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Covid-19: Varios países empiezan a valorar la necesidad de una destilación de vino en la UE

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

Algunos Estados miembros de la Unión Europea podrían estar barajando ya solicitar a la Comisión Europea que abra una destilación de vino en la UE, que podría ser de crisis o no, como medida para hacer frente al exceso de oferta que se observa en la mayoría de los países ante el recorte de la demanda producido por el cierre del canal de hostelería y restauración (Horeca) para afrontar la crisis sanitaria del Covid-19 y el elevado nivel de existencias.

Así se puso de relieve en la última reunión, el pasado 6 de abril, del Comité Especial Agrícola del Consejo de Ministros, organismo preparatorio de la agenda del mismo y, previsiblemente, vuelva a ser tratado en la misma reunión del dicho Comité del próximo 21 de abril.

La propuesta aún está en una fase muy inicial, porque tampoco se conoce ni las condiciones sobre el volumen, ni el tipo de vino a destilar, ni el calendario de activación, ni su posible coste, ni cómo podría ser financiada. Mientras que algunos países abogan por fondos “ad hoc”, extraordinarios para una situación calificada también de extraordinaria, otros consideran que podría llevarse a cabo a través de los fondos en que está dotado el Programa Nacionales de Apoyo (PNA) al sector vitivinícola, que contempla como medida la destilación de subproductos de la vinificación, que es una medida más de índole medioambiental, y la destilación de crisis, que prácticamente había desaparecido del “mapa” de medidas a aplicar en la nueva programación 2019-2023.

El problema de que se financie con fondos del PNA y no con fondos extraordinarios es que restaría financiación para el resto de medidas que, vista la situación, tampoco son fáciles de aplicar en la actualidad, aunque desde el sector se ha pedido que el dinero que no pueda ser ejecutado ahora, sobre todo en promoción, no se pierda y pueda gastarse en el ejercicio siguiente.

Canal Horeca

Esta medida sería una más dentro del listado de medidas que viene demandando el propio sector, sobre todo de flexibilización y prórroga de plazos en los distintos procedimientos de actuación en los programas de apoyo al sector y de gestión del potencial vitícola comunitario.

El cierre del canal Horeca, donde se venden los vinos de mayor valor añadido y con más margen de rentabilidad, está haciendo bastante daño al sector, ya que hacia ese destino se dirigen, según fuentes de la FEV, alrededor del 40% de las ventas interiores totales.

El incremento de las ventas en supermercados y tiendas de alimentación para su consumo en hogar, así como el mayor auge de las ventas online, no compensa el cierre de bares, restaurantes y hoteles, así como de los comedores colectivos, ni de tiendas físicas especializadas. Además, el vino que se comercializa es de un precio bastante inferior, frente al de mayor precio de los vinos del canal Horeca.

Por el lado de las exportaciones, la situación es bastante desigual, con el temor de que también esté afectando a las ventas del exterior el cierre del canal Horeca en la mayor parte de los países afectados por el coronavirus, aunque en menor medida que en el nuestro.

Según estimaciones del Comité de Vinos (CEEV), el cierre del canal on-trade (Horeca), afectaría directamente a alrededor del 30% del consumo total de vino en volumen, pero el impacto en el valor ascendería al 55% del total, aproximadamente.

Aunque los supermercados también ofrecen vinos premium a precios muy altos, la mayoría de los vinos que comercializan son de gama media y baja.

Las bodegas aguantan como pueden la actividad, intentando no ir sin más hacia la regulación de empleo temporal (ERTE), salvo quizás en el área de marketing-comercial, estableciendo turnos de trabajo, adelantando vacaciones a parte del personal empleado, etcétera.

Además, muchas bodegas que habían apostado por el enoturismo, como un factor más de ingresos, sí están notando más la actual crisis sanitaria, por ahora, ya que esta actividad se ha paralizado totalmente en este tiempo y no se sabe cuándo se volverá a normalizar. Como también existe bastante incertidumbre y pesimismo sobre el desarrollo de la campaña turística del próximo verano, por la caída esperada de turistas foráneos.

Con la vendimia 2020 en la mente

Por último, aunque aún no es causa de excesiva preocupación, sí se empieza a mirar hacia la próxima vendimia de la nueva campaña 2020/21, cuando se necesite mano de obra para la cosecha. Para entonces, se espera que la situación del Covid-19 haya entrado en un periodo de más o menos normalización y no exista ningún problema laboral.

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Las burbujas dominan en Twitter entre los líderes de opinión del sector

 Publicado el por Vicent Escamilla (colaborador)

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El vino espumoso sigue siendo tendencia, de hecho, esta categoría vitivinícola fue la más mencionada por los expertos del sector en sus perfiles de Twitter, según un reciente análisis estadístico elaborado por GlobalData. El incremento trimestre a trimestre de sus menciones fue del 33%.

