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Informe de vendimia 2019 de Familia Torres en Rueda

 Publicado el por Juan Ramón García (colaborador)

Viñedo La Cuesta de la Bodega Magarín, en Villafranca del Duero (photo: jordielias@jordielias.net)

Viñedo La Cuesta de la Bodega Magarín, en Villafranca del Duero

La cosecha 2019 se ha caracterizado, como en otras zonas de España, por ser más corta productivamente hablando, debido a la escasa cantidad de lluvia registrada y a las noches cálidas de una parte del verano. La notable merma que se observaba en los viñedos de la D.O. Rueda se ha visto compensada con la entrada en producción de nuevas plantaciones.

En nuestras fincas, podríamos decir que la tónica dominante ha sido la normalidad y tranquilidad durante la maduración. Las condiciones meteorológicas, unidas al ciclo vegetativo de la variedad Sauvignon Blanc, han hecho que este año iniciásemos la recolección de esta variedad la noche del lunes, 27 de agosto, por la parcela Magarín, que suele ser la más temprana, después de que tuviéramos que aplazar un día el inicio de la vendimia debido a las múltiples tormentas (afortunadamente de agua) que se produjeron durante el fin de semana anterior.

Hemos sido los primeros en empezar la vendimia en toda la D.O. y lo hemos hecho en una fecha similar a la del año 2017, aunque mucho antes que el año pasado, concretamente 20 días antes. Si bien el agua caída ha ocasionado un ligero contratiempo para la Sauvignon Blanc, ha supuesto un alivio para la variedad principal Verdejo, ya que estábamos sufriendo uno de los años más secos de los últimos tiempos.

El día 3 de septiembre, iniciábamos la vendimia de la verdejo de nuestra parcela de Romerales y finalizábamos la cosecha el día 25 de septiembre, con la uva de las zonas de Segovia vendimiada a mano y seleccionada en mesa. Hay que decir que, en esa fecha, hace un año, todavía no habíamos empezado a vendimiar esta variedad.

El estado sanitario de nuestras fincas para este 2019 ha sido impecable y ha dado lugar a uvas de gran intensidad aromática y pequeño tamaño en ambas variedades. A pesar de que el rendimiento ha sido más bajo de lo esperado, la madurez ha sido óptima y podemos considerar 2019 como una gran cosecha.

Los vinos que estamos obteniendo destacan por su intensidad aromática y una boca bien armada con un final muy largo y fresco, lo que nos hace augurar que serán grandes vinos.

Meteorología

Las condiciones meteorológicas en Rueda durante el ciclo vegetativo del viñedo, es decir, de abril a septiembre, han sido similares a las del año pasado y se han mantenido dentro de la normalidad.

Tanto la temperatura media como la precipitación total durante este periodo han sido ligeramente inferiores a las del mismo periodo del 2018 y se han registrado 18°C y 84 mm (frente a los 18,2°C y 116 mm del año anterior).

Durante los meses de maduración de la uva, de agosto a septiembre, la temperatura media se ha quedado corta, prácticamente un grado por debajo a la del año pasado, y ha llovido algo durante estos dos meses (un total de 28 mm, lo que es habitual), cosa que no ocurrió el año pasado, que fue uno de los periodos más secos de los últimos años.

Informe completo aquí.

Informe de vendimia 2019 de Familia Torres en Ribera del Duero

 Publicado el por Juan Ramón García (colaborador)

Viñas viejas en La Horra. (photo: )

Viñas viejas en La Horra.

La cosecha 2019 en Ribera del Duero ha venido marcada por la sequía, ya que durante todo el periodo vegetativo de la vid ha llovido muy poco en comparación con un año normal. Esto ha provocado que los rendimientos fueran más bajos de lo esperado en la D.O. en términos generales, si bien, en nuestro caso, hemos podido compensar esta reducción con un gran trabajo de selección de parcelas de calidad por parte del equipo de viticultura, que nos ha permitido cosechar un 20% más que el año pasado.

A nivel cualitativo, podemos decir que 2019 es una de las grandes añadas: ha sido una cosecha con una madurez óptima y de gran equilibrio.

La meteorología ha acompañado a las uvas durante todo su ciclo vegetativo: en general, hemos tenido un invierno suave y seco, con algunas heladas durante los meses de diciembre y enero, y una primavera con menos precipitaciones de las habituales. Ha habido menos heladas primaverales, localizadas únicamente en la primera semana de mayo, sin que tuvieran incidencia en la producción. El verano ha transcurrido sin accidentes meteorológicos y solo con tormentas de granizo y agua torrencial puntuales en zonas concretas, que tampoco han tenido ninguna afectación sobre el viñedo.

