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La diferenciación del sector vitivinícola pasa necesariamente por la Innovación

 Publicado el por Plataforma Tecnológica del Vino (PTV) (colaborador)

Plataforma Tecnológica del Vino (PTV) (photo: )

Plataforma Tecnológica del Vino (PTV)

El mundo es un entorno en constante cambio: si en los años 70 y 80 la competencia empresarial se basaba en precio, y en los 90 en la eficiencia productiva, hoy, podemos decir que es la diferenciación el principal factor de competitividad. La diferenciación en el sector vitivinícola, como en muchos otros, pasa por la innovación. Innovación entendida como desarrollo, transformación, valor añadido y progreso.

Esta reflexión nos lleva a preguntarnos ¿Está realmente el sector del vino preparado para asumir los cambios del entorno e innovar? Para nosotros la respuesta es clara: rotundamente sí. Y es precisamente esta convicción, la que impulsó la creación de la Plataforma Tecnológica del Vino, asociación que nace en 2011 para coordinar la I+D+i del sector y hacer de la innovación una llave para su competitividad.

De esta manera, empresa y ciencia se unen para identificar y priorizar las necesidades científico-técnicas del sector vitivinícola. Con la colaboración de más de 150 profesionales del sector, la PTV crea la Agenda Estratégica de Innovación. Un documento que, por primera vez, recoge los grandes objetivos de I+D+i que debe perseguir el Sector Vino, no solo para su óptimo desarrollo, sino también para su posicionamiento y liderazgo a nivel internacional. Este profundo análisis del sector se realiza desde distintas áreas de reflexión, siendo de especial relevancia la denominada “I+D+i Planta-Vid”, que aborda los aspectos vinculados a la innovación en viticultura.

Prioridades I+D+i

Así, uno de los grandes retos que el sector debe superar es el bajo rendimiento económico en la producción de uva, que amenaza con el abandono de viñedos por parte de pequeños viticultores. Ello pone en retroceso el viñedo español que cede frente a la expansión de nuevas zonas productoras. De esta manera también existe el riesgo de desaparición de variedades antiguas que debe ser contrarrestado con estrategias de recuperación y revalorización de variedades autóctonas, a través de la puesta en valor del material vegetal, ampliando desde la diferenciación el abanico actual de oferta de vinos.

Por su parte, los efectos del cambio climático inquietan también a nuestros viticultores, y constituyen una realidad incuestionable para el mundo científico y empresarial. Sus consecuencias son palpables en aspectos como el desfase de la maduración fenólica-sacarimétrica, la susceptibilidad a determinadas enfermedades, la disponibilidad de agua para consumo en el cultivo, etc. Todos estos factores pueden incidir en la calidad de nuestros vinos y en una pérdida de su tipicidad. Ello conlleva seguir innovando para desarrollar nuevas prácticas y tecnologías que permitan adaptar el viñedo a cada situación y en cada zona. En este sentido, herramientas como la viticultura de precisión suponen un gran avance en la gestión integral del viñedo y proporciona a los viticultores la capacidad de prevención necesaria ante posibles contratiempos.

Pero para una lucha efectiva contra el cambio climático, desde una perspectiva global, no basta con quedarnos a la espera de las adversidades y tratar de paliar las consecuencias, sino que hay que actuar y contribuir a hacer este sector más sostenible desde un punto de vista medioambiental. En este campo también se han dado algunos pasos, aunque aún queda mucho por hacer: hay que mejorar en el dominio de técnicas de agricultura sostenible, en el consenso de indicadores, en el uso del agua y energía, en la gestión de recursos, etc.

Por último, si hablamos de prioridades, no podemos dejar de mencionar los efectos de las plagas y las enfermedades de la vid, principalmente las patologías asociadas a la madera, que generan a día de hoy importantes pérdidas económicas en el sector, no sólo a nivel nacional, sino que se trata de una problemática que afecta al conjunto del viñedo europeo.