El análisis de la plataforma de líderes de opinión de vino de, que hace un seguimiento de los expertos de la industria del vino y de sus discusiones en Twitter sobre las tendencias emergentes, las percepciones y las perspectivas generales, los nuevos campos de innovación y tecnología, y otras áreas populares en esta red social, reveló que, dentro de los espumosos, el champagne es el segmento más popular en la categoría de vinos espumosos durante el segundo semestre de 2019, por delante del prosecco.

Además de las tendencias de consumo, con fenómenos recientes como el prosecco o el éxito exportador del cava, a nivel de investigación y de desarrollo también ha sido un periodo el reciente de numerosos avances técnicos, por lo que, a juicio de Amandeep Gill, este incremento de las menciones del vino espumoso en Twitter no es de extrañar.

Según las estadísticas facilitadas por GlobalData, entre los “influencers” del sector del vino, el vino espumoso acaparó el 64% de sus menciones. Duplicando sobradamente a las menciones del vino tranquilo (31%) y a años luz del vino fortificado (5% de las menciones en Twitter), con el vino de Jerez entre los más mencionados en esta categoría.

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¿Cómo arrancó 2020 para las exportaciones de vino españolas?

 Publicado el por SeVi (colaborador)

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Los operadores vitivinícolas españoles arrancaron el ejercicio exportador 2020 con unas ventas internacionales de vino en enero de 158,93 millones de litros, por valor de 199,57 millones de euros y un precio medio de 1,26 euros por litro, según el informe elaborado por el Observatorio Español del Mercado del Vino (OEMV). De este modo, el primer mes de 2020 registró descensos en valor (-1,3%), más acusados en volumen (-8,1%) pero con la esperanza que arrojan los datos de precio medio del vino (que se recuperan un 7,5%). No obstante, estas cifras todavía no recogen los efectos de la crisis sanitaria, económica y sectorial provocada por el brote de coronavirus (Covid-19), para lo que habrá que esperar a tener los datos, al menos, de marzo 2020.

Si se tienen en consideración el resto de productos vitivinícolas, las dinámicas son ligeramente diferentes en su magnitud, pero no en su tendencia. Así, la exportación total vitivinícola española durante los 31 días de enero, supuso la salida de 200,1 millones de litros, con un retroceso del 5,1%; que generó unos reembolsos de 222,5 millones de euros (-1,6%). El precio medio del producto vitivinícola español quedó en enero en 1,11 euros por litro (+3,7%), con las lógicas diferencias según productos y categorías.

Así, en enero de 2020 la estructura de precios de los productos patrios fue esta: vino de licor (4,37 €/l, +9,5%), vino espumoso (1,99 €/l, -2,5%), vino de aguja (0,83 €/l, -41,1%), vino con D.O.P. envasado (3,97 €/l, +10%), vino con I.G.P. envasado (1,03 €/l, -1,8%), vino varietal envasado (1,48 €/l, -8,6%), vino sin D.O.P./I.G.P. envasado (1,09 €/l, -4,8%), bag in box con I.G.P. (1,70 €/l, +5,4%), bag in box varietal (1,40 €/l, +0,2%), bag in box sin I.G. (1,03 €/l, -2%), vino sin D.O.P./I.G.P. a granel (0,42 €/l, +4,6%).

No obstante, en el periodo 12 meses (interanual diciembre 2019 a enero 2020) la exportación de vino fue de 2.110,14 millones de litros, por valor de 2.688,08 millones de euros y a un precio medio de 1,27 euros por litro; de modo que las variaciones interanuales fueron del +5,5% en volumen (esta vez en positivo, a diferencia del dato mensual), pero con un valor en marcado retroceso (-7,6%). Los precios medios del vino, por su parte, quedaron en 1,27 euros por litro (-12,3%).

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Hermanados por el mayor viñedo del mundo: yo soy enoturismo de España

 Publicado el por José Antonio Vidal (AEE) (colaborador)

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Un mes de confinamiento ha sido suficiente para tomar consciencia de que en el pasado (sí, hace tan solo un mes…) no estaba contemplado, ni lo que entonces se consideraba el presente, ni por supuesto el futuro de nuestro enoTurismo, como demostraron los pingües resultados obtenidos.

Se vivió en una etapa fundamentalmente analógica (aún de aprendizaje en transformación digital), y en la que, durante demasiado tiempo, fueron ignorados valores humanos fundamentales en aras de una productividad y consumismo contra natura

Solo aquellos que trabajaron con enfoque transcendente, ‘pre-ocupándose’ por el estudio de escenarios atemporales en los que imperaran valores como la responsabilidad social corporativa, la sostenibilidad-economía circular y la comunicación también en digital, cuentan ahora con una posición de privilegio para encarar la Nueva Era con el know-how y expertise adquiridos.

