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El tinto Pruno lidera los mejores vinos relación calidad/precio, según Robert Parker

 Publicado el por SeVi (colaborador)

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Finca Villacreces (D.O.P. Ribera del Duero) cerró 2015 con la mejor noticia posible. Pruno está en lo más alto de 2015. Tres vinos españoles encabezan la clasificación de mejores vinos relación calidad precio que el crítico norteamericano ha incluido en su último artículo “Robert Parker’s Guide to the Best of 2015”.

 

En esta última publicación, el crítico Robert Parker hace una revisión de sus mejores vinos del 2015 y el vino Pruno aparece entre sus mejores opciones del año 2015, en el apartado-  “best value” o mejores opciones de compra-  dado su gran calidad y precio comedido.

 

Pruno 2013 se sitúa al frente de esta clasificación, tras cosechar en su última añada 93 puntos, hito que se viene repitiendo desde que lo considerara como el mejor de la historia por menos de 20 dólares hace cuatro años.

 

Tras él, otros dos vinos españoles, Solanera, de Bodegas Castaño, y Borsao Tres Picos, de Bodegas Borsao, vienen a confirmar que las bodegas españolas capitalizan un nicho de mercado donde los grandes vinos se hacen asequibles.

 

Best Value Wines

2013 Finca Villacreces Pruno

2013 Bodegas Castaño Solanera

2012 Bodegas Borsao Tres Picos Garnacha

La Agencia Tributaria reconoce la apuesta de Bodegas Vicente Gandia por la seguridad en la Cadena de Suministro Internacional

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Bodegas Vicente Gandia ha sido reconocida por la Agencia Tributaria como OEA (Operador Económico Autorizado) en la modalidad más completa AEOF (Simplificaciones Aduaneras, Protección y Seguridad), en respuesta a la constante inversión y a su esfuerzo por garantizar la seguridad de la cadena de suministro internacional de sus exportaciones que actualmente representa en torno al 70% de su producción.

Esta certificación reconoce la fiabilidad y seguridad en la gestión de la cadena de suministro internacional de Bodegas Vicente Gandia, según los estándares de la Unión Aduanera Internacional. El programa de certificación exige la introducción de controles de seguridad adecuados para garantizar la protección del mercado interior y, en estrecha cooperación con los principales socios comerciales del mundo asegurar la cadena de suministro internacional.

Los fabricantes que demuestran tener un historial satisfactorio de cumplimiento de requisitos aduaneros, un sistema adecuado de gestión logístico y aduanero que permita la trazabilidad de todas las operaciones, una solvencia financiera acreditada y unos altos niveles de seguridad, son recompensados mediante esta certificación., con beneficios tales como menos controles y la simplificación de los procesos aduaneros, sobre todo en aquellas áreas económicas con acuerdos de reconocimiento mutuo con la UE. De este modo Bodegas Vicente Gandia entra en el reducidísimo grupo de bodegas españolas con este reconocimiento mundial a la seguridad de sus operaciones de exportación.

Bodegas Vicente Gandia cuenta, desde hace años, con las máximas calificaciones en las certificaciones de calidad y seguridad alimentaria de prestigio internacional BRC e IFS. Bodegas Gandia está desa­rro­­llando ahora una integración de los estándares de Seguridad Aduanera dadas por las normas OEA con las de calidad y seguridad alimentaria (BRC e IFS) promovidas por la gran distribución europea den­tro del marco Global Food Defense para una gestión de toda la Cadena de Suministro bajo el binomio es­tra­tégico Calidad & Seguridad.

Bodegas Torres augura vinos muy aromáticos y equilibrados en su informe de vendimia 2015

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Miguel Torres Maczassek en la finca de Fransola, Penedès. (photo: )

Miguel Torres Maczassek en la finca de Fransola, Penedès.

Bodegas Torres ha publicado recientemente su informe de vendimia 2015, en el que hace repaso de la última añada en las diferentes regiones en las que está ubicado el grupo bodeguero. En ese sentido, su director general, Miguel Torres Maczassek señala que 2015 será “una añada excelente”.

