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Los actuales beneficiarios del Pago Único de viñedo deberán cumplir una serie de condiciones para seguir percibiendo ayudas de la nueva PAC

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

La Conferencia Sectorial de Agricultura y Desarrollo Rural de los pasados 20 y 21 de enero alcanzó un acuerdo sobre aspectos clave de la aplicación en España de la nueva Política Agraria Común (PAC), que afectará a partir de 2015 a más de 650.000 hectáreas de viñedo, perceptoras de 142,75 millones de euros de Pago Único en la campaña 2013/14.

Hubo un consenso básico del Ministerio de Agricultura y de las CC.AA., salvo en el caso de Andalucía, que solicitó un reparto más equitativo de los fondos comunitarios al Desarrollo Rural y ayudas asociadas a otros sectores, como el olivar en pendiente.

Los viticultores que aún sigan en la actividad dentro de este sector y hayan estado recibiendo el Pago Único hasta ahora, deberán cumplir, al igual que el resto de los productores agrarios, una serie de requisitos para seguir percibiendo el Pago Básico por hectárea de viñedo, que sustituye a la referencia histórica del Pago Único, así como otros pagos (pago verde u otros en su caso).Entre lo acordado, está la definición de la figura del “agricultor activo”, que va a suponer que quedarán fuera del beneficio de las ayudas las personas físicas o jurídicas cuya actividad agraria no sea significativa en el conjunto de su actividad económica. Magrama y CC.AA. acordaron que se considerará que la actividad es significativa cuando los beneficiarios cuentan con algún ingreso agrario suficientemente representativo distinto de las ayudas o pagos directos. En este sentido, no será considerado como agricultor activo aquel cuyas ayudas directas supongan más del 80% del total de sus ingresos agrarios. O, en otros términos, será considerado agricultor activo aquél cuyos ingresos por la actividad agraria, en este caso como viticultor, representen al menos el 20% de sus ingresos totales.

Este requisito no será de aplicación para los agricultores que perciban menos de 1.250 euros anuales en ayudas directas.

La nueva PAC reglamenta el futuro régimen de autorizaciones de plantación de viñedo

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

El pasado 20 de diciembre el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE) publicó el Reglamento 1308/2013 de la Organización Común de Mercados (OCM), en donde se incluye (Capítulo III, desde el artículo 61 al 72) como novedad el nuevo régimen de autorización de nuevas plantaciones, que sustituirá al vigente sistema de derechos de plantación de viñedo y cuyas líneas básicas fueron ya adelantadas por la SeVi en su día.

La vigencia del nuevo régimen se extenderá desde 1 de enero de 2016, hasta el 31 de diciembre de 2030, con una revisión intermedia que deberá realizar la Comisión para evaluar su funcionamiento y, en caso, pertinente, formular propuestas. No obstante, aunque aún queda tiempo para la entrada en vigor del nuevo régimen, varios Estados miembros han solicitado ya a la Comisión que simplifique el complejo marco de gestión propuesto. En concreto, a nuestro país le preocupa la fijación de criterios óptimos, con los que se pueda medir con fiabilidad suficiente la producción en riesgo, a fin de autorizar cada año hasta el 1% máximo del potencial vitícola para nuevas plantaciones.

En la nueva reglamentación se establece que los Estados miembros, teniendo en cuenta las recomendaciones provenientes de las organización reconocidas y representativas del sector, pondrán cada año a disposición autorizaciones para nuevas plantaciones que representen el 1% máximo de la superficie plantada de viñas, por decisión de cada Estado miembro. Uno de los aspectos principales del nuevo sistema es que solo se permitirán plantaciones o replantaciones que lleven aparejada su autorización. Es decir, se exige que los productores presenten previamente una solicitud, que cumpla con los criterios de admisibilidad objetivos y no discriminatorios. Dicha autorización, correspondiente a una superficie específica expresada en hectáreas, será concedida sin coste para los productores.

Las autorizaciones serán válidas por un periodo de tres años, a contar a partir de la fecha en que hayan sido concedidas. Los productores que no hayan utilizado la autorización concedida durante el citado periodo de validez serán objetivos de sanciones administrativas. Con ello se pretende que el uso de las autorizaciones sea individual, no transferible, directo y rápido, evitando la especulación.

