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‘El vino sabrá responder, resistir y adaptarse al cambio climático’

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

Roca, durante su intervención en el “Encuentro sobre el futuro del vino español”. FOTO: OIV. (photo: )

Roca, durante su intervención en el “Encuentro sobre el futuro del vino español”. FOTO: OIV.

El director general de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), Pau Roca, presidió el pasado 25 de noviembre, el “Encuentro sobre el futuro del vino español”, organizado por el Foro de la Nueva Economía, junto con el ministro de Agricultura en funciones, Luis Planas.

En su intervención, Pau Roca explicó cómo la OIV ha sido fundamental desde su creación para la regulación de un sector, como el vitivinícola, mucho más regulado que otros, algo que no impide su desarrollo a nivel comercial, pues el vino es un producto muy internacionalizado y casi una de cada dos botellas cruza una frontera.

Para Roca, “la armonización sobre definiciones, prácticas enológicas, métodos de análisis, etiquetado, etc. ha permitido que, más o menos, casi todos juguemos con las mismas reglas de juego y que, incluso, países que no están asociados a la OIV, sigan sus normas, por ejemplo, mediante determinados acuerdos comerciales en los que se hacen referencia a las mismas".

En este contexto, para el director general de la OIV, “la densidad normativa actual es fruto de una madurez histórica y de una evolución del propio sector”. Además, “al contrario de otras entidades, como el Codex Alimentarius, cuyas normas están principalmente limitadas a la seguridad alimentaria, la OIV entra de lleno en las cuestiones de integridad, identidad, procedencia del producto, etc., que en el sector del vino son muy importantes y donde hemos sido precursor de la defensa legal de la calidad".

Según Roca, “damos respuesta a esos millones de productores que no desean, ni tampoco los consumidores queremos, deslocalizar su producción”.

En este sentido, el director considera que las condiciones normativas confieren una estructura económica diferenciada al sector, cuya característica o síntoma más evidente es la fragmentación y la gran diversidad de actores.

Y recuerda que, “aunque esto dificulte la existencia de marcas globales, pues las marcas deben competir en notoriedad con el origen, lleva a que, por el contrario, el vínculo territorial sea muy fuerte y, por tanto, también el control del suministro de la materia prima. Estamos ante una cadena de valor muy equilibrada, lejos de ser una 'commodity agrícola', con una segmentación de precios muy amplia, que no existe en ningún otro producto agrícola”.

En este sistema de pequeñas dimensiones, de grandes inversiones y de poca rentabilidad inmediata, "no todo son desventajas”, añadió el director de la OIV, justificándolo con el hecho de que “esta estructura económica es un modelo de resiliencia, que resiste innovando y adaptándose, ante la inexorable crisis que se derivará del calentamiento global”.

Frente al cambio climático, Pau Roca cree que “los economistas deberían estudiar más ecología, las normas o leyes de la Naturaleza. Conocer cómo funcionan algunas leyes o principios básicos en un ecosistema terrestre o marino”.

La sostenibilidad, nuevo valor

El director general de la OIV sostiene que “una economía que preste atención a esa realidad es seguramente mucho más acertada. El crecimiento será un índice de transición, no un objetivo, pero sí lo es la sostenibilidad. La meta debería ser mantener la biosfera, el objetivo de la Humanidad es conservar este bien finito que es la tierra, y que, como tal, es el único capital de referencia. Y el sector vitivinícola es un ejemplo anticipado de todo ello.”

En su intervención, el director general enfatizó que el nuevo Plan Estratégico de la OIV para los próximos 5 años (2020-2024) atiende a los distintos desafíos a los que se enfrenta el sector vitivinícola internacional y a la voluntad de incorporar a los trabajos de la organización los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), incluidos en la Agenda 2030 de las Naciones Unidas.

Este plan estratégico cuenta con 6 grandes ejes de los que se derivan los objetivos a perseguir. Y, si se lleva a cabo en este periodo, "desde el sector del vino podremos decir que cumpliremos en mayor o menor medida, con 13 de los 17 ODS”, informó Pau Roca.

