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Se busca jornalero

 Publicado el por José María Fresneda (sec. gral Asaja CLM) (colaborador)

En los últimos meses hemos tenido ocasión de escuchar a los agricultores sus dificultades para encontrar mano de obra para las diferentes campañas. Las ofertas de empleo varían en función de la dificultad del terreno, las tareas agrícolas u otros condicionantes. Pero pongamos un ejemplo basado en hechos reales: “Se busca personal para trabajar en la campaña de aceituna. Funciones: varea, barrido de olivas y recogida de mantas; Jornada laboral: 7-8 horas al día; Salario: 54,1 euros al día; Lugar: Provincia de Toledo; Temporalidad del contrato: 2 meses”.

Ahora pongamos algunos datos sobre la mesa. En Castilla-La Mancha, en el mes de diciembre, según ha hecho público el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, la cantidad de parados asciende a 165.041 personas. 12.531 pertenecen al sector de agricultura.

¿Dónde están los 12.000 parados cuando los empresarios agrarios ofrecen empleo? Trataremos de explicarlo.

El último requisito de la oferta de trabajo arriba indicada tiene la mayor parte de la culpa: la alta temporalidad. Las campañas agrícolas generan empleo puntual con contratos que van de uno a tres meses de trabajo. Un demandante de empleo que recibe un subsidio o una ayuda extraordinaria, si acepta trabajar un mes en la campaña de recolección del ajo, por ejemplo, se expone a perder la continuidad de sus ingresos, llámense PAE (Programa de Activación para el Empleo), Plan PREPARA (Programa de Recualificación Profesional), Talleres Empleo, o como se quiera, y que suelen tener una duración de seis meses.

Así pues, una de las principales soluciones pasaría por tratar de conjugar las épocas de campañas agrícolas con las fórmulas para la recuperación del empleo o con los requisitos para seguir cobrando las ayudas o prestaciones. Dicho de otra forma, que no se pisen los tiempos, porque, tal y como están las cosas, nadie querrá trabajar un mes sabiendo que el siguiente no verá un euro en sus bolsillos.

Esta realidad conlleva a otra más cruel. La de benefactores de ayudas que quieren trabajar en el campo, pero “cobrar en B” y la falsa excusa de que se paga mal. Sobre lo primero, a los agricultores profesionales les gusta hacer las cosas bien y cuidan mucho las formas legales. No están dispuestos a enfrentarse a las sanciones que les supondría ser descubiertos por los muchos inspectores de trabajo que pasean por las explotaciones agrarias, aunque siempre haya algún infractor fuera de los márgenes de la ley, con repercusión mediática, que haga pensar a la opinión pública que todos los agricultores son iguales. Pero la verdad es que el sector acata las normas, incluidos los Planes de Prevención de Riesgos Laborales con intención de aumentar la seguridad de los trabajadores y reducir los accidentes. De hecho, y dicho por el propio delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, Manuel González Ramos, “el agricultor, por los datos que nos da la propia Inspección del Trabajo cumple y cumple muy bien”. Las infracciones detectadas son mínimas.

Y sobre lo segundo, los bajos salarios, cabe recordar que los convenios del campo, firmados por los sindicatos de trabajadores y las organizaciones agrarias, garantiza los salarios a las personas que desarrollan su actividad al amparo de estos convenios. Basta con hacer números para darse cuenta de que los salarios son más elevados que en otros sectores.

Lo cierto y real es que completar una cuadrilla de trabajadores se está convirtiendo en un suplicio. Hasta los fieles nos abandonan, decía uno de nuestros socios. La recuperación y el auge de otros sectores, como el de la construcción y la logística, también se ha llevado a parte de los jornaleros que en años anteriores han participado en las campañas agrícolas.

He ahí algunas de las razones por las que escuchamos expresiones como los españoles no quieren trabajar en el campo y, dicho sea de paso, no olvidemos que el campo español es el único sector superviviente a todas las crisis económicas.

Sean cuales sean los motivos, la aceituna, la uva o los espárragos no entienden de ellos y no esperan, por lo que los empresarios agrarios recurren a mano de obra extranjera para no perder las cosechas.

Para hacernos una idea, durante la última vendimia, de las 85.000 altas que se registraron en el Régimen Agrario de la Seguridad Social entre los meses de septiembre y octubre, el 45% fueron trabajadores extranjeros, tanto de la Unión Europea como de países terceros. Hace cinco años representaban el 25%.

Ante esta situación, desde Asaja de Castilla-La Mancha no se descarta volver a un recurso de hace unos años para facilitar la búsqueda de personal, los contingentes de trabajadores extranjeros para trabajar en las grandes campañas de la región.