Oportunidades de financiación I+D+i

Enfrentarse a estos grandes retos supone un esfuerzo por parte de las bodegas y viticultores, que requiere una inversión no sólo económica sino de tiempo y recursos propios, para la que no siempre tienen capacidad. En este contexto, es importante conocer que actualmente la Administración Pública, tanto a nivel europeo como nacional, cuenta con numerosos instrumentos de financiación con los que pretende facilitar a la pequeña empresa el acceso a las nuevas tecnologías, el acercamiento a la colaboración público-privada y el desarrollo de soluciones a sus problemáticas, compartiendo el riesgo de asumir una innovación.

Así, la UE concentra gran parte de sus actividades de investigación e innovación en su Programa Marco, que en esta edición se denomina Horizonte 2020 y que cuenta con un presupuesto total disponible de 76.880 M€, para el periodo 2014-2020. Este Programa financia por primera vez la innovación tecnológica. Ello supone nuevas oportunidades para las empresas, como el denominado “Instrumento PYME” dirigido a dar apoyo a aquellas PYMEs, que tenga la ambición de crecer, desarrollarse e internacionalizarse a través de un proyecto de innovación de dimensión europea.

En el ámbito nacional, los Presupuestos Generales del Estado 2016 prevén incrementar un 15% la partida de ayudas directas a las I+D+i respecto al año anterior. Un total de 1.738 € que serán gestionados por la Secretaría de Estado de I+D+i, vinculada al Mineco. Entre los instrumentos que esta ofrece, cabe mencionar la convocatoria “Retos-Colaboración” dirigido a apoyar proyectos en cooperación entre empresas y organismos de investigación, con el fin de promover el desarrollo de nuevas tecnologías, la aplicación empresarial de nuevas ideas y técnicas, y contribuir a la creación de nuevos productos y servicios. A modo de ejemplo, en este año 2015 se han aprobado 7 proyectos relacionados con el sector del vino, con una financiación conseguida de casi 4 millones de euros. Además, 6 de estos proyectos han sido apoyados por la PTV.

Vinculado al Mineco, el CDTI es actualmente el organismo que mayor número de instrumentos de financiación ofrece a la innovación y el desarrollo tecnológico de las empresas españolas, en los ámbitos estatal e internacional. Sus ayudas pueden ser en forma de subvención a fondo perdido, financiación parcialmente reembolsable o crédito en condiciones privilegiadas, dependiendo de la cercanía al mercado del proyecto.

Por su parte, el Magrama, a través de la EIP de Agricultura Productiva y Sostenible, también ofrece nuevas oportunidades para impulsar proyectos de innovación dirigidos a atender las necesidades tecnológicas y retos que tiene planteados el sector vitivinícola español. Esta iniciativa quiere atraer a nuestro sector fondos de las ayudas contempladas en el Programa Nacional de Desarrollo Rural, que está dotado con 47 M€ de fondos comunitarios para el periodo 2014-2020.

Ligero aumento de la superficie nacional de viñedo en 2015, hasta 967.733 hectáreas

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

Artículo con tablas en pdf adjunto.

Según la Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivos (Esyrce) del año 2015 del Ministerio de Agricultura, el área de cultivo de viñedo, tanto de uva de mesa, como de vinificación repuntó un 0,42% y en 4.089 hectáreas en relación con el anterior, sumando 967.733 hectáreas. De esta superficie total de viñedo, unas 954.659 ha corresponden a viñedo de uva para transformación, que representa el 98,65% del total, mientras que el 1,35% restante y 13.074 hectáreas  lo ocupaban distintas categorías de uva de mesa.

La campaña vitivinícola 2015/16 se inició con unas existencias en bodega de casi 32,2 Mhl

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

Existencias. (photo: )

Existencias.

Artículo con tablas en pdf adjunto.

El Ministerio de Agricultura presentó a los representantes del sector vitivinícola el pasado 19 de noviembre el balance vitivinícola provisional de la última campaña 2014/15, así como las estimaciones de producción de la actual 2015/16. De acuerdo a los datos manejados por el Magrama, la campaña anterior concluyó con cerca de 1,1 millones de hectolitros y un 3,26% menos en stock que con los que se inició. En cifras, frente a unas existencias iniciales a 1 de agosto de 2014 de 33,28 Mhl, la campaña acabó con casi 32,2 millones un año después.

