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Las existencias de vino y mosto sumaban 63,5 Mhl a finales de octubre

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

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De acuerdo a los datos provisionales del Sistema de Información del Mercado del Vino (Infovi), las existencias a 31 de octubre de vino y mosto sin concentrar en bodegas de grandes productores y en instalaciones de los almacenistas se elevaron a 63,28 Mhl, un 10,4% y 5,93 millones más que a principios de ese mes. Si se le suman otros 214.383 hectolitros de existencias de otros derivados del mosto, el stock vitivinícola total a finales de octubre pasado llegó a casi 63,5 millones de hectolitros.

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Las salidas de vino al mercado en octubre se elevaron a 5,44 millones de hectolitros

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

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Según los datos provisionales del Sistema de Información del Mercado del Vino (Infovi), dependiente del Ministerio de Agricultura, durante octubre pasado las salidas al mercado se elevaron a 5,44 millones de hectolitros de vino, correspondiente a grandes productores (≥ de 1.000 hl) y de almacenistas.

De este volumen total, un 62,81% y casi 3,42 millones fueron a cubrir la demanda interna de consumo y el 37,19% restante y algo más de 2 millones se habrían dirigido al mercado exterior, un dato bastante positivo, aunque hay que recordar que es orientativo a falta de contar con las cifras oficiales de Comercio Exterior (DataComex), que se conocerán en la penúltima semana de este mes.

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Se recupera el consumo de vino en España

 Publicado el por Observatorio Español del Mercado del Vino (OEMV) (colaborador)

Consumo de vino. (photo: )

Consumo de vino.

El consumo de vino en España parece atravesar un buen momento. Así lo atestiguan los datos que se desprenden del sistema de información vitivinícola (Infovi) del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, a partir de las declaraciones de las bodegas españolas y, según los cuales, el consumo estimado de vino en España ha aumentado un 7,2% en tasa interanual hasta septiembre de este año, hasta acercarse ya a los 11 millones de hectolitros.

Estos datos, que configuran el consumo aparente de vino en España, muestran una tendencia positiva tras siete años de estabilidad sobre los diez millones de hectolitros. Esta cifra es más completa que la exclusivamente referida a compras en tiendas y supermercados (“consumo en hogares”), e incluso a los que añaden el consumo en bares y restaurantes.

Para conocer con más detalle el consumo global de vino y los distintos y muy numerosos canales por los que llega al consumidor español, la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE) encargó un extenso trabajo al Observatorio Español del Mercado del Vino (OEMV) a punto de ver la luz próximamente.

En este informe se analizan los canales de distribución no estudiados hasta la fecha, de creciente importancia, como las ventas en tiendas especializadas y vinotecas, los clubs de vino, las ventas por internet y las ventas directas en bodega, que pueden suponer hasta un tercio del consumo total de vino en España. Esto, sumado a los tradicionales datos sobre ventas en el canal de alimentación (tiendas, supermercados e hipermercados) que ofrece el MAPA y las ventas, siempre más difíciles de calcular y normalmente infraestimadas de ventas en hostelería (bares y restaurantes), ofrecerán una fotografía completa de los canales de venta de vino en España, incluyendo la parte que se corresponde con el consumo por parte de turistas.

Cabe destacar que se aprecia un crecimiento notable de las ventas directas desde bodega, fruto de los cambios que se están produciendo en la distribución del vino y del auge del enoturismo. Esta estimación más completa, incluyendo el conjunto de los canales de distribución, es la que sitúa al consumo real de vino en España sobre los once millones de hectolitros y en crecimiento.

Tanto los análisis del OEMV, como diversos estudios de mercado recientes muestran que las claves para la más reciente estabilidad e incluso crecimiento del vino se sitúan en la importancia de las denominaciones de origen, a las que los consumidores españoles muestran gran estima, así como en la progresión del vino blanco y la innovación: nuevos tipos de vino, nuevos varietales de uva, nuevas zonas de reconocido prestigio, incluso nuevos productos a base de vino como vinos de menor graduación alcohólica, sangrías y tintos de verano, y también nuevas formas de presentar y distribuir el vino en cuanto a los envases, las etiquetas o el servicio por copas en bares y restaurantes. El vino está nuevamente de moda en España, como lo está, crecientemente, en muchos países del mundo y, según declaran diversos especialistas tanto españoles como extranjeros, sus perspectivas de crecimiento para los próximos años, son buenas.