Todo esto, sumado a unas magníficas condiciones meteorológicas en el final de la maduración, ha contribuido a que iniciáramos la cosecha 2019 en fechas habituales en los últimos años y que el estado sanitario fuera excelente. Aunque todo presagiaba un avance de la cosecha por falta de agua, las tormentas de principios de septiembre han ayudado a ralentizar el final de la maduración.

Así pues, arrancábamos con la vendimia el día 25 de septiembre de las parcelas situadas en laderas con mejor exposición solar, como Mambrilla de Castrejón y Peñafiel. El 7 de octubre empezamos a recolectar las uvas de nuestros viñedos más singulares, concretamente de las parcelas de Santa María y el Obispo en la zona de Pesquera de Duero, que han tenido este año una maduración fantástica. Luego, continuamos con las parcelas propias en La Horra, que hemos adquirido este año, empezando por la singular mezcla de variedades Tinta del País (Tempranillo), Garnacha y Albillo Teal que hay en la parcela de Torronsillo, en la zona de ‘Las Tenadas’, un magnífico viñedo del 1955 plantado en vaso. Y finalmente cosechamos las potentes uvas de Valdegumiel para acabar el día 11 de octubre con la parcela más alejada, que es la del municipio de La Vid. La vendimia la cerrábamos el 15 de octubre con las parcelas más frescas y de mayor altitud de la zona soriana, antes de las lluvias.

La uva producida este año ha sido de racimo pequeño con bayas de tamaño mediano a pequeño y de gran sabor. Los vinos de tinta del país del 2019 se presentan ya con una intensidad aromática superior a los de otras cosechas y una redondez tánica increíble para ser tan pronto.

Meteorología

Durante el ciclo vegetativo de las cepas, es decir de abril a septiembre, las temperaturas y precipitaciones han sido inferiores a las del mismo periodo del año pasado, que fue especialmente lluvioso. Así, entre los meses de abril a septiembre, la temperatura media ha sido de 17,3ºC frente a los 17,7ºC del 2018, mientras que las lluvias han acumulado un total de 170 mm, frente a los 267 mm del año pasado. Durante los meses de maduración de la uva, de agosto a septiembre, ha llovido poco (59 mm) y de manera muy puntual, con una temperatura media de 19,1ºC, más de un grado por debajo de la del 2018.

Informe completo aquí.

Nueva Junta Directiva de la Ruta del Vino La Manchuela

 Publicado el por SeVi (colaborador)

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El pasado miércoles 11 de diciembre la Ruta del Vino La Manchuela celebró su primera Asamblea Ordinaria, marcando un antes y un después en el ciclo de vida de este potente proyecto turístico.

En primer lugar, se presentó a la nueva gerencia de la Ruta del Vino, que será el encargado de gestionar y promocionar los productos turísticos que se están creando en colaboración con las empresas asociadas. De esta forma, la empresa Castroconsulting, quien se ha encargado este último año de la puesta en marcha del proyecto, pasaba el testigo a Alberto Páramo para continuar con las labores de planificación y comercialización de este proyecto que aglutina actualmente a 95 socios.

El segundo punto del día fue la presentación del informe de auditoría, aportado por Rutas del Vino de España, donde la Ruta del Vino La Manchuela quedaba oficialmente certificada, habiendo realizado las auditorías correspondientes el pasado mes de junio. Así pues, la Asociación ya pertenece al mayor club de producto enoturístico de España.

La jornada continuó con la constitución de la Junta Directiva, ya que, hasta el momento, existía una Junta provisional hasta que el proyecto alcanzara un estado de madurez, momento que ya ha llegado. De acuerdo a sus estatutos, y a través de un sistema de votación, la Junta Directiva quedó constituida de la siguiente forma:

  • Un representante de la Asociación para el Desarrollo de la Manchuela de Albacete (ADM)
  • Un representante de Asociación de Desarrollo Integral de la Manchuela Conquense (ADIMAN)
  • Un representante de la Asociación de Turismo Rural de la Manchuela
  • Un representante de la Asociación Pro D.O. Vino Manchuela
  • Un representante de la Asociación de cultivadores de Hongos Comestibles de la Manchuela
  • Un representante de la Mancomunidad para el Desarrollo de la Manchuela
  • Un representante de TURISMAN

