Topic:

El futuro ya está aquí

 Publicado el por ARAN Europe (colaborador)

 (photo: )

La tradicional y conservadora industria vitivinícola está siendo despertada en los últimos años por avanzados envases de plástico que combinan comodidad en el uso, una excelente protección del vino a lo largo del tiempo, ahorro económico y protección del medio ambiente; una situación ganadora en todos los sentidos, como señalan en la industria.

El vino no es “una bebida más”: se trata de uno de los clásicos de la cultura humana y de todo un mundo de contenido y conocimientos. Pero también ante una tradición milenaria, y aunque un vino añejo es considerado excelente, resulta que el envase del vino avanza con el tiempo. En la última década hemos sido testigos del comienzo de una revolución en el modo en que el vino es envasado y llega a los restaurantes y a la mesa familiar. Después de centenares de años de botellas de vino de cristal, la industria vitivinícola mundial ha descubierto el área de los envases Bag in Box. El cambio ha comenzado: podemos brindar.

Si bien aún es temprano para enterrar la antigua y buena botella de vino, los hechos hablan por sí mismos: los nuevos envases de vino, que están conquistando Europa y el mundo, logran combinar las ventajas de este sistema de envase con la prestigiosa atmósfera de la clásica botella de vino. En los últimos años, más y más bodegas están adoptando el sistema B-i-B, que fue desarrollada para el envasado de líquidos en la industria alimentaria. En los restaurantes de lujo europeos todavía les será servida a la mesa una prestigiosa botella de vino y será descorchada delante de ustedes con su especial sonido, pero en muchas bodegas ya se habla de una nueva tendencia.

Primero hay que comprender cómo funciona. En el sistema Bag in Box, el vino es envasado en una bolsa de plástico específica, opaca e higiénica que se encuentra dentro de un envase rígido de 2 a 5 litros para el consumidor doméstico (¡Hasta cuatro botellas en un solo cartón!) o en un envase de 10 a 20 litros para el mercado institucional. Se trata de una bolsa aséptica, hecha de láminas de plástico de numerosas capas, equipada con accesorios de calidad y con sistemas dispensadores cómodos y efectivos que impiden la penetración de aire al envase (algo inevitable al utilizar una botella de vidrio).

El proceso de llenado se efectúa en máquinas especiales adaptadas al llenado de vino, y se lleva a cabo en condiciones absolutamente estériles con la finalidad de asegurar la vida útil del producto. En la máquina semiautomática, las bolsas son alimentadas de forma manual, mientras que en la máquina automática las bolsas llegan conectadas (por medio de una perforación) y son alimentadas de forma automática en la máquina de llenado a un ritmo especialmente alto, haciéndose la separación al término del proceso. En la mayoría de los tipos de máquinas, el proceso de llenado va acompañado de la formación de vacío en la bolsa antes del llenado, y la inyección de nitrógeno después del llenado y antes de cerrar el grifo, con la finalidad de permitir una larga vida útil al producto.

El consumidor vierte el vino por medio de un grifo especial que permite disfrutar de una copa de vino en cualquier momento, cómodamente y en la frecuencia deseada, sin temor a la oxidación y sin el compromiso que implica abrir una botella. El resultado es una excelente protección del vino envasado, impermeabilidad y limpieza máximos y la conservación de una vida útil prolongada, mucho mayor que la de una botella que se abre y vuelve a cerrar manualmente.

Sorprendentemente, las pruebas de cata indican también un excelente sabor a lo largo del tiempo, incluso más que en el vino embotellado.

Esta avanzada tecnología ha creado un creciente mercado para los envases de vino del sistema Bag in Box. De acuerdo a las estimaciones de la industria, el mercado mundial de B-i-B mueve hoy en día más de 800 millones de dólares al año y se encuentra en constante crecimiento. El área del B-i-B para vino está liderada por algunas empresas que se especializan en el envasado de alimentos y entre ellas se encuentra Aran Europe, una subsidiaria de Aran Packaging. Este fabricante internacional, con su avanzada planta de producción en Valladolid, se cuenta hoy en día entre los cuatro mayores fabricantes de Bag in Box del mundo en el campo de los envases de alimentos líquidos, en gran medida gracias a las bolsas para el envasado de vino de las que provee a las principales bodegas internacionales. Se trata de un envase apto tanto para el mercado institucional (restaurantes, hoteles y servicios de restauración), como para los vinos de mesa y el mercado doméstico. Aquí hay una combinación ganadora de comodidad de uso, transporte y almacenamiento con ahorro económico y protección del medio ambiente, conservando la calidad del vino y manteniendo un uso fácil y cómodo del producto a lo largo del tiempo.

