La Embajada de España en Londres vuelve a insistir sobre fraudes en la distribución comercial en Reino Unido

 Publicado el Por Alfredo López

La Oficina Económica y Comercial (Ofecomes) de España en Londres ha vuelto a insistir en nota de mediados del pasado mes de junio sobre los casos de fraude contra las empresas españolas exportadoras, entre ellas las del sector vitivinícola, en el Reino Unido, que se han convertido “en más frecuentes y sofisticados”.

El fraude que más se repite, añade la nota de la Embajada de España en Londres, es el denominado allí “European distribution fraud”, que consiste en la suplantación de la identidad de un importador, mayorista o detallista legítimo, para el robo de mercancías de proveedores europeos. Se trata, según cita la Ofecomes, de un problema muy extendido y que afecta a empresas no solo de España, sino de toda Europa. En general, dicho fraude está orientado a productos alimenticios, como el aceite de oliva, conservas, huevos, chocolate, frutos secos, etc., y al vino, pero también se han observado casos de intento de robo de maquinaria, paneles solares, etcétera.

Las firmas a las que suplantan los delincuentes pueden ser grandes cadenas de distribución, pero también pequeños importadores o distribuidores.

Las pautas de comportamiento que recomienda ahora la Ofecomes de la Embajada de España en Londres, pueden servir también de referencia inicial para atender supuestas prácticas de fraude comercial, que pueden replicarse en otros países europeos, sobre todo del Este, así como en relación a países terceros.

¿Cómo operan estos delincuentes?, pues de la siguiente manera: en primer lugar, contactan normalmente vía correo electrónico (75% de los casos), aunque también por teléfono, haciéndose pasar por un importador, distribuidor, mayorista o detallista británico. En su comunicación, indican que han localizado al proveedor a través de su web o de una feria, directorio, etc., y señalan que quieren hacer un pedido, en ocasiones considerable, de mercancía.

El correo que utilizan es similar al auténtico de aquél al que quieren suplantar, no molestándose, a veces, ni siquiera en enviar un correo desde una cuenta poco sospechosa y lo envías desde una cuenta tipo gmail, yahoo, aol, etc., aunque incorporando el nombre del contacto legítimo. En algunos casos más sofisticados incorporan incluso logos, webs, direcciones postales y otros elementos auténticos para dar más realismo.

Estos delincuentes tampoco solicitan muestras, ni negocian precios, cantidades, frecuencia, plazos de envío y facturación, etc., sino que confirman un pedido y proporcionan un lugar de entrega que, a veces, es un almacén contratado al efecto del que después retiran la mercancía, sin que el almacén sea responsable de las operaciones que allí se realizan. Es más, en ocasiones proporcionan datos del almacén auténtico del importador o detallista legítimo para después, cuando el pedido está en tránsito, contactar al transportista o al proveedor y señalar que, por motivos logísticos, han de cambiar el lugar de entrega.

Los delincuentes retiran la mercancía y el fraude se descubre cuando el proveedor envía la factura al importador, mayorista o detallista auténtico y éstos indican que no han realizado pedido alguno.

Precauciones

La Ofecomes de la Embajada de España en el Reino Unido vuelve a insistir en una serie de aspectos a tener en cuenta y en las precauciones a adoptar para evitar estos casos. Así, si son pedidos inesperados, se indica que las grandes cadenas de distribución británicas no suelen realizar pedidos directamente a proveedores en el extranjero, sobre todo cuando se trata de un primer pedido.

Lo normal es que lo hagan a través de una empresa externa (que también, avisa la Ofecomes, puede ser suplantada por los delincuentes). En cualquier caso, se trata de un proceso y una negociación en la que se solicitan muestras, precios y todo tipo de información respecto a distintas variables. Lo mismo sucede con pequeños importadores, donde suele haber una negociación previa. Por tanto, la Ofecomes avisa de que hay que “desconfiar de pedidos fáciles en los que no haya existido cierta negociación”.

En relación a los datos de contacto, la Ofecomes indica que hay que fijarse en las cuentas de correo desde las cuales les contactas. Así, se debe acudir a través de un buscador a la página web de la empresa que se supone que hace el pedido para comprobar su dirección, teléfono y cuenta de correo de contacto; llamar por teléfono al número que aparece en la web de la empresa o escribir a su correo de contacto para verificar que la persona que les contacta trabaja efectivamente allí y ha realizado el pedido, así como remitir el correo recibido o explicar la llamada. La Ofecomes recomienda no utilizar los números de contacto proporcionados en las comunicaciones mantenidas con el supuesto suplantador.

Procedimiento

Como en anteriores ocasiones, se recuerda que cualquier teléfono británico que después del +44, vaya seguido de un 7, es decir, +447XXXXXXX, corresponde a un teléfono móvil y, por tanto, hay que desconfiar.

También, si el “comprador” envía confirmación de transferencia bancaria, hay que verifica si los datos son auténticos contactando con el bando para obtener sus datos de contacto de internet o esperar a recibir confirmación de recepción de la cantidad acordada en su cuenta.

Además, se debe localizar la dirección de entrega y verificar que es el almacén del mayorista, importador, distribuidor o detallista legítimo; dar instrucciones al transportista de que, bajo ningún concepto, cambie el punto de entrega sin consultarlo antes con la empresa proveedora y, por último, si se tienen dudas sobre la legitimidad de un pedido, contactar con la Ofecomes de España en Londres para recabar más información y/o apoyo.

En cualquier caso, la Ofecomes recalca que si la empresa recibe un correo o un pedido con estas características y, lamentablemente han tramitado ya el envío de mercancía o ya lo han entregado, deberán actuar de la siguiente manera. Si reciben un correo y tienen dudas sobre su legitimidad o sobre la veracidad del pedido, se recomienda contactar con la Ofecomes de España en Londres para recabar más información y/o apoyo (londres@comercio.mineco.es)

Si la Oficina Comercial les confirma que puede tratarse de una estafa, denunciar el hecho ante las Fuerzas de Seguridad competentes en la demarcación territorial de la empresa (Policía Nacional, Guardia Civil o Policía Autonómica en aquellas CC.AA. con las competencias transferidas en la materia). Así, la Policía receptora de la denuncia, enviará su información a través de los mecanismos internacionales establecidos a la Policía del Reino Unido (esa información puede resultar útil para evitar futuros fraudes).

Por último, si la mercancía enviada está en ruta, pero aún no ha llegado al destino, o bien la entrega del productos se ha producido hace pocas horas, la Ofecomes señala que es urgente la denuncia a las Fuerzas de Seguridad competentes, enviando copia de todo lo actuado con la misma urgencia a la Ofecomes de la Embajada de España en el Reino Unido (londres@comercio.mineco.es), poniendo en el Asunto del correo las palabras FRAUDE EN REINO UNIDO. La Policía receptora de la denuncia, se pondrá en contacto, a través de los mecanismos establecidos, para poner a su vez en conocimiento los hechos a la Policía del Reino Unido.

 


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