Además de los representantes de cada uno de los siguientes sectores

  • 2 representantes de las administraciones locales participantes, recaídos en el Ayuntamiento de Villanueva de la Jara y Casas de Ves
  • 2 representantes de las bodegas y sector enológico, recaídos en Bodega Vegatolosa y Bodegas y Vinos Moratalla
  • 2 representantes del sector turístico, recaídos en Camping Contreras y Casa Rural Rio Cabriel
  • 2 representantes de otras actividades (comercio, actividades diversas, etc.), recaídos en la Oficina de Turismo de Alcalá del Júcar e Iniesta

De esta forma, se compone una Junta Directiva representada por todos los agentes involucrados en la actividad enoturística de la Manchuela. Un total de 15 personas, cuya misión será trabajar y velar por el buen funcionamiento de la Asociación y la promoción turística de la comarca.

Acto seguido, y por unanimidad de la Asamblea, Diosdado Cuesta, representante Asociación de Turismo Rural de la Manchuela, fue elegido presidente de la Asociación. Para Diosdado “ha culminado una etapa de la Ruta del Vino La Manchuela, y a partir de ahora comienza el verdadero recorrido de lo que queremos que sea una de las rutas del vino más excelentes de España”.

Pedro Antonio González, presidente saliente de la Ruta del Vino, agradecía la labor de todas las personas implicadas durante este último año.

Por último, la Asociación analizó el estado de cuentas y el plan de acción de la Ruta del Vino del 2020, el cual cuenta con casi 50 acciones de promoción, con el fin de consolidar el proyecto turístico y ofertar su enoexperiencias por todo el territorio nacional. Cerrado todos los puntos del día, la Asociación entra en un nuevo ciclo de vida, donde se puede decir con certeza que la Ruta del Vino La Manchuela es ya una realidad.

La Ruta del Vino La Manchuela es un proyecto enoturístico con el objetivo de desarrollar el enoturismo de la comarca que cuenta actualmente con un total 95 socios, siendo 26 ayuntamientos, 6 asociaciones y grupos locales, 11 bodegas, 37 alojamientos, 7 restaurantes, 2 empresas de turismo activo, 4 oficinas de turismo y 2 enotecas, distribuidos por toda la Manchuela albaceteña y conquense.

Según datos del Club de Rutas del Vino de España, más de 3 millones de personas visitaron las bodegas y museos del vino de nuestro país en 2017, lo que implicó un aumento de un 27% en reacción al año anterior. Se trata de un segmento turístico que cotiza al alza, con un alto margen de crecimiento y que está generando ya un impacto económico de 67 millones de Euros. De esta forma, la Ruta del Vino de la Manchuela quiere sumarse a este importante sub-sector turístico, lo que espera que aporte una mejora económica, social y medioambiental al territorio, fomentando el emprendedurismo, el empleo o la mejora de la competitividad de bodegas, hoteles, casas rurales, establecimientos de hostelería o empresas de turismo activo.

www.rutadelvinolamanchuela.com

Informe de vendimia 2019 de Familia Torres en Cataluña

 Publicado el por Miguel Torres Maczassek (colaborador)

Cepa de Cabernet Sauvignon de unos 45 años. (photo: © RAFAEL LÓPEZ-MONNÉ)

Cepa de Cabernet Sauvignon de unos 45 años.

La vendimia 2019 en Cataluña ha sido excelente y menos productiva que el año pasado. Tras ocho semanas de intenso trabajo, el 18 de octubre finalizábamos la cosecha con las variedades ancestrales que tenemos plantadas en el Penedès y con el viejo viñedo de Mas de la Rosa en el Priorat. Esta campaña se ha visto favorecida por un tiempo estable, que ha permitido que las uvas se mantuvieran sanas, pero la falta de lluvias durante todo el ciclo vegetativo ha provocado que el rendimiento del viñedo cayera en un 20 % aproximadamente, afectando especialmente las zonas del sud de Catalunya.

Aun así, la calidad ha sido excelente y hemos visto cumplidas nuestras expectativas en las distintas fincas. Los primeros blancos del 2019 muestran una buena acidez, frescor y un buen potencial aromático. Los tintos se presentan muy afrutados, con un buen equilibrio y persistencia.

Penedès

La vendimia 2019 se ha desarrollado en fechas habituales para el Penedès y similares a las del año pasado, con temperaturas bastante suaves durante todo el ciclo vegetativo y una baja pluviometría durante todo el año.

