Aproximación al mercado del vino en Bag-in-Box®

 Publicado el Por Smurfit Kappa

Lineal con vinos envasados en Bag-in-Box® en Finlandia. (photo: )
Lineal con vinos envasados en Bag-in-Box® en Finlandia.

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El mercado de vino en Bag-in-Box® es, en la actualidad, todavía muy dinámico y refleja un incremento constante en términos generales. De cualquier modo, las diferencias entre países son inmensas y oscilan desde el 0 al 60% de cuota de mercado en volumen del vino consumido. Por el momento, no existen estadísticas que recojan el volumen global de Bag-in-Box®. Pero, según información de Euromonitor, el mercado mundial de vino en Bag-in-Box® apunta a un incremento anual del 4% hasta 2020.

Desde el pasado 1 de enero está en vigor la nueva Nomenclatura Combinada (NC), que trata de forma diferenciada las exportaciones en Bag-in-Box®, esto tal y como explica Salvador García, Director Comercial en Iberia de Smurfit Kappa, va a suponer una “potente herramienta para trazar una imagen más precisa del negocio internacional del Bag-in-Box®”. Pero esto solo será parte del total del mercado del Bag-in-Box®, pues debemos tener en cuenta, además, a países como Francia o Portugal, que lo utilizan mucho en su mercado interno, o países que importan vino a granel para envasar Bag-in-Box® en destino.

Con la nueva NC, los productores interesados en exportar en Bag-in-Box® podrán analizar potenciales objetivos y desarrollar estrategias según estos. Además, revelará el “auténtico valor añadido del Bag-in-Box®, que hasta ahora quedaba diluido al aparecer incluido en el vino a granel, y demostrará que el Bag-in-Box® es un packaging mucho más atractivo desde un punto de vista económico”, añade García.

Bag-in-Box®

Bag-in-Box®

El consumo de vino en Bag-in-Box® en España es todavía bajo, con cerca de un 2% del consumo interno total. El principal envase sigue siendo la botella de vino, con más del 75% del mercado, seguido por el Brick (con alrededor del 20%) y del PET (por debajo del 3%). No obstante, la situación es diferente si se atiende a la demanda de las bodegas. Ya que la mayoría de ellas tienen como objetivo la exportación, el mix de su producción refleja la popularidad del Bag-in-Box® en sus mercados de destino, alcanzado una cifra estimada de entre el 8 y el 10% del vino envasado que se exporta (datos aproximados).

El Bag-in-Box® es perfectamente adecuado para vinos de calidad. De hecho, muchos Consejos Reguladores ya lo tienen autorizado, aunque “algunos otros muestran resistencia a hacerlo, a pesar de que es un envase que ha demostrado claramente sus beneficios en la conservación del vino, especialmente una vez abierto”. “La autorización permitiría dar salida a más vino bajo la D.O. y, también, abriría las puertas a mercados de exportación que lo demandan, reforzando la imagen de la Denominación de Origen entre un rango de consumidores más amplio”, explica Salvador García.

Pero como se ha indicado al principio, las diferencias entre países son muy amplias. Así, Escandinavia es, definitivamente, la región más favorable para el Bag-in-Box® de todo el mundo. Suecia es el líder absoluto con más del 55% del vino consumido en BIB, que allí se conoce como “boxvin”. Los suecos son muy abiertos en lo que se refiere al packaging del vino, y aprecian particularmente los diseños modernos y actuales. Es la razón por la que envases no tradicionales, como el Bag-in-Box® y los cierres de rosca son tan populares. Los suecos han comprendido las ventajas prácticas del Bag-in-Box® (según Systembolaget, las principales razones para comprar Bag-in-Box® son que es un envase cómodo, mantiene la calidad del vino mucho tiempo tras su apertura y que es fácil tomar una sola copa de vino). Por supuesto, el precio es un factor importante. En los tres países nórdicos, los consumidores buscan calidad/precio. En Noruega, la cuota del Bag-in-Box® está próxima al 50% y en Dinamarca y Finlandia ronda el 40%.

Otro país consumidor del BIB es Francia, aunque uno podría pensar que los franceses son bebedores de vino muy tradicionales, han sabido valorar las ventajas del BIB. Con una presencia de apenas 15 años, el BIB representaba el 21% del volumen de vino vendido en Francia en 2007, y subió al 27% en 2010. El Bag-in-Box® (presente en tres formatos, de 3, 5 y 10 litros) registró un total de 366 millones de litros en 2015, o lo que es lo mismo, el 38% del volumen; y su cuota sigue al alza. Está muy presente en la gran distribución (el 99% de los puntos de venta ofrecen Bag-in-Box®) con casi el 40% de las ventas y una cifra de negocio de mil millones de euros, se estima que el BIB podría alcanzar el 50% del volumen en este canal de venta en 2020, según Euromonitor. También se ha observado un incremento en valor, que ahora está en el 24% del total y creciendo a un ritmo superior al volumen. El precio medio por litro en Bag-in-Box® está ahora en 2,68 euros. Mientras que los vinos tranquilos registraron de media una caída del 1% en 2015 en todos los canales, FranceAgriMer destaca que el BIB permaneció como el envase más activo del mercado nacional, con un número creciente de hogares (23,7%) que está comprando cada vez más BIB (+7,7%), con un presupuesto de 124,5 euros al año.