A todo ello, hay que sumar que el sector primario no pone precio a los productos que vende, sino que vienen impuestos por la presión de los eslabones más fuertes de la cadena agroalimentaria, la industria y la gran distribución. Ante esta incapacidad de repercutir en las ventas los costes de producción, los agricultores van a intentar reducirlos recurriendo cada vez más a la mecanización, con lo que se ahorrarían los sueldos de los trabajadores y, de paso, los problemas de encontrarlos.

Entonces, quizá nos lamentemos cuando dejemos de encontrar en los tablones de anuncios “Oferta de trabajo: se busca jornalero”.

 

Cava muestra su unidad tras la salida de Corpinnat, reivindicando la calidad y el prestigio del producto

 Publicado el por SeVi (colaborador)

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El Consejo Regulador de Cava junto con el Institut del Cava, Pimecava, las cooperativas, la Asociación de Viticultores del Penedés, Unió de Pagesos y Joves Agricultors i Ramaders de Catalunya (JARC) han querido mostrar hoy su unidad ante el anuncio de AVEC de abandonar la D.O. Cava. El sector del Cava ha reivindicado, además, la calidad y el prestigio del producto, tras el anuncio de los elaboradores de AVEC-Corpinnat.

El presidente del Consejo Regulador del Cava, Javier Pagés, ha insistido en que, “a pesar de que algunos miembros han decidido irse, tenemos que aceptar como normal que en un sector tan extenso como es el del cava haya discrepancias”. Sin embargo, ha hecho hincapié en que “lo importante es seguir con nuestra hoja de ruta, introduciendo cambios de cara al consumidor para ganar en competitividad y liderazgo”.

En este sentido, ha anunciado que están trabajando en un proyecto “ilusionante” que incluye ofrecer al consumidor una mejor diferenciación de las calidades del cava con una escala de valor en el etiquetado, añadir el origen en los cavas Premium para resolver la singularidad del territorio, fomentar el consumo y asegurar que las nuevas normativas estarán bien reguladas por la D.O.

El presidente ha querido destacar el éxito del cava en el mundo. “Es de todas las DD.OO. de España la que más exporta, un 60 % de su producción, y ha conseguido reunir 38.000 hectáreas de viña, 6.800 viticultores y 380 bodegas y está presente en más de 100 países”, ha añadido. Asimismo, ha asegurado que “tenemos una parte significativa de nuestros cavas en la pirámide de valor a través de los Cavas de Paraje Calificado, cavas Premium, reservas y grandes reservas que son muy valorados por los críticos y tienen reconocimiento mundial”.

Pagés ha recordado que el mundo del cava es “vivo y dinámico, por lo que puede ser que haya bodegas que se vayan y otras que quieran entrar, como me consta”. ”El cava está destinado a ser más grande”, ha recalcado.

Unidad en el sector

Por su parte, el presidente de Pimecava, Pere Guilera, ha asegurado que la calidad del cava “es patrimonio de todos y no de nadie en exclusiva”. Según Guilera, lo que ha ocurrido es que “en el Cava se ha cambiado mucho para bien y ahora podemos competir todos, ahora se hacen cavas extraordinarios y no hay diferencias”.

El presidente del Institut del Cava, Damià Deas, ha animado al sector a “seguir luchando por la calidad” y ha destacado la “solidaridad del sector”. El representante de las cooperativas, Xavier Farré, ha señalado que desde el Consejo Regulador del Cava “se han hecho esfuerzos para ser integradores” y ha recordado que la D.O. “continúa estando aquí y con la máxima unidad”. En la misma línea, se ha expresado el presidente de la Asociación de Viticultores del Penedés, Santi Vallés, que ha afirmado que las bodegas que han abandonado la D.O. “son un porcentaje pequeño de lo que representa el cava”.

También ha intervenido el representante de Unió de Pagesos, Antoni Borràs, que ha asegurado que “no es ninguna alegría esta aventura pero cada cual es libre”. Finalmente el representante de las JARC, Jaume Domènech, ha comentado que se encuentran ante “un futuro esperanzador porque se están haciendo las cosas bien y con honestidad”.

“Defenderemos el cava y seremos firmes en que nadie utilice la etiqueta ni la marca cava si no lo es”, ha sentenciado el presidente del Consejo Regulador.

Una vez se formalice su salida del amparo de la D.O. Cava, los miembros de AVEC, que representan el 0,94 % de la producción total de cava, no podrán utilizar o hacer referencia a la marca Cava, a la categoría Gran Reserva o al Cava de Paraje Calificado, exclusivas para los elaboradores inscritos en la D.O. Cava, explican desde el Consejo Regulador.