Según explica, las altas temperaturas de julio tuvieron el contraste de los meses de agosto y setiembre, con temperaturas más frías y oportunas lluvias. “Esto ha propiciado una muy buena evolución de la uva en todas las zonas vitivinícolas en las que trabajamos. Hemos cosechado la uva en su estado de maduración óptimo, sin que haya sido afectada en ningún caso por hongos o enfermedades. La vendimia ha sido, en general, más corta de lo habitual, y la producción también ha sido inferior, en la mayoría de los casos. Auguramos vinos muy aromáticos y equilibrados y con una buena capacidad de guarda”, manifestó.

A continuación, el informe completo de Bodegas Torres por regiones:

Catalunya

“A finales de verano, estuvimos con mi padre visitando cada uno de los viñedos de Catalunya y pudimos comprobar de primera mano que el 2015 ha sido un muy buen año para la viña. La  calidad ha sido muy buena en general, tanto en blancos como en tintos, gracias a las condiciones meteorológicas propicias durante todo el ciclo vegetativo y, en especial, durante la maduración de la uva. Esto nos ha permitido vendimiar con un buen estado sanitario y con el grado de madurez deseado para elaborar los diferentes vinos que hacemos.

La vendimia en Catalunya ha transcurrido con total normalidad, aunque ha sido algo más corta que otros años, del 20 de agosto al 9 de octubre, cuando lo habitual es que dure unos 60 días. Las variedades más tempranas se han avanzado, pero en menor proporción que las variedades más tardías, que han acusado de una manera más importante el calor durante el verano y han llegado antes a su estado óptimo de madurez.

Iniciamos la vendimia el 20 de agosto con las primeras Chardonnay del Penedès. Luego seguimos con la Moscatel de Frontignac de la costa –utilizado para nuestro clásico Viña Esmeralda– y la Garnacha blanca de Terra Alta.

Las tintas se hicieron esperar. Empezamos a cosechar el 24 de agosto para el rosado. Sin embargo, la primera uva para tinto no llegó hasta el 31 de agosto, con la entrada de alguna Garnacha tinta. A partir de ahí, ya pudimos empezar la vendimia en las diferentes fincas de Cataluña con las Chardonnay de Milmanda y Sauvignon Blanc de Fransola, alguna Syrah y las primeras uvas de Tempranillo. Finalizamos el 9 de octubre con algunas Cabernet Sauvignon de Conca de Barberà y la Cariñena de la zona de Terra Alta.

Los blancos de la D.O. Catalunya son muy frescos y aromáticos, con buen equilibrio en boca. En cuanto a los tintos, la calidad final es muy elevada, con vinos con mucho carácter y muy buena concentración.

Este 2015, hemos avanzado en el proyecto de recuperación y aclimatización de variedades ancestrales catalanas. La Garró, la Querol, la Gonfaus y la Moneu han sido las que mejor resultado han aportado hasta la fecha, de las 40 recuperadas; pronto se les sumarán otras variedades con excelentes aptitudes, contribuyendo a la recuperación del patrimonio vitivinícola. Como curiosidad, en Tremp, también hemos contribuido a la recuperación del patrimonio, pero en este caso arquitectónico, con la restauración de la pequeña capilla de St. Miquel de Gurp del siglo XI, que ha recuperado toda su presencia en este viñedo”.

Penedès

“Como en Catalunya, la vendimia en el Penedès será recordada por ser más temprana y más corta de lo habitual y de muy buena calidad para los vinos blancos y los tintos, gracias al buen estado sanitario de la uva y el grado de madurez óptimo en el momento de la cosecha como resultado de la buena meteorología.

2015 ha sido un año bastante variable en lo que a temperaturas se refiere y con una disminución general de la pluviometría. Tras un invierno bastante frío y seco, empezamos el ciclo vegetativo con cierta normalidad y con temperaturas más suaves durante la primavera, que también fue bastante seca. En verano, y especialmente en el mes de julio, llegó el calor intenso y eso hizo avanzar la maduración de la uva. Las lluvias de finales de agosto y setiembre fueron bien recibidas, ya que beneficiaron la maduración de las variedades más tardías.