Estas condiciones han hecho que la mayoría de las variedades fueran menos productivas; únicamente las más tardías han mantenido los niveles habituales ya que las lluvias de principios de septiembre han permitido que se recuperaran. En general, ha sido un año seco con temperaturas más bien suaves.

Tras un invierno bastante seco con temperaturas normales, la primavera ha sido lluviosa y fresca y ha dejado paso a un verano muy seco, con temperaturas moderadas y algunas puntas de calor en la última semana de junio y durante el mes de julio. Estas condiciones han provocado un claro retroceso en las variedades más tempranas, que ha sido menos acusado en las variedades más tardías, pero todas ellas han madurado bien y se han mantenido sanas, que es lo realmente importante.

Por zonas, este año hemos alcanzado el nivel óptimo de maduración en todas las zonas del Penedès, a diferencia del año pasado en que costó un poco en la zona de Alts d’Ancosa. En todo el territorio, la uva la hemos cosechado con un buen estado sanitario, pero con un rendimiento menor al de la cosecha anterior.

Por variedades, las de ciclo corto, como la Chardonnay y Moscatel de Frontignac, las hemos recolectado en su estado óptimo de madurez, en las de ciclo medio como las variedades Xarel·lo y Merlot, la maduración ha sido más lenta consiguiendo buenas maduraciones aromáticas y de pieles, y las más tardías como la Parellada y Cabernet han madurado lentamente con equilibrio y buena acidez.

Iniciamos la vendimia el 26 de agosto, casi igual que el año pasado, con los primeros Chardonnay de las zonas más cálidas del Penedès. Los primeros tintos no llegaron hasta el 4 de septiembre, una semana antes que el 2018, con la variedad tempranillo para seguir con algunos Merlot de las zonas más cálidas. El día 11 de octubre cosechamos las Parelladas y al cabo de unos días los últimos Cabernets. Finalizamos la vendimia en el Penedès el 15 de octubre con las variedades ancestrales recuperadas Forcada y Moneu, como viene sucediendo desde que las estamos cosechando, lo que demuestra su capacidad para afrontar el cambio climático.

En cuanto a los vinos, podemos constatar que los blancos del Penedès gozan de una buena intensidad aromática y gran acidez en boca, y los tintos son afrutados con un gran equilibrio en boca gracias a la buena madurez fenólica.

Mas La Plana (subzona Turons de Vilafranca)

Empezamos la vendimia en esta finca el 26 de septiembre, un día más tarde que el año pasado, pero esta vez empezamos por una parcela de viña más joven. Luego paramos y no reanudamos la cosecha hasta el 3 de octubre, empezando por la parte baja de la finca, por la parcela que llamamos la Teula, para seguir, ya sin detenernos, con las de la parte alta.

En todas las parcelas, hemos tenido una uva muy sana, aunque la producción ha sido ligeramente inferior a la de los últimos años. Cuando catamos las uvas, ya percibimos que la piel de las bayas era ligeramente más gruesa y con más turgencia que otros años. El resultado es un vino con buen color, aromas muy frescos y frutales, y taninos elegantes.

Castell de la Bleda (subzona Turons de Vilafranca)

Ya vamos por la tercera vendimia de la variedad ancestral Moneu en el Castell de la Bleda. Cada año aprendemos un poco más sobre esta variedad autóctona del Penedès y buscamos la interacción entre cepas, suelos y elaboraciones, para poder expresar la sutileza y finura del paisaje. Al ser el tercer año, hemos tenido una producción un poco más heterogénea y esto nos ha permitido establecer tres áreas diferenciadas y adaptar el método de elaboración en cada zona seleccionada.

Empezamos el 21 de septiembre, en fechas similares a las del año pasado y con una producción también similar. De la primera zona vendimiada, hemos obtenido unos vinos equilibrados, ligeros y con gran suavidad. Las otras dos zonas las cosechamos el 15 de octubre y con ellas terminamos la vendimia en esta finca, dos semanas más tarde que en 2018. Por un lado, la vieja parcela en vaso ha madurado con cierta dificultad, como viene sucediendo cada año, y hemos tenido que hacer una exhaustiva selección en el viñedo, que nos ha permitido entrar la uva en buen estado sanitario en general. Los vinos obtenidos tienen un carácter fresco y suave.