Tres de los seis ejes hacen referencia a la sostenibilidad y la adaptación al cambio climático, sin dejar de lado esfuerzos en mitigación que hace también el propio sector. Al respecto, Pau Roca considera que “tenemos que dar respuesta a esos millones de productores que no desean deslocalizar sus producciones, como también deseamos los consumidores”.

"Tres conceptos están en la base del “terroir”: el factor clima, como vemos mutable sin aparente control de momento; el suelo también sometido al clima, el material vegetal y la gran diversidad genética que nos ofrece el género Vitis, así como el del trabajo del hombre y la tradición”.

Como conclusión, señaló Roca, el sector del vino responderá a los cambios agronómicos, sociales y económicos al que nos conduce el cambio climático, en parte, con reacciones y con medidas de mitigación.

Otros asuntos

Otros temas de importancia salieron también en este encuentro entre instituciones y bodegueros. Entre ellos la petición casi unánime de que el sector debe actuar dentro de la Organización Mundial de la Salud (OMS), con diálogo y diplomacia, para diferenciar al vino del resto de bebidas alcohólicas, “ante el movimiento “tsunami anti-alcohol” que existe actualmente en el mundo y donde nos encontramos con muchas dificultades, por muchos esfuerzos que hagamos, para promover sus beneficios”, añadió Roca.

La posible entrada de China como miembro de la OIV fue otro de los asuntos que suscitó interés. El ministro aseguró que el Gobierno español tiene interés de que este país esté dentro de la OIV por la envergadura de ese mercado y por las posibilidades “balsámicas” de expansión que ofrece a la producción española, tras los aranceles decretados por Estados Unidos.

Para Roca, la entrada de China a la OIV sería muy interesante, porque jugaría así con las mismas reglas de la mayoría de países y, aunque en la actualidad el país, que cuenta con el segundo viñedo del mundo, tras España, destina la mayor parte de su producción a uvas de mesa y a pasas, puede ser un gran país consumidor de vino, y ese es ya un motivo suficiente para tratar de incorporarlo a esta organización multilateral.

En relación a la previsible salida del Reino Unido (Brexit) de la UE, el ministro Planas señaló no querer ser agorero, ni injustamente optimista, por lo que hay que esperar a ver ya el resultado de las elecciones británicas de este mes para pronunciarse sobre dicho desenlace, aunque desde el Gobierno siempre se ha decantado por una salida ordenada a una abrupta de este país de la Unión Europea.

En cambio, para el director general de la OIV, el Brexit es preocupante si el resultado final es que Reino Unido se sume a la dinámica de un grupo de pequeños países productores, aunque liderado por Estados Unidos, que favorece el reconocimiento comercial mutuo, en lugar de la armonización internacional de las reglas. Y que eso se traduzca, por ejemplo, en que se permitan prácticas, como el sobreaguado del vino, que degraden las exigencias que hasta ahora vienen rigiendo en este país, marcadas por las normas, directrices y recomendaciones de la OIV y de la Unión Europea.

En relación con los actuales aranceles de la Administración Trump al vino tranquilo envasado francés y español, principalmente, el director de la OIV se mostró muy crítico, considerando lamentable que se use como objeto de secuestro para represaliar a Europa por otros motivos y otros productos, en referencia a las ayudas públicas percibidas por la aeronáutica Airbus.

No obstante, Roca quiso aplaudir el comportamiento del consorcio estadounidense del vino de California, que expresó su protesta por las represalias de la Administración federal norteamericana a sus homólogos europeos, lamentándose que Washington fuera a lo suyo y no haga caso.

Por su parte, el ministro de Agricultura en funciones, Luis Planas, hizo referencia a que Bruselas adoptará esta misma semana modificaciones reglamentarias, que permitirán flexibilizar y adaptar los actuales planes de promoción en terceros países a las circunstancias acaecidas por la entrada en vigor de las nuevas tasas arancelarias norteamericanas. Algo que el sector vitivinícola ve como algo positivo, pero también como ampliamente insuficiente para paliar las posibles pérdidas económicas en ese mercado y el lucro cesante añadido.

