Un mar de Bobal (y más) amparado por la D.O.P. Utiel-Requena

 Publicado el Por Vicent Escamilla

Placer Bobal 2017. (photo: C.R.D.O.P. Utiel-Requena)
Placer Bobal 2017.

Con la variedad de uva Bobal por bandera, el C.R.D.O.P. Utiel-Requena desembarcó el pasado 19 de junio en la playa de Valencia y tomó el salón Diana del Hotel Las Arenas, en el que emplazó más de 100 vinos de 23 bodegas amparadas. Ante tal despliegue, los profesionales de la hostelería, distribución, prensa y amantes de los vinos no pudieron más que rendirse a la cuarta edición de Placer Bobal.

Dejando de lado la literatura, el showroom de Utiel-Requena volvió a ser un éxito de convocatoria y una oportunidad única para tener una imagen bastante clara de cómo andan las cosas en materia vitivinícola en esta D.O.P. que sigue ganando visibilidad. La mayoría de las más de 100 referencias de vino presentes correspondían a elaboraciones con la autóctona Bobal (bien en rosado, bien en tinto; bien en vinificación monovarietal, bien acompañada de otras cepas; incluso espumoso), pero también blancos de diferentes perfiles. En resumen, un mar de Bobal, pero con olas de Garnacha Tinta, Garnacha Tintorera, Cabernet Sauvignon, Merlot, Syrah, Pinot Noir, Petit Verdot y Cabernet Franc; y de Tardana, Macabeo, Merseguera, Chardonnay, Sauvignon Blanc, Parellada, Verdejo y Moscatel de grano menudo.

Placer Bobal 2017.

Placer Bobal 2017.

Entre los tintos con crianza destacó la calidad y estructura de aquellos nacidos en la añada 2014, ricos ya, pero que están llamados a mejorar y afinarse en botella. Ojo también a la vinificación en tinajas de barro, que dotan de gran frescura al vino, sin enmascarar la rica fruta que alberga la Bobal. Pudimos comprobar también la evolución de añadas anteriores (2009 fue la más antigua que catamos nosotros). El sistema implantado por el C.R.D.O.P. por el que cada bodega exhibía de forma destacada un “Bobal Singular” permitía a los asistentes quedarse al menos con una referencia clara por bodega.

En blancos, la Tardana reclama su espacio aunque todavía tiene mucho camino que recorrer. Mucho más asentadas se encuentran ya las elaboraciones a base de Macabeo y nos gustó mucho la expresión de las Sauvignon Blanc que probamos.

Los rosados de Bobal (que fueron la mayoría, aunque en algunos esta cepa bailaba con alguna otra) son parte de la idiosincrasia enológica de la región. También aquí la gama es amplia, desde vinos con intenso color a otros más pálidos, desde aromas más apabullantes, a otros más finos, desde golosina a vinos más ¿serios?, con aspectos salinos o ricos amargos.

Enhorabuena a la D.O.P. Utiel-Requena por el éxito del cuarto Placer Bobal y enhorabuena extensiva también a las bodegas presentes: Vera de Estenas, Sebirán, Pasiego, Hispano+Suizas, Valsangiacomo, Murviedro, Sierra Norte, Dominio de la Vega, Bodegas Utielanas, Latorre Agrovinícola, Coviñas, Pago de Tharsys, Finca La Picaraza, Torre Oria, Emilio Clemente, Nodus, Cerrogallina, Covilor, Pigar, Vibe, Vicente Gandía, Enotec/Marqués de Atrio y Aranleón.

También estuvo presente con expositor propio la Ruta del Vino de la D.O.P. Utiel-Requena, que aglutina la oferta enoturística de la zona.


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