Vuelven los ataques de viticultores galos contra el vino español en el sur de Francia

 Publicado el Por Alfredo López

Se veía venir ya cuando el 20 de marzo se constituyó en el sur de Francia, en concreto en el departamento de Gard, el denominado Sindicato de Viticultores del Gard (SVG), con casi el único cometido de llevar a cabo una defensa acérrima y exacerbada de la producción propia de vino frente a las importaciones de vino procedentes de otros países comunitarios, principalmente de España.

Y así sucedió que el pasado 30 de marzo, solo 10 días después, viticultores franceses de esa zona de producción destruyeron decenas de botellas de vino de tres supermercados, que provenían de otros países de la UE, sobre todo de España, en protesta por “un etiquetado engañoso que induce al error sobre su origen a los consumidores.”

“Vamos a imponer que en el Gard no haya ya vinos extranjeros en los supermercados, pues nuestras bodegas están llenas”, señaló Xavier Fabre, portavoz del SVG, que encabezaba un largo convoy de vehículos con decenas de productores a bordo.

Tras realizar una supervisión de las estanterías, los viticultores salieron fuera con decenas de botellas en las manos que destruyeron fuera de los comercios, bajo la mirada impotente y pasiva de los responsables y clientes. Luego, los viticultores pegaron etiquetas en los supermercados, en los que se podía leer “Comprar vino francés es apoyar a la economía local. Producimos la excelencia, ellos les venden la mediocridad. ¡No a los vinos importados!”

El SVG pide a los responsables de los mercados y a la gran distribución local que retire inmediatamente los “bag-in-box” de vinos importados de sus lineales, añadiendo que resulta intolerable que cada día el vino español ocupe espacio en los estantes. “Ahora unidos, los viticultores de Gard estamos decididos a invertir la tendencia económica que parece llevarnos a una nueva crisis. En estos momentos, ni el volumen de cosecha de 2016, ni la calidad de los vinos que producimos pueden considerarse responsables de la caída progresiva del mercado, pues hemos identificado la competencia desleal de los vinos importados como causa principal de nuestras dificultades actuales”.

“Regresaremos mañana y la próxima semana, y seremos más aún, señaló Fabre, mientras que Delphine Fernández, secretaria general de la organización Jóvenes Agricultores del Gard, intentaba explicar que “intentamos que se nos escuche antes de que la situación degenere, pero los viticultores están enfadados frene a esta competencia desleal.”

Estamos, por tanto, ante un episodio más del enfrentamiento y de la presión que mantienen los viticultores del Sur de Francia frente a las importaciones de vino de otros países a precios más bajos. En enero pasado, derramaron dos camiones-cisterna con vinos y mosto de zumo de uva de origen español para denunciar la competencia desleal y la importación masiva de vinos extranjeros, y también se ha producido ataques a industrias que almacenaban vino español o italiano, así como un asalto a una planta francesa embotelladora de vino español.

Hace unos días también las oficinas de Vergnes et Pssarieux, uno de los distribuidores más importantes de Francia, fueron incendiadas en Béziers (sur), entre otras acciones violentas, que fueron reivindicadas por el denominado Comité de Acción Regional Vinícola (CRAV), uno de los brazos radicales de los viticultores.

El pasado 25 de marzo, en un alarde de chovinismo, entre 1.500 y 4.000 viticultores se manifestaron en Narbona, convocados por el sindicato de viticultores de la región de Aude, con asaltos a supermercados, mientras pedían a los candidatos a las próximas elecciones presidenciales que defiendan los productos franceses.

Las importaciones en Francia de vinos procedentes de España han crecido un 40% en dos años, según la interprofesional FranceAgrimer. En la campaña 2015/16, se importaron 5,56 Mhl de vino español, frente a 5,17 millones en 2014/15 y 3,9 millones en 2013/14. Este incremento y el bajo precio de los vinos españoles son denunciados desde hace varios meses por los productores del Sur de Francia, en especial de la región productora de Languedoc-Roussillon.

A nivel general, Francia importó más que nunca en 2016, con un total de 765,6 millones de litros (7,65 Mhl), con un aumento del 6,8% respecto al año anterior, por valor de 737,8 M€, un 9,2% más, según datos del Observatorio Español del Mercado del Vino (OeMv). Un 82% del volumen total importado fue de granel, con 626 millones de litros (casi 6,3 Mhl), de los que algo más de 490 millones (4,9 Mhl) procedieron de nuestro país, un 0,7% más. España es el primer proveedor de vino a Francia, con más del 70% del volumen y del 33% del valor total facturado.

