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17º Concurso Southern Russia, en Krasnodar

 Publicado el por John Umberto Salvi (colaborador)

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Rusia, por la razón que sea, me sigue resultando un lugar exótico y poco habitual para celebrar un concurso internacional de vinos. Puede ser por dificultades del lenguaje, las trabas para obtener la visa y también porque cuando tenía 19 años actué como espía. En esta ocasión eso se acentuó todavía más y no estaba seguro de cómo iba a ser recibido en el actual clima enrarecido entre Europa y EE.UU. con Rusia, y eso que toda la gente a la que iba a ver son amigos y muy civilizados. ¿Sería bienvenido o mi presencia se consideraría ofensiva? Fui recibido con calidez y generosidad y la palabra Ucrania solo apareció si la sacamos a colación nosotros y no hubo ningún tipo de fuerte reacción por su parte.

VinoBalkanika 2014 (Bulgaria)

 Publicado el por John Umberto Salvi (colaborador)

El jurado de VinoBalkanica, en su ascensión al castillo. (photo: )

El jurado de VinoBalkanica, en su ascensión al castillo.

Una de las razones por las que participo en tantos concursos internacionales es que son una forma fantástica para aprender sobre los vinos y la enología en diferentes países y eso se acentúa cuando todos esos países tienen variedades autóctonas que son poco conocidas internacionalmente. Por tanto, la invitación para acudir a Bulgaria, un país que no había visitado a mis 77 años, fue especialmente bienvenida. Se trataba de la cuarta edición de VinoBalkanika, un pequeño concurso organizado por la Unión Búlgara de Enólogos, presidida por Stanimir Stoyanov.

El concurso es todavía pequeño, pero está muy bien organizado. Se celebró en la localidad natal de Stanimir, Veliko Tarnovo, que es la antigua capital de Bulgaria, antes de que lo fuera Sofía, cuando todavía había un rey, denominada a menudo la ciudad de los zares. Volé desde Burdeos a París y a Sofía, donde me recogieron y me llevaron en un viaje de tres horas hasta un hotel rural muy cómodo, el Hotel Bolyarski, con magníficas vistas al río Yantra y a las ruinas del castillo Tsarevets, residencia de los antiguos reyes.

Vinos atesorados bajo el mar

 Publicado el por A. Palacios (colaborador), J. Ortuondo (colaborador), B. Saracho (colaborador)

Artículo con tablas en PDF adjunto.

El envejecimiento de bebidas sumergidas en el mar tiene su origen en las botellas de diferentes bebidas (vino, champagne, destilados…) encontradas en bodegas de barcos naufragados hace décadas e incluso siglos que tras su degustación se ha podido comprobar que seguían presentando unas características sensoriales aceptables tras periodos de tiempo tan largos bajo las aguas del mar.

Un ejemplo de lo anterior lo constituyen las periódicas subastas de botellas encontradas en barcos naufragados, como la que tuvo lugar no hace mucho tiempo, en septiembre de 2011, en Singapur, en la que, según se puede leer en varias páginas de internet, se vendió una botella de champagne recuperada en el 2010 en el mar Báltico. Dicha botella, cuya antigüedad se estimó en 170 años, fue vendida por 40.000 dólares y, a tenor de los comentarios referidos por los enólogos que la evaluaron, las características organolépticas, siendo diferentes a lo que se podría esperar de un champagne, eran adecuadas.

Con base en estas experiencias se puso en marcha en el año 2010 una iniciativa de la empresa Bajoelagua Factory y el Ayuntamiento de Plentzia consistente en la creación de un Laboratorio Submarino de Envejecimiento de Bebidas (LSEB), empresa domiciliada en Bilbao y dedicada a diversas actividades relacionadas con la oceanografía (inspección subacuática, actividades con escolares, divulgación web, producción audiovisual). El laboratorio está ubicado a unos 20 metros de profundidad en la bahía de Plentzia (Bizkaia) y está dotado de sistemas de medición de temperatura y movimiento del agua.
Dicho laboratorio consta de varios módulos en los que se ubican las botellas para su almacenamiento submarino en contacto directo con el agua circulante. Desde hace dos años, se cuenta ya con experiencias de atesoramiento submarino de vinos tintos y blancos procedentes de diferentes DD.OO., desde vinos jóvenes a grandes reservas y de diferentes variedades de uva. También el estudio de Underwater Celler se hizo extensivo a otras bebidas, como sidra, cerveza y licores. El estudio que aquí se detalla es único en el mundo entero y cuenta ya con una gran experiencia y know how del proceso de envejecimiento submarino, lo que permite después de tres años volcados en la investigación, comercializar ya vinos atesorados y elaborados de forma óptima para ser atesorados bajo el mar.

Actualmente se puede afirmar que el enclave de la bodega submarina en el Cantábrico es un lugar idóneo e inimitable, ya que es de vital importancia contar con sus características únicas: la fuerza de sus olas, que chocan con la corriente de la Ría de Plentzia, creando una constante turbulencia que impide el paso de la luz, las intensas mareas y la viveza del mar en general. Todo ello hace que el atesoramiento submarino buscado cuaje en la obtención de vino de altísima originalidad y calidad.

En relación a los supuestos efectos del mantenimiento en inmersión sobre las características sensoriales de los vinos, pueden encontrarse algunas referencias en prensa y en internet. Habitualmente se indica que los vinos sumergidos presentan unas características algo diferenciadas cuando se comparan con vinos mantenidos en bodega, y basadas en diversas expresiones relativas a los olores, al equilibrio, etc., ganadas bajo el mar. Asimismo, el efecto beneficioso de la inmersión se suele justificar en base al hecho de la temperatura de conservación (relativamente baja y sin apenas fluctuaciones), a la ausencia de luz y al movimiento ejercido por el agua marina sobre las botellas. Sin embargo, no se ha encontrado ninguna publicación científica que describa los efectos de dicha práctica. 

Cada 7 dias 06-08-14

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Información en documento PDF adjunto.

Cada 7 dias 30-07-14

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Información en documento PDF adjunto.