Por otro lado, la parcela de Can Vidal ha entrado en producción este año y ha supuesto un pequeño desafío ya que se había visto afectado por la ola de calor del mes de julio, perjudicando parte de la uva y de las hojas. Esto nos ha obligado a equilibrar la carga para poder llegar a un óptimo nivel de maduración, si bien hay que destacar el buen estado sanitario del viñedo hasta el momento de su recolección. Los vinos de esta parcela presentan buena acidez y equilibrio en su totalidad.

Les Arnes (subzona Costers de l’Anoia)

Este año empezamos la cosecha con la Merlot (el año pasado fue con la Cabernet Franc) el 24 de septiembre, dos días antes que el año pasado, y continuamos dos días después con la Cabernet Sauvignon. Terminamos con la Cabernet Franc el 2 de octubre. La cosecha ha sido discreta a nivel de producción respecto al año pasado en las variedades Cabernet Sauvignon y Merlot, mientras que con la Cabernet Franc la producción ha sido ligeramente superior y de gran calidad.

La sanidad ha sido excelente en las tres variedades que configuran el cupaje de nuestro Reserva Real. La maduración se ha producido de forma lenta y pausada, con noches más frescas que otros años y sin que los golpes de calor del verano llegaran a afectar el viñedo. Durante todo el periodo de maduración no ha llovido, de forma que este año el tiempo no ha influido en la decisión del momento de cosecha. Los vinos muestran muy buena acidez y grados moderados.

Fransola (subzona Alts d’Ancosa)

La finca de Fransola, que está situada a más de 500 metros de altitud, es una de nuestras fincas más importantes para la elaboración de vinos blancos. Aquí cultivamos tres variedades: la Sauvignon Blanc destinada al vino Fransola, la Riesling para el Waltraud y la Forcada, nuestra apuesta blanca de variedades ancestrales.

La vendimia en esta finca ha estado marcada por un importante retroceso debido a unas temperaturas más suaves durante todo el proceso vegetativo. Tras un invierno bastante seco, hemos empezado el ciclo vegetativo con ciertas lluvias y temperaturas más frescas. El verano, en general, fue seco y con temperaturas moderadas solo con algunos días puntuales de fuerte calor durante el mes de julio. La maduración de la uva ha sido lenta y regular y ha llegado al grado óptimo en las tres variedades.

Iniciamos la vendimia el 10 de septiembre, como el año pasado, con la variedad riesling para seguir con la Chardonnay. El 16 de septiembre recolectamos la Sauvignon Blanc de la parcela de La Creu y acabamos la vendimia el 15 de octubre, con la forcada, un mes más tarde que las otras dos (!).

En cuanto a los vinos, en general destacan por ser vinos aromáticos, con aromas muy frescos y afrutados. En boca, resalta la excelente acidez y equilibrio gracias a las temperaturas suaves durante todo el ciclo vegetativo.

Priorat

En el Priorat, la añada 2019 se ha caracterizado por un ciclo vegetativo de la planta ligeramente más largo respecto a la media, un ciclo de maduración progresivo y constante sin aceleraciones provocadas por altas temperaturas y una excelente calidad sanitaria de las uvas, gracias a unas condiciones meteorológicas que no han propiciado el desarrollo de enfermedades fúngicas.

La meteorología de esta vendimia ha destacado por una salida del invierno e inicio del ciclo vegetativo con una pluviometría media bastante inferior a la media, con un final de ciclo vegetativo marcado por una primavera e inicio de verano también con muy poca pluviometría y con temperaturas calurosas. En la última semana de junio, hemos tenido una ola de calor con temperaturas superiores a los 40°C durante cuatro días consecutivos y una humedad relativa por debajo del 10%. Las uvas de la variedad cariñena han sufrido especialmente este episodio de calor extremo y algunas bayas han llegado a desecarse, incluso estando a varias semanas del envero.

Gracias a que los meses de julio y agosto no han sido especialmente calurosos, el ciclo de maduración ha llevado un ritmo lento pero constante que ha permitido llegar a finales de agosto con las hojas de las cepas sufriendo muy poco el efecto de la desecación, que es tan habitual en el Priorat los años de extremo calor y sequía.

Hemos tenido dos episodios de lluvia a inicios de septiembre que han sido muy bien recibidos, aunque no hayan registrado volúmenes de agua importantes, ya que han ayudado a mitigar los efectos de la sequía acumulada durante todo el año. El mes de septiembre se ha caracterizado por unas temperaturas moderadas con bastantes días con influencia de viento seco y frío, que han favorecido un final de maduración excelente haciendo que la madurez fenólica se equilibrara con la concentración de azúcares en la pulpa.