El sector vitivinícola español dejó sin gastar más de 14 M€ del PASVE del ejercicio 2019

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

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Según datos provisionales del Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA), el sector vitivinícola español gastó en el ejercicio financiero 2019 (del 16 de octubre de 2018 al 15 de octubre de 2019) un total de 196,1 millones de euros del Programa de Apoyo (PASVE), lo que supone un 21,5% y casi 35 millones más que en el ejercicio anterior.

Sin embargo, por tercer año consecutivo, su ejecución se quedó por debajo de las asignaciones financieras indicativas, al sector, que se elevan a 210,33 millones de euros. En esta ocasión, dejó sin gastar 14,24 millones de euros, lo que supone casi un 6,8% menos que lo asignado inicialmente.

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Más volumen vitivinícola exportado, pero con una factura inferior entre enero y septiembre de 2019

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

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La exportación de productos vitivinícolas continuó en los tres primeros trimestres de 2019 con un comportamiento dispar y, hasta cierto punto, esperado respecto al año anterior. La mayor oferta disponible sobre el mercado, fruto de la vendimia de 2018, hizo que el volumen exportado total se incrementara un 8,7% durante este periodo, con 20,56 Mhl (2.056,02 millones de litros), pero a un valor un 8,8% inferior para quedar en 2.197,9 millones de euros, según datos de la Agencia Tributaria, analizados pormenorizadamente por el Observatorio Español del Mercado del Vino (OEMV).

En suma, se exportó mucho más volumen, pero no se logró elevar la facturación respecto a un año antes, como consecuencia de que el precio medio unitario de venta se redujo un considerable 16,1% quedando en solo 1,07 €/litro, unos 20 céntimo de euro por litro menos que en el periodo enero-septiembre de 2018.

Solo en vino, el volumen exportado aumentó un 9,9% entre enero y septiembre, con 16 Mhl (1.604,2 millones de litros), pero en valor la factura se redujo un 7,7%, hasta prácticamente 1.950 M€, casi 162 millones menos, debido al descenso del precio medio en un 16%, hasta 1,22 €/litro, unos 23 céntimos de euro menos que en el mismo periodo del año anterior.

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Las Denominaciones de Origen exigen medidas más concretas y urgentes para contrarrestar los efectos de los aranceles de EE.UU.

 Publicado el por CECRV (colaborador)

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La Conferencia Española de Consejos Reguladores Vitivinícolas (CECRV), organización que representa a las denominaciones de origen de vino españolas, y la European Federation of Origin Wines (EFOW), que representa a las DDOO de vino europeas, valoran positivamente la voluntad mostrada estos días por la Comisión Europea y por el Parlamento Europeo de ayudar a los productores europeos que están haciendo frente a la subida de impuestos aduaneros estadounidenses tras el caso Airbus, pero piden, tanto a las instituciones europeas como a España que pongan en marcha, con urgencia, medidas de apoyo efectivas que permitan contrarrestar la pérdida de cuota de mercado en un destino clave para nuestras exportaciones. 

Desde que se anunciaron los aranceles impuestos por el Gobierno de Donald Trump a diversos sectores y países de la Unión Europea, entre ellos el del vino de España, CECRV, EFOW y el resto de organizaciones sectoriales nacionales y europeas han venido solicitando una serie de medidas urgentes, tanto a las instituciones de la UE, como al Gobierno de España. En este contexto y ante unas perspectivas pesimistas en relación a que se pueda encontrar una solución negociada al conflicto comercial por parte de la UE y de los EE.UU. en el corto-medio plazo, las organizaciones representativas de las denominaciones de origen españolas y europeas en conjunto consideran que es el momento de pasar de las palabras a los hechos y exigen medidas más concretas, eficaces y urgentes.