Las soluciones de B-i-B para el envasado de vino ocupan en los últimos años un creciente segmento de mercado en los principales países productores de vino como Francia, España, Portugal, Italia y Grecia. Francia es el país con la más alta tasa de uso de Bag in Box en Europa en el área del vino.

Los profesionales en la industria vitivinícola coinciden en que una de las razones de la exitosa penetración de los envases B-i-B para vino ha sido la crisis económica mundial y la necesidad de ahorrar en los costes de transporte y almacenamiento. Los datos son claros: en un envase de vino en B-i-B el coste de almacenamiento y transporte es aproximadamente un 30% más barato que en botellas de vino. Además, se trata de un producto “verde” y respetuoso para el medio ambiente, con un valor de Huella de Carbono especialmente bajo.

El vino, indudablemente, es un producto ganador. Una bebida que ha permanecido a lo largo de la historia humana, que ha deleitado el paladar humano durante miles de años y que permanecerá con nosotros, así parece, eternamente. Pero ¿durará igualmente la botella de vidrio? En la industria de los envases alimenticios son cada vez más los que piensan que no está lejos el día en que la relación entre el vino y el cristal se limite solamente a la copa. Y la copa, podemos tranquilizarnos, no será reemplazada por plástico porque, entre nosotros, ¿quién va a renunciar al delicioso sonido de dos copas de vidrio transparente chocando entre sí?

Más información en www.araneurope.com/es

‘La trazabilidad del corcho, desde el bosque a la bodega, y la neutralidad organoléptica son las claves de los tapones de Gruart La Mancha’

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Francisco González, consejero delegado de Gruart La Mancha. (photo: )

Francisco González, consejero delegado de Gruart La Mancha.

Gruart La Mancha se caracteriza por la búsqueda constante de la excelencia en un segmento tan competitivo como el de los cierres para vino. Gracias a su compromiso con la calidad y de mejorar día a día, controlando pirazinas, taninos y polifenoles, sus tapones no generan desviaciones aromáticas en los vinos. Dialogamos con Francisco González, consejero delegado de Gruart La Mancha.

¿Afecta al sector de los tapones de corcho una vendimia tan corta a nivel global como la de 2017? ¿En qué medida?

En nuestra opinión, sí que afecta a nivel global. A menos cantidad de vino, menos cantidad de embotellados y por ende, menos cantidad de tapones. Pero, además este año, habrá gente que sacrifique embotellar algunos vinos para vender más vino a granel.

¿Qué novedades vamos a tener de Gruart La Mancha en un corto y medio plazo?

La primera, un concurso nacional de “oledores” de TCA, que se celebrará en la Universidad de La Rioja, el próximo día 12 de febrero y al cual, ya estáis invitados.

Después de unos meses, la puesta en marcha del proyecto “1 a 1 total”, con el que pretenderemos erradicar el TCA de algunos pedidos concretos. Para este proyecto, son las contrataciones que se derivarán del concurso.

Las condiciones de curado del corcho son las óptimas en las instalaciones de Gruart La Mancha.

Las condiciones de curado del corcho son las óptimas en las instalaciones de Gruart La Mancha.

En los últimos años han llevado a cabo importantes inversiones para incrementar su producción, ¿en qué nivel productivo se encuentra Gruart La Mancha actualmente?

Con los últimos proyectos, en realidad no buscábamos especialmente aumentar la producción, sino optimizar la misma y garantizar más nivel de seguridad en los tapones.

Natural, colmatado, técnico… La oferta de Gruart es prácticamente global, ¿cómo asesoran a sus clientes en la elección de la mejor solución de cierre para su vino?

Podemos asesorar cuando el técnico de la bodega nos cuenta su necesidad y que tipo de vino quiere tapar.

¿Qué garantías y acreditaciones de calidad y/o ambientales ofrece Gruart La Mancha?

En estos momentos, simplificamos a lo importante: BRC Y FSC.

¿Qué avances han realizado en los últimos años en cuanto a neutralidad organoléptica de sus tapones?