Folletos informativos sobre el INFOVI y el nuevo sistema de autorizaciones de plantación de viñedos

 Publicado el por SeVi (colaborador)

El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente ha publicado en su página Web folletos informativos sobre las dos principales novedades normativas en el sector vitivinícola: el sistema de información de mercados INFOVI y la norma relativa al nuevo sistema de autorizaciones de plantación de viñedos.

El Sistema de Información de Mercados del Sector Vitivinícola, INFOVI, está integrado por el nuevo sistema de declaraciones obligatorias, y por el Registro de Operadores del Sector Vitivinícola REOVI. Desde el 1 de agosto es de aplicación para los operadores,  y su principal objetivo es dotar de mayor transparencia al sector y proporcionar información agregada con carácter mensual. Esto permitirá a los operadores tener un mayor conocimiento del  mercado y tomar las decisiones en consecuencia.

El folleto explica las ventajas de INFOVI, la información que facilita el nuevo sistema e incluye  las preguntas más frecuentes que se pueden plantear.

El segundo folleto recoge la información de mayor interés sobre el nuevo sistema de autorizaciones de plantaciones de viñedo, de aplicación a las plantaciones que se realicen a partir del 1 de enero de 2016. Plantea las dudas más importantes y recoge los aspectos más destacados del procedimiento de solicitudes de acuerdo con el tipo de autorización.

Estos folletos, además de estar disponibles en la web, serán enviados en papel en las próximas semanas a Comunidades Autónomas y Organizaciones Representativas del sector. Con ellos  se contribuye a la labor de información y divulgación que es necesaria para poner en conocimiento de viticultores y operadores las novedades legislativas.

Los folletos pueden consultarse en las direccioneshttp://www.magrama.gob.es/imagenes/es/dipticodeclaracionesdefinitivo_autorizaciones_tcm7-401781.pdf

http://www.magrama.gob.es/imagenes/es/tripticoautorizacionesdefinitivo_autorizaciones2_tcm7-401784.pdf

El compromiso de las bodegas con la sostenibilidad, ahora con certificado Wineries for Climate Protection (WfCP)

 Publicado el por Vicent Escamilla (colaborador)

Barré, García Tejerina y Ulargui. (photo:                                 )

Barré, García Tejerina y Ulargui.

Guía para la certificación aquí

El pasado 9 de junio de 2011, con la firma de la Declaración de Barcelona, que ya recogió SeVi el sector vitivinícola español puso de manifiesto su profundo compromiso a favor del clima y el desarrollo sostenible para paliar los efectos del cambio climático. Ahora, la iniciativa Wineries for Climate Protection (WfCP), impulsada por la Federación Española del Vino (FEV), en colaboración con la Fivin/Vimac y la Oficina Española de Cambio Climático (OECC) del Magrama, da un paso más en ese camino y contará con una certificación del compromiso de cada bodega con la sostenibilidad.

El 18 de junio se presentó en Madrid el esquema de certificación Wineries for Climate Protection, dirigido a las bodegas que deseen evaluar y constatar su compromiso con la gestión sostenible ante el “reto global” del cambio climático, tal y como explicó Christian Barré, presidente de la FEV.

Esta certificación, diseñada desde el propio sector vitivinícola, es la única certificación específica para el sector del vino en materia de sostenibilidad medioambiental y su objetivo es situarse como referente internacional en el ámbito vinícola y medioambiental. Partiendo de la Declaración de Barcelona, que establecía un decálogo de compromisos, el equipo de la FEV que, en colaboración con AENOR, ha diseñado un esquema con cuatro criterios de evaluación: la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), la reducción de residuos, una gestión sostenible del agua y el empleo de energías renovables y eficiencia energética.

Según indicó Eduardo Mas, coordinador del grupo técnico WfCP de la FEV, la certificación, abierta (y testada) a todas las bodegas, independientemente de su dimensión, está orientada a la “mejora continua”.