La Asociación Española de Enoturismo (AEE) (único organismo que integra a entidades privadas que conforman la cadena de valor empresarial del sector enoturístico español), considerando la situación preocupante también por sus consecuencias económicas y de empleo, sugiere al propio sector, a las administraciones públicas y medios de comunicación, transmitir mensajes en positivo, con el fin de contrarrestar en lo posible su impacto en el sector enoturístico español.

Toda crisis es una oportunidad de cambio. Colaboremos entre todos para orientar este cambio hacia nuevos paradigmas.

Para afrontar con éxito la entrada en la Nueva Era, será necesario que todos los implicados (establecimientos, stakeholders y asociaciones sectoriales), estemos trabajando ya en la nueva estrategia de comunicación y de marketing (Tourism Intelligence), en la que más que nunca será necesaria la creatividad: innovación, innovación y más innovación hasta reinventarnos desde los sarmientos, desde las mismas raíces...

En momentos como este, los enoturistas están deseando saber en qué estamos trabajando para sorprenderles, y la herramienta está en el entorno digital.

 

Unidos para ganar la unidad

Welcome ‘coopetitiveness’

 

En AEE trabajamos siempre en la elaboración de propuestas y medidas que ofrecemos como sugerencias al sector para su implementación (proactividad).

 

Ante una situación compleja como la actual, si de verdad se quiere entrar en la Nueva Era renovados y ser alguien en el concierto del enoturismo español e internacional, será necesario sumar, alimentando el compromiso de unidad: basta ya de vernos como competidores y mirémonos a los ojos para convertirnos en coOpetidores (competir, sí, pero desde la cooperación), poniendo entre todos, los medios que nos permitan prepararnos para un “Nuevo Enoturismo de España”.

 

La CooPETIVIDAD nos enseñará a ADAPTARNOS a la NUEVA ERA DIGITAL

#YoSoyEnoturismodeEspana

 

Y para ello, nada mejor que predicar con el ejemplo:

Acorde con las acciones estratégicas que imperan en estos momentos, en las que la comunicación online, ahora más que nunca, adquiere importancia capital, AEE, con el objetivo de generar e-commerce, lanzó a través de sus redes sociales corporativas, la Campaña ‘Bienvenidos a los enotours virtuales por el enoturismo de España’  y que tendrá vigencia mientras no esté permitido viajar.

Y a partir del lunes 27 de abril, AEE pondrá en marcha la Campaña ‘YO SOY ENOTURISMO DE ESPAÑA’ (#YoSoyEnoturismodeEspana -sin ñ-).

Esta inédita acción promocional (AEE desde su creación en 2016 ha sido y es pionera en innovación en el sector), consiste en el hermanamiento entre los diferentes actores enoturísticos ubicados en diferentes Comunidades Autónomas, haciéndose seguidores unos de otros en las redes sociales, con el fin de mostrarse apoyos, recomendaciones y prescripciones mutuas a través de retweets, ‘Me Gusta’, etc.

La Campaña tendrá una duración de siete meses (desde el lunes 27 de abril hasta el 6 de diciembre de 2020) y estará abierta a toda la cadena de valor enoturística española: bodegas, D.O.s, “enoteles”, museos, restauración, asociaciones, monumentos, intermediación turística, stakeholders y demás oferta de ocio relacionada con la cultura del vino, incluyendo, además, el enoturismo urbano.

Su enfoque de promoción a nivel interno, nacional, sin duda afianzará el sector para, en el momento preciso, saltar a mercados internacionales como Marca-País, ésta vez más y mejor profesionalizados.

Protocolo de actuación: AEE irá comunicando en tiempo y forma los hermanamientos correspondientes entre CC.AA., de tal modo que a 6 de diciembre ya se habrán hermanado entre todas ellas.

Compromiso político con el sector

En nuestros anteriores comunicados, instamos al Gobierno central a situar a las empresas en el centro de las medidas de recuperación, ya que de ellas depende la actividad económica y el empleo. Las pymes y los autónomos de nuestros servicios enoturísticos auxiliares, el colectivo más numeroso y también más vulnerable, deben recibir una atención especial.

Señores y señoras políticos y políticas de Acevin, ¿sabemos si de los 20.000M/€ en ayudas que anunció el presidente del Gobierno, corresponderá algo a nuestro sector? En caso afirmativo, ¿sabemos cuánto? Y, en tercer lugar, ¿sabemos cuándo lo recibirá de una manera directa?

