Topic: Exportación / Importación vitivinícola

Prosigue el idilio entre el vino de Australia y el comprador chino

 Publicado el por SeVi (colaborador)

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Australia.

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Australia exportó durante el pasado ejercicio 2017 un total de 818,5 millones de litros de vino, batiendo su propio récord al crecer un 7,4% respecto a 2016. Unos buenos números en volumen que se refrendan por una facturación total por productos vitivinícolas que evolucionó al 14,8% hasta un total de 2.627,98 millones de dólares australianos, aunque no supera el máximo de 2007 (2.968 millones de dólares).

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Nueva Zelanda vuelve a batir récords exportadores

 Publicado el por SeVi (colaborador)

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Nueva Zelanda.

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Apoyados en el comportamiento de los graneles, los operadores vitivinícolas de Nueva Zelanda volvieron a batir récords de comercio exterior en 2017. En total, durante el pasado ejercicio salieron a exportación 255,3 millones de litros, con un incremento del 10,5%; de los que se enviaron a granel y en envases superiores a los dos litros 97 millones de litros (el 38% del total). En valor, el incremento medio es de un 5%, mientras que sus graneles crecieron al 16,2% en los mercados exteriores. No obstante, la exportación de vino de N. Zelanda sigue siendo mayoritariamente de vino tranquilo envasado (el 62% en litros y el 77% de sus ingresos). Durante el pasado 2017, este país productor rebajó considerablemente sus precios. Sus principales mercados son Reino Unido, EE.UU. y Australia.

La exportación de vinos con D.O.Ca. Rioja sube un 4,39%

 Publicado el por Antonio Egido (colaborador)

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La Denominación de Origen Calificada Rioja ha ofrecido los datos cerrados a diciembre de 2017, que nos dicen que de los 284.171.963 litros comercializados a lo largo del año pasado, con un aumento del 0,64% sobre las cifras de 2016, 108.344.804 litros salieron al mercado exterior con un importante aumento, en las cifras en las que nos movemos, del 4,39% sobre las del año anterior, al tiempo que se quedaban en el mercado español los 175.827.159 litros restantes, en esta ocasión con una disminución en comparación con el año de referencia de 1,55%. Una buena noticia para esta D.O.Ca, pues debemos recordar que en el año 2016 se produjo un descenso del 2,7% en la exportación tras seis años consecutivos con un continuo crecimiento acumulado.

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Hacia un mejor posicionamiento del vino español en el mundo… si no se tuercen las cosas

 Publicado el por Rafael del Rey (OEMV) (colaborador)

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Dada la relativa escasez de la vendimia 2017, todo apuntaba a que se produciría a final de año una importante revalorización de nuestros vinos en los mercados con disminución probable de su volumen. Es decir, a seguir la tendencia mundial de menos vino pero algo más caro. Sin embargo, acabamos el año 2017 con aumento notable del valor y los precios medios de las exportaciones, sí, pero también con cierto aumento de las mismas en litros. Mejor posicionamiento, en definitiva, que podría ser indicio de una progresión de los vinos españoles en el deseable camino de su revalorización… o puede ser simple efecto coyuntural por lo corto de la cosecha. La solución la veremos en unos pocos meses, en función de cómo se comporten (i) la cosecha del 2018 y (ii) el consiguiente efecto en los mercados.

2017 acabó con aumento de las exportaciones españolas de vino del 7,6% en euros y del 2,5% en litros, y consiguiente revalorización del precio medio en un 5,1%. En términos absolutos, esta evolución supone alcanzar los 2.847 millones de euros por ventas exteriores de 2.284 millones de litros a un precio medio de 1,25 €/l. Superamos con ello el récord de facturación del año anterior y también en volumen, con precio medio que, sin embargo, no alcanza a los obtenidos en 2013 (tras la más escasa cosecha aun del 2012) y a los registrados en el cambio de siglo (1999-2002). Si a los datos de los distintos tipos de vinos, sumamos los relativos al vino aromatizado (fuera de los códigos aduaneros 2204), así como el mosto y el vinagre, la facturación de nuestras exportaciones de productos vitivinícolas en 2017 superó los 3.186 millones de euros y el volumen los 28,5 millones de hectolitros, una vez traducidos a litros equivalentes los que figuran como mosto concentrado.