Dos que consideramos fundamentales: el control y neutralización de las pirazinas y el control y desaparición de taninos y polifenoles.

¿Qué importancia tiene la trazabilidad en el sector corchero?

Para nosotros y para muchos de nuestros clientes, es vital, imprescindible.

¿Qué ventajas competitivas tiene su ubicación principal en Castilla-La Mancha?

Aparte de estar relativamente cerca de nuestros proveedores de corcho (350 km de media), lo más importante a nuestro entender y no sustituible, es el clima. Hasta -10ºC en invierno y hasta +45ºC en verano. Bajo nivel pluviométrico y con muy bajo nivel medio de humedad.

¿Pueden utilizar las bodegas los valores propios del sector corchero (medio ambiente, sostenibilidad social…) para generar valor añadido en sus vinos?

Por supuesto que sí. No en vano, ambos son productos naturales.

Gruart La Mancha es una empresa con vocación internacional, ¿qué mercados están respondiendo mejor a sus productos?

Estamos consolidados en Alemania, Austria, Italia y empezando en Francia y México. Después en otros 10 países con operaciones de poca importancia, entre Sudamérica y Asia.

Más información en la web www.gruartlamancha.com

 

Concurso Internacional Best Wine in Box

 Publicado el por Smurfit Kappa (colaborador)

La próxima edición tendrá lugar el 23 de marzo de 2018. (photo: Arnaud Broussoux)

La próxima edición tendrá lugar el 23 de marzo de 2018.

Smurfit Kappa, especialista en soluciones integrales de envasado Bag-in-Box®, lleva prestando su apoyo al Concurso Internacional Wine in Box desde su creación hace cuatro años. Desde entonces, el concurso (el único exclusivamente dedicado a los vinos envasados en Bag-in-Box®) se ha convertido en toda una referencia; en él han participado 130 bodegas de 15 países.

Este concurso internacional tiene el objetivo de promover los vinos de calidad envasados en Bag-in-Box® y ayudar en última instancia al consumidor.  En su última edición, 120 catadores profesionales valoraron 400 vinos, pero solo el mejor recibió el sello “Best Wine in Box”.

De hecho, en el sector del vino han aumentado los vinos de alta gama envasados en Bag-in-Box® debido a la popularidad de este envase entre los consumidores, que valoran su practicidad y su larga conservación una vez abierto. En Francia el crecimiento en términos de valor es mayor que el crecimiento en volumen, mientras que en Estados Unidos los vinos de alta gama son los más dinámicos dentro del segmento de vinos envasados en caja.

Smurfit Kappa Bag-in-Box colabora con el concurso porque comparte sus valores: mejorar la calidad global de los vinos envasados en Bag-in-Box® y respaldar la actual tendencia de calidad de los vinos Bag-in-Box®. Gracias a las magníficas prestaciones tecnológicas del sistema, incluyendo las bolsas, los grifos Vitop y las cajas de cartón, la calidad y las propiedades del vino se mantienen intactas durante varias semanas una vez abierto.

La próxima edición tendrá lugar el 23 de marzo de 2018 en Toulouse (Francia), momento en el que el jurado efectuará las catas a ciegas.  El concurso ofrece una gran oportunidad a los productores de vinos que quieran ganar en popularidad y obtener reconocimiento, así como a los consumidores, que podrán descubrir los vinos envasados en BIB y su indiscutible calidad. 

Para más información, visite la web http://best-wine-in-box.com/en/welcome/ e inscríbase antes del 19 de febrero de 2018.

BIB Science en Calahorra

 Publicado el por Smurfit Kappa (colaborador)

 (photo: )

Smurfit Kappa, especialista en soluciones integrales de envasado Bag-in-Box® y productor líder de grifos y conectores para Bag-in-Box®, organiza cada año los seminarios BIB Science para todos aquellos que quieran ampliar sus conocimientos sobre las soluciones de envasado Bag-in-Box® y Pouch-Up®. Los seminarios BIB buscan divulgar información científicamente validada de manera simple y abordar las dificultades técnicas de las industrias del vino y del zumo de manzana a través de formaciones y mesas redondas. Los seminarios Science BIB se han celebrado con éxito en varios países del mundo, como Francia, Chile, Canadá, Reino Unido o Suecia. En ellos se organizaron formaciones sobre diferentes aspectos técnicos de la industria: vida útil y medición del oxígeno, mejores prácticas de llenado y procesos Bag-in-Box®, cuestiones medioambientales, contacto alimentario y muchos otros temas de interés. Por supuesto, los participantes también pueden exponer sus propias dificultades y experiencias durante la ronda de preguntas.

