y estilo de vino, puesto que “la planificación inicial de la plantación es básica para la rentabilidad del proyecto”.
Por su parte, Alfonso Calera y Beatriz López abordaron, en sendas ponencias, el seguimiento de la viña mediante sistemas de teledetección. Al respecto, Calera expuso los últimos avances tecnológicos (cámaras espectrales y térmicas, y adelantos en la aviónica y la fotometría). “Esta forma de acercarse a la cubierta vegetal con este grado de detalle empieza a ser conocida como teledetección próxima”, explicó el experto. A su vez, Beatriz López expuso que gracias al avance de las nuevas tecnologías de la información y comunicación (TIC) y su aplicación, en este caso a la viticultura de precisión, es posible “tener una información totalmente personalizada de nuestra parcela, prácticamente en tiempo real, y gracias a las nuevas aplicaciones en smartphones o tablets, hacer que esa información sea muy sencilla y práctica en su manejo”.
Una de las claves de la viticultura de precisión, como quedó patente en toda la jornada, es su capacidad para racionalizar, desde la inversión, hasta lo que se obtiene de la planta. En este sentido, Luis Gonzaga y Victorino Martínez ahondaron en cómo la viticultura de precisión permite una gestión más eficaz de insumos como los fitosanitarios, herbicidas, abonado o riego.
No hay que perder la referencia de que el objetivo final de toda viticultura de precisión es la obtención de vino/mosto de la mayor calidad posible y en función de un ideal buscado. Al respecto, Pascal Chatonet introdujo la importancia de la cartografía de antocianos (uno de los componentes polifenólicos mas influentes o que tienen una de las mejores correlaciones entre el análisis y la evaluación sensorial) en el viñedo. Asimismo, planteó la relación entre suelos y vigor del viñedo, con la acumulación de antocianos y qué herramientas de la viticultura de precisión permiten su conocimiento y su gestión adecuada.
Fernando Martínez de Toda moderó la mesa redonda “Lo que al viñedo se pide desde la bodega”, en la que participaron Enrique Macías, Barbará Sebastián y Roberto Frías. Martínez de Toda expuso la necesidad de tener una previsión temporal amplia, para poder tener un rango de decisiones más extenso. Durante el debate, Enrique Macías planteó los objetivos de la viticultura de precisión en el ámbito de la edafología, la climatología, la planta y el medio ambiente.
Por su parte, Bárbara Sebastián, con su intervención puso en relieve la contradicción entre lo que pide el enólogo a la viticultura de precisión (uva de la mayor calidad posible) y lo que le pide el gerente (uva lo más barata posible). Por tanto defendió la necesidad de anticipar al máximo la inversión en viticultura de precisión, para zonificar la plantación en inicio y así rentabilizar más la inversión que conlleva. A su vez, Roberto Frías ilustró sobre las posibilidades que ofrece la viticultura de precisión y las herramientas existentes a la hora de tomar una de las decisiones más importantes en el viñedo: determinar el momento óptimo de la vendimia.
En definitiva, en el 8º Encuentro Técnico de la Fundación para la Cultura del Vino, que contó con la colaboración de New Holland, Sigfito, Agromillora y La Semana Vitivinícola; así como del Magrama, La Rioja Alta, Muga, Bodegas Terras Gauda, Marqués de Riscal y Vega Sicilia; concluyó que la racionalización que permite la viticultura de precisión ha de ser aprovechada por las bodegas para dotar a sus vinos (de todas las gamas) de un mayor valor añadido y trasladárselo así a los mercados. Más información en www.culturadelvino.org