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Asegurando la cosecha

 Publicado el por Salvador Manjón (colaborador)

Por definición, la agricultura está sujeta a la climatología y su producción oscila en función de ella cosecha tras cosecha. Una evidencia que el hombre ha intentado corregir desde el inicio de los tiempos mediante el control del agua. Obviedad que adquiere especial relevancia en campañas como esta, en las que el déficit hídrico se sitúa en cifras récord y los temores sobre cuáles pudieran ser sus consecuencias de cara a la cosecha comienzan a preocupar.

Todavía queda tiempo y son muchos los accidentes meteorológicos a los que deberán enfrentarse los viticultores antes de entrar la uva en la bodega. Pero dos más, amén de la pertinaz sequía asustan: heladas y granizo. Las altas temperaturas, con oscilaciones térmicas de más de veinte grados en algunos días y lugares, pero del orden de los quince en la práctica totalidad de nuestra geografía y durante varios días, han tenido consecuencias en el desarrollo de un viñedo que presenta un cierto adelanto sobre sus fechas habituales. Nada que no pueda verse compensado, o que por si solo sea malo, pero que haciendo caso del refranero español tiene a todo el sector con las orejas tiesas por si se cumple eso de que “cuando marzo mayea, mayo marcea”. Los efectos que una helada tiene en la planta y sus consecuencias de cara a su producción, esta y las siguientes, no son las mismas sea cual sea el estado de desarrollo de sus brotes. Soportar temperaturas por debajo de cero en las últimas semanas de abril o principio de mayo podría ser desastroso para la cosecha.

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Mercados 03-04-19

 Publicado el por SeVi (colaborador)

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Mercados 27-03-19

 Publicado el por SeVi (colaborador)

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Mas de la Rosa 2016, el vino más exclusivo de Familia Torres

 Publicado el por SeVi (colaborador)

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Familia Torres captura la esencia del Priorat  más recóndito en Mas de la Rosa Vinyes Velles 2016, un nuevo vino exclusivo de gran elegancia que procede del bello paraje del que toma el nombre, en el término municipal de Porrera. Se trata de un viejo viñedo en propiedad de 80 años de tan solo 1,9 hectáreas, plantado en vaso tradicional y en costers, pronunciadas pendientes donde la llicorella aflora en forma de rocas laminadas de color cobre oscuro entre las que las raíces de las vides se abren paso para buscar agua y nutrientes. Mas de la Rosa 2016, obra del enólogo Jordi Foraster, se ha elaborado con la máxima delicadeza, con extracciones suaves y una crianza en barricas de roble francés durante 16 meses, respetando la expresión del terroir. El resultado es un vino singular, de extremada finura y estilo fresco, favorecido por la situación de la finca en una zona fría, que permite una maduración larga y pausada.

Clos de Lôm, en el corazón de Terres dels Alforins

 Publicado el por SeVi (colaborador)

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Clos de Lôm, bodega familiar con casi 300 hectáreas de viñedo en el corazón de Terres dels Alforins (D.O.P. Valencia), se presentó en sociedad el pasado 1 de abril ante más de 350 personas, que se dieron cita en el C.R.D.O.P. Valencia, demostrando el interés que se había ido suscitando por este nuevo proyecto. Clos de Lôm está promovida por la familia Serratosa Caturla, que desde 1836 es la propietaria de una finca en la zona de Fontanars dels Alforins. El nombre rinde tributo a S. Dupuy de Lôme, el antepasado familiar que en 1836 se enamoró de la finca agrícola de la que nacen sus vinos.

Hace más de 15 años que se inició una fructífera relación con el enólogo Pablo Ossorio, encargado de dirigir la elaboración de los vinos. Tras un proceso de selección de variedades y parcelas, hasta 55 de diferentes suelos, pendientes y orientaciones, la bodega ha dado el paso de sacar al mercado los primeros embotellados.

Irrumpen en el mercado con cuatro referencias de la añada 2018 (un blanco, un rosado y dos tintos).  Clos de Lôm Malvasía 2018. Esta variedad mediterránea suele ir en compañía de otras, generalmente aportando acidez y aromas a vinos a los que les sobra dulzor. Sin embargo, en las altitudes de la finca de Clos de Lôm produce un vino totalmente diferente, fino, con acidez marcada y dulzor equilibrado sin perder la potente nariz tras una cuidada maceración con lías en suspensión, que hizo a los bodegueros atreverse a darle todo el protagonismo. Clos de Lôm Monastrell Rosado 2018 es rosado monovarietal, de mosto flor de cepas viejas. Los otros dos vinos presentados son los tintos de 2018 Clos de Lôm Tempranillo y Clos de Lôm Garnacha (Garnacha Tintorera).  Los cuatro vinos son la carta de presentación de Clos de Lôm. Pero sus propietarios ya nos advierten que lo mejor está por venir… aunque sin prisas.