Estos datos reflejan una evolución muy errática de los vinos españoles en los mercados internacionales y muy condicionada por la amplitud o cortedad de la cosecha. A falta de mecanismos de regulación como los que representaban las destilaciones antes de la última OCM, la mayor o menor vendimia tiene un reflejo muy rápido en la evolución de nuestras exportaciones, particularmente las que se realizan a granel a precio inferior a la medía y especialmente dirigidas a otros países productores de vinos. Así y mirando al pasado reciente, la caída de ventas con paralelo incremento de precios medios se produjo en 2013 tras la escasa vendimia del 2012, lo que llevó a elevar los precios medios hasta en un 35% en el pico de mediados del 2013 para luego, tras la muy abundante cosecha de ese año, caer más del 20% en 2014.

En paralelo y de nuevo influidos por la producción, la tasa interanual del volumen de vino exportado desde España llegó a subir cerca del 30% en 2011 (en los meses en los que coincide que término el periodo transitorio de ayudas para la destilación), desplomarse más del 20% a mediados del 2013 y volver a crecer más del 20% en 2014. Algo más suavemente ahora, los precios medios de nuestras exportaciones crecen sobre el 5% y se espera que continúen subiendo durante este año hasta notar el posible efecto amortiguador de la vendimia del hemisferio sur y/o la previsión de cosecha del 2018 en el hemisferio norte; y el volumen, pese a la escasa producción, mantiene una ligera subida que parece difícil que se sostenga ya entrados en el presente año.

Pero, aunque todos los tipos de vino forman una gran categoría y hay claras muestras de conexiones entre ellos, conviene separar el análisis entre las exportaciones de vinos envasados (en envases de hasta 2 litros) y las realizadas a granel o (ahora identificables) en bag in box (BiB).

Exportación de vinos españoles envasados

Dejando por el momento aparte el granel, las exportaciones españolas de vinos envasa-dos suponen 112,2 millones de cajas por importe de 2.277 millones de euros a un precio medio de 2,25 €/l. Y muestran una buena evolución, con crecimiento sostenido, especialmente en valor, y algo más lento en volumen. Desde finales del año 2010, cuando empezamos a tener datos detallados sobre distintas categorías de envasados tranquilos (I.G.P., varietal y otros), el conjunto de nuestras exportaciones de vinos envasados ha aumentado en 180 millones de litros, con ligera caída en 2013 (también afectados por la escasez de aquel año) y nueva recuperación en 2014/15 hacia el actual nivel de los 1.000 millones de litros mantenido en los últimos tres años. Mejor evolución han tenido estos vinos en términos de valor, al consolidar la importante subida que registraron precisamente en 2013. Al calor de la relativa escasez de vino (como ocurre ahora) los precios medios de los envasados españoles pasaron del nivel de 1,80/1,90 €/l a los 2,27 de finales del 2013; nivel del que se bajó a continuación hacia los 2,13 €/l, con perspectivas de sobrepasar holgadamente los 2,20 €/l desde mediados del 2017 y más aún en este 2018. Una cantidad similar de vino, pero a precios medios progresivamente más elevados, genera un incremento paulatino de la facturación, que en 7 años ha aumentado en más de 600 millones de euros, apenas sufrió un pequeño bache en 2014, pero desde entonces viene aumentando mes tras mes en tasa interanual.

Dentro de esta subcategoría de vinos envasados, el 56% del valor y el 36% del volumen lo componen los vinos envasados tranquilos con D.O.P., que son, sin duda, la gran estrella de las exportaciones de vinos españoles. A ellos se suman los espumosos, mayoritariamente también con D.O.P. y en especial Cava, que suponen el 20,4% del valor y el 18% del volumen. Menor volumen representan los vinos generosos de más de 15% vol. alc. que con 65 millones de euros y 17,5 millones de litros suponen el 2,8% del valor y apenas el 1,7% del volumen aunque a un precio medio relativamente elevado de 3,71 €/l. Por su parte, entre los vinos envasados tranquilos sin D.O.P., los vinos de la tierra o con I.G.P. suponen 167 millones de euros y un 14% del total de la subcategoría, los vinos varietales apenas representan la mitad de los anteriores y todavía suponen un porcentaje importante los envasados sin ningún tipo de indicación, que alcanzan los 202 millones de euros y 216 millones de litros a un precio inferior al euro por litro de media.