Siendo Acevin una asociación sectorial de ámbito político, ¿cuál es su valor añadido si en situaciones como ésta no actúa “de oficio” proactivamente? Si lo hubieran hecho, el empresariado y todo el sector enoturístico agradecerían estar informados. Hace tres semanas ya dijimos que íbamos tarde...

Queremos reiterar nuestro apoyo a todas y cada una de las empresas, agradeciendo la confianza que el sector privado enoturístico español deposita en AEE (su asociación libre e independiente), y en el trabajo que estamos realizando también en el marco de la gestión de la situación actual. Ponemos todos nuestros medios a disposición de las empresas y de su personal.

FUERZA Y HONOR por el EnoTurismo de España (#enoturespanaresistira)

“V U L”

 Publicado el por Salvador Manjón (colaborador)

Durante estas últimas semanas, yo mismo he intentado buscar aquellos aspectos que pudieran suponer un ápice de esperanza en una situación extraordinariamente preocupante. A la pérdida de vidas humanas, había que añadirle las posibles secuelas que, sobre la macroeconomía, pero, muy especialmente, sobre la micro de familias y pequeñas empresas, iba a tener este frenazo brusco de la actividad económica.

Todos somos conscientes, aunque existan estimaciones diferentes según provengan de un organismo u otro, de las consecuencias que, sobre todos nosotros, va a tener esta crisis serán muy graves. Y que la famosa “V” cada día está más lejana y toma fuerza la “U” como forma de la curva en la que se desarrollará esta profunda recesión, en el mejor de los casos. Y que no tengamos que deber enfrentarnos, cuando todavía no acabábamos de haber superado la crisis financiera del 2008, a un largo periodo de recuperación, que adopte la forma de la terrible “L”.

Para los millones de personas que perderán su empleo y los que se verán afectados por el debilitamiento de las políticas sociales, que serán completamente inviables ante el crecimiento desbocado de nuestro déficit, que les hablen de “V”, “U” o de “L” carece de la más mínima importancia.

La sola mención de un 8% de caída de nuestro PIB en este año, tasas de paro del 20% que nos devuelvan hasta los cinco millones de parados, la recuperación de las primas de riesgo como consecuencia de la emisión ingente de deuda pública que deberemos acometer para hacer frente al gasto que esta pandemia del Covid-19 ha provocado, la desaparición de cientos de miles de pequeños establecimientos de hostelería... son cifras que me ponen los pelos de punta.

Y, aun así, sigo pensando que el sector vitivinícola español tiene frente sí una gran oportunidad.

Al consumo en los hogares se le abre un gran camino por recorrer y las bodegas tienen la obligación de hacer un gran esfuerzo por recuperarlo. Para ello, deben potenciar ese tercer canal en el que encontraríamos venta directa, retail o clubes de vinos y que tan eficiente se ha demostrado en estas últimas semanas.

Definir estrategias, establecer modelos, desarrollar herramientas y exigir medidas fiscales y de financiación de apoyo debería ser un compromiso claro y preciso de nuestras administraciones; y si (como es previsible), no lo fuera, de nuestras organizaciones sectoriales, que deberían poner en valor su representatividad sectorial y dar muestras de sensatez, uniéndose en esta tarea, superando la mediocridad de nuestros políticos, mucho más preocupados por ellos mismos que por sus representados.

Es muy posible que, sin olvidarnos del gran esfuerzo hecho hasta ahora en los mercados exteriores, haya llegado el momento de mirar hacia el mercado interior y aprovechar este pequeño impulso para acercarnos a los consumidores españoles y decirles que los vinos españoles están a la altura de cualquier otro en calidad, que sus precios son más bajos y que su consumo más frecuente es posible. La cercanía, condiciones de producción que rozan el cultivo ecológico, su papel medioambiental e influencia en la fijación de la población, son valores perfectamente compatibles como vinos modernos, actuales, variopintos y apropiados para un consumo responsable y de mayor frecuencia.

Sabemos que lo perdido en bares y restaurantes, venta en bodega y turistas está muy lejos de haber podido ser compensado por el incremento que ha experimentado la venta directa en retail o plataformas de venta. Pero lo sucedido nos debería servir de claro ejemplo de la gran oportunidad que se nos presenta. Los cambios en la logística, la digitalización de la población y la superación del miedo a la compra por internet conforman una realidad que, con este brutal confinamiento, ha venido para quedase y representa una extraordinaria posibilidad para miles de nuestras bodegas que carecen de tamaño para otro tipo de medidas.

La globalización se ha hecho patente como nunca antes y es nuestra obligación aprovechar la oportunidad que se nos presenta.

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