En la zona de El Lloar – Bellmunt de Priorat y El Molar, que es la zona más cálida de la D.O.Q., hemos llegado a finales de agosto con la maduración de las variedades más prematuras ligeramente más retrasada respecto a la media de los últimos años y con muy pocos síntomas de deshidratación de las bayas. En esta zona, empezamos la vendimia el 6 de septiembre con la Garnacha Tinta, unos 4 o 5 días más tarde respecto a la media de los últimos 5 años. Entre el 9 y 18 de septiembre, vendimiamos la Syrah y también la Garnacha Tinta, mientras que la Cariñena procedente de viñedos jóvenes de esta zona la cosechamos entre el 18 y el 26 de septiembre. Entre el 28 de septiembre y 1 de octubre, recolectamos los lotes de Cariñena procedente de viñas viejas, destinados al vino Perpetual. En el caso de estas viñas viejas, la fecha de vendimia se ha adelantado unos 5 o 6 días respecto a la media con la intención de hacer un vino más elegante, equilibrado y fresco.

Los últimos días de septiembre y, especialmente, las dos primeras semanas de octubre fueron más cálidos de lo normal, cosa que aceleró el último tramo de la maduración en los viñedos de la zona de Porrera. Vendimiamos la Garnacha Tinta entre el 1 y 8 de octubre, seguida de los lotes de Cariñena. El conjunto de viñedos viejos (plantados antes del 1945), mayoritariamente de la variedad Cariñena, los cosechamos entre el 11 y 12 de octubre. El último de estos viñedos viejos fue nuestra emblemática finca Mas de la Rosa, que cosechamos el 15 de octubre, poniendo fin a la vendimia 2019 del Priorat.

Debido a las condiciones meteorológicas, la cosecha 2019 ha sido especialmente corta en cuanto a cantidad de uva, pero al mismo tiempo de una excelente calidad. Esto se traduce en vinos aromáticamente limpios, muy expresivos donde la variedad da lo mejor de sí. En boca también podemos definir los vinos como excelentes ya que la maduración constante y equilibrada ha favorecido que la madurez fenólica haya sido de gran calidad.

Mas de la Rosa (Porrera)

En la finca Mas de la Rosa, hemos realizado varias jornadas de labrado con mula durante el invierno. De esta forma, hemos querido mantener la tradición con la forma clásica de labrado de la región y al mismo tiempo conseguir evitar los efectos de la erosión que en estos viñedos plantados en costers suelen ser evidentes. Debido a la pronunciada pendiente de la finca y al tipo de suelo, los efectos de la lluvia hacen que la erosión sea importante y gracias a esta práctica de labrado ancestral se ha conseguido paliar de forma sustancial este problema. Nuestra voluntad es ir sumando esfuerzos para que el trabajo en este viñedo sea realizado de forma manual, ecológica y tradicional.

Els Tossals (Porrera)

Hemos ido adquiriendo pequeñas parcelas en la zona de Els Tossals de Porrera y ya hemos reunido cerca de 20 hectáreas. Este es el viñedo más alto del Priorat con suelo de llicorella, a 746 metros de altitud, en el que el año pasado plantamos 300 cepas en vaso de Cariñena, Garnacha, Garró y Picapoll para estudiar cómo se adaptan a esta altura y en qué condiciones pueden resistir fenómenos climáticos imprevisibles. A principios de 2020 plantaremos 1 hectárea más. Es un proyecto a largo plazo pensado para afrontar el cambio climático.

Conca de Barberà

La vendimia en la Conca de Barberá se ha caracterizado por ser un año seco en general con temperaturas más bien suaves. Tras un invierno bastante seco con temperaturas normales, la primavera ha sido más lluviosa y fresca. El verano ha vuelto a ser bastante seco con temperaturas moderadas y algunas puntas de calor durante el mes de julio. Gracias a un mes de agosto más suave de lo habitual, la maduración ha sido lenta y regular y las uvas han alcanzado el nivel óptimo de madurez y un perfecto estado sanitario. Podemos decir que ha sido una buena añada en general, tanto para las variedades tempranas, como la Chardonnay, como para las variedades tardías, como la Cariñena.

