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Informe de vendimia 2017 de la familia Torres en la bodega Celeste (Ribera del Duero)

 Publicado el por Juan Ramón García (colaborador)

Viñedo en Fompedraza, con el Castillo de Peñafiel al fondo. (photo: )

Viñedo en Fompedraza, con el Castillo de Peñafiel al fondo.

La del 2017 será una de esas añadas que se recordarán y se citarán como ejemplo de las cosechas venideras. Estamos ante una cosecha histórica y singular debido a muchos factores: la helada de finales de abril, la sequía y el adelanto de la maduración de la uva.

Este año hemos padecido una de las heladas más fuertes y devastadoras de los últimos tiempos. La gran helada de primavera se produjo a finales de abril y principios de mayo y sostuvo temperaturas de -4 °C durante varias horas y tuvo picos de -8 °C.

La sequía es otro de los factores que han marcado esta cosecha. La cuenca del Duero ha registrado el menor número de precipitaciones de los últimos años. De hecho, no recordamos una vendimia sin tener que parar de cosechar porque llueve. Este año no hemos parado.

Las temperaturas durante todo el ciclo han sido más altas de lo habitual –y se han mantenido altas durante la vendimia, que fue muy calurosa–. Estas temperaturas han provocado un adelanto de la brotación en primavera y una deshidratación en el final del ciclo. La helada se encontró a la viña con este adelanto de brotación y la sequía acumulada durante toda la maduración nos llevó a una pérdida de peso en el racimo constante.

Todo esto ha hecho que esta sea una de las vendimias menos productivas de los últimos años; en nuestro caso, hemos cosechado un 19% menos de uva que el año pasado, mientras que la reducción de la cosecha en toda la denominación ha alcanzado el 60%.

Nuestras fincas propias han sufrido los rigores de la helada. De las dos parcelas de Piñel, El Obispo ha sido la más afectada con pérdidas de hasta un 80%, ya que la parte baja es más sensible a las heladas, mientras que Santa María se ha visto afectada en un 70 %. La finca de Valdegumiel en La Horra ha sufrido menos daño, un 50 %, dando un buen rendimiento. Esta reducción de producción ha generado en Piñel uvas de gran concentración y calidad aromática y en La Horra uvas de gran estructura y amplitud.

Además de poco productiva, la vendimia 2017 ha sido también una de las más tempranas. Las altas temperaturas han provocado un notable adelanto en la maduración de la uva, que ha sido de diecisiete días antes que al año anterior, y hemos empezado a cosechar la uva en una fecha insólita, un 18 de septiembre, por la zona de Quintanilla de Onésimo, y finalizamos el 6 de octubre en la zona de Villanueva de Gumiel y La Aguilera.

A pesar de todas las dificultades de esta cosecha, la calidad y sanidad de la uva han sido muy buenas. Los vinos actualmente presentan un gran color, gran concentración y expresividad a nivel aromático; auguran grandes vinos para el envejecimiento.

Principales novedades

Este 2017, en bodega, hemos iniciado la instalación de placas fotovoltaicas para autoconsumo. Se trata de una instalación de 97,9 kW, que permitirá cubrir el 25 % de las necesidades energéticas de la bodega. Esta instalación, que finalizaremos a lo largo de 2018, se enmarca en la política medioambiental común para todas las bodegas de la Familia Torres, que tiene como objetivo reducir las emisiones de CO2 mediante el uso de energías alternativas y la eficiencia energética, entre otras actuaciones.

Meteorología

El ciclo vegetativo de las plantas, es decir de abril a septiembre, ha estado marcado por la sequía y las altas temperaturas. Los valores de precipitaciones se han situado por debajo de lo que es habitual, si consideramos la media desde 1999. Así, en 2017, durante este periodo, se han registrado 143 ml frente a 176 ml de media. Las temperaturas se han disparado en comparación a la media, situándose en 18,5 °C de abril a septiembre, en comparación con 17 °C de media de la última década, y se han mantenido por encima de la media también durante el periodo de maduración de la uva, de agosto a septiembre. Los termómetros han registrado durante estos dos meses una media de 19,1 °C frente a 18,8 °C, que es el valor habitual según la media de los últimos años.

Castilla-La Mancha trabaja en un plan vitivinícola para duplicar la facturación y hacer más competitivo al sector

 Publicado el por Elisa Laderas (colaborador)

Tareas en la última vendimia. (photo: )

Tareas en la última vendimia.

El Gobierno de Castilla-La Mancha trabaja en un plan estratégico para el sector vitivinícola “muy ambicioso” con el objetivo de que en la próxima década se pueda pasar de los aproximadamente 1.200 millones de facturación actual a los 2.500 millones, lo que supondría aumentar 4 puntos el PIB de la comunidad autónoma y hacer más competitivo al sector.