Iniciamos la vendimia el 14 de agosto con la variedad Pinot Noir de la finca de Fransola con la que estamos experimentando. Tras un breve paréntesis, seguimos con las primeras Chardonnay para vino de la zona más cálida, que empezamos a entrar a partir del 20 de agosto. Las tintas también se han avanzado respecto a otros años, ya que empezamos con la Merlot a partir del 4 de setiembre. Finalizamos la vendimia en el Penedès el 15 de octubre con algunas Cabernet Sauvignon de la finca de las Torres.

En cuanto a la calidad de los vinos, los blancos del Penedès son muy frescos y aromáticos con buen equilibrio en boca, mientras que los tintos tienen un gran nivel gracias a la buena maduración fenólica. Son vinos con mucho carácter, buena intensidad aromática y con mucha concentración en boca, por lo que todo apunta que será una muy buena añada para vinos de guarda como Mas La Plana”.

Priorat

“En el Priorat, la buena meteorología del 2015 ha favorecido también una cosecha de gran calidad sanitaria de las uvas, aunque algo menor que la media en cuanto a cantidad.

La entrada de verano fue muy calurosa, con temperaturas extremas ya en el mes de junio. Julio y agosto también fueron muy calurosos y secos, aunque a finales de agosto y principios de septiembre se registraron lluvias que suavizaron algo los síntomas de escasez de agua y altas temperaturas que ya se apreciaban antes de iniciar la vendimia. A partir del 10 de septiembre, no volvió a registrarse ninguna lluvia de importancia hasta finalizar la vendimia.

Estas características meteorológicas han permitido una correcta maduración en la zona más tardía de Porrera; incluso se ha avanzado unos 10 - 12 días en función de la variedad respecto a lo habitual de la zona.

También en la zona más cálida de El Lloar, hemos apreciado un ligero avance en el ciclo vegetativo, aunque menos pronunciado; las fechas de cosecha han sido más normales si las comparamos con la media de años anteriores.

Como consecuencia, la vendimia se ha acortado casi 10 días, empezando con Garnacha tinta de la zona de El Lloar el 3 de septiembre y terminando el 16 de octubre con Cabernet Sauvignon, procedente de la finca de Porrera.

Esto es poco habitual, ya que raramente hemos vendimiado la Cabernet de ese viñedo antes del 25 de octubre; en alguna ocasión, incluso, la hemos llegado a vendimiar a principios de noviembre.

En conclusión, las condiciones meteorológicas del 2015 han favorecido una sanidad de las uvas excelente, una muy buena maduración fenólica, especialmente en las zonas frías, y una reducción de la producción media de los viñedos.

Por contra, el excesivo calor en los meses de junio y julio puede haber afectado algo a la correcta maduración fenólica en algunos viñedos muy expuestos a la radiación solar, situados en las zonas de Bellmunt o El Molar, aunque no se considera una afectación muy importante.

Por todo ello, de los vinos obtenidos se puede destacar su gran carga polifenólica que augura un gran potencial de envejecimiento y su intensidad y limpieza aromática”.

Conca de Barberà

“También aquí, la vendimia 2015 puede definirse como una vendimia de muy buena calidad, tanto en blancas como en tintas, gracias a las buenas condiciones meteorológicas durante todo el ciclo vegetativo y durante la maduración de la uva, que han favorecido un buen estado sanitario y el grado de madurez óptimo para la elaboración de los diferentes vinos. Estas condiciones meteorológicas han hecho que la vendimia se acortara en comparación a otros años; las variedades más tempranas se han avanzado ligeramente, mientras que las más tardías han llegado antes a su estado óptimo de madurez por el intenso calor del verano.