 Pero, además de la foto fija, conviene también analizar la evolución de cada una de estas categorías de vinos. Si en los últimos 7 años el crecimiento anual medio acumulado de las exportaciones de vinos envasados españoles ha sido del 5% en valor y del 3,1% en volumen (revalorizándose, por lo tanto),

• El vino de licor ha caído en volumen (-5%) aunque ha conseguido mantener su facturación (-0,1%).

• El vino espumoso ha crecido por encima de la media en volumen (4%) pero no así en valor (3,1%), lo que muestra su relativo abaratamiento (-0,9% de media anual desde 2010).

• También ha crecido por debajo de la media el vino con I.G.P. o de la tierra (4% en valor y 1,4% en volumen).

• Y, pese a mantener una todavía gran importancia, ha evolucionado muy poco el vino envasados sin ningún tipo de indicación con crecimientos medios muy por debajo del resto de tipos de vinos, del 0,3% en volumen y del 2% en valor.

• En la parte más positiva de la tabla, los vinos con D.O.P. han superado a la media de vinos envasados tanto en valor como en volumen (6,5% y 4,8% respectivamente) con precios que se revalorizan lentamente (1,7% anual)

• Avanzan también con mucha rapidez los vinos varietales, creciendo sensible-mente por encima de la media (9,5% en valor y 13,4% en volumen) aunque abaratándose en los últimos 7 años

• Y el mayor crecimiento lo obtienen los escasos aun vinos de aguja que parecen estar experimentando un fuerte auge en todo el mundo, y crecen los españoles en un 13% de media anual en valor en siete años y en un 4% en volumen, subiendo sensiblemente su precio medio.

De este análisis por productos comprobamos que sigue habiendo un gran potencial de crecimiento, particularmente en valor pero también en botellas, tanto de los vinos con denominación de origen, tranquilos, espumosos y quizás algo menos alegremente de los vinos de licor, una muy buena posibilidad de progreso de los vinos de aguja, que aunque representan un porcentaje menor de la categoría evoluciona muy favorablemente, y un extraordinario potencial para ir pasando cantidades importantes de vinos sin indicaciones a vinos varietales que, hoy por hoy, muestran mucho mejor ritmo de crecimiento y un diferencial de precios medios (pese a la caída de los varietales) de 36 céntimos de euro por litro. Por elucubrar: si tan solo la mitad de los actuales vinos envasados sin I.G. pudieran comercializarse al precio actual de los varietales (lo que no es sencillo, exige gran esfuerzo comercializador y puede afectar también al precio de estos últimos), la ganancia seria de 39 millones de euros.

En definitiva, las exportaciones de vinos envasados españoles evolucionan en la línea del mercado internacional: más lentamente en volumen y algo mejor en valor, con impulso de los espumosos aunque más populares, importancia fundamental de los vinos con D.O.P. y creciente protagonismo de los varietales y los vinos de aguja.

Exportación de vinos españoles a granel y en BiB

El 55,5% del volumen de nuestras exportaciones de vinos (dejando aparte aromatizados, mostos y vinagres) y el 21,4% de su valor, es decir, 1.264 millones de litros por valor de 588 millones de euros, son vinos a granel o en envases de más de dos litros. Cantidades muy importantes y que suponen una parte fundamental del sector y unas posibilidades de desarrollo fundamentales para el mismo. Las exportaciones de vino a granel españolas son mucho más variables que las de envasados. Tomando el mismo marco temporal de referencia, desde diciembre del 2010 a diciembre del 2017, el volumen ha crecido en 385 millones de litros mientras la facturación ha crecido en cerca de 330 millones de euros, pero las variaciones han sido grandes:

• En apenas dos años, desde finales del 2010 a mediados del 2012 estas exportaciones aumentaron en cerca de 4 millones de hectolitros;

• con la escasa cosecha del 2012 (poco después de acabado el plazo temporal añadido para la subvención de destilaciones) volvieron a perderse esos 4 millones de hectolitros; y

• con la abundancia de la vendimia del 2013 las exportaciones de granel volvieron a dispararse hasta superar el nivel de los 14 millones de hectolitros (+5,7 mill) a mediados del 2015;

• para bajar, pero ligeramente, durante los dos últimos años y medio hasta terminar 2017 en los 12,6 millones.