Tanto CECRV, como EFOW, en representación de las figuras de calidad, entienden positiva la voluntad mostrada por la Comisión Europea, que ha anunciado modificaciones legislativas con el fin de reforzar los programas europeos de promoción del vino en terceros países (vía aumento de la tasa de co-financiación europea y aumento de la flexibilización de modificación de los programas y de su duración), y por el Parlamento Europeo, que ha aprobado el 28 de noviembre una resolución solicitando medidas compensatorias para los sectores afectados. Pero consideran que esto no es suficiente y la realidad, más de un mes después de la entrada en vigor de estos aranceles, impone, tanto la concreción con celeridad de esas medidas a nivel europeo, como la adopción, también a nivel nacional, de medidas urgentes y más concretas de apoyo a los sectores afectados.

EE.UU. está entre los principales destinos para la exportación de nuestros vinos, especialmente de los vinos con denominación de origen, que son los que más valor aportan al conjunto del sector. El vino, además, es uno de los sectores emblemáticos de la UE y de nuestro país, con una vocación claramente internacional y una fuente de prestigio y de imagen país como pocos sectores económicos. Dada la enorme importancia del mercado estadounidense para muchas bodegas de numerosas denominaciones de origen y teniendo en cuenta que el sector del vino está siendo víctima colateral de un conflicto que no le concierne (el caso Airbus), es el momento de que tanto la instituciones de la UE como España aprueben medidas concretas de apoyo al sector del vino, con la creación de un fondo de compensación que permita ayudas directas a los operadores y campañas de promoción en el mercado norteamericano con presupuesto suficiente para generar marca país en los sectores afectados.

Esas medidas deben servir para, por un lado, contrarrestar las pérdidas económicas, derivadas del significativo aumento de precio de nuestros productos en el mercado norteamericano respecto a los de nuestros competidores directos que no sufren este arancel. Y por otro, para sostener y aumentar la notoriedad de nuestros productos en el mercado estadounidense, ya que la pérdida de cuota de mercado que previsiblemente irán experimentando nuestros vinos en Estados Unidos tendrá consecuencias importantes en términos de volumen de negocio y por tanto de inversión y empleo para muchas e importantes bodegas y denominaciones de origen de nuestro país y, por tanto, en el medio rural.

El presidente de CECRV, David Palacios Algarra, considera que “la necesidad de que España apruebe medidas urgentes es imperiosa. La preocupación de nuestras bodegas y denominaciones de origen es enorme. Y más aún la incomprensión del conjunto del sector por tener que sufrir pérdidas significativas para sus negocios a consecuencia de un conflicto en un sector (el aeronáutico) que nada tiene que ver con nuestra agricultura ni con el vino. Pero lo que de verdad importa y urge es evitar un daño muy importante a un sector que genera prosperidad y empleo en muchas zonas rurales de nuestro país”.

Ramón Armengol presidirá la Cogeca, Confederación de Cooperativas Agroalimentarias de la UE

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Ramón Armengol. (photo: )

Ramón Armengol.

Ramón Armengol, representante de Cooperativas Agro-alimentarias de España, ha sido elegido durante los próximos tres años presidente de la Confederación de Cooperativas Agroalimentarias de la UE (Cogeca), en el transcurso del Presidium, su máximo órgano, celebrado el 28 de noviembre en Bruselas. La Cogeca representa a las 22.000 cooperativas agroalimentarias de la UE, y es junto con el COPA la mayor organización agroalimentaria en la UE.

Ramón Armengol es ganadero desde hace más de cuarenta años, comparte con su hijo y ocho trabajadores el cuidado de una granja de ciclo cerrado de porcino en Lleida y socio de la Cooperativa d’Ivars, dedicada a la produccion y comercialización de cereales, piensos, porcino y vacuno de carne, que cuenta con más de 3.600 socios y socias y factura más de 200 millones de euros. A su vez, es miembro del Consejo Rector de la Federación de Cooperativas Agroalimentarias de Cataluña, FCAC, y de Cooperativas Agro-alimentarias de España, donde ocupa además el cargo de presidente del Consejo Sectorial de porcino.