2015 ha sido bastante variable en cuanto a temperaturas y con menos lluvias. El ciclo vegetativo empezó con cierta normalidad después de un invierno bastante frío. En abril y mayo, las temperaturas fueron más templadas pero las altas temperaturas del verano, y sobre todo del mes de julio, provocaron un cierto avance en las Chardonnay. Las precipitaciones de finales de agosto y septiembre ayudaron a la buena maduración de las variedades más tardías como la Cabernet Sauvignon y la Monastrell. Este año, la Sauvignon Blanc maduró antes que la Chardonnay, cosa totalmente atípica. Iniciamos pues la vendimia el 26 de agosto con la Sauvignon Blanc de la finca de Mas de Baix, y luego empezamos a cosechar algunas cepas de Chardonnay de la zona de Milmanda. Las tintas también han ido avanzadas ya que empezamos la vendimia el 31 de agosto con algunas Garnachas de la finca de Goytisolo, destinadas a la elaboración de vino rosado. Finalizamos la vendimia el 5 de octubre con las últimas parcelas de Cabernet Sauvignon.

En cuanto a la calidad de los vinos de Conca de Barberà, como pasa también con los del Penedès y Catalunya, los blancos son muy aromáticos y afrutados con buen equilibrio en boca, y con mucho potencial para hacer vinos de guarda en el caso de los Chardonnay.

Los tintos, por su parte, muestran una calidad final muy elevada, con mucho carácter y muy buena concentración. Creemos que será una muy buena añada para vinos como Milmanda y Grans Muralles”.

Costers del Segre

“La vendimia 2015 en Costers del Segre, como en la mayoría de las Dos catalanas, ha sido precoz y de buena calidad en las variedades tempranas, e incluso algo mejor en las variedades tardías. La uva destinada a la elaboración del vino Purgatori, de la finca de L’Aranyó, situada en el corazón de Les Garrigues, ha presentado un buen estado sanitario y el grado de madurez deseado.

Las condiciones meteorológicas ya comentadas para otras denominaciones catalanas coinciden con las registradas en esta DO: verano cálido, invierno bastante frío y primavera con temperaturas suaves, todo ello marcado por una disminución general de la pluviometría.

Las altas temperaturas durante el mes de junio y julio hicieron avanzar la maduración de las variedades tempranas y provocaron una disminución de la producción. Iniciamos la vendimia antes de lo habitual, el 2 de septiembre, con la variedad Syrah, seguida de la Garnacha y la Tempranillo.

La presencia de algunas lluvias durante el mes de setiembre y unas temperaturas más frescas contribuyeron a que las variedades más tardías tuvieran una perfecta maduración. Así que a mediados de setiembre pudimos cosechar la Cariñena y, a partir del 21 de setiembre, las variedades ancestrales Gonfaus y Moneu. Una semana más tarde, entramos la Garnacha de la zona alta de la finca y dimos por finalizada la vendimia el 5 de octubre con algunas variedades ancestrales.

Los vinos elaborados con las variedades tempranas son de buena calidad y muestran un potencial de envejecimiento muy alto, mientras que los vinos de las variedades tardías tienen mucho carácter y muy buena concentración”.

Rioja

“La calidad ha sido el denominador común de la vendimia 2015 en todas las zonas vinícolas en las que trabajamos. En la Rioja, la buena maduración del fruto, el estado sanitario óptimo y las inmejorables condiciones meteorológicas en la etapa final de maduración han propiciado una excelente calidad de la cosecha. La buena meteorología, que durante todo el ciclo ha favorecido un excelente estado vegetativo y sanitario del viñedo, con ausencia de plagas o enfermedades de importancia, también ha permitido que se alcanzara un correcto equilibrio madurativo en todos los viñedos.

El Consejo Regulador comunicaba el final de la vendimia normal en toda la Denominación el 13 de octubre, una fecha insólita que ha convertido esta cosecha en la más temprana de la que se tiene constancia en la Rioja. La festividad de la Virgen del Pilar (12 de octubre) ha representado tradicionalmente el momento de mayor apogeo de la vendimia; este año, ya estaba prácticamente toda la uva cosechada en esta fecha.