Por primera vez el seminario BIB Science tuvo lugar en España, concretamente en Calahorra, el 23 de noviembre de 2017, en colaboración con Embacal, distribuidor de SK. El seminario contó con la participación de unos 70 productores de vino de la Rioja, que asistieron a las presentaciones técnicas de nuestros expertos cualificados. Elena Jover, directora de calidad de Smurfit Kappa Bag-in-Box® en Ibi, habló sobre la importancia de contar con un sistema de calidad eficaz en la producción de Bag-in-Box; Patrick Vuchot, director científico de Smurfit Kappa Bag-in-Box, expuso las buenas prácticas de llenado y los estudios sobre vida útil, mientras que Philippe Gobin, gerente de producto de Vitop, se focalizó en los parámetros claves para incrementar la vida útil del vino.

Bag-in-Box®: controlar el oxígeno durante el llenado es fundamental

 Publicado el por Smurfit Kappa (colaborador)

 (photo: )

Artículo completo con tablas y más información en pdf adjunto.

El Bag-in-Box es un envase diferente a los demás pues, a diferencia de las botellas cuando circulan por la cinta transportadora, no resulta fácil distinguir la “burbuja” o cono de aire. Algunas bolsas no son transparentes y suelen introducirse en las cajas rápidamente. Otra particularidad del BIB es que los estados líquido y gaseoso se mezclan muy rápidamente cuando la bolsa cae en la caja. Al ser flexible, el tamaño del cono de aire y la cantidad de oxígeno introducida durante el llenado pueden ser significativos y presentar un alto grado de variación.

Un minucioso control del oxígeno durante el envasado BIB puede incrementar la vida útil del vino. El oxígeno reacciona con los componentes del vino y favorece su envejecimiento prematuro.

Hay varios factores que deben controlarse para minimizar la concentración de oxígeno en el vino y en el cono de aire tras el llenado.

- El primer factor tiene que ver con la cantidad de oxígeno disuelto en la cuba principal, antes de iniciarse el llenado, y que puede medirse con un oxímetro. El objetivo es conseguir la mínima concentración de oxígeno posible protegiendo el vino durante su procesamiento y evitando que entre aire en las bombas y los circuitos. Cuando los niveles de oxígeno son demasiado altos, algunas llenadoras añaden nitrógeno al vino (generando un borboteo que elimina el oxígeno) para evitar su reacción con los componentes del vino.

- El segundo factor se refiere al proceso de llenado. Lo principal es adoptar unas buenas prácticas de llenado para evitar la entrada de oxígeno durante el proceso. Por ejemplo:

o Reducir la entrada de aire en la línea (identificar juntas estropeadas, ejes de transmisión desalineados, etc.);

o Prestar atención al bombeo cuando el tanque esté casi vacío (podría entrar aire en la línea);

o Pasar un gas inerte (como el nitrógeno) por todo el circuito para purgar el sistema de filtración y, si fuera necesario, desechar los primeros BIB llenados;

o Regular la mesa de llenado si es posible;

o Comprobar el estado y los parámetros de los cabezales de llenado;

o Extraer todo el aire de la bolsa antes del proceso de llenado (fase de aspirado);

o Descargar gas interne alrededor del conector y en la cavidad del grifo.

El O2 que ha entrado durante el llenado puede calcularse restando el oxígeno total en el BIB lleno (TPO = O2 del cono de aire + oxígeno disuelto) y la cantidad de oxígeno disuelto (DO) inicialmente en la cuba principal.

Existen otros puntos intermedios (antes y después del filtrado, salida del tanque de alimentación, entrada en la llenadora, cuando el BIB está sujeto por las pinzas de la llenadora, después de entrar en la caja) que pueden ayudar a identificar las fuentes de entrada de oxígeno, pero se trata de un enfoque parcial.

Si el objetivo es evaluar la efectividad de la máquina llenadora en su conjunto, los puntos de medición críticos serán justo antes y justo después del llenado.

Medir varios puntos de entrada de O2 a lo largo del proceso puede ayudarnos a identificar las áreas potenciales de mejora (Fig. 1.)