Esto se debe a la cada vez mayor calidad de los vinos que se envasan en BIB. Un desarrollo en el que el rosado juega un papel principal, puesto que sus ventas en este envase se han triplicado entre 2007 y 2015, pero que también tiene que ver con todos los tipos de vino. Y aunque la proporción de vinos bajo A.O.P. se ha reducido ligeramente en este periodo (pasando del 29 al 24% a favor de los vinos sin I.G.), el Bag-in-Box® está presente en todas las appellations (Denominaciones de Origen) más importantes de Francia, con grandes marcas y fincas.

Bélgica está siguiendo la misma tendencia que Francia, alcanzando el BIB el 33% del vino vendido en distribución. Según FranceAgriMer, el 57% del vino español importado por Bélgica se envasa actualmente en Bag-in-Box®.

En Portugal, el Bag-in-Box® ha crecido del 1 al 34% en 10 años, primero como alternativa a la garrafa, para luego seguir su éxito y conquistar cuota de mercado de la botella. Los vinos bajo D.O.P. representan cerca del 18% del valor en ventas del Bag-in-Box®, y más de la mitad de ellos proceden de Alentejo.

En el Reino Unido, el BIB ha vivido una larga fase de estancamiento en una cuota de entre el 7 y el 8% del vino vendido en distribución. En 2015, parece que se ha recuperado el crecimiento, gracias a los formatos más pequeños: 2,25 litros +15% en valor y +9% en volumen. La imagen del BIB en Reino Unido está cambiando ligeramente, y empieza a verse como algo más innovador, que marca tendencia y auténtico.

En los EE.UU., el crecimiento del Bag-in-Box® es muy fuerte. Según Wine Searcher y Nielsen, esta categoría ha duplicado su cuota de mercado en EE.UU. desde 2009 y en 2014 las ventas de vino en BIB representaban el 7% de todo el vino vendido en valor y el 17,5% en términos de volumen. Fredonia prevé que llegará al 24% en 2024. En 2014 había 16 marcas que facturaban vino en BIB por más de un millón de dólares (solo había 2 en 2010), y la previsión de crecimiento anual es del 6,9%, especialmente gracias a los Bag-in-Box® Premium de tres litros. No obstante, solo el 5% de los compradores de vino en los Estados Unidos compra vino en BIB, por lo que el potencial es todavía muy alto (se ha detectado que una vez que un consumidor compra vino en BIB, la tasa de recompra es muy elevada). Las razones por las que los estadounidenses apuestan por el Bag-in-Box® son la comodidad y la portabilidad (poder llevártelo dónde quieras sin preocuparte porque se rompa, poder abrirlo sin sacacorchos) y la frescura (que puedas abrirlo y conserve sus propiedades mucho más tiempo que una botella), el precio (la mayoría de los BIB de tres litros se venden entre 16 y 20 dólares -serían entre 4 y 5 dólares por 75 cl-, mucho más barato que el vino en botella -precio medio de 9,4 dólares), y cuestiones medioambientales (menos residuos y menos energía necesaria para su transporte).

Y, finalmente, comentar el caso de Argentina, donde el mercado doméstico de Bag-in-Box® acaba de empezar, y está sustituyendo a la garrafa y al brick. Por supuesto, todavía hay mucho camino por recorrer (menos del 1% del vino), pero las cifras de consumo provisionales para 2016 son 168 veces mayores que las de 2013. El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) ha estado promocionando mucho el Bag-in-Box®, así como los medios locales.

En consecuencia, no hay razón alguna para que el Bag-in-Box® no tenga éxito en España, cuando lo ha tenido en otros países, y no solo en los países nórdicos que son más “abiertos” a probar nuevas cosas en lo que a consumo de vino se refiere, sino también sobre países más tradicionales como Francia o Portugal. La distribución española no debe tener miedo a ofrecer vinos de buena calidad en Bag-in-Box®, porque como demuestran todos los casos de éxito en Europa, los consumidores comprenden muy rápidamente las ventajas de este envase. Además, sabiendo que el consumo de vino va a la baja, el Bag-in-Box® permite beber en cantidades menores, por ejemplo tomar el vino por copas durante varias semanas y conservar sus propiedades.

 En Francia, por ejemplo, el éxito del Bag-in-Box® está claramente impulsado por los consumidores, que han detectado rápidamente sus ventajas, pero también por la distribución, que no temen ofrecer BIB en sus catálogos, promocionándolo activamente. Además, plantean requerimientos muy claros a los productores de vino en términos de sostenibilidad y características.

En Bélgica, los distribuidores también desempeñan un gran papel en el desarrollo del Bag-in-Box®, cuentan incluso con instalaciones de llenado propias y lo promocionan como el “party-box”.

Todos los monopolios nórdicos promueven el packaging reciclable. Esto explica en parte, la gran cuota del Bag-in-Box®. En el monopolio sueco, hay alrededor de 278 referencias de Bag-in-Box®, en Finlandia 223 y en Noruega 310.