Es decir, parece que el gran impulso a las exportaciones españolas de vinos a granel vino provocado por el final de las subvenciones a la destilación (que hasta la fecha actuaban de medida de regulación de mercado), evolucionan con la amplitud o corte-dad de la cosecha, pero se mantienen muy elevadas desde la recuperación de la vendimia del 2013… incluso a finales del pasado año cuando (de nuevo) la escasez de vino producido parece anticipar una nueva disminución.

Durante el mismo periodo pero en sentido opuesto han evolucionado los precios me-dios. Estabilidad durante la primera época de crecimiento de ventas sobre los 40 céntimos de euro por litro, fuerte aumento ante la escasez de vino en 2012/2013 hasta alcanzar los 62 céntimos, ligera disminución desde finales del 2013 de nuevo hacia los 36 céntimos y recuperación importante en la segunda mitad del 2017 hasta acabar el año cerca de los 50 céntimos de euro y apuntar hacia cifras sensiblemente superiores en los primeros meses de 2018.

Con estos volúmenes y estos precios tan fluctuantes la facturación, sin embargo, muestra una evolución mucho más estable, subiendo de los 291 millones de euros en 2010 a los 522 millones a finales del 2013, para mantenerse en los años posteriores sobre los 500 millones de euros anuales y cerrar 2017 apuntando ya a superar los 600 millones de euros.

Pero este año y desde la entrada en vigor de la nueva nomenclatura mundial el 1 de enero del 2017, podemos distinguir mejor el contenido de esta subcategoría de vinos en envases de más de dos litros, separando lo que podemos considerar

i) bag-in-box o vinos vendidos en envases entre 2 y 10 litros, de

ii) el granel real vendido en envases de más de 10 litros.

Aunque los datos no deparan grandes sorpresas: dentro de la categoría de vinos en en-bases de más de dos litros, España no destaca ni por las ventas de BiB ni por las de graneles a destino final de vinos de alto valor. El granel que vende España es mucho, particularmente a otros países productores como Francia, Italia, Portugal y Alemania y a precios muy reducidos en la comparativa mundial.

En particular, las ventas de bag-in-box españolas apenas alcanzan el 6,3% del valor total de esta subcategoría de vinos en envases de más de dos litros (36,7 millones de euros) y el 2,3% del volumen (29 millones de litros), a un precio medio (eso sí) de 1,26 €/l que es muy superior a la media de 45 céntimos por litro de las ventas de vinos en envases de más de 10 litros (o granel real). Estas últimas forman, por lo tanto, la inmensa mayor parte de las ventas de la subcategoría y suponen 12,3 millones de hectolitros por valor de 551 millones de euros.

De este análisis de las ventas de vinos en lo que antes llamábamos granel y envases de más de dos litros deducimos, por lo tanto, que su evolución tiene mucho que ver con la perdida de las ayudas a la destilación en España y son muy dependientes de cómo evolucionen las cosechas, y que se componen fundamentalmente de vino económico, particularmente vendido a otros países productores, entre los que el BiB es una muy pequeña parte. Si este análisis es correcto (y las cifras parecen avalarlo) las posibilidades de mejora en el futuro son grandes, una vez que la presión por vender urgentemente lo que antes se destilaba empieza a disminuir, se va mejorando la capacidad de comercialización directa hacia nuevos clientes y van aumentando las ventas de vinos a granel a precios más atractivos y con indicación de variedad.

