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‘Un año de vino’ de la D.O. Rías Baixas triunfa en el 20º Oenovideo

 Publicado el por SeVi (colaborador)

El video promocional de la D.O. Rías Baixas ha obtenido dos premios en el 20º Festival Internacional Oenovideo, celebrado los días 1 y 2 de junio en Carcassone, Francia. “Un año de vino” ha sido galardonado con el premio al mejor cortometraje promocional. El jurado decidió de manera unánime otorgar este premio a la D.O. Rías Baixas, al considerar su video como “una forma diferente de comunicación comercial”. Las imágenes de la variedad Albariño hablan por sí solas de lo que los viticultores y las bodegas viven en cada momento del ciclo vegetativo de la vid. El video promocional de la D.O. Rías Baixas ha sido también galardonado por uno de los patrocinadores del certámen, Bayer CropScience, con el premio al mejor entorno-paisaje.
El presidente de la D.O. Rías Baixas, Juan Gil de Araujo, ha manifestado su alegría al ser premiado por “un video que describe a la perfección quién es y cómo trabaja la D.O. Rías Baixas”. Este premio es un reconocimiento al trabajo realizado por la productora Verve Audiovisual “que debe darnos fuerzas para seguir adelante y no perder nuestra identidad y nuestros objetivos”.
El festival de cine sobre uvas y vinos es un verdadero encuentro internacional que une a los amantes del séptimo arte y del vino. En su vigésima edición se presentaron 124 películas, de las cuales solo pasaron a la fase oficial 26. Los 14 premios otorgados en diferentes categorías se entregarán el 27 de septiembre en el Senado francés, en París.

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22º Concurso de Vinos y Licores de Chisinau (Moldavia)

 Publicado el por John Umberto Salvi (colaborador)

Nunca me hubiera imaginado que sería jurado en un concurso internacional de vino en Moldavia, ni siquiera pensé jamás que existiera un concurso vinícola en este país. Cosa que demuestra mi ignorancia, puesto que no solo existe y se ha desarrollado durante más de 20 años, lo que lo convierte en uno de los más longevos que existen; sino que además cuenta con el patronazgo de la OIV y constituye un evento muy eficiente y perfectamente organizado.
Me alegré muchísimo de recibir su invitación y acepté con placer y celeridad. Esta invitación llegó, como suele ocurrir con estas cosas, gracias a otro concurso. Me correspondió ser presidente del concurso de espumosos en Novy Svet (Ucrania) y uno de los jueces era el doctor y profesor Nicolae Taran, director científico adjunto de Viticultura y Enología en el Ministerio de Agricultura de la República de Moldavia y el Instituto Científico de Horticultura y Tecnología Alimentaria. Fue él quien hizo que me invitaran. Visité el Instituto con Nicolae después de las catas y me presentó a su director, Constantin Dadu.