Ventajas logísticas y ambientales

La principal ventaja del Bag-in-Box® para la distribución es la optimización del espacio durante el transporte y su posterior almacenaje. Por ejemplo, para transportar un millón de litros de vino, necesitarías casi seis veces más camiones si están envasados en botellas de 75 cl que si lo están en Bag-in-Box® de 3 litros. Además, su forma rectangular permite una mayor optimización del espacio. Todo ello supone menos camiones, menos costes de transporte y menos espacio de almacenaje.

Además, el estudio comparativo “Nordic Life Cycle Assessment Wine Package” (Agosto, 2010) dirigido por Bio Intelligence para Systembolaget y Vinmonopolet (los monopolios sueco y noruego) y varios fabricantes de envases (entre ellos Smurfit Kappa Bag-in-Box®), identificó el impacto ambiental de las diversas soluciones de packaging para vino.

Para ello, se compararon cinco diferentes sistemas (PET, vidrio, cartón, Bag-in-Box® y Stand up Pouch). El estudio demostró que el Bag-in-Box® de tres litros (con un equivalente de 159 kg de CO2 por cada 1.000 litros en Suecia y 157 kg de CO2 por cada 1.000 litros en Noruega) tiene una huella de carbono muy baja, que es cinco veces menor que la de una botella de vidrio de 75 cl.

Entre los parámetros que reducen significativamente el impacto ambiental del Bag-in-Box® figuran:

La optimización del envase (un Bag-in-Box® de tres litros solo pesa 179 gramos, de los que 144 es cartón, un material renovable, y solo 35 gramos son plástico -la bolsa y el grifo-).

La optimización de la gestión de residuos: Reciclar materias primas es fundamental para contribuir a reducir la huella de carbono. La incineración con recuperación de energía es otra opción efectiva (mucho mejor que el vertedero). El 80% de un envase de Bag-in-Box® de tres litros es cartón y solo el 20% es plástico. El 85% del cartón en estos países escandinavos se recicla, haciendo que el envase tenga una tasa efectiva de reciclado del 68%. Además, el 76% de los materiales plásticos (sin contar PET) en Suecia y Noruega son incinerados con recuperación de energía.

Además de estas ventajas, no hay que olvidar que el Bag-in-Box® es un packaging totalmente seguro para el vino, permitiendo una larga vida y almacenaje. Dependiendo del tipo de vino, de la calidad del llenado y las condiciones de guarda, el vino puede mantenerse durante muchos meses antes de ser abierto y entre seis y ocho semanas una vez abierto el envase. “El vino no ‘envejece’ en el Bag-in-Box®, por lo que es un envase perfecto para vinos que se han de beber, no para vinos que deben envejecer en bodega durante 15 años”, señala Veronika Necasova, responsable de Marketing de Producto de Smurfit Kappa.

Desarrollos y tendencias

La I+D está en el ADN de Smurfit Kappa. La gran mayoría de nuestras bolsas se emplean para conservar alimentos líquidos: vino, productos lácteos, huevo líquido, zumos, aceites, agua y otros. Por tanto, deben cumplir requisitos muy estrictos relativos al envasado de alimentos. En Smurfit Kappa somos conscientes de que si el packaging no es totalmente seguro, puede ser perjudicial para el producto envasado o, aún peor, provocar problemas de salud serios entre los consumidores finales. Nuestros clientes pueden estar al 100% seguros cuando entregan sus productos envasados a los consumidores, porque, en Smurfit Kappa, prestamos una atención muy especial a ofrecer el envase más seguro posible, cumpliendo todos los reglamentos y normas. Además, el departamento de I+D está llevando a cabo muchos proyectos para mejorar las soluciones existentes (por ejemplo mejorando la conservación del producto, el llenado, trabajando con nuevas estructuras de film…) y aportando múltiples innovaciones.

Veremos nuevas y mejoradas bolsas, con nuevas resinas y estructuras, así como combinaciones de films que serán más flexibles o que tendrán una mejor barrera contra el oxígeno. Además estamos trabajando en la gestión del oxígeno en el packaging, durante el llenado y a lo largo de la vida útil de BIB. Siguiendo con su trabajo con expertos, Smurfit Kappa Bag-in-Box® está desarrollando un nuevo método para determinar la tasa de transferencia de oxígeno (TPO) durante la vida útil del producto, incluyendo su almacenaje.

Observamos una tendencia al alza hacia formatos más pequeños, como el de tres litros o el de 2,25 litros. También aparecen nuevas formas en el mercado: en forma de cubo, cajas estrechas que se adaptan a los huecos de la nevera o formas personalizadas. El grifo Vitop Original es el grifo más usado en vino y ahora su empleo está completamente generalizado entre todos los consumidores.

Asimismo, acabamos de lanzar un nuevo Pouch Up que puede llenarse asépticamente (en colaboración con el productor de máquinas asépticas FBR Elpo) para zumos y también tenemos una nueva máquina semiautomática que permite llenar bolsa en continuo.

Más información en www.smurfitkappa.es/baginbox

 


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