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Familia Torres implica a sumilleres y periodistas en su lucha contra el cambio climático

 Publicado el por Salvador Manjón (colaborador)

Miguel A. Torres ofreció detalles del programa ambiental Torres & Earth. (photo: )

Miguel A. Torres ofreció detalles del programa ambiental Torres & Earth.

El pasado 5 de abril, en Vilafranca del Penedès, se celebró la primera edición de ‘Familia Torres Climate Change Course’, una jornada dirigida a periodistas y sumilleres nacionales e internacionales, dedicada a profundizar en la problemática del cambio climático y en diferentes iniciativas de adaptación y mitigación mediante la reducción de CO2.

Durante la jornada, se presentaron los avances realizados en Familia Torres en relación con tecnologías CCR (Carbon Capture and Reuse) en las que se ha estado trabajando de la mano de diferentes empresas y universidades, en especial la producción de gas metano comprimido a partir del CO2 producido durante la fermentación del vino.

En la apertura, Miguel A. Torres ofreció detalles de los avances de Torres & Earth, el ambicioso programa ambiental que Familia Torres puso en marcha en 2008 con el objetivo de reducir sus emisiones de CO2 por botella en un 30% en el 2020, desde la viña al transporte final, es decir contemplando los alcances 1, 2 y 3. Al cierre de 2018 la reducción alcanzada se situaría en un 27%, tras una inversión de 15 millones de euros en los últimos diez años. Ahora, Torres se ha fijado nuevas metas: reducir sus emisiones de CO2 directas e indirectas en un 50% en 2030 y en un 80% en 2045, en relación al 2008.

En este sentido, Familia Torres ha impulsado recientemente, junto a la californiana Jackson Family Wines, la creación de un grupo internacional de bodegas que, bajo el nombre International Wineries for Climate Action (IWCA), impulsará la implementación de soluciones encaminadas a descarbonizar el sector del vino.

Miguel A. Torres instó a los comunicadores y sumilleres a transmitir la preocupación y compromiso de las bodegas ante el cambio climático.

Miquel Rosell, asesor en cambio climático, fue el encargado de presentar las tecnologías de captura, almacenamiento y reutilización del CO2 (CCR). Defendió que el dióxido de carbono debe ser tratado como un residuo a reutilizar, un camino en el que las bodegas pueden ser líderes.

Chris Goodall, especialista en la transición hacia una economía baja en carbono y autor de ‘The Switch’ impartió la ponencia “La transición hacia una economía baja en carbono”, con el papel que jugarán energías renovables, pero también nuevos materiales alternativos al sílice.

A continuación, Klaus Schirmer, director Exytron, expuso el sistema de producción de gas metano comprimido a partir del CO2 de la fermentación. Mientras que Mireia Torres desgranó los proyectos de investigación y adaptación al cambio climático llevados a cabo por Familia Torres (recuperación de variedades, irrigación, mapas de vigor, microrrización de hongos…).

Por su parte, el escritor británico especializado en el mundo del vino Jamie Goode abordó la percepción del consumidor y destacó que el vino y su comunicación “puede ayudar mucho en la concienciación sobre el cambio climático”, por ser un producto “social”. Ahora, es necesario “hacerlo por conciencia propia y no por el retorno que podamos conseguir con ello”, concluyó.

Fivin prosigue su labor de divulgación y formación de los beneficios de un consumo moderado de vino

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Detalle de la cata realizada en colaboración con el C.R.D.O.P. La Mancha. (photo: )

Detalle de la cata realizada en colaboración con el C.R.D.O.P. La Mancha.

La Fundación para la Investigación del Vino y la Nutrición (Fivin) prosigue su incesante tarea de formación y comunicación sobre aquellos aspectos de un consumo moderado de vino que inciden de forma positiva en la salud.

El pasado 29 de marzo, alumnos de la Facultad de Químicas de la Universidad Complutense de Madrid pudieron acercarse a la cultura del vino a través de su vertiente más saludable. En colaboración del C.R.D.O. Rueda, Fivin dio a conocer aquellos beneficios que aporta a la salud un consumo moderado y responsable de vino.

Según estudios e investigaciones internacionales, contrastadas de forma rigurosa y científicamente, el consumo moderado de vino supone importantes beneficios para la salud. Los efectos protectores del vino y sus principales componentes (por ejemplo, polifenoles) inciden sobre la mortalidad total y las principales enfermedades crónicas como las enfermedades cardiovasculares, diabetes, demencias y algunos tipos de cáncer.

Este tipo de acciones, dirigidas por expertos profesionales del campo de la salud, pretenden educar y promover el consumo responsable de vino como una norma socio/cultural con el objetivo de prevenir y reducir el abuso y los daños colaterales relacionados con el consumo de alcohol. Así como acercar a los más jóvenes a la cultura y tradición vitivinícola. Este es la principal misión del programa europeo Wine in Moderation, gestionado en España por Fivin y la Federación Española del Vino.

Para FIVIN, el vino forma parte de nuestra cultura mediterránea y es necesario ofrecer una información correcta para defender, sin intereses, el consumo responsable de vino.

Álvaro Puras, del equipo técnico del C.R.D.O. Rueda dirigió esta cata en la que se pudieron degustar tres referencias: Verdejo, Sauvignon y Fermentado en barrica, una selección de los vinos que actualmente se elaboran en la zona vitivinícola manchega.