Proceso

Para lograr la certificación, se ha habilitado la página web www.wineriesforclimateprotection.com, en la que las bodegas interesadas pueden autoevaluarse a través del Reglamento WfCP y del Cuestionario de Evaluación WfCP, que incluye todos los parámetros analizados y el sistema puntuaciones establecidos en la norma (hasta un máximo de 400 puntos). Para obtener el certificado WfCP la bodega deberá cumplir al menos el 50% de los puntos en cada apartado, pero el esquema de certificación está diseñado de tal modo que aquellas bodegas que lleven a cabo una medición de su impacto en los cuatro criterios antes señalado y que diseñen un plan de acción para reducirlo ya pueden obtener en principio este certificado de sostenibilidad.

Tras la validación de los datos consignados por las bodegas, desde WfCP se le emplazará a ponerse en contacto con la entidad de certificación para iniciar el proceso de certificación efectivo. Cualquier entidad de certificación que esté acreditada para llevar a cabo auditorías ISO 14001 en el sector de elaboración de bebidas y verificaciones de gases de efecto invernadero en cualquier sector puede actuar como entidad de certificación, tras ofrecerse a ello a la FEV (info@wineriesforclimateprotection.com), describiendo el detalle de la petición y anexando los documentos acreditativos, para obtener su autorización.

Entonces, la entidad de certificación realizará una comprobación del cumplimiento, tanto de las obligaciones legales en materia de medio ambiente, como de los criterios propios del esquema WfCP. Tras esa auditoría, la bodega obtendrá un veredicto (favorable o desfavorable) para la obtención del certificado WfCP, en un plazo de 30 días. Al año, habrá una verificación de seguimiento (voluntaria para bodegas que ya dispongan de certificado ISO 14001 o EMAS) y una verificación de renovación.

Tal y como expuso Eduardo Mas, la certificación es dinámica hacia la mejora continua, por lo que las bodegas certificadas deberán mejorar un 5% su baremación en cada apartado en la verificación de renovación (salvo que ya hayan alcanzado un baremo de 80 puntos sobre 100, donde deberían al menos mantenerse).

Las bodegas certificadas podrán emplear el logotipo Wineries for Climate Protection en espacios como su página web, cuestionarios de clientes, folletos, publicidad… pero no en el etiquetado de producto, pues se trata de un certificado de organización y no de producto y, además, “podría llevar a alguna confusión”.

Coste

El precio de los servicios de verificación se establecerá entre la bodega y la propia entidad de certificación (las bodegas pueden optar por cualquiera de las autorizadas). Adicionalmente, la FEV (propietaria del esquema de certificación), establece una cuota anual a las bodegas certificadas, que está fijada en 90 €/año para bodegas de menos de 30 empleados y que sean socias de la FEV; 125 €/año para bodegas de más de 30 empleados y que sean socias de la FEV; 125 €/año para bodegas con menos de 30 empleados y no asociadas; y 175 € al año para las bodegas de más de 30 empleados y no asociadas a la Federación Española del Vino.

Durante la presentación del esquema de certificación, la directora de la OECC, Valvanera Ulargui, destacó que integrar la variable climática tendrá ventajas reputacionales y también competitivas para las bodegas. Al respecto, explicó el funcionamiento del Registro de Huella de Carbono, en el que actualmente hay dos bodegas (Bodegas Torres y Chozas Carrascal) y anunció la pronta publicación en el BOE de los planes PIMA, que actuarán como incentivos a las medidas destinadas a la reducción de emisiones de CO2, mediante la “compra” de emisiones no efectuadas (9,7 euros por tonelada).

El PIMA parte con una dotación de 5 millones de euros para impulsar la puesta en marcha de medidas que reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero. Las empresas deben registrarse en el Registro de Huella de Carbono y presentar actuaciones desde que se publique el Plan en el BOE hasta el 31 diciembre 2016. Ulargui explicó que se establecerán unas limitaciones por empresa de 150.000 euros o del 15% de la inversión realizada para reducir emisiones, pudiendo ser compatible con otras ayudas de impulso a la eficiencia energética.

La jornada de presentación del esquema de certificación WfCP fue clausurada por la ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, que destacó que esta nueva certificación “permitirá al sector del vino situarse como referente de sostenibilidad y lucha contra el cambio climático”. Animó a las bodegas a registrar su huella de carbono y a que se sumen a la iniciativa "un millón de compromisos por el clima", en un momento “crucial”, a pocos días de celebrarse la cumbre de París (Cumbre del Clima COP21).