Milmanda

En la finca de Milmanda, empezamos la vendimia el 6 de septiembre con las primeras uvas de Chardonnay de las parcelas más jóvenes destinadas al Sons de Prades, unos días antes que el año pasado que venía con mucho retraso. Las parcelas más cualitativas han sido Llarga 1 y Llarga 3,5. En general, hemos tenido un perfecto estado sanitario de la uva y la maduración óptima para dar más protagonismo a la acidez.

El 12 de septiembre, tras una última visita a la finca y cata de uva en el propio viñedo, decidimos vendimiar las parcelas de Llarga 4 y Llarga 3 destinadas al Milmanda. El estado sanitario de la uva ha sido también impecable y, gracias a las buenas condiciones meteorológicas, la maduración ha sido muy regular y ha llegado al estado idóneo con un perfecto equilibrio entre grado y acidez.

Los vinos son muy aromáticos y frescos, con buena acidez en boca.

Muralles

En la finca de Muralles, la ola de calor de julio ha causado un poco de estrés vegetativo, limitando el crecimiento del racimo, y esto ha sido beneficioso para la calidad de la uva tinta. Además, la temperatura en vendimia ha sido inferior a otras añadas, lo que ha permitido que los vinos tintos tengan una buena acidez.

Empezamos la vendimia el 14 de septiembre con la variedad ancestral Querol, que forma parte del cupaje de nuestro Grans Muralles, siguiendo con la Garnacha que, aunque tenía menor vigor que otros años y el grano era en general más pequeño, pudimos cosechar en perfecto estado de maduración. Luego, el tiempo siguió seco y las temperaturas suaves, al contrario que el año pasado, que fueron más altas. Esto nos permitió cosechar la Cariñena a principios de octubre, para seguir con la Garró, y acabamos la vendimia el 11 de octubre con la variedad Monastrell, que también se encontraba en un perfecto estado de maduración.

En cuanto a los vinos de esta finca, tienen una fruta muy elegante, con buena intensidad aromática y con buen equilibrio en boca.

Costers del Segre

Purgatori (subzona Garrigues)

En la finca Purgatori, la campaña 2019 ha venido marcada por la gran sequía durante todo el periodo vegetativo y las altas temperaturas, sobre todo a finales de junio y principios de julio. El periodo de vendimia ha seguido con la misma tendencia, pero con temperaturas de finales de agosto y septiembre inferiores a las habituales.

Las escasas lluvias y el exceso de calor han hecho que el rendimiento por planta disminuyera en comparación al año pasado. Aun así, las variedades como la garnacha y la Cariñena, que suelen resistir bien en años secos, han sido de una calidad excepcional. Estas condiciones meteorológicas nos han obligado a actuar, sobre todo con la variedad Cariñena que es algo más sensible a los golpes de calor.

La vendimia empezó el 30 de agosto con la variedad Syrah y seguimos con la Garnacha menos productiva, situada en la parte más alta de la finca. Durante la primera quincena de septiembre, tuvimos algunas pequeñas precipitaciones seguidas de un periodo de viento seco y una bajada importante de las temperaturas, que hizo que se ralentizara un poco el ciclo de maduración. A mediados de septiembre, llegó el turno de las variedades ancestrales, del campo experimental, que se han adaptado muy bien a los suelos de esta finca.

A finales de septiembre, cosechamos la Garnacha situada en la parte más baja de la finca. Para evitar los primeros síntomas de deshidratación de la Cariñena, decidimos vendimiarla unos 7 días antes que el año pasado para mantener la fruta y la acidez en la uva. Así que la cosechamos el 3 de octubre y con ella pusimos fin a la vendimia 2019.

Una de las novedades de este año ha sido la primera cosecha de la plantación en vaso de la variedad ancestral Gonfaus, que vendimiamos el 12 de septiembre. La nueva plantación está situada en la parte baja de la finca y no podíamos tomar como referencia la que tenemos en la parte más alta.

La calidad ha sido excelente y nos ha sorprendido lo diferente que son los vinos de estas dos plantaciones. Los de la nueva plantación en vaso son vinos con un carácter más continental pero sin dejar de tener el frescor y la suavidad que caracteriza a esta variedad ancestral. Aún no podemos sacar demasiadas conclusiones, pero estamos convencidos que la apuesta por la viticultura en vaso en territorios como Les Garrigues es un acierto que nos ayudará a hacer frente al aumento de la temperatura.

En general, podemos hablar de una vendimia corta, pero de excelente calidad.

Intuimos ya vinos con excelente nariz varietal, marcando mucho la tipicidad de la zona. La extracción de polifenoles ha sido algo más complicada que el año pasado y la maceración de pieles ligeramente más corta que otros años, con el fin de conseguir lotes más finos y elegantes.