El seguro de uva de vino fue la segunda línea agrícola más contratada en 2013

 Publicado el por SeVi (colaborador)

El seguro de uva de vino, con más de 27.380 pólizas contratadas, supuso el 6% del total de pólizas de seguros agrarios durante 2013 y se situó como el de segundo mayor peso en contratación dentro del sector agrícola, solo por detrás del seguro para cultivos herbáceos extensivos, según informó la Agrupación Española de Entidades Aseguradoras de los Seguros Agrarios Combinados (Agroseguro). Esta entidad señala que, pese a la difícil situación económica de los últimos años, el sector agropecuario considera prioritario protegerse frente a riesgos agroclimáticos, incorporando el seguro como un gasto fijo de su actividad. El capital asegurado por el seguro de uva de vino superó los 776 millones de euros durante 2013, el 7% del capital asegurado total (que fue de más de 11.440 M€).

En la comunidad de Castilla-La Mancha se contrataron más de 12.720 pólizas de seguro de uva de vino, con un capital asegurado superior a los 324 millones de euros. Por su parte, en Castilla y León, el seguro agrícola de uva para vino registró cerca de 2.000 pólizas y casi 76 millones de euros de capital asegurado.

Agroseguro destaca la incidencia del aumento de las subvenciones por parte de la Administración a finales de 2013, que se ha mantenido para el plan de 2014.

Por un trozo de la tarta

 Publicado el por Salvador Manjón (colaborador)

Más lentamente de lo que sería deseable, pero con una gran celeridad visto el punto del que partíamos y dónde nos encontramos, las bodegas españolas han asumido que la única forma de vender más es a base de salir al mercado y dar a conocer sus productos.

En gran medida, la política comunitaria de fraccionar por países los fondos destinados al sector, para que estos, a su vez, decidieran el destino que querían darle a los mismos, ha facilitado las cosas.

Y aunque sabemos que la explosión de resultados obtenidos en estos últimos años, en los que nos hemos convertido en el segundo país exportador, no podrá mantenerse al ir madurando los mercados y siendo cada día más las bodegas que compiten por hacerse con ese hueco que deja otra; la apuesta de las bodegas españolas por el mercado exterior es firme y tiene grandes visos de continuidad. Al menos a tenor de los planes de promoción en terceros países presentados y la decisión mostrada por aprovechar las campañas de información en el seno de la Unión Europea.

Muchas denominaciones de origen, algunas ellas con forma jurídica de interprofesión, pero muchas otras anteponiendo la necesidad a la formalización jurídica, han ido encontrando la forma de optimizar la utilización de fondos con el objetivo de acudir a los mercados de manera conjunta.

Reivindicando nuestro papel

 Publicado el por Salvador Manjón (colaborador)

Pasar de 38,86 millones de hectolitros publicados como estimación de cosecha del Magrama en junio a 50,58 en noviembre no parece que sea un dato que pueda deberse a una mejora en las condiciones climáticas y sus repercusiones en la producción. Más bien hace pensar que, o el Ministerio no cuenta con recursos suficientes como para publicar una información coherente y adecuada a la realidad de la producción, o que, dejados llevar por un exceso de recelo en sus estimaciones, optan por dejar que sea el propio sector el que averigüe cuál puede ser la cosecha y sea él el que acarree con las consecuencia que su estimación pudiera tener en los precios, primero de las uvas y posteriormente de los mostos y vinos.

Aún con todo, no deja de resultar sorprendente que de la estimación de octubre a la de noviembre (por cierto publicada en la última semana de enero), medie una cantidad tan poco importante como cuatro millones de hectolitros. O dicho de otra manera, un diez por ciento más de diferencia.

Pero tranquilos porque no parece importarle mucho al sector, ya que sí saben criticar y poner en duda la independencia de los medios a la hora de publicar sus estimaciones, llegándolos a señalar como los responsables de los precios (sean unos u otros), pero permanecen callados ante la falta de información de un Ministerio que pagamos todos, y unas estimaciones que están a años luz de las que a nivel empresarial se barajan.