‘El vino sabrá responder, resistir y adaptarse al cambio climático’

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

Roca, durante su intervención en el “Encuentro sobre el futuro del vino español”. FOTO: OIV. (photo: )

Roca, durante su intervención en el “Encuentro sobre el futuro del vino español”. FOTO: OIV.

El director general de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), Pau Roca, presidió el pasado 25 de noviembre, el “Encuentro sobre el futuro del vino español”, organizado por el Foro de la Nueva Economía, junto con el ministro de Agricultura en funciones, Luis Planas.

En su intervención, Pau Roca explicó cómo la OIV ha sido fundamental desde su creación para la regulación de un sector, como el vitivinícola, mucho más regulado que otros, algo que no impide su desarrollo a nivel comercial, pues el vino es un producto muy internacionalizado y casi una de cada dos botellas cruza una frontera.

Para Roca, “la armonización sobre definiciones, prácticas enológicas, métodos de análisis, etiquetado, etc. ha permitido que, más o menos, casi todos juguemos con las mismas reglas de juego y que, incluso, países que no están asociados a la OIV, sigan sus normas, por ejemplo, mediante determinados acuerdos comerciales en los que se hacen referencia a las mismas".

En este contexto, para el director general de la OIV, “la densidad normativa actual es fruto de una madurez histórica y de una evolución del propio sector”. Además, “al contrario de otras entidades, como el Codex Alimentarius, cuyas normas están principalmente limitadas a la seguridad alimentaria, la OIV entra de lleno en las cuestiones de integridad, identidad, procedencia del producto, etc., que en el sector del vino son muy importantes y donde hemos sido precursor de la defensa legal de la calidad".

Según Roca, “damos respuesta a esos millones de productores que no desean, ni tampoco los consumidores queremos, deslocalizar su producción”.

En este sentido, el director considera que las condiciones normativas confieren una estructura económica diferenciada al sector, cuya característica o síntoma más evidente es la fragmentación y la gran diversidad de actores.

Y recuerda que, “aunque esto dificulte la existencia de marcas globales, pues las marcas deben competir en notoriedad con el origen, lleva a que, por el contrario, el vínculo territorial sea muy fuerte y, por tanto, también el control del suministro de la materia prima. Estamos ante una cadena de valor muy equilibrada, lejos de ser una 'commodity agrícola', con una segmentación de precios muy amplia, que no existe en ningún otro producto agrícola”.

En este sistema de pequeñas dimensiones, de grandes inversiones y de poca rentabilidad inmediata, "no todo son desventajas”, añadió el director de la OIV, justificándolo con el hecho de que “esta estructura económica es un modelo de resiliencia, que resiste innovando y adaptándose, ante la inexorable crisis que se derivará del calentamiento global”.

Frente al cambio climático, Pau Roca cree que “los economistas deberían estudiar más ecología, las normas o leyes de la Naturaleza. Conocer cómo funcionan algunas leyes o principios básicos en un ecosistema terrestre o marino”.

La sostenibilidad, nuevo valor

El director general de la OIV sostiene que “una economía que preste atención a esa realidad es seguramente mucho más acertada. El crecimiento será un índice de transición, no un objetivo, pero sí lo es la sostenibilidad. La meta debería ser mantener la biosfera, el objetivo de la Humanidad es conservar este bien finito que es la tierra, y que, como tal, es el único capital de referencia. Y el sector vitivinícola es un ejemplo anticipado de todo ello.”

En su intervención, el director general enfatizó que el nuevo Plan Estratégico de la OIV para los próximos 5 años (2020-2024) atiende a los distintos desafíos a los que se enfrenta el sector vitivinícola internacional y a la voluntad de incorporar a los trabajos de la organización los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), incluidos en la Agenda 2030 de las Naciones Unidas.

Este plan estratégico cuenta con 6 grandes ejes de los que se derivan los objetivos a perseguir. Y, si se lleva a cabo en este periodo, "desde el sector del vino podremos decir que cumpliremos en mayor o menor medida, con 13 de los 17 ODS”, informó Pau Roca.

Tres de los seis ejes hacen referencia a la sostenibilidad y la adaptación al cambio climático, sin dejar de lado esfuerzos en mitigación que hace también el propio sector. Al respecto, Pau Roca considera que “tenemos que dar respuesta a esos millones de productores que no desean deslocalizar sus producciones, como también deseamos los consumidores”.