Las nueve bodegas de Corpinnat abandonan la D.O.P. Cava y etiquetarán con marca colectiva a partir de esta primavera

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Presentación en sociedad de Corpinnat, con sus seis bodegas fundadoras Gramona, Llopart, Nadal, Recaredo, Sabaté i Coca y Torelló. (photo: )

Presentación en sociedad de Corpinnat, con sus seis bodegas fundadoras Gramona, Llopart, Nadal, Recaredo, Sabaté i Coca y Torelló.

Las nueve bodegas del Penedès agrupadas en la marca colectiva Asociación de Viticultores y Elaboradores Corpinnat (AVEC), a saber: Gramona, Llopart, Nadal, Recaredo, Sabaté i Coca, Torelló, Huguet-Can Freixes, Júlia Bernat y Mas Candí, anunciaron el pasado 30 de enero que abandonaban la D.O. Cava ante las diferencias entre la asociación y el C.R.D.O.P. “a pesar de que establecieron la marca con la clara voluntad de continuar dentro de Cava”. Corpinnat se creó en julio de 2017 y se presentó en sociedad en abril de 2018. Ahora, prevén sacar al mercado en esta próxima primavera los primeros espumosos con el sello de Corpinnat en su etiquetado, ya fuera de la D.O.P. Cava.

Según informó la marca colectiva, tras meses e “intensas negociaciones” ha sido “imposible” llegar a una solución satisfactoria, pues la última propuesta de integración que el C.R.D.O.P. Cava les presentó no era “asumible” por parte de Corpinnat ya que, explicaron, requeriría “una serie de renuncias que cuestionan la propia naturaleza de la marca colectiva”. Según han explicado desde AVEC-Corpinnat, la propuesta (remitida el 5 de enero de 2019) condicionaba la coexistencia de Cava y Corpinnat a que la asociación renunciara a límites territoriales, que retirase las normas autoimpuestas en favor de algunas de las normas de elaboración de la D.O.P. Cava y que renunciase a la ejecución de los controles de calidad por parte de una firma auditora externa a cambio de que los mismos fueran asumidos por los servicios de inspección de la propia D.O. Cava.

Estos elaboradores asociados lamentan que la D.O.P. Cava no permita la “coexistencias” de las marcas Cava y Corpinnat en una misma etiqueta. Una convivencia que sí que fue posible, según argumentan, “hasta que la D.O. Cava aprobó una modificación del Reglamento” el 28 de agosto. El Consejo Regulador ha argumentado hasta ahora que esa coexistencia era imposible, pues podía causar confusión entre los consumidores.

Tras las elecciones al C.R.D.O.P. Cava del pasado verano, el debate entre Corpinnat y el renovado órgano rector ha sido continuo, con el objetivo de alcanzar un consenso. Sin embargo, no ha sido posible (aunque Corpinnat valora que el Consejo haya incorporado a sus ideas la posibilidad de zonificación de la D.O.P. Cava en el futuro). El 30 de enero, las nueve bodegas comunicaban su baja de la D.O.P. Cava en una situación que, aseguran, ha sido “imprevista”.

Ahora Corpinnat abre un periodo de reflexión para abordar esta nueva etapa. Entre los requisitos que se han autoimpuesto los socios de Corpinnat destaca la obligatoriedad de trabajar con uva 100% ecológica y recolectada a mano, crianzas mínimas de 18 meses, la incorporación del viticultor en la cadena de valor y la garantía de que el 100% del proceso de vinificación se hace en la propiedad.

La Feria de Valladolid presenta Agrovid, el nuevo certamen para la vitivinicultura del noroeste peninsular

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

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El director general de la Feria de Valladolid, Alberto Alonso, presentó el pasado 31 de enero en el marco de la Feria Agraria, 2019 un nuevo certamen, Agrovid, que estará especializado en viticultura y cuya primera edición se celebrará en enero de 2020.

Según Alonso, España lidera la superficie de viñedo en Europa, con casi un millón de hectáreas; Francia e Italia aparecen en segundo y tercer lugar, y Portugal suma alrededor de 200.000 hectáreas. La importancia de la viticultura en la zona del Noroeste peninsular, según el director general de la Feria de Valladolid, es evidente y, por este motivo, el nuevo certamen, Agrovid, surge con el reto de ofrecer a los profesionales un punto de encuentro entre la oferta y la demanda, así como un lugar de negocio para agricultores/viticultores, fabricantes, importadores, distribuidores, etcétera.