Unos días antes, en colaboración esta vez con el C.R.D.O. La Mancha, Fivin celebró una cata con los universitarios del Colegio Mayor Antonio Nebrija de la Universidad Complutense de Madrid.

Y también en marzo, Fivin presentó los aspectos positivos del consumo moderado y responsable de vino sobre la salud en el Congreso de Estudiantes de Farmacia de la Universidad de Valencia.

Moribel y Tempranillo: variedades afines con personalidad distinta

 Publicado el por P. M. Izquierdo-Cañas (colaborador), J. Pérez-Navarro (colaborador), A. Mena-Morales (colaborador), M.D. Carmona-Zapata (colaborador), E. García-Romero (colaborador), J. L. Chacón-Vozmediano (colaborador), J. Martínez-Gascueña (colaborador), S. Gómez-Alonso (colaborador), I. Hermosín-Gutiérrez (colaborador)

Artículo con tablas en PDF adjunto.

Según la Orden AAA/1375/2015, de 6 de julio, por la que se disponía la inclusión de variedades de distintas especies en el Registro de Variedades Comerciales (BOE 9/07/15), la variedad de vid Moribel, que había pasado el examen DHE (distinguibilidad, homogeneidad y estabilidad), quedaba incluida como definitiva en el Registro de Variedades Comerciales. Posteriormente, el Real Decreto 772/2017, de 28 de julio, que regulaba el potencial de producción vitícola, incorporaba la variedad a la lista de variedades autorizadas en Castilla-La Mancha (CLM).

A día de hoy, solo se ha encontrado material vegetal de Moribel (año 2001) en una parcela cultivada con la variedad Coloraíllo, en el término municipal de Madrigueras (Albacete); en concreto eran 12 cepas, distribuidas de forma dispersa por la parcela. Aunque no se hayan encontrado hasta el momento más ejemplares de esta variedad, es muy probable que aún exista en forma de individuos aislados, o formando pequeños grupos, en la misma o en otras poblaciones.

Tras haber realizado diversos estudios bioquímicos para su identificación, y caracterización genética, se descubrió que Moribel está emparentado con Tempranillo y Moravia Dulce (sinónimo de Crujidera), variedades que resultaron ser sus progenitores masculino y femenino respectivamente. Al igual que su progenitor femenino, Moravia Dulce, Moribel es una variedad femenina, es decir sus flores presentan un ovario bien conspicuo, además de estambres reflejos, que casi con toda seguridad forman granos de polen afuncionales. En el año 2007, material testado se injertó sobre patrón FERCAL y se plantó (50 cepas) en una parcela plurivarietal que alberga la Colección de Variedades de Vid de CLM (CVVCLM).

En este trabajo se comparan durante el año 2016 los estados fenológicos, parámetros de producción de uvas de la variedad Moribel y Tempranillo. Del mismo modo se presentan los parámetros físico-químicos, la composición volátil y el análisis organoléptico de los vinos elaborados con ambas variedades.

Balance provisional del mercado del aceite de oliva a 31 de marzo

 Publicado el por SeVi (colaborador)

A falta de que se confirmen los datos, la producción española de aceite de oliva en 2018/2019 podría cerrar con un total de 1.790.000 toneladas (+41,8%), según el balance provisional estimado a partir de datos de los seis primeros meses de campaña (octubre a marzo) de la AICA. Hasta el pasado 31 de marzo, los datos recabados indicaban una producción de 1.767.010 toneladas.

Esta producción se sumaría a unas importaciones que se estiman para el conjunto de la campaña en 100.000 toneladas (-39%), de las que 72.890 ya habrían entrado a nuestro país al cierre de marzo. De este modo, las disponibilidades totales ascenderían al cierre de campaña a 2.265.600 toneladas (+30,9%).

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Bioeconomía circular y sector vitivinícola

 Publicado el por

 (photo: Elnur Amikishiyev)

En la actualidad, se escucha y lee mucho sobre el concepto “economía circular”, idea en la que se engloban aquellos modelos de actuación basados en el conocimiento y utilización de recursos disponibles, aprovechando procesos y métodos biológicos que nos puedan proporcionar bienes y servicios de manera sostenible en todos los sectores económicos.

Según la ONU y con carácter general se trata de actuar en tres ejes:

- Optimización del uso de biomasas renovables y bioproductos eficientes para lograr una producción acorde con la sostenibilidad por medio de la aplicación de medidas medioambientales, ahorro energético, gestión del agua…

- Aplicación de tecnologías convergentes, incluidas biotecnologías, no solo para disponer de nuevos y mejores productos, si no para contribuir a la reducción de CO2, evitar emisiones, contaminaciones…

- Interacción vía innovación de aplicaciones realizables en la agricultura, la salud y la industria, reciclaje orgánico, toma de decisiones, desarrollo de mercados, presionar a los gobiernos…

En este sentido, el sector vitivinícola, con tendencia a la sostenibilidad desde hace un tiempo, utiliza conceptos como aprovechamiento de subproductos, reciclados de materias, reducción de emisiones, ahorro energético y uso de nuevas tecnologías, para aplicarlos en cualquiera de las fases de la cadena de valor del sector de la viña y el vino, conjugando bioeconomía y modelos de gestión en el sistema, estando abierto a la incorporación de las innovaciones que se transfieran y sea posible asimilar.

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