Una de las particularidades más destacadas de esta vendimia ha sido su desarrollo prácticamente simultáneo en toda la Denominación, concentrándose en unas cuatro semanas, cuando lo habitual es que se desarrolle gradualmente a lo largo de casi dos meses, comenzando a primeros de septiembre en las zonas orientales más tempranas y finalizando en octubre en las zonas de mayor altitud.

La vendimia 2015 se ha desarrollado de forma rápida y bastante concentrada en el tiempo, pero de forma selectiva en los viñedos. Empezamos el 19 de septiembre con fincas de la zona de Laguardia y finalizamos el día 9 de octubre con fincas de Labastida.

Destaca especialmente la alta calidad obtenida en viñedos de zonas más frescas y de vigor moderado, con una carga productiva ajustada. También ha incidido muy positivamente en la calidad el menor peso de las bayas debido a la ausencia de lluvias durante el último periodo del ciclo vegetativo.

Esto ha favorecido una mejor proporción hollejo-pulpa, que supone un factor de calidad importante. La producción total de la DO ha sido inferior a lo que se preveía si se hubieran alcanzado los rendimientos máximos por hectárea autorizados, pero aun así ha sido ligeramente superior a la del año pasado.

En general, los vinos poseen una concentración media - alta, son francos y muy afrutados en nariz y en boca se presentan frescos y concentrados. El grado alcohólico es algo más elevado que el año pasado, los niveles de ácido málico son normales, pHs algo más altos y acideces correctas. En general, son vinos muy aptos para su envejecimiento en barrica”.

Ribera del Duero

“Ribera del Duero ha vivido en 2015 uno de los veranos más cálidos de los últimos años. Esto ha hecho que la calidad de la uva haya sido excelente, con una madurez óptima, sanidad en toda la entrada (sin la presencia de amenazas fúngicas) y con gran concentración en mostos, si bien la cosecha ha sido significativamente más pequeña que otros años.

En cuanto a la meteorología, el invierno ha sido suave con temperaturas mínimas inferiores a lo esperado y menor número de heladas invernales, pero ha habido varios factores que han afectado a los viñedos de la DO: heladas primaverales (la del 22 de mayo fue especialmente dura y causó daños del 90% en algunos viñedos); tormentas acompañadas de granizo que causaron daños de diversa consideración; y fuertes lluvias y viento durante el cuajado del racimo, que provocaron un ligero corrimiento. Aun así, las altas temperaturas del verano han contribuido a la calidad de la uva.

Hemos recolectado a mano toda la uva que hemos entrado en nuestra bodega en Ribera del Duero. Comenzamos a recoger la uva más madura en los municipios de Quintanilla de Arriba, Olivares de Duero, Peñafiel y Pesquera de Duero el 25 de septiembre, la misma fecha que en el 2005 y 2 días antes que el año anterior. La lluvia nos obligó a detener la vendimia un día y terminamos con la uva de las parcelas Baños de Valdearados, Fompedraza y Piñel de Abajo.

También comentar que hemos vendimiado viejos viñedos de la Horra y que nos han dado unos frutos de una calidad extraordinaria. La vendimia ha sido muy corta en comparación con otros años, solo ha durado 14 días.

Los vinos que estamos elaborando son vinos muy aromáticos en nariz y en boca son muy concentrados y estructurados. En definitiva, vinos muy redondos y equilibrados, que auguran grandes crianzas y gran longevidad”.

Rueda

“En Rueda, un verano muy cálido, con olas de calor consecutivas y un final de agosto con altas temperaturas, anticipaba una vendimia temprana. Ha sido así con la variedad Sauvignon Blanc, que empezamos a cosechar antes de lo habitual, pero no tanto con la variedad Verdejo, que la recogimos en fechas similares a la de otros años. En lo que sí han coincidido ambas variedades ha sido en la excelente sanidad de las uvas (no han sufrido ninguna enfermedad fúngica) y en el estado óptimo de madurez.