El plan en el que la Administración regional trabaja desde el inicio de legislatura podría ponerse en marcha una vez que el borrador sea analizado pormenorizadamente con el sector y que podría estar resuelto en el primer semestre del año, según ha confirmado a la SeVi el consejero de Agricultura, Francisco Martínez Arroyo, que ha destacado los “espectaculares” datos de facturación registrados en la exportación por valor de 621 millones de euros, según el acumulado interanual a octubre 2017, lo que supone un incremento de 100 millones en los dos últimos años.

Aunque son datos muy positivos, hay que seguir “una dirección determinada”, ha subrayado el consejero, que ha recordado que su departamento ha apostado ya por un aumento de la calidad en el campo mediante la reducción del rendimiento máximo del viñedo autorizado, al pasar de los 40.000 kilos por hectárea de hace un año, a los 30.000 actuales, aunque se seguirá reduciendo aún más.

A continuación, información para suscriptores.

Proava, el celler medieval y la cultura del vino en Valencia

 Publicado el por Raúl Compés (colaborador)

Vista interior del rehabilitado Celler Agrícola de Proava.  (photo: )

Vista interior del rehabilitado Celler Agrícola de Proava.

Aunque no tiene la fama ni la notoriedad de otros territorios vitivinícolas españoles, la historia de Valencia está íntimamente ligada al vino. En el yacimiento íbero de La Solana de Las Pilillas (Requena) se encuentran los restos arqueológicos de una de las primeras bodegas de España, con más de 2.500 años de antigüedad. Por su parte, a finales del siglo XIX el puerto de Valencia se convirtió en el centro de transporte y comercio marítimo de vino más importante de España, debido a los grandes envíos de vino valenciano a la Europa arrasada por la filoxera. Menos conocido, la ciudad medieval también contaba con instalaciones para la elaboración de vino. Así lo acreditan los restos de una bodega o celler del siglo XIII encontrados en unos trabajos de intervención arqueológica efectuados por el Instituto Valenciano de la Vivienda (IVVSA) a finales de los años noventa, en pleno casco antiguo.

Este celler permaneció cerrado al público hasta el jueves 21 de diciembre de 2017, día de su inauguración en un acto organizado por Proava. La rehabilitación de sus instalaciones se ha realizado en dos fases. La primera fue efectuada por el citado IVVSA, incluyó los trabajos de restauración y restitución del espacio a su configuración original, y concluyó en 2007. La segunda ha corrido a cargo de Proava en el marco de un convenio de cesión con la Entidad de Infraestructuras de la Generalitat (EIGE) vigente hasta el año 2040. Ha consistido en una inversión por importe de 60.000€ destinada a acondicionar el celler para poderle dar un uso público y realizar distintos tipos de actividades.

Proava es una asociación sin ánimo de lucro cuyo objetivo es promover los productos agroalimentarios de la Comunitat Valenciana. Inició su singladura en 1987 con la primera Mostra de Vins, Caves i Licors, y se constituyó legalmente como Asociación en 1993 con 53 socios. Durante los primeros años tuvo una vinculación muy estrecha con la administración autonómica y con la D.O. Valencia. En la actualidad es una organización que cuenta con 140 socios procedentes de todas las industrias que componen el sistema agroalimentario valenciano. Su misión es la de dar a conocer los vinos y alimentos de calidad y proximidad de la Comunidad Valenciana al consumidor final. El número y alcance de sus actividades no ha dejado de ampliarse con el tiempo. Con la inversión en el antiguo celler del siglo XIII, Proava amplía su capacidad de promoción y pone en valor un activo que puede contribuir a aumentar la cultura del vino en Valencia. Se trata de una magnífica iniciativa que además de crear un espacio multiusos con valor museístico, formativo y enológico puede enriquecer el circuito turístico de la ciudad.

La D.O.P. Alicante abre la revisión de su Pliego de Condiciones a la participación pública

 Publicado el por SeVi (colaborador)

 (photo: Ernesto Gallud)

El Consejo Regulador de la D.O.P. Alicante se dispone en estos primeros meses de 2018 a una revisión de su pliego de condiciones, en el que se marcan los requisitos técnicos legales para la elaboración de vinos en esta histórica demarcación. Para ello además de contar con los profesionales del sector que forman parte de sus registros y que de forma tradicional han sido los que proponen cambios, el Consejo ha abierto un procedimiento para la participación de otros profesionales que quieran aportar ideas, con base técnica y legal justificada, que puedan mejorar el valor de la Denominación de Origen.

Entre ellos, ha invitado a formar parte a las Universidades Miguel Hernández, Politécnica de Valencia, a asociaciones de sumilleres o enólogos, y “por qué no… a todo aquel que, desde una base profesional y con respeto y amor por las tradiciones y la tierra alicantina pueda proponer ideas que hagan mejorar la calidad de nuestros vinos y sus vinculaciones”, como indica el presidente de la D.O.P. Alicante, Antonio Miguel Navarro.

