Topic:

El Sigpac 2019 cuenta con 2.189.336 recintos y 942.049 ha de viñedo y sus asociaciones

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

El Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA) informó sobre el Sistema de Información Geográfica de Parcelas Agrícolas (Sigpac) del ejercicio de 2019, cuyo fin es la identificación, control y supervisión de la campaña de pagos directos de la PAC.

En viñedo, dentro de los cultivos permanentes, cuenta con un total de 2.189.336 recintos y una superficie de 942.049 hectáreas de este cultivo y de sus asociaciones con otros cultivos (olivar, frutales, fruto seco y cítricos).

Respecto a la campaña de 2018, se produce un ligero ajuste a la baja del 0,11% y de 2.511 en el número de recintos en relación a la campaña anterior y, por el contrario, un incremento de la superficie Sigpac del 0,27% y de 2.494 hectáreas respecto a un año antes.

El número de recintos en viñedo representa casi un 21,8% del total de los recintos de cultivos permanentes (algo más de 9,98 millones), con un ligero descenso respecto a 2018, incluyendo las asociaciones se producen en al menos entre dos cultivos y un 3,10% del número total de recintos contabilizados por este sistema.

A continuación, información para suscriptores.

La Directiva UE sobre prácticas comerciales desleales abre la puerta a pagos fraccionados de la uva destinada a vino

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

 (photo: )

Directiva completa en pdf adjunto (para suscriptores)

La práctica comercial desleal, que deberán prohibir los Estados miembros, sobre el pago de productos agrícolas perecederos más allá de los 30 días después de que finalice el plazo de entrega acordado, contará con salvedades en el caso de los contratos de suministro de uva y mosto para la producción de vino.

De acuerdo al artículo 3 (prohibición de prácticas comerciales desleales) párrafo primero de la Directiva (UE) 2019/633, de 17 de abril (publicada en el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE) de 25 de abril), los Estados miembros se asegurarán de que se prohíbe la práctica comercial desleal en la que el comprador pague al proveedor cuando el contrato de suministro establezca la entrega periódica de los productos.

En el caso de los productos agrícolas y alimentarios perecederos, se indica que se prohibirá la práctica comercial de pagar “más de 30 días después de que finalice el plazo de entrega acordado en que se hayan realizado las entregas, o más de 30 días después de la fecha en que se fije la cantidad pagadera para dicho plazo de entrega, eligiéndose la fecha que se posterior de las dos”.

Esta prohibición, no obstante, no se aplicará a los pagos “en los contratos de suministro entre proveedores de uva y mosto para producción de vino y sus compradores directos siempre que los términos de pago específicos para las transacciones de venta se incluyan en los contratos tipo, que han sido declarados vinculantes por el Estado miembro, en virtud del artículo 164 del Reglamento (UE) nº 1308/2013 antes del 1 de enero de 2019, y que los Estados miembros renueven esta ampliación de los contratos tipo a partir de esa fecha sin cambios significativos en los términos de pago que vayan en detrimento de los proveedores de uva y mosto”.

A continuación, información para suscriptores.

La próxima Ciudad Europea del Vino 2020 será española

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Cambados, en la Ruta del Vino Rías Baixas, fue la última ciudad española designada como Ciudad Europea del Vino. (photo: )

Cambados, en la Ruta del Vino Rías Baixas, fue la última ciudad española designada como Ciudad Europea del Vino.

La cuenta atrás para la elección de la próxima Ciudad Europea del Vino está en marcha. La Asociación Española de Ciudades del Vino (Acevin), como representante en nuestro país de la Red Europea de Ciudades del Vino (Recevin), ha hecho públicas las bases por las que se rige este concurso enfocado a la promoción y difusión del enoturismo.

La Ciudad Europea del Vino es una iniciativa de Recevin, en la que cada año se selecciona una ciudad relacionada con la producción y la cultura vitivinícola, ubicada en alguna zona protegida por una Denominación de Origen. En el concurso, que tiene carácter rotatorio, pueden participan los diferentes países que forman parte de esta asociación europea: Alemania, Austria, Bulgaria, Eslovenia, España, Francia, Grecia, Hungría, Italia, Portugal y Serbia.

El próximo año 2020, el turno será para España. De las candidaturas presentadas saldrá una nueva Ciudad Europea del Vino en la que, durante doce meses, se desarrollarán numerosas acciones y actividades culturales, formativas y de sensibilización, encaminadas a dar a conocer el patrimonio, el paisaje y la gastronomía teniendo como hilo conductor el mundo del vino. Así, esta iniciativa, que pone el foco durante todo un año en una ciudad o región, se convierte en una excelente herramienta de potenciación y promoción turística, en la que se reconoce una candidatura que proyecta la cultura del vino y las tradiciones del territorio vitivinícola, contribuye a preservar los recursos naturales y paisajísticos que hacen del vino un producto de calidad y permite consolidar vínculos con otras regiones europeas.