Iniciamos la vendimia el 28 de agosto con Sauvignon Blanc, que cosechamos en dos días. Las ligeras lluvias de principios de septiembre hicieron que la cosecha de Verdejo empezara el 5 de octubre. Acabamos la vendimia con el Verdejo de la zona de Segovia el 2 de noviembre. La producción se ha visto afectada considerablemente por las altas temperaturas, que ha sido un 8% inferior a la del 2014.

Los vinos presentan ya una muy buena intensidad aromática y destacan sobre todo por la mayor corpulencia y redondez en boca, con acideces más equilibradas que dan longitud a los vinos”.

Rías Baixas

“En Rías Baixas, la añada 2015 presenta un gran equilibrio en general. Se trata de una vendimia que puede calificarse de extraordinaria por la elevada calidad de la uva, con rendimientos algo superiores a la vendimia 2014.

Meteorológicamente hablando, ha sido un año de contrastes con una primavera dentro de la normalidad y una precipitación abundante a inicios de mayo, seguida de un junio y julio muy cálidos y secos. Asistimos a periodos de altas temperaturas por encima de lo habitual en esa fase inicial del verano, que hacía prever una añada de calidad y con altos niveles de estrés hídrico.

También preveíamos un adelanto de la maduración. Pero la situación se invirtió en el mes de agosto y pasamos a tener temperaturas suaves, incluso por debajo de lo que es habitual.

Hemos tenido solo tres días de lluvia durante la vendimia y esto ha favorecido el estado sanitario de la uva; hemos reducido los tratamientos contra el mildiu (Plasmopara vitícola) en un 30% mientras que la incidencia de la Botrytis ha sido nula. Iniciamos la vendimia el 10 de setiembre, lo que representa un avance de diez días en comparación con la media de los últimos diez años. Terminamos la entrada de la uva el 10 de octubre.

Las importantes oscilaciones térmicas entre el día y la noche han favorecido la síntesis de compuestos aromáticos, aportando intensidad y complejidad aromática. El estrés hídrico provocado por la ausencia de precipitaciones ha permitido, además, la obtención de uvas de pequeño tamaño, aumentando la relación hollejo-pulpa y por lo tanto la concentración de aromas. Esta maduración lenta y equilibrada ha dado lugar a mostos con gran equilibrio e intensidad aromática, y que además mantienen la frescura típica de una madurez lenta sin temperaturas elevadas”.

Condiciones meteorológicas

Las condiciones meteorológicas durante el ciclo vegetativo del viñedo, es decir de abril a octubre, han sido similares en prácticamente todas las zonas vinícolas en las que trabajamos. Aquí podemos observar una bajada generalizada de las precipitaciones en todas las regiones, excepto en Rías Baixas, si lo comparamos con la media de los últimos años, y unas temperaturas mucho más cálidas durante el mes de julio.

“Continuamos trabajando para adaptarnos al cambio climático, que es la mayor amenaza a la que se enfrenta hoy la industria del vino en general, y la viticultura en particular. En Tremp, a 950 metros de altura, seguimos experimentando con variedades tradicionales y ancestrales para comprobar su adaptación en temperaturas más bajas. También en Benabarre, a 1.200 metros en el Pirineo Aragonés, estamos realizando pruebas pero aun hace demasiado frío para un cultivo extensivo.

El proyecto de recuperación de variedades ancestrales nos está dando alguna sorpresa con variedades que están demostrando ser muy resistentes a la sequía y a las altas temperaturas, lo que las hace especialmente interesantes ante el nuevo escenario climático. Es el caso de la Moneu y la Gonfaus, que hemos plantado este año de manera experimental en la finca leridana de L’Aranyó.

En la bodega de Pacs del Penedès, hemos incorporado dos novedades con la vendimia 2015; por un lado, la bodega de microvinificaciones, que nos permite avanzar en el estudio de las variedades ancestrales y otros proyectos de I+D+i, que está gestionando mi hermana Mireia.