Por cierto, así como hemos visto que las ventas de la subcategoría son tremendamente fluctuantes, las de graneles varietales evolucionan desde 2010 de manera constante y progresiva, creciendo en volumen desde los 28 a los 251 millones de litros y en valor de los 9 a los 133 millones de euros. Si bien es verdad que la diferencia de precio con el granel sin indicación no es particularmente grande. En todo caso, dando por sentado que ni España va a pasar toda su exportación de granel a envasado en el corto plazo, ni posiblemente eso fuera bueno para los envasados españoles y la imagen del país, sí parece que hay mucho camino por recorrer y muchos euros por ganar mejorando sensiblemente las ventas dentro de una subcategoría que, por cierto, crece a nivel mundial, como forma de transporte de vinos de calidad a nuevos mercados lejanos, para envasado y distribución en el país de destino.

Los mercados del vino español

Alemania, Francia, EE.UU. y Reino Unido son nuestros principales mercados para el conjunto de nuestros vinos y productos vitivinícolas, con más de 410 millones de euros vendidos en el primero y más de 320 millones en cada uno de los siguientes. Los cuatro suman un total de 1.418 millones de euros, que suponen el 44,5% del total. De ellos, Alemania y Francia crecieron en 2017 de forma importante, algo más lentamente en euros lo hizo EEUU y cayeron las ventas en el mercado británico. China (con crecimiento del 25,6% en 2017) Holanda, Suiza, Bélgica y Canadá (con aumento del 22,8% el pasado año) les siguen en importancia.

La imagen cambia si observamos el volumen. En este caso, medido en litros, los cuatro primeros puestos de la tabla los ocupan Francia (primer cliente del vino español con más de 6,4 millones de hectolitros), Alemania, Italia y Reino Unido, de los que el pasado año solo creció sensiblemente Italia con aumento del 30% en las compras de vino español. Portugal, China, Rusia y EE.UU. les siguen en la lista con compras de entre 100 y 180 millones de litros. De nuevo, las ventas realizadas a China destacan sobre las demás, con un 48% de aumento; muy próximo al 46% de crecimiento que registraron nuestras exportaciones a Canadá este pasado año.

Una vez más, el panorama cambia si separamos los mercados de granel de los de vinos envasados. Entre los primeros, cuatro grandes mercados, productores a su vez y exportadores de vino, son nuestros principales clientes: Francia, Alemania, Italia y Portugal acaparan cerca del 72% de nuestras ventas de vinos a granel sin D.O.P., con precios medios que en 2017 oscilaron entre los 39 céntimos de euro por litro para Alemania y los 46 céntimos en Portugal. En total, 891,7 millones de litros por valor de casi 370 millones de euros. A estos cuatro grandes mercados y con ventas de alrededor de 66 millones de litros cada uno, les siguen China y Rusia como principales destinos del vino español a granel o en envases de más de dos litros sin D.O.P.

Como decíamos, el panorama cambia sensiblemente si nos centramos en las ventas de vinos envasados. En este caso, nuestros principales clientes son EE.UU., Reino Unido y Alemania con más de 320 millones de euros de vinos envasados facturados a cada uno de ellos, y China donde nuestra facturación ya alcanza los 159 millones, relativamente próxima a los 153 millones de euros vendidos a Francia en vinos envasados. En estos 5 principales mercados hacemos el 49% de nuestras ventas de vinos envasados que dirigimos al conjunto de mercados internacionales.

Pero el conjunto de nuestros mercados evoluciona de forma muy dispar. Para el total de productos y entre los principales mercados, China, Italia, Rusia, Lituania, Polonia y Brasil crecen a una media anual de doble digito en el periodo 2000-2017. En el extremo opuesto, solo tres mercados de entre los principales pierden ventas de vino español: Suecia, Dinamarca y Noruega; mientras el resto crecen pero más moderadamente.

Exportamos en 2017 a 193 mercados diferentes, con un grado de concentración que se mantiene relativamente elevado (3 principales mercados suponen algo más de un tercio de nuestras ventas y los 10 primeros superan el 86% del total) y, salvo excepciones como la de Francia o Italia, con más rápido crecimiento en Asia, Norteamérica y Europa del Este que en los tradicionales mercados de la Unión Europea. Las ventas españolas de vino crecen y se diversifican.