Sant Miquel de Tremp (subzona Pallars)

En la finca de Sant Miquel de Tremp, hemos tenido un año más bien seco y con unas condiciones meteorológicas durante todo el ciclo vegetativo que han conllevado un cierto avance de la vendimia.

Tras un invierno frío, pasamos a una primavera fresca, aunque menos lluviosa que otros años, y llegamos al verano con un mes de julio y agosto bastante calurosos con ciertas lluvias, que nos han permitido mantener el vigor de los viñedos. El contraste térmico durante este periodo ha sido acusado, con noches frescas y temperaturas medianamente cálidas durante el día.

Esto ha favorecido la buena maduración de la mayoría de las variedades, principalmente las de ciclo corto como la Chardonnay y Pinot Noir, que destinamos al espumoso Vardon Kennett. La variedad ancestral Pirene, que es la que mejor se ha adaptado al clima y suelos de esta finca, ha sido más lenta debido a un septiembre más fresco, pero tras una larga espera la hemos podido cosechar con buen estado sanitario y muy buena calidad.

Empezamos la vendimia el 26 de agosto con la Chardonnay, seguida de la Pinot Noir, y acabamos la vendimia el 17 de octubre con la Pirene, una semana más tarde que el año pasado.

En cuanto a los vinos, los blancos son muy elegantes con aromas frescos en nariz y buena acidez en boca, mientras que los tintos gozan de buena intensidad en nariz y un gran balance en boca.

Informe completo aquí.

El Celler de Proava: de bodega agrícola del s. XIII a foco de la cultura vitivinícola y agroalimentaria de la ciudad de Valencia

 Publicado el por SeVi (colaborador)

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El #CellerPROAVA cumple dos años desde su apertura al público y desde Proava desean celebrarlo con la ciudadanía y con todas aquellas personas y entidades que han colaborado con este ilusionante proyecto. Dos años en los que esta bodega del siglo XIX se ha recuperado para el sector vitivinícola y agroalimentario de la C. Valenciana para que, casi 800 años después, se convierta en un elemento dinamizador y difusor de la cultura del vino y de la calidad agroalimentaria valenciana.

Para ello, el equipo de Proava ha organizado todo un fin semana de celebración, donde la cultura, el vino y la tradición valenciana se fusionarán en la bodega más antigua de Valencia.

El viernes día 20 a partir de las 19:00 h hay ya actos programados para conmemorar este segundo aniversario, así como a la entrega de premios de los Concursos oficiales de Vinos Varietales y de Cavas y Espumosos de la Comunitat Valenciana celebrados en 2019.

PROGRAMACIÓN :

Viernes 20 de diciembre de 2019, de 19:00 a 22:00 horas:

  • A las 19:00 horas, presentación de las actividades realizadas en el Celler de Proava durante el año. Félix Cuartero, presidente de Proava.
  • A las 19:30 horasentrega de premios III Concurso Proava de Vinos Varietales de la C.V. y IV Concurso Proava de Cavas y Espumosos de la C.V. 2019.
  • A las 20:00 horas, Brindis Navideño con los vinos premiados.


Entrada gratuita previa confirmación de inscripción en celler@proava.org

Sábado 21 de diciembre de 2019, de 11:00 a 14:00 y de 18:00 a 21:00 horas:

JORNADA DE PUERTAS ABIERTAS PARA CONOCER EL CELLER DE PROAVA, LA BODEGA MÁS ANTIGUA DE VALENCIA. NECESARIA RESERVA DE PLAZA PARA LA CONFIRMACIÓN DE INSCRIPCIÓN. MÁXIMO 30 PERSONAS.

Horarios Pase visita guiada al Celler del s.XIII: 11:00/13:00/18:00/19:00/20:00 horas

  • De 11:00 a 14:00 y de 18:00 a 21:00 horas, MOSTRETA PROAVA con Productos de Calidad de la Comunitat Valenciana en la plaza en la que se sitúa el celler de Proava (PLAZA DEL CELLER DE PROAVA), cuya entrada a la sede es en calle Baja.

A las 12:00 horas, CATA POPULAR CON LOS MEJORES CAVAS Y ESPUMOSOS DE LA COMUNITAT VALENCIANA. Cata dirigida de 3 vinos + regalo con copa de cristal. Coste de la actividad 5 € por persona (reserva a celler@proava.org).