Tras la invitación todo fue sin problemas y estuvo perfectamente organizado por Lana (Лана Мельничук). Recibí mi billete para un viaje largo y complejo desde Burdeos a Lyon y de allí a Bucarest y a Chisinau con Tarom Airlines. Aterricé puntual y Lana estaba allí para acompañarme a mi lujoso hotel, el Leogrand Hotel, en el centro de Chisinau. Llegué al hotel al mismo tiempo que un jurado siciliano y ambos tuvimos una cena tranquila en el restaurante del mismo hotel.
A la mañana siguiente nos metimos en faena. Éramos 16 jurados internacionales y 14 moldavos. Nos trasladaron al Poliproject Centre donde fuimos recibidos por Marina Tiron, directora general de Poliproject Exhibitions; Georghe Arpentin, presidente de la Unión de Enólogos de la República de Moldavia; y Grigore Cernomaz, jurista del concurso, al igual que Lana. Estas dos instituciones son las organizadoras del concurso, junto con la participación de las empresas vitivinícolas de la región del Mar Negro. El edificio era moderno pero la amplia sala de catas estaba soberbiamente panelada con madera con hornacinas y estantes alrededor de toda la estancia con botellas de bodegas moldavas. Una sala magnífica, con estilo y muy buena para las catas.
Las condiciones de la cata fueron impecables, organizadas con una eficiencia profesional. Como he dicho antes, el concurso cuenta con el patronazgo de la OIV y Valeriu Cotea, de Rumanía, acudió como delegado de esta organización. Conozco a Valeriu desde hace muchos años y él solía organizar un concurso similar en Rumanía. Las mesas eran amplias y había cuatro jurados de ocho jueces por mesa (siete más el presidente).
Valeriu fue mi presidente, cosa divertida, puesto que yo fui su presidente en Ucrania. Empleamos las fichas de cata de la OIV y seguimos todas sus normas y reglamentos. Tuvimos, eso sí, que habituarnos a alguna terminología moldava. Por ejemplo, vinuri cu denumbre origine udo significa indicación protegida. El jurado fue verdaderamente internacional y en mi mesa había jueces de Moldavia, Polonia, la República Checa, Francia, Ucrania y Gran Bretaña (yo). Se necesitaron 80 puntos para una medalla de bronce, 82 para la de plata, 86 para el oro, 92 para el gran oro y 96 para un grand prix.
Las mesas contaron con mantelería blanca de lino, con dibujos de hojas de viña. Se emplearon buenas copas y se contó con escupideras (grandes boles azules), panecillos, servilletas y agua mineral. Las copas se cambiaron con cada vino.
Las notas extremas superior e inferior fueron descartadas. Si estas puntuaciones eran las mismas en dos o más jueces, el ordenador descartaba una de ellas. Empezamos con pausa, pero tomamos velocidad y finalizamos antes de la hora de la comida en las dos sesiones. El primer día mi comisión cató 33 vinos y el segundo, 35. Todos los vinos de la segunda sesión fueron vinos dulces, algunos de ellos de más de 30 años y espléndidos. Sería una buena idea dejar a los jurados conocer el nivel de azúcar y también ordenar los vinos de menor a mayor contenido en azúcares. Pero me comentaron que M. Witkowski, expresidente de la OIV era reacio a la idea. La comida se sirvió en la planta baja del mismo edificio y fue abundante y buena.
Al final de la comida del segundo día, Marina Tiron efectuó un elegante discurso y nos concedió nuestros diplomas (que ya cuelga de mi pared). Finalizamos la comida con un buen brandy moldavo de 40 años. El concurso había terminado.
Se concedieron 25 medallas de oro, 42 de plata y tres de bronce, ajustándose perfectamente al 30% permitido por las normas de la OIV. 20 de las medallas de oro fueron para vinos moldavos, tres para Rumanía, una para la República Checa y la restante para Eslovaquia. El primero de la lista fue un ice wine Znovin Tramin Cerveny 2010, de Snovin Znojmo, de la República Checa, seguido de dos vinos de I.C.S. Suvorov Vin of Moldova (un Cabernet Sauvignon y un Merlot 2011).
Tuvimos tiempo libre todas las tardes y las noches. La primera tarde Lana organizó una visita a la inmensa bodega estatal de Krikova, donde vimos botellas que pertenecieron a Göring. Aquí, seis de nosotros hicimos un gran tour en un mini tren a través de 120 kilómetros de bodega con una botella de su mejor Champagne (tienen autorización para llamarlo así). No hay muchas variedades autóctonas aparte de Rara Neagră y Fetească blanca y tinta.
Esa noche fui gentilmente invitado a cenar con Valeriu y su mujer. Fuimos a un restaurante uzbeco que ellos conocían donde tomé un plato muy condimentado de hígado y criadillas de toro.
 A la mañana siguiente, ya que me habían dicho que no me lo podía perder, me levanté a las 6.30 y fui al inmenso mercado central en medio de la nieve. Nunca había visto vender tanto queso. Al igual que en el primer día, tuvimos la tarde y la noche libre y aproveché la ocasión para ir al Teatro Nacional de la Ópera y el Ballet para disfrutar del ballet de Romeo y Julieta, acompañado por nuestra intérprete Maria. Esa noche fui a cenar tranquilamente en el hotel, con una cena tradicional a base de sopa y huevos rojos de salmón.
Gracias a Nicolae, mi último día antes de volar hacia Florencia, fue fascinante. Me recogió, junto a su hija, en mi hotel y me llevó a su instituto donde visitamos todos los laboratorios, vimos sus equipos ultramodernos, hablamos con los técnicos (en su mayoría mujeres) y seguimos con la inmensa bodega estatal de Milestii Mici.
De forma estúpida, había olvidado que ya visité esta bodega, que figura en el libro Guinnes de los récords como la mayor del mundo, cuando estuvo en la Feria del Vino de Moldavia en 2006, con John Radford. Cuando alcanzamos las cuatro enormes salas de recepción nuestra guía señaló con alborozo una gran fotografía colgada bajo la de Jimmy Carter. Allí aparecía yo, en toda mi gloria, sonriendo y apoyado en mi bastón. ¡Qué gran honor! Milestii Mici nos ofreció una deliciosa comida y una completa cata de vinos antes de que Nicolae me llevara al aeropuerto, me abrazara y me deseara buen viaje.
Este es un concurso maravilloso. Pequeño, pero muy bien organizado y dirigido. Suave como la seda y con una hospitalidad cálida, amable y encantadora. Para ser un país pobre, con muy poco turismo y una elevada tasa de paro, ofrece un espectáculo verdaderamente remarcable. Rara vez he disfrutado tanto y, seriamente, espero volver a ser invitado el próximo año.
Traducción: Vicent Escamilla
 