Ramón Armengol tiene una amplia experiencia en Bruselas, puesto que durante muchos años ha sido miembro del Grupo de Trabajo de carne de porcino del COPA-Cogeca y actualmente ocupaba el cargo de vicepresidente de la Cogeca.

Tal y como ha destacado en su intervención Ramón Armengol “desde la Cogeca voy a trabajar para hacer más visible la labor de las cooperativas agroalimentarias en la UE como empresas cuya principal misión es mejorar la rentabilidad de sus socios agricultores. Estas empresas son imprescindibles en los territorios rurales porque generan riqueza y empleo, evitan el despoblamiento que estamos padeciendo en muchas regiones europeas y facilitan la incorporación de jóvenes al sector”. Armengol ha señalado que “las cooperativas captan el valor añadido de los productos de sus socios haciendo que éstos puedan ser más competitivos y puedan producir de forma eficiente, innovando y accediendo a otros mercados, acciones que de forma independiente no podrían realizar”.

Según la Comisión Europea, ha destacado Armengol, “en los países de la UE donde las cooperativas tienen un mayor peso en el sector agroalimentario, es donde los agricultores y ganaderos obtienen mejores precios, como es el caso de Dinamarca, Suecia, Holanda o Alemania. Por lo tanto, desde Cogeca trabajaré para que las políticas de la UE promuevan instrumentos de integración de las cooperativas para hacer que su peso aumente en el mercado, lo cual redundara en beneficio de todo el sector”.

Ramón Armengol asume la presidencia de esta importante organización de la UE en un periodo clave para el sector agroalimentario europeo y en especial, el español y sus cooperativas. Con la nueva Comisión Europea llegan nuevas prioridades como el llamado Pacto Verde (Green Deal) que pretende hacer a la UE el primer continente neutro en carbono en el 2050. Este acuerdo afectará al sector agroalimentario ya que agricultores y cooperativas deberán afrontar nuevos condicionantes medioambientales y, por tanto, un nuevo enfoque productivo y de comercialización. Además, la Comisión Europea implantará una nueva estrategia para el sector agroalimentario, la llamada De la Granja a la Mesa, que apuesta por un enfoque holístico a toda la cadena de valor y cuyo objetivo es racionalizarla desde la producción de alimentos hasta su consumo, teniendo en cuenta el medioambiente, la economía circular, la lucha contra el desperdicio alimentario, la reducción de pesticidas, el fomento de la bioeconomía etc.

Pero también la agenda vendrá marcada por las negociaciones para decidir la nueva PAC y las perspectivas financieras de la UE 2021-2027, Ramon Armengol trasladará al Consejo y a la Comisión Europea la posición de la Cogeca sobre la necesidad de mantener el presupuesto actual de la PAC.

Además, el Brexit y la política comercial de la UE serán otros temas en los que trabajará la nueva presidencia de la Cogeca, para lo que trasladará a la Comisión sus enfoques y posiciones para que la OMC siga siendo el garante del multilateralismo, afrontar y contrarrestar de manera constructiva y europea la nueva actitud de los EEUU ante el comercio o las negociaciones de nuevos acuerdos comerciales con Nueva Zelanda y Australia.

Junto a Ramón Armengol como presidente de la Cogeca se ha apostado por un equipo presidencial que da mayor presencia a la mujer en los órganos de gobierno de la Confederación, por lo que se han integrado a dos mujeres como vicepresidentes: Tiina Linnainamma de la organización cooperativa finlandesa Pellervo y Agnieszka Malinszewska, de la organización polaca NBZPR. El resto del equipo presidencial está compuesto por Thomas Memmert de la DRV alemana, Jorgen Mikkelsen, del Consejo danés de agricultura, Leonardo Pofferi de la Alleanza italiana de cooperativas y Bernard Ader, de Coop de France. La nueva presidencia comenzará su actividad el próximo 1 de enero de 2020.