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La Enoescapada de Enrique Mendoza: enoturismo innovador bajo la luna de primavera

 Publicado el por Raúl Compés (colaborador)

La iniciativa reúne las cuatro dimensiones de un proyecto vitivinícola: la comercial, la cultural, la técnica y la lúdica. (photo: )

La iniciativa reúne las cuatro dimensiones de un proyecto vitivinícola: la comercial, la cultural, la técnica y la lúdica.

Desde hace cinco años, cuando llega el día de Jueves Santo, en un rincón privilegiado del Mediterráneo arranca una de las fórmulas más innovadoras de enoturismo en España. Se trata de la denominada Enoescapada-Mendoza’s Experience, organizada por la bodega Enrique Mendoza, que se encuentra situada en el municipio alicantino de l’Alfàs del Pi. La Enoescapada consiste en cuatro días de enoturismo durante los cuales la bodega abre sus puertas para que los visitantes puedan degustar sus vinos y participar en actividades didácticas diseñadas para ampliar su cultura vitivinícola.

Las actividades que se proponen son: a) un taller dedicado a comparar un vino criado en madera de roble americano con el mismo vino criado en madera de roble francés, b) un taller dedicado a comparar un vino elaborado con raspón con el equivalente elaborado sin esa parte de la uva, c) un curso de cata exprés en el que un sumiller muestra cómo abrir una botella de vino viejo (cuyo corcho se encuentra en un estado de conservación que no garantiza su integridad en caso de intentar sacarlo a través del método convencional), aplicando una técnica de aplicación alternativa de frío y calor capaz de cortar limpiamente el cuello de la botella sin dañar su contenido, d) en la parte vitícola, una explicación de las principales características de la viticultura sostenible al lado de un pequeño viñedo y e) en la parte de gastronomía y maridaje, una original y sorprendente combinación de un vino naturalmente dulce con una excelente mojama de atún y una degustación de aceite de la casa.

Cada una de las actividades se realiza varias veces a lo largo de la jornada, de forma que el visitante puede programar su agenda con flexibilidad, atendiendo a sus intereses o dejándose llevar por los estímulos que van surgiendo en cada esquina. La atención es buena y las explicaciones son muy precisas, ya que corren a cargo de profesionales cualificados del sector y de alumnos de Máster (algunos de ellos de Enología). Para acompañar la degustación de los vinos de la bodega, y sin salir de sus instalaciones, es posible adquirir y saborear productos como salazones, quesos, café y otros tipos de comida, ofrecidos por otras empresas, sustento imprescindible para poder aguantar el ritmo de la intensa jornada de ocio enológico.

Toda esta propuesta se desarrolla en un espacio especialmente acondicionado, con la instalación de carpas y la creación de entornos adecuados para lograr el máximo disfrute de la degustación y el encuentro alrededor del vino. La organización y la logística son de un nivel excepcional, y están supervisadas personalmente por los hermanos Pepe y Julián Mendoza. Las entradas pueden adquirirse por Internet, el horario es amplio y el aforo está limitado para evitar aglomeraciones y aumentar el confort de los visitantes.

Por todo ello, la Enoescapada de Enrique Mendoza se ha convertido es tan solo cinco años en un modelo de enoturismo innovador y sofisticado que logra integrar armónicamente las cuatro dimensiones de un proyecto vitivinícola: la comercial, la cultural, la técnica y la lúdica. La calidad de la experiencia se ve acentuada por un entorno geográfico magnífico y por el inicio de la primavera, que en la comarca de la Marina Baixa (rodeada de algunas de las más bellas montañas de Alicante) llega con perfume de azahar. Cuando la primera luna llena después del 21 de marzo se refleja en el Mediterráneo, los amantes del vino tienen una cita imprescindible en la bodega que tiene por estandarte el vino Santa Rosa.

Prudencia con las estimaciones

 Publicado el por Salvador Manjón (colaborador)

El viñedo despierta de su letargo invernal y con él llegan las previsiones sobre una cosecha, tan incierta, como impredecible. Es por todos sabido que cualquier estimación de cosecha que se realice en estas fechas carece de valor, pues si ya de por sí realizar una estimación de producción en agricultura resulta siempre complicado, cuando nos encontramos en una fase tan precoz de la cosecha y con tantos acontecimientos que pueden hacerla variar por delante, es totalmente imposible. Podemos, como así lo hacen diferentes colectivos a través de sus organizaciones, hacer reflexiones en voz alta sobre los posibles escenarios y dotarle de mayor o menor probabilidad según nuestro criterio o intereses. Pero, ya sea por una razón o por otra, estas valoraciones carecen de base científica y su importancia y consideración debe ir acorde a esta circunstancia.

De momento, lo único que sí podemos decir es que la sequía que en algunas comarcas españolas amenazaba gravemente la producción en estos últimos días se ha paliado considerablemente, lo que le permitirá a la viña su brotación sin demasiados problemas. También podemos decir que, hasta la fecha, y hasta hace bien poco se decía que San Isidro (15 de mayo), era la fecha a superar, las heladas apenas se han dejado notar. Y aunque es precisamente ahora cuando las enfermedades criptogámicas comienzan a encontrar el caldo de cultivo idóneo en el que desarrollarse, hasta el momento ni se han presentado (generalizando), ni nada hace pensar que con los tratamientos disponibles no vaya a ser posible controlarlas cuando lo hagan.

Buena evolución del mercado

 Publicado el por Salvador Manjón (colaborador)

Según estimaciones de las principales cooperativas ciudadrealeñas, el volumen ya comprometido de la última cosecha roza el noventa por ciento, con unas excelentes previsiones para los próximos meses de cara a darle salida de forma rentable a una producción nacional que ha estado en los cuarenta y dos millones de hectolitros, de los que casi cinco se han destinado a la elaboración de mostos.

Y así debe ser, pues la fortaleza en las cotizaciones de los vinos es bastante notable y los datos de exportación (de consumo interno no existen datos) lo vienen a corroborar. Con un aumento en el volumen total de vinos en enero-febrero del 0,6% y del 8,3% en el valor, suponiendo un alza del 7,7% en el precio medio. Cifras que si nos centramos en lo sucedido en el interanual, mejoran notablemente en el volumen que aumenta un 6,7%, en el valor, que lo hace otro 6,6%, y deja prácticamente igual al precio medio que queda en 1,11 €/litro.

Buenos datos, sin duda, ya que la mayor parte de esta mejoría en nuestro mercado exterior viene de los vinos envasados, destacando especialmente los vinos con I.G.P. y con indicación varietal.

Mercados 12-05-16

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Información en documento PDF adjunto.

Mercados 04-05-16

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Información en documento PDF adjunto.