Al respecto, Alberto Alonso señaló que la presente edición de Agraria puso de manifiesto la creciente demanda de maquinaria, equipos y tratamientos para el viñedo. Y en ese marco es el que nace Agrovid, “como una feria altamente especializada en un sector estratégico, con un potente tejido productivo y en constante evolución”, añadió.

En Agrovid tendrán cabida todos los productos y servicios relacionados con la viticultura, desde el suelo, hasta la primera transformación.

Se trata de una feria que tendrá una periodicidad bienal, coincidente con los años pares, en alternancia con la feria Agraria, que se celebra en los años impares.

En la puesta en marcha y desarrollo de esta iniciativa, afirmó Alonso, vienen colaborando las organizaciones profesionales agrarias de Castilla y León, Asaja, la Alianza UPA-COAG y la Unión de Campesinos, así como las diferentes D.O.P.s de vino de esta región.

Saluvino: el Grupo Operativo para reducir o sustituir el sulfuroso por compuestos fenólicos alternativos en el vino

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

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Bodegas de Galicia, Castilla y León y La Rioja, en alianza con la Universidad de Vigo vienen investigando, en el marco del Grupo Operativo supra-autonómico, Saluvino, en la posibilidad de elaborar vino sin sulfuroso, sustituyéndolo por compuestos fenólicos de fuentes alternativas. El objetivo de Saluvino es la producción de vinos de calidad y que cumplan las exigencias del mercado demandante de productos saludables, limitando la presencia de aditivos químicos.

En este proyecto se plantea la extracción de compuestos fenólicos con propiedades antioxidantes y antimicrobianas como sustitutivos o complementarios del anhídrido sulfuroso, que es utilizado por sus propiedades antisépticas, antioxidantes y antimicrobianas.

El proyecto cuenta con una financiación de 49.342,41 euros, cofinanciado en un 80% con la aportación financiera del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER) y por el Ministerio de Agricultura (Dirección General de Desarrollo Rural, Innovación y Política Forestal), a través del Programa Nacional de Desarrollo Rural 2014-2020.

En dicho proyecto participan la Bodega Matarromera S.L., de la D.O.P. Ribera del Duero, como coordinador del mismo; la Sociedad Cooperativa Vitivinícola Arousana S.C.G. (Bodega Paco&Lola); Orujos y Licores Augavella S.L. y la Estación de Viticultura y Enología de Galicia (EVEGA), junto con la Fundación Empresa-Universidad Gallega (FEUGA).

Como colaborador en la investigación está el Grupo de Biotecnología Industrial e Ingeniería Ambiental (BiotecnIA) de la Universidad de Vigo.

Rebajar o eliminar

Según recientes declaraciones a ‘Faro de Vigo’ de Sandra Cortés, coordinadora del grupo de investigación del proyecto, “el mercado demanda cada vez más productos saludables, con menos aditivos químicos y, además, hay personas con intolerancia o alergia al anhídrido sulfuroso. Nuestra función es rebajar o incluso eliminar su presencia, sustituyéndolo por compuestos fenólicos con capacidad antioxidante y antimicrobiana, que obtendremos de los residuos que se generan en la elaboración de licores”.

Para Cortés, el beneficio sería doble. Por un lado, las bodegas podrían contar con un nuevo producto y ampliar su mercado, y las destilerías encontrarían solución para unos desechos, bagazos y lías que actualmente no tienen ningún valor económico, pero sí una alta carga contaminante. Su tratamiento por empresas especializadas les genera, además, un alto coste.

El grupo BiotecnIA pretende, por tanto, identificar los compuestos fenólicos que puedan permitir reducir su presencia, sin que se vea afectada la evolución de los vinos, ni sus características analíticas y sensoriales.

Según la coordinadora de este grupo de investigación, “los componentes antioxidantes del bagazo ya se utilizan en el sector de la cosmética y en farmacia y ahora queremos trasladarlos al vino. Para no modificar sus características, los extraeremos de la misma variedad e incluso de la misma uva. Y como Orujos y Licores Augavella elabora también licor de café y licor de hierbas, intentaremos obtenerlos de plantas medicinales y del café. En este caso, la fórmula ya no sería una adición directa al vino para no alterar sus propiedades”.

La empresa de Chantada suministrará los residuos y los análisis cromatográficos se desarrollarán en las instalaciones del CITI Ourense. Este proyecto incluye estudios sensoriales con consumidores, que tendrán lugar en la sala de catas de EVEGA, mientras que en su laboratorio acreditado se realizarán también pruebas químicas”, según declaró Sandra Cortés a ‘Faro de Vigo’.