Vinisud 2017: el Mediterráneo como valor añadido del vino

 Publicado el Por Vicent Escamilla

Actividad en el pabellón dedicado a las bodegas españolas. FOTO: Alain Reynaud/Vinisud. (photo: Alain Reynaud)
Actividad en el pabellón dedicado a las bodegas españolas. FOTO: Alain Reynaud/Vinisud.

Del 29 al 31 de enero, el palacio de exposiciones de Montpellier (Francia), albergó la feria Vinisud, dedicada al vino mediterráneo, en la que alrededor de un millar de expositores (en su mayoría franceses, pero con presencia también de productores de Italia, España, Portugal, Grecia, Croacia, Bosnia Herzegovina, Turquía, Líbano, Israel, Argelia o Marruecos, entre otros) presentaron sus vino a 20.775 visitantes (cifra provisional) llegados de 70 países diferentes.

La edición de 2017 de Vinisud puede ser un punto de inflexión en la feria, pues ha sido la primera que ha estrenado una periodicidad anual. Por eso, se han introducido algunas novedades, como una mayor atención a la dimensión económica y de mercado del vino.

El origen mediterráneo de estos vinos (entendiendo el vino mediterráneo como aquel producido en España, Italia, Portugal, la Centroeuropa bañada por el Mediterráneo, las regiones del sur y del este de Francia, la producción vitivinícola de los países de la ribera oriental del Mediterráneo y del norte de África) demostró ser un valor añadido y un atributo buscado por los importadores, fundamentalmente anglosajones, centroeuropeos y también asiáticos (la labor de captación de compradores orientales este año en Vinisud fue fantástica).

Los rosados tuvieron una presencia muy destacada. FOTO: Alain Reynaud/Vinisud.

Los rosados tuvieron una presencia muy destacada. FOTO: Alain Reynaud/Vinisud.

No es una cuestión baladí, pues según el informe sobre los vinos mediterráneos en los mercados internacionales realizado por Wine Intelligence para Adhesion Group (organizadora del salón), la tasa de exportación de estos vinos es del 36% sobre su producción total y su exposición ante compradores internacionales es clave en contextos locales con un mercado interior a la baja.

El estudio también realiza una comparación de los precios medios alcanzados en exportación por los vinos mediterráneos, centrándose en vinos italianos (todas las D.O.P./I.G.P.), españoles (todas las D.O.P./I.G.P.), franceses (ver DD.OO. analizadas en el pie de la figura), portugueses (todas las D.O.P./I.G.P.) y países UE del Mediterráneo central (todas las D.O.P./I.G.P. de Grecia, Croacia y Eslovenia). Esto permite una comparación entre “iguales” y se revela que España, pese a seguir compitiendo con los precios medios más bajos, presenta unos diferenciales menores de lo esperado.

Fuente: Wine Intelligence para Adhésion Group. Para todos los países, excepto Francia, se tienen en cuenta solo vinos D.O.P./I.G.P. Para Francia, se tienen en cuenta los vinos de las D.O.P. del sudoeste, Languedoc-Roussillon, Valle del Rhône, Provenza y Córcega y las I.G.P. de Midi-Pyrénées, Pays d’Oc, Languedoc-Roussillon y del sudeste. Países UE del Mediterráneo central = Grecia, Croacia y Eslovenia.

Sobre una media de 3,00 euros por litro, España presenta una media de 2,5 euros por litro en exportación y llega incluso a superar en precio medio al vino portugués exportado a países terceros de la UE (3,80 € frente a 3,70 €). De hecho, los diferenciales entre el precio medio español y el del resto de los productores analizados en países de fuera de la UE es mínimo, estando todos en una horquilla de entre los 3,70 euros y los 4,10 euros por litro, donde el tope lo marca Italia. Una oportunidad que hay que saber aprovechar y que se está viendo potenciada por el auge de los vinos rosados y de los espumosos en los mercados internacionales. El vino mediterráneo más valorado por los mercados de exportación es el francés, con una media de 3,70 euros por litro.

De menos a más

La afluencia a la feria, que se inauguró en domingo, fue de menos a más. La participación española, aunque reducida en número de bodegas respecto a años anteriores (habrá que evaluar cómo ha afectado a esto la coincidencia en fechas con la celebración de Milésime Bio en Marsella), sí que ofreció una amplia diversidad de orígenes y estilos de elaboración. Alrededor de medio centenar de bodegas, muchas de ellas que acudían por primera vez a la feria, como las que lo hicieron bajo el paraguas del stand propio del País Vasco, o las dos bodegas andaluzas que participaron por primera vez en Vinisud (Toro Albalá y Al Zagal) que lo hicieron en el pabellón español Wines from Spain. La D.O.P. La Mancha también contó con una destacada presencia, por segundo año consecutivo, con una zona de cata con 33 vinos de 23 bodegas. La respuesta del público fue muy buena, en especial los vinos jóvenes, que han señalado como muy afrutados y una relación de precio excelente a su calidad. Han destacados los tintos Tempranillo y han gustado también los crianzas y los reservas, a los que han visto muy bien estructurados y a pesar de ser vinos con envejecimiento, también reflejan la fruta", comentó Luis Martínez, responsable en el departamento de promoción Internacional de la D.O.P. La Mancha. España exhibió su versatilidad y diversidad vitivinícola.

Por lo demás, la feria permitió recorrer un Mediterráneo de vino, con variedades estrella como la Garnacha, la Syrah o la Monastrell, junto con otras menos conocidas fuera de sus ámbitos locales. Una programación de presentaciones y clases magistrales con varios Master of Wine, junto con zonas ya consolidadas como la zona de cata libre de Le Palais Méditerranéen, la Sparkling Zone, o el espacio Expressión Mediterraneenne y otras nuevas como La Nouvelle Vague (para jóvenes productores) o un área dedicada al enoturismo completaron la oferta de Vinisud 2017.


Tenga presente nuestras Condiciones de uso y si utiliza esta información recuerde citar siempre www.sevi.net y La Semana Vitivinícola como fuente.

0 Respuestas(s) a “Vinisud 2017: el Mediterráneo como valor añadido del vino”

Comentarios disponibles para usuarios registrados