La prioridad debe ser reducir la cantidad de oxígeno en el cono de aire del BIB, ya que puede suponer el 85% del TPO. Por ejemplo, en un cono de aire que mide 8 cm (lateral del cono), un porcentaje de oxígeno del 15% puede suponer unos 9 mg/L (Fig. 2). Si el oxígeno se disuelve en el vino, se producirá un descenso del nivel de SO2 libre reduciendo la vida útil de la bebida. Si podemos reducir el cono de aire (por ejemplo, regulando la altura de la mesa de llenado) a 5 cm, el oxígeno del cono será de 2,5 mg/L. Una reducción de 6,5 (= 9 - 2,5) mg/L de oxígeno es significativa. Controlar el TPO (y especialmente el cono de aire) suele ser la manera más fácil y económica de incrementar la vida útil de los vinos envasados en BIB.

Cómo medir el oxígeno total en el envase (TPO) en Bag-in-Box

¿Qué es el TPO?

El TPO (Total Package Oxygen) es la cantidad de oxígeno contenido en el BIB en un momento determinado. Es la suma del oxígeno disuelto en la cuba inicial, el oxígeno disuelto durante el bombeo y el llenado de la bolsa y el oxígeno presente en la “burbuja” que se forma en la bolsa, también llamada “cono de aire”.

Así pues, el oxígeno debe medirse tanto en el líquido (oxígeno disuelto) como en el gas (cono de aire) (Ver Figuras 3A y 3B).

Los diferentes tipos de análisis:

- Electrodos: la manera más antigua de medir el TPO.

Las moléculas de oxígeno atraviesan una membrana permeable creando una corriente eléctrica que puede medirse. La medición del oxígeno dentro del envase es destructiva. Es frágil y requiere calibración y mantenimiento (membrana, electrolito). Sin duda, una solución poco adecuada para las plantas de llenado (Figs. 4A y 4B).

- Optodos: la nueva revolución

Se pega un sensor dentro del envase, en una zona transparente, para poder medir el oxígeno desde el exterior de una manera no destructiva (Fig. 5).

Medición TPO en BIB:

Este método, fruto de la colaboración entre Smurfit Kappa Bag in Box y el instituto de investigación francés Inter Rhône, se ha convertido en el método de referencia utilizado en las plantas de llenado de todo el mundo.

El método consta de tres etapas:

1) Medición del % de oxígeno en el cono de aire

Se pega un sensor en un grifo transparente antes del llenado. Durante la medición, la bolsa debe colocarse con el grifo en la parte de arriba para que el sensor pueda entrar en contacto con el cono de aire y efectuar la medición, colocando la fibra óptica en contacto con el grifo frente al sensor (Fig. 6).

2) Medición del volumen en el cono de aire

No existía una manera concreta y sencilla de medir el volumen del cono de aire, así que inventamos el conómetro BIB. Su ángulo ha sido específicamente diseñado para amoldarse a los laterales de la BIB (Fig. 7).

El oxígeno del cono se calcula en mg/L utilizando la fórmula que aparece en la Figura 8.

3) Medir el oxígeno disuelto (DO)

El grifo se coloca en contacto con el líquido durante 20-30 minutos para estabilizar la medición. El oxímetro da el valor directamente en mg/L.  Después tendremos que sumar el oxígeno del cono (mg/L) y el oxígeno disuelto (mg/L) para obtener el TPO. 

¿Qué cantidad de TPO es aceptable y cuál no?

Cabe recordar que un 1 mg/L de oxígeno consumirá aproximadamente 3 o 4 mg/L de SO2 (sulfitos utilizados como protección contra la oxidación en muchas bebidas).

El objetivo es obtener un valor por debajo de 4, que supone de por sí un consumo de 12-16 mg/L de SO23, dejando una cantidad suficiente para proteger la bebida durante el almacenaje y el transporte.

En los envases de gran capacidad (≥10mg/L) es muy fácil, ya que el cono de aire se disuelve en una gran cantidad de bebida. Mucho más difícil resulta en los envases pequeños (≤2L) en los que incluso una pequeña cantidad de oxígeno en el cono de aire puede reducir significativamente su vida útil.

Gracias a este método, ahora podemos ofrecer al consumidor una buena garantía de la vida útil del producto si las condiciones de almacenamiento son buenas.

Más información en www.smurfitkappa.es/baginbox