Protesta y sanciones

Las organizaciones agrarias y las cooperativas españoles expresaron su enérgica condena por los nuevos ataques al vino español en el sur de Francia. Para Ángel Villafranca, presidente de Cooperativas Agro-alimentarias y de la Interprofesional de Vino de España (IVE), las prácticas violentas y “pseudo-mafiosas” de un grupo de viticultores galos son inadmisibles y atentan contra la libre circulación de mercancías en el territorio de la Unión Europea.

En declaraciones a EFEAgro, Villafranca lamentó la estrategia de estos viticultores, quizás alentados por la proximidad de las elecciones francesas, y los movimientos de ultranacionalismo, que se va enroncando para que los ciudadanos del país vecino solo consuman alimentos del propio país. Al respecto, señaló que “si hay problemas de etiquetado de vino francés o alguna práctica comercial que no se ajusta a la legalidad, es responsabilidad de las autoridades francesas, y no de España, puesto que el sector vitivinícola español comercializa sus vinos con su origen y trazabilidad correspondientes, pero no somos responsables de lo que luego hagan las empresas de ese país.”

Por su parte, José Ugarrio, técnico responsable de la sectorial de Vino de ASAJA, instó además a Bruselas a que tome de una vez por todas cartas en el asunto e inicio un proceso sancionador contra Francia por unos hechos que se están repitiendo y que atentan contra la imagen del vino español. Ugarrio añadió que frecuentemente los viticultores españoles no reciben precios remunerativos por la uva, ni tienen márgenes de beneficio y no por ello la emprenden contra los productos de nuestros socios de la UE, ni se impide su venta en el mercado.

También Joaquín Vizcaíno, responsable sectorial de COAG, relacionó estos ataques con los próximos comicios, y que los viticultores galos utilizan el momento político porque saben que el Gobierno galo no les va a sancionar, a pesar que un factor clave es la progresiva pérdida de competitividad de los vinos franceses frente a los españoles por su mejor calidad y precio, aunque al final sea la distribución la que dicte las normas de mercado

Desde UPA, su portavoz y vicesecretaria general, Montserrat Cortiñas, afirmó que ha pedido al Gobierno español que traslade una queja formal a su homólogo francés, porque hay que frenar este tipo de actos vandálicos que criminalizan al vino español y están dando una imagen tremendamente negativa de nuestro sector.

Para Cortiñas, el sector vitivinícola español ha realizado grandes esfuerzos de modernización y adaptación a la demanda de los nuevos mercados, por lo que “no podemos permitir más ataques ahora que hemos conseguido mejorar la competitividad, a costa del esfuerzo y de que se haya quedado mucha gente en el camino. El Gobierno francés no puede tratar de liderar la idea de una nueva Europa y la libertad de mercado y, por otra parte, dejar a la impunidad estos actos vandálicos.”

Preocupación

Por su parte, el Gobierno español emitió el pasado 31 de marzo un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores, en el que afirma seguir con atención y preocupación las acciones de grupos incontrolados de viticultores franceses contra vinos de origen español, perpetradas tanto en almacenes de vinos, como en supermercados de Béziers y Narbona, así como los ataques a diferentes supermercados en Nimes.
Así, asegura que estos hechos, “que se producen con desafortunada periodicidad”, al igual que los ataques a camiones transportando vino a granel en las autopistas del Sur de Francia, “son motivo de preocupación para el Gobierno de España, “no sólo porque representan una quiebra del Estado de Derecho, sino también porque suponen una violación flagrante del Mercado Único, pilar fundamental de la UE”.

Asimismo, se señala en este comunicado que “España ha trasladado oficialmente su preocupación a las autoridades francesas, como en su momento también se hizo a la Comisión Europea, por lo que estos hechos suponen de ataques a la libertad de comercio”.

Para el Gobierno, estas acciones pueden provocar de hecho “una retracción en nuestros clientes franceses habituales, que ven atacados sus establecimientos por vender en ellos productos de origen distinto que el francés”.


Tenga presente nuestras Condiciones de uso y si utiliza esta información recuerde citar siempre www.sevi.net y La Semana Vitivinícola como fuente.

0 Respuestas(s) a “Vuelven los ataques de viticultores galos contra el vino español en el sur de Francia”

Comentarios disponibles para usuarios registrados