De esta manera, las candidaturas participantes deben tener una dimensión europea y demostrar creatividad, siguiendo criterios como el reforzamiento de las actividades de sensibilización en la cultura del vino, la implicación del máximo número de actores económicos y sociales del territorio o la creación de un proyecto catalizador para el desarrollo de la ciudad.

Las ciudades españolas que ya han ostentado esta capitalidad han sido Jerez de la Frontera y Cambados. Durante este 2019, es la comarca de Sannio, en la provincia italiana de Campania, quien la detenta.

La presentación de candidaturas permanecerá abierta hasta el próximo día 7 de octubre de 2019 y, tras la evaluación de las mismas, se anunciará la ganadora durante el periodo comprendido entre el 25 de octubre y el 8 de noviembre de 2019.

Más información en www.acevin.es y www.wineroutesofspain.com

El impacto económico del enoturismo crece y genera un negocio de 80M€ (+20,5% en 2018) solo en visitas a bodegas y museos

 Publicado el por SeVi (colaborador)

 (photo: )

La Asociación Española de Ciudades del Vino (Acevin) ha hecho público su informe anual sobre las visitas a bodegas y museos del vino asociados a la Rutas del Vino de España, que permite tener una imagen de la evolución del enoturismo y de su impacto económico en 2018. De esta forma, destaca que el volumen de negocio generado, tan solo por las visitas a bodegas y museos del vino, continúa ascendiendo, situándose ya en 80.967.646 euros, lo que supone un crecimiento del 20,5% respecto al año 2017.

Esta cifra se calcula teniendo en cuenta dos factores: el precio de la visita estándar y el gasto medio por visitante en las bodegas y museos asociados a las Rutas del Vino de España. Durante 2018, el precio medio de la visita a bodegas aumentó hasta los 9,79 euros, igual que el gasto del visitante, que subió a los 19,98 euros de media. En los museos, aunque el precio medio descendió ligeramente (de  4,68 euros a 4,07 euros), también subió considerablemente el nivel de gasto, pasando a 7,24 euros (desde los 5,35 euros del año anterior). Según Acevin, estos datos constatan igualmente la “madurez del sector, que tiende a ofrecer servicios más profesionales y de mayor valor”.

Si se desglosa ese volumen de negocio, la mayoría (72.609.080 euros) corresponderían a impacto económico generado en bodegas y el resto (8.358.566 euros) en museos. Se estima que el total del volumen de negocio generado por el enoturismo (contabilizando también catas especiales, alquiler de espacios, comidas y otros servicios ofertados, alojamientos, restaurantes, comercios, etc.), se aproximaría a los 240 millones de euros.

A continuación, información para suscriptores.

Espaldarazo a la extensión de norma

 Publicado el por Salvador Manjón (colaborador)

Dejando a un lado cuestiones concretas de operatividad o pareceres sobre aquellos aspectos y su orden de actuación en los que debiera centrarse, la reciente sentencia de la Audiencia Nacional ratificando la legalidad de la “extensión de norma” de la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE) supone un verdadero espaldarazo al sector vitivinícola español.

Es importante entender que el sector se enfrenta a una situación muy delicada de desequilibrio entre lo producido y lo consumido. Que esta brecha está llamada a hacerse más grande en los próximos años, con la entrada en producción de nuevas y viejas hectáreas reestructuradas, con rendimientos que triplican, en el mejor de los casos, los históricos. A toda esa producción, que bien podría situarnos en niveles medios de cosecha por encima de los cincuenta y cinco millones y medio de hectolitros, con apenas poco más de diez de consumo, habrá que encontrarle acomodo. Y hacerlo en un entorno donde importantes países en los que hasta ahora el cultivo vitícola suponía una superficie anecdótica y a los que mirábamos con gran interés como mercados destino interesantes en los que colocar una parte de esa producción que no nos queda otra que exportar; países como Rusia o China; parecen haber tomado conciencia de sus posibilidades apostando por la viticultura y la elaboración. Producción que en un mercado globalizado, donde el consumo se mantiene estabilizado o con una ligerísima tendencia positiva, nos podría poner las cosas muy difíciles para un segmento muy importante de nuestras exportaciones, especialmente aquellas donde el precio es, prácticamente, el único factor diferenciador.

Contar con organizaciones que recauden pero que, también, gestionen adecuadamente esos recursos puede ser la única alternativa que nos quede como sector para alcanzar ese cambio que debe producirse en nuestra comercialización y mix de producto.

A continuación, información para suscriptores.