Interpretación varietal del terroir de Dominio de Valdepusa

 Publicado el Por Vicent Escamilla

 (photo: )

El vino tiene la cualidad (más que característica) de ejercer de intérprete de eso que hemos convenido en llamar terruño/terroir, es decir el conjunto de condiciones geográficas, climáticas, físicas y humanas específicas en el que se desarrolla la vid y en el que produce las uvas que se transformarán posteriormente en vino. Y una de las expresiones más reglamentadas del concepto terroir es la de los vinos de pago.

El pasado 30 de junio tuvimos la ocasión de revisitar la interpretación que la bodega Pagos de Familia Marqués de Griñón hace de las variedades Syrah, Cabernet Sauvignon, Graciano y Petit Verdot en el pago Dominio de Valdepusa (Malpica de Tajo, Toledo), gracias a una cata organizada en Valencia por Enocata, que situó a los asistentes en el contexto de la bodega, sus prácticas culturales y la pirámide de calidad del vino.

La cata se abrió con Marqués de Griñón Syrah 2013. El vino mostró un color picota con ribete todavía amoratado, limpio y brillante. De nariz intensa, con buena carga frutal (mora, arándano) y también floral (violeta, rosa pasada). A pesar de su crianza en roble francés de 12-15 meses (barricas nuevas y de varios usos), la madera actúa como acompañante aromático, aportando notas especiadas dulces como el clavo. Al ir evolucionando en copa, aparecieron apuntes de licor de cereza, chocolates y un perfil balsámico. La boca de la Syrah 2013 es directa, amplia, con buena acidez mineral y estructura. Un tanino maduro vivo pero elegante. Medio/largo en boca, dejando un grato recuerdo frutal, de chocolate negro y aftereight.

 

A continuación, se probó el Marqués de Griñón Cabernet Sauvignon 2013, con una crianza de 12-15 meses en roble francés de primer uso. En la fase visual mostró un color intenso y brillante rojo cereza, con el ribete granate. De nariz intensa, con una primera fase de aromas terciarios que interpretamos como de especias dulces (clavo) y tostados (caramelo) y ahumados. Luego despliega aromas de fruta en sazón, pimiento asado dulce y hierbas mediterráneas. Ligeramente licoroso. Boca fresca, con buena acidez. Tanino más duro que el anterior, recuerdos a tinta china y raíz de regaliz.

Pasamos a la añada 2011 de mano del vino Marqués de Griñón Graciano (la primera añada fue la de 2010), con una crianza de 20 meses en roble francés. De color intenso picota brillante, con el ribete granate, todavía con algún destello violáceo. Nariz intensa, con dulces tostados, fruta madura como moras rojas y frutas del bosque. Nos dio recuerdo de hoja de higuera y algo de hierbabuena. Sección especiada con clavo, tabaco rubio, café verde. El Graciano expresó una boca amplia y fresca, de acidez caliza, taninos elegantes, dejó un recuerdo goloso, elegante y contundente.

Cerró la cata el vino Marqués de Griñón Petit Verdot 2011, con crianza de 12-15 meses en barrica de roble francés nueva y seminueva. Fantástica extracción, con un tono picota intenso y brillante, con ribete todavía amoratado. La fase nasal arranca con aromas especiados (canela, clavo), ahumados y torrefactos, que deja paso a frutillos rojos y a ciruela ácida. Boca amplia, con fresca acidez, recuerdos a tabaco rubio, chocolate amargo y grafito.

En definitiva, una cata formativa y que resultó interesantísima.


Tenga presente nuestras Condiciones de uso y si utiliza esta información recuerde citar siempre www.sevi.net y La Semana Vitivinícola como fuente.

0 Respuestas(s) a “Interpretación varietal del terroir de Dominio de Valdepusa”

Comentarios disponibles para usuarios registrados