 

El Ministerio de Agricultura falla los Premios Alimentos de España 2012

 Publicado el por SeVi (colaborador)

El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Magrama) ha concedido los Premios Alimentos de España 2012, que cumplen su 25ª edición, reconociendo la labor de empresas y profesionales que se han distinguido por producir, ofrecer y divulgar entre los consumidores alimentos de calidad. También se premia su contribución al desarrollo del sector alimentario español de forma sostenible y eficiente.
Con estos galardones se distinguen seis modalidades: industria alimentaria, restauración, producción ecológica, comunicación, internacionalización alimentaria y aceite de oliva virgen extra, además de un premio extraordinario Alimentos de España.
Los premiados relacionados con el sector del vino y del aceite han sido:
Premio Alimentos de España a la producción ecológica, para Rafael Alonso Aguilera, de Tabernas (Almería). Este productor obtiene una gama de productos de gran calidad (aceites, vinagre y vino), con una presentación comercial muy cuidada y cuenta con una buena estrategia comercial, tanto en el mercado interior como en el exterior.
El Premio Alimentos de España de comunicación, que recayó en Castilla-La Mancha TV, por el programa ‘El Campo’ y a la revista ‘Sobremesa’, por su larga trayectoria ininterrumpida de 30 años, su cuidada presentación y la amplia variedad de contenidos relacionados con los productos vitivinícolas y gastronómicos españoles.
Premio Alimentos de España a la internacionalización alimentaria, para Castillo de Canena (Jaén), por su estrategia sólida, dinámica y bien estructurada de exportación, con una adecuada selección de los países de destino, una evolución positiva de las exportaciones e inversiones en el exterior y una apuesta por exportar un producto de calidad, con lo que contribuye a la mejora de la imagen del aceite de oliva virgen extra español en el exterior.
Por su parte, el Premio Alimentos de España al mejor AOVE de la campaña 2011/12 le correspondió a Hacienda Queiles, de Tudela (Navarra), por su aceite de producción ecológica.
 

Joffre Tarrida, Nariz de Oro 2013

 Publicado el por SEVI/EFE (colaborador)

El catalán Joffre Tarrida de la Vinoteca Cal Pere Tarrida del Prat de Llobregat (Barcelona) ha logrado el galardón Nariz de Oro 2013 en la final de la 22ª edición de este certamen, considerado como el Oscar de los sumilleres nacionales, celebrada en Madrid. De los 78 sumilleres que participaron en las distintas pruebas clasificatorias, solo cinco llegaron a la prueba final en la que debían identificar las bebidas contenidas en cinco copas negras tan solo con el olfato.
Todos los finalistas coincidieron en señalar la dificultad de la copa número dos, que contenía el vino de retsina Tsantali (AT Retsina, Grecia). La primera copa contenía el champagne Millesimé Möet & Chandon (AOC Champagne, Francia); la tercera el tinto monovarietal de uvas Prieto Picudo El Médico 2011 (D.O Tierra de León); la cuarta el Palo Cortado Harveys 30 Years VORS (D.O. Jerez), y por último, el calvados Pierre Huet Fine, un aguardiente de manzana. Joffre Tarrida fue el finalista que más bebidas supo distinguir con su olfato. El segundo clasificado fue Jordi Martínez de Selecte Wine Store (Lleida) y el tercero Juan Ignacio Ayerbe, de Juan Ignacio Ayerbe El Sumiller (A Coruña).

Un oro y tres platas para vinos españoles en el Concurso Mundial del Sauvignon 2013

 Publicado el por SeVi (colaborador)

El Concurso Mundial del Sauvignon, celebrado en el Valle de Loira (Francia), ha premiado la calidad de los vinos españoles con una medalla de oro y tres medallas de plata. En esta edición del concurso participaron más de 800 vinos procedentes de 22 países distintos. Finalmente, el jurado internacional compuesto por 60 catadores ha otorgado cuatro trofeos especiales, 79 medallas de oro y 152 medallas de plata. La única medalla de oro española ha sido para el Castelo Ámbar 2012, un vino semidulce de vendimia tardía elaborado por Bodegas Castelo de Medina (Castilla y León). El vino Fransola 2012, producido por Miguel Torres (Cataluña), el Lealtanza Sauvignon Blanc 2012 de Bodegas Altanza (La Rioja), y el Puente de Rus 2012 producido por Nuestra Señora de Rus (Castilla-La Mancha) han conseguido cada uno una medalla de plata. En esta cuarta edición del concurso, el trofeo especial ha sido para el vino francés Château Tour de Mirambeau Réserve 2012 Bordeaux Blanc. Los vinos franceses han sido los más premiados en todas las categorías.