El Pliego de Condiciones actual de la D.O.P. Alicante, es el Anexo II de su reglamento (Orden 5/2011 de 16 de noviembre de la Consellería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural de la Generalitat Valenciana) que se encuentra disponible en la propia página web: http://www.vinosalicantedop.org/legislacion

En él se contemplan aspectos como la zona de producción, las variedades autorizadas, los requisitos organolépticos y fisicoquímicos de los vinos, las prácticas de cultivo (desde rendimientos por hectáreas, densidad de plantación, prácticas enológicas autorizadas, tipos de vinos autorizados, menciones tradicionales protegidas, requisitos adicionales o tipos de envases. Sobre cada uno de estos aspectos los profesionales pueden enviar sugerencias al correo electrónico del C.R.D.O.P. Alicante: info@vinosalicantedop.org indicando su nombre, apellidos, profesión y razonando técnicamente la propuesta.

El plazo máximo para recibir ideas es hasta el 9 de febrero de 2018. Posteriormente una comisión interna del Consejo Regulador analizará las propuestas y su posible aplicación y valor. No obstante, la decisión sobre su incorporación a la solicitud de modificación del pliego de condiciones corresponderá a la Junta Directiva y a la Conselleria de Agricultura. Finalmente, será la Comisión Europea quien decida sobre la aprobación de las modificaciones solicitadas.

En sus 86 años de historia la D.O.P. Alicante ha tenido hasta un total de 12 revisiones de su reglamento con diferentes adecuaciones a la legislación nacional y europea. Aunque esta es la primera ocasión en la que abre este proceso participativo y es la única en España en realizarlo de tal forma.

Informe de vendimia 2017 en el Pazo Torre Penelas (Bodegas Torres) en Rías Baixas

 Publicado el por Víctor Cortizo - enólogo (colaborador)

Vista aérea de Torre Penelas, con sus seis hectáreas de viñedo. (photo: )

Vista aérea de Torre Penelas, con sus seis hectáreas de viñedo.

La vendimia 2017 en Rías Baixas ha sido muy diferente a lo que estamos acostumbrados a causa de la sequía, que ha hecho que se adelantara veinte días. El invierno ha registrado la pluviometría más baja de los últimos 40 años en esta zona, que se caracteriza por lluvias muy abundantes. Esto, sumado a una primavera y un verano sin un solo día de lluvia, ha hecho que la maduración de la uva haya sido rápida y los ataques fúngicos, tan comunes en Galicia, inexistentes, resultando en una producción abundante y con muy buen estado sanitario.

Hemos empezado a vendimiar el 6 de septiembre, si bien algunas bodegas empezaron incluso antes (en torno al 25 de agosto), y hemos dado por finalizada la vendimia el 25 de septiembre. La uva ha entrado a la bodega con un grado probable medio de 13 % y una acidez media de 9 g/l, lo cual nos hace augurar una añada de primerísima calidad.

Esta ha sido nuestra primera vendimia del pazo Torre Penelas, que la Familia Torres adquirió en primavera. Se trata de un pazo típico gallego de 7 hectáreas, situado en el municipio de Portas (Pontevedra), en el Valle de Salnés, la más conocida de las cinco subzonas que integran la D.O. Rías Baixas. El edificio, construido en el s. XIV o XV, está catalogado como patrimonio histórico y cuenta con los elementos típicamente paciegos como el hórreo, el palomar y la capilla.

El viñedo de 6 hectáreas de Albariño, de entre 12 y 35 años, está plantado mediante el sistema de emparrado en suelos ácidos formados por arenas graníticas, ideales para el desarrollo de esta variedad. Por su distribución, todas las tareas de poda y cosecha se realizan a mano. Esta primera cosecha nos servirá para experimentar con esta uva con el fin de conocer el verdadero potencial del viñedo, ya que creemos que puede llegar a dar grandes vinos.

Hemos parcelado las seis hectáreas de viñedo en tres zonas, según la orientación y edad de las cepas. Los primeros resultados nos han permitido ver adelantos de maduración en una zona respecto a las otras dos. Una vez vinificados los tres lotes, hemos podido constatar la tipicidad de la variedad Albariño y el buen equilibrio ácido en todos ellos, con matices peculiares según el origen del lote.

Los vinos muestran matices muy frutales y florales en nariz y una boca con un gran equilibrio entre acidez fresca y volumen sedoso. En definitiva, podemos calificar la cosecha de excelente, tanto sanitaria como cualitativamente.

Meteorología

En Rías Baixas, como en muchas otras zonas, las condiciones meteorológicas durante el ciclo vegetativo del viñedo (de abril a septiembre) se han caracterizado por la sequía generalizada y las altas temperaturas. Así, durante este periodo, los niveles de precipitaciones han sido considerablemente inferiores a la media, situándose en 308 ml frente a los 419 ml de media de la última década. En cuanto a las temperaturas, han subido prácticamente un grado con respecto a la media, llegando a los 17,5 °C frente a los 16,7 °C de media desde el 1999. En cambio, durante el periodo de maduración, es decir de agosto a septiembre, las temperaturas han permanecido algo por debajo de la media: 17,9 °C en comparación con 18,4 °C de media de la última década.