"Tres conceptos están en la base del “terroir”: el factor clima, como vemos mutable sin aparente control de momento; el suelo también sometido al clima, el material vegetal y la gran diversidad genética que nos ofrece el género Vitis, así como el del trabajo del hombre y la tradición”.

Como conclusión, señaló Roca, el sector del vino responderá a los cambios agronómicos, sociales y económicos al que nos conduce el cambio climático, en parte, con reacciones y con medidas de mitigación.

Otros asuntos

Otros temas de importancia salieron también en este encuentro entre instituciones y bodegueros. Entre ellos la petición casi unánime de que el sector debe actuar dentro de la Organización Mundial de la Salud (OMS), con diálogo y diplomacia, para diferenciar al vino del resto de bebidas alcohólicas, “ante el movimiento “tsunami anti-alcohol” que existe actualmente en el mundo y donde nos encontramos con muchas dificultades, por muchos esfuerzos que hagamos, para promover sus beneficios”, añadió Roca.

La posible entrada de China como miembro de la OIV fue otro de los asuntos que suscitó interés. El ministro aseguró que el Gobierno español tiene interés de que este país esté dentro de la OIV por la envergadura de ese mercado y por las posibilidades “balsámicas” de expansión que ofrece a la producción española, tras los aranceles decretados por Estados Unidos.

Para Roca, la entrada de China a la OIV sería muy interesante, porque jugaría así con las mismas reglas de la mayoría de países y, aunque en la actualidad el país, que cuenta con el segundo viñedo del mundo, tras España, destina la mayor parte de su producción a uvas de mesa y a pasas, puede ser un gran país consumidor de vino, y ese es ya un motivo suficiente para tratar de incorporarlo a esta organización multilateral.

En relación a la previsible salida del Reino Unido (Brexit) de la UE, el ministro Planas señaló no querer ser agorero, ni injustamente optimista, por lo que hay que esperar a ver ya el resultado de las elecciones británicas de este mes para pronunciarse sobre dicho desenlace, aunque desde el Gobierno siempre se ha decantado por una salida ordenada a una abrupta de este país de la Unión Europea.

En cambio, para el director general de la OIV, el Brexit es preocupante si el resultado final es que Reino Unido se sume a la dinámica de un grupo de pequeños países productores, aunque liderado por Estados Unidos, que favorece el reconocimiento comercial mutuo, en lugar de la armonización internacional de las reglas. Y que eso se traduzca, por ejemplo, en que se permitan prácticas, como el sobreaguado del vino, que degraden las exigencias que hasta ahora vienen rigiendo en este país, marcadas por las normas, directrices y recomendaciones de la OIV y de la Unión Europea.

En relación con los actuales aranceles de la Administración Trump al vino tranquilo envasado francés y español, principalmente, el director de la OIV se mostró muy crítico, considerando lamentable que se use como objeto de secuestro para represaliar a Europa por otros motivos y otros productos, en referencia a las ayudas públicas percibidas por la aeronáutica Airbus.

No obstante, Roca quiso aplaudir el comportamiento del consorcio estadounidense del vino de California, que expresó su protesta por las represalias de la Administración federal norteamericana a sus homólogos europeos, lamentándose que Washington fuera a lo suyo y no haga caso.

Por su parte, el ministro de Agricultura en funciones, Luis Planas, hizo referencia a que Bruselas adoptará esta misma semana modificaciones reglamentarias, que permitirán flexibilizar y adaptar los actuales planes de promoción en terceros países a las circunstancias acaecidas por la entrada en vigor de las nuevas tasas arancelarias norteamericanas. Algo que el sector vitivinícola ve como algo positivo, pero también como ampliamente insuficiente para paliar las posibles pérdidas económicas en ese mercado y el lucro cesante añadido.

El sector vitivinícola español dejó sin gastar más de 14 M€ del PASVE del ejercicio 2019

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

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Según datos provisionales del Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA), el sector vitivinícola español gastó en el ejercicio financiero 2019 (del 16 de octubre de 2018 al 15 de octubre de 2019) un total de 196,1 millones de euros del Programa de Apoyo (PASVE), lo que supone un 21,5% y casi 35 millones más que en el ejercicio anterior.

Sin embargo, por tercer año consecutivo, su ejecución se quedó por debajo de las asignaciones financieras indicativas, al sector, que se elevan a 210,33 millones de euros. En esta ocasión, dejó sin gastar 14,24 millones de euros, lo que supone casi un 6,8% menos que lo asignado inicialmente.

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