D.O.P. Tarragona: vinos con historia y esencia mediterránea

 Publicado el Por Luis Comino

Paseo entre viñas de Mas Vicens. (photo: )
Paseo entre viñas de Mas Vicens.

La tradición vitícola de Tarragona hunde sus raíces en las antiguas colonias griegas que ocupaban esta zona, si bien, fue posteriormente el Imperio Romano el verdadero impulsor de su elaboración, consumo e imparable desarrollo por todos sus territorios hasta tal punto que los vinos tarraconenses eran exportados a la mismísima Roma, la capital imperial, donde gozaban de una gran reputación y aceptación.

La D.O.P. Tarragona, que en 1932 obtuvo ya un estatuto de protección del vino, fue reconocida como tal en 1976, dato que la convierte en la más antigua de la Cataluña. Actualmente, la D.O.P. Tarragona, emplazada en la provincia homónima, engloba a un total de 73 municipios.

Esta denominación de origen catalana, bañada por un benigno clima mediterráneo con rasgos continentales a medida que se avanza hacia el interior, cuenta con algo más de 6.000 hectáreas de viñedos inscritos en los que se cultivan las variedades blancas, que representan más del 70% de su producción, Macabeo, Parellada, Xarel·lo, Chardonnay, Moscatel de Alejandría, Garnacha Blanca, Sauvignon Blanc y Malvasía; y las tintas Ull de Llebre o Tempranillo, Merlot, Samsó o Cariñena, Cabernet Sauvignon, Garnacha, Sumoll, Syrah y Pinot Noir.

Con estas uvas se confeccionan unos blancos muy frescos, suaves, equilibrados, aromáticos y afrutados, con tintes herbáceos y colores pajizos; unos rosados de características similares a los blancos, salvo en el color; unos espumosos muy apetecibles y unos tintos elegantes, de acidez media, gran aroma y generoso cuerpo.

Pero, para apreciar de primera mano todas sus virtudes y espléndidas cualidades organolépticas, ya recogidas y ensalzadas en algunos escritos de autores latinos del siglo I, como Silvio Itálico, Marcial o Plinio el Joven, aconsejamos a los enoturistas que los mariden con cualquiera de las sabrosas especialidades gastronómicas locales, dotadas de un inequívoco carácter mediterráneo, entre las que sobresalen el conocido “pa amb tomàquet” (pan con tomate), el “xató”, las “escalivadas”, el “calçot”, una especie de cebolleta tierna protagonista de las populares “calçotadas”, que suelen hacerse a la brasa para luego ser servidas con salsas algo picantes, como la “salvitxada”, variante de la celebérrima romesco; los arroces (“arrossejat”, “negre de sipions”…), los guisos con pescados (“esmarris”, “patacó”, “bull de tonyina”, “cassola de peix amb romesco”, “suquet de peix”, “all i pebre”, “espineta amb cargolins”, zarzuelas de pescado y marisco, lenguado a la plancha con salsa de almendras…); los “cargols”, la “butifarra amb mongetes”…

Y, para los enoturistas más golosos, esta D.O.P. les tiene reservada una dulce sorpresa consistente en una amplia y deliciosa carta de vinos de licor, entre los que despuntan la Mistela, el Moscatel, la Garnacha, el Vi Ranci y el “Vin blanc” de Tarragona, ideales para acompañar los suculentos manjares que les brinda la repostería tarraconense, entre los que subrayamos el “menjar blanc”, los buñuelos, la crema catalana, el “mel i mató” o los roscones de Pascua.

 

Dos grandes enodestinos y tres rutas enoturísticas

De las más de 70 poblaciones que conforman la D.O.P. Tarragona sugerimos a los enoturistas que intenten, al menos, visitar dos de ellas. En primer lugar, Tarragona, sede de esta D.O., cuyo conjunto arqueológico compuesto por las ruinas romanas de Tarraco fue declarado en el año 2000 Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Otros lugares dignos de ser contemplados serían su emblemático Casco Antiguo, popularmente conocido como Part Alta, un área jalonada por restaurantes, bares y tascas donde poder tomar unos vinos acompañados por las tapas típicas; el anfiteatro y el circo romano, la ecléctica Catedral de Santa María, el Mercado Central, construcción modernista de 1915; la bulliciosa y concurrida Rambla Nova, auténtico eje comercial de la ciudad, en cuyo final se halla el Balcón del Mediterráneo, un espectacular mirador ubicado sobre un acantilado al borde del mar que, según cuenta la historia, debe su nombre al Emperador Carlos I de España y V de Alemania quien, en una visita a la metrópoli acontecida en 1542, pronunció la siguiente frase: “Este es el mejor balcón al mar que existe en mis estados”.

Un aliciente más para los amantes del vino es su popular Feria del Vino de la D.O.P. Tarragona, un certamen anual de carácter lúdico, que tiene lugar en la citada Rambla Nova a finales de mayo, en cuyos stands pueden degustarse los vinos de la D.O. y que además propone a sus asistentes un gran número de actividades paralelas, como sesiones introductorias a la cata de vinos o animados conciertos.

El segundo enodestino relevante sería Reus, una urbe muy dinámica que despunta por las rutas del Modernismo y Gaudí; el Gaudí Centre Reus, único centro de interpretación dedicado a la vida y obra del célebre arquitecto Gaudí, su hijo más universal; la gótica Iglesia Prioral de San Pedro, con un imponente campanario que supera los 60 metros de altura; su Estación Enológica, alzada por el arquitecto Pere Caselles i Tarrats entre 1906 y 1910, gracias al inestimable impulso del enólogo Claudi Oliveras, quien fue luego su primer director; su animado Casco Antiguo…

Por otra parte, la D.O.P. Tarragona recomienda tres Rutas Enoturísticas: “De la Tarraco romana a las bodegas modernistas del Alt Camp”, “Del Modernismo de Reus a las playas de la Costa Dorada” y “La cordillera prelitoral y la Ribera d’Ebre”, todas ellas jalonadas por multitud de bodegas que ofrecen visitas guiadas, como es el caso de las decimonónicas de Nulles y Vila-rodona, dos joyas del modernismo; parajes naturales de enorme belleza, un grandioso patrimonio artístico-monumental y un sinfín de atractivos más.

La D.O.P. Tarragona produce unos vinos que están cautivando y convenciendo cada día a más y más consumidores gracias a su cuidada y esmerada elaboración, sugerentes sabores y aromas, y óptima relación calidad-precio. Si a todo ello le sumamos una de las ofertas enoturísticas más heterogéneas, dinámicas e interesantes de cuantas pueden disfrutarse en la actualidad podemos afirmar, sin ningún género de duda, que nos encontramos ante uno de los enodestinos más completos y fascinantes de España.

 


Tenga presente nuestras Condiciones de uso y si utiliza esta información recuerde citar siempre www.sevi.net y La Semana Vitivinícola como fuente.

0 Respuestas(s) a “D.O.P. Tarragona: vinos con historia y esencia mediterránea”

Comentarios disponibles para usuarios registrados