En definitiva, 2017 ha sido un buen año para las exportaciones españolas de vino, particularmente en valor pero también incluso en volumen con respecto a lo que cabía esperar tras la disminución de la cosecha a finales del otoño. Dentro de una evolución mundial de progresiva revalorización del vino, muy clara desde 2009, nuestro país mantiene el liderazgo en cuanto a ventas de vinos y mejoramos algo más en términos de valor y precios medios. Todavía mantenemos una cartera muy inclinada hacia productos de relativo bajo valor, fundamentalmente provocada por la urgente necesidad de sacar mucho vino, muy rápidamente, cuando acabaron las subvenciones a la destilación hacia 2011. Pero los datos ofrecen varios indicadores positivos. Las ventas de vinos envasados, tranquilos, espumosos y algo menos las de licor mantienen un buen ritmo de crecimiento con mercados estables y cada vez más diversificados, en los que se puede crecer más en valor y, por lo tanto, con mejor posicionamiento progresivo. Por otro lado, una progresiva mejor comercialización de los vinos a granel permite avanzar sensiblemente en los vinos varietales de mayor valor añadido y dirigidos hacia mercados de consumo final, lo que a medio plazo posiblemente vaya en detrimento de las ventas de vinos sin indicación, más baratos y dirigidos principalmente hacia otros países productores y exportadores de vino. Y además observamos un posicionamiento de España por debajo de la media en las ventas de bag-in-box, que también puede ir mejorando en el futuro el valor de una parte importante de nuestra oferta.

La relativa escasez de la vendimia del 2017 hace que la comercialización se complique sensiblemente, pese a que tampoco otros países competidores puedan ofrecer ni mucho más vino ni muchos mejores precios. Pero también favorece un reposicionamiento de los vinos españoles en niveles de precios más atractivos para los vendedores y productores. Reposicionamiento que afecta a todas las categorías de vinos y que podrá o no mantenerse en función de cómo venga la próxima cosecha. En los segmentos más altos de precio algunos de nuestros importadores nos reclaman más botellas de vinos de muy alto nivel, que existen y se reconocen mundialmente, pero para los que todavía puede conseguirse una masa crítica en volumen que los haga atractivos en el trade. Para el conjunto de nuestros vinos, una vez más los números nos demuestran que el equilibrio entre la cantidad producida y nuestra capacidad de comercialización es elemento básico para mejorar el valor medio de las ventas y la imagen asociada a ese valor. El creciente esfuerzo comercializador de nuestras bodegas, privadas y cooperativas, conduce a un moderado optimismo sobre el futuro, incluso aunque los datos finales del 2018 puedan darnos algún susto indeseado.

Información más detallada y continuada por mercados y tipos de vino en www.oemv.es


La venta de vino con D.O.P. crece un 4,41% en 2016/17

 Publicado el por Vicent Escamilla (colaborador)

La campaña vitivinícola 2016/17 (1 de agosto 2016 a 31 de julio 2017) registró un saldo bastante positivo para la comercialización del vino con D.O.P. español. En total, según datos facilitados por la Subdirección General de Calidad Diferenciada y Agricultura Ecológica del Mapama, las DD.OO. comercializaron un total de 12.406.712 hectolitros, con un incremento del 4,41% respecto a los 11.882.206 hl de la campaña 2015/16. Un incremento sustentando, principalmente, en el mercado interno, hacia donde las denominaciones de origen destinaron el 59% de sus ventas (7.314.086 hectolitros) y que creció a un ritmo del 6,28%.

Una tendencia positiva que supera el ritmo exportador, con incrementos sí, pero inferiores, del orden del 1,84% hasta los 5.092.626 hectolitros. Para conocer el impacto en términos de valor deberemos esperar a que el Mapama publique el informe completo sobre los datos de las DD.OO. vitivinícolas, del que SeVi dará cuenta.

La principal D.O.P. en volumen comercializado es la D.O.Ca. Rioja, con unas ventas totales en la campaña 2016/17 de 2.839.558 hectolitros y pese a estancar ligeramente su dato de comercialización total (-0,46%) ostenta el 22,89% de la comercialización total. Por detrás de Rioja se sitúan Cava (15,2% del total y una evolución positiva del 1,87%), La Mancha (6,% del total e importantes incrementos del 34,22%), Rueda (5,92% del total y +5,44%) y Ribera de Duero (5,81% y alzas del 6,09% en sus ventas).

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