Por otro lado, el sistema ‘Oresteo’, una tecnología para recuperar y gestionar el CO2 generado durante la fermentación alcohólica. Este CO2 se utiliza luego en el remontado de los vinos tintos, gracias a unos dispensadores de gas que se introducen en los depósitos, con lo que reducimos las emisiones de este gas de efecto invernadero.

No solo procuramos adaptarnos al cambio climático sino que hemos adoptado el compromiso de reducir nuestra huella de carbono en un 30% por botella hasta el 2020, en relación con el 2008, para minimizar los efectos del calentamiento global. A día de hoy, las actuaciones de ahorro energético, el uso de energías renovables y otras medidas como la reducción del peso de las botellas nos han permitido reducir un 10% nuestras emisiones de CO2, teniendo en cuenta las emisiones propias, es decir las que generamos en nuestra actividad (alcance 1 y alcance 2) y las traspasadas por nuestros proveedores.

Para compensar nuestras emisiones, hemos empezado a plantar varias hectáreas de bosque en diferentes zonas de Catalunya dentro de un programa de reforestación que hemos definido para los próximos 30 años.

A día de hoy, ya tenemos 550 hectáreas en España certificadas como orgánicas y en el 2017 podríamos llegar a las 850. Como decía mi abuelo, “Cuanto más cuidamos la tierra, mejores vinos producimos”. Hoy es tan válido como entonces”.

Celeste Crianza, de Bodegas Torres, cumple diez años fantásticos

 Publicado el por SeVi (colaborador)

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Celeste Crianza, el vino insignia de Bodegas Torres en Ribera del Duero, celebra los diez años de su lanzamiento, siendo hoy uno de los vinos más vendidos de la D.O. fuera de España, con presencia en 80 países. La cuidada elaboración de este Tinto Fino (Tempranillo), que refleja el carácter propio de un territorio de temperaturas extremas, con pocas precipitaciones y muchas horas de insolación, lo convierte en un tinto opulento, con mucha fruta, cuerpo y color, que goza de gran aceptación por parte de los amantes del vino y profesionales del sector. La décima añada, del 2012, ha conseguido la medalla de oro en el certamen Tempranillos al Mundo 2015. La Guía Peñín para el año 2016 le ha concedido 90 puntos sobre 100, los mismos que le ha otorgado la revista americana Wine Spectator. Celeste Crianza fue el primer vino que la familia Torres elaboró fuera de Cataluña y supuso el inicio de la expansión por las principales zonas vinícolas españolas

Bolivia declara patrimonio nacional sus vinos, producidos en las vides más altas del mundo

 Publicado el por Efe (colaborador)

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Los vinos de altura y el aguardiente de uvas singani son desde el 5 de enero de 2016 patrimonio nacional de Bolivia por una ley que también declara Día Nacional de la Uva el último viernes de cada mes de febrero, en coincidencia con el tiempo de la vendimia.

La norma fue promulgada por el presidente boliviano, Evo Morales, quien firmó la norma en la ciudad de Tarija (sur) capital de la región donde se producen los vinos y singanis de vides sembradas en una superficie total de 3.500 hectáreas a una altitud de casi 1.800 metros sobre el nivel del mar.

Tarija concentra más del 50 % de los cultivos vinícolas del país andino, con la particularidad de que las cepas se encuentran a una altitud de 1.800 a 2.300 metros sobre el nivel del mar, lo que ha valido a los caldos bolivianos la denominación de "vinos de altura".

En un plazo máximo de tres meses debe promulgarse un reglamento de la ley para hacer efectivas las medidas de protección de la industria de la uva, los vinos y el singani.

El presidente de la Asociación Nacional de Industriales Vitivinícolas, Franz Molina, señaló que a pesar de su pequeño tamaño, los productores bolivianos usan tecnología punta, hacen "esfuerzos heroicos" para competir en los certámenes internacionales, donde "han sido galardonados a nivel mundial".