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Cada 7 Días 06-05-20

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Agrupada por regiones vitícolas, en esta sección se localiza la información que concierne al viñedo acontecida en la semana previa al cierre de nuestra edición. Desde la Región Gallega a la Andaluza, del Duero, Alto Ebro, Levante o Canarias, el lector localiza aquí el dato especializado...

Cada 7 Días 29-04-20

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Agrupada por regiones vitícolas, en esta sección se localiza la información que concierne al viñedo acontecida en la semana previa al cierre de nuestra edición. Desde la Región Gallega a la Andaluza, del Duero, Alto Ebro, Levante o Canarias, el lector localiza aquí el dato especializado...

El DOUE publica los Reglamentos con medidas para paliar los efectos del Covid-19 en el vino y el aceite de oliva

 Publicado el por Alfredo López (colaborador), Vicent Escamilla (colaborador)

El Diario Oficial de la Unión Europea de este 4 de mayo recoge diversos Reglamentos de Ejecución con varias medidas orientadas a paliar alguna de las consecuencias de la coyuntura actual motivada por la pandemia del Covid-19, en varios sectores agroalimentarios, entre ellos el del vino y el aceite de oliva.

De este modo, en el paquete reglamentario se incluye el Reglamento Delegado (UE) 2020/592 de la Comisión de 30 de abril de 2020 por el que se establecen medidas excepcionales de carácter temporal que autorizan excepciones a determinadas disposiciones del Reglamento (UE) Nº 1308/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo para hacer frente a la perturbación del mercado causada por la pandemia de Covid-19 en el sector de las frutas y hortalizas y en el sector vitivinícola, así como medidas conexas.

También, el Reglamento de Ejecución (UE) 2020/600 de la Comisión de 30 de abril de 2020 por el que se establecen excepciones al Reglamento de Ejecución (UE) 2017/892, al Reglamento de Ejecución (UE) 2016/1150, al Reglamento de Ejecución (UE) Nº 615/2014, al Reglamento de Ejecución (UE) 2015/1368 y al Reglamento de Ejecución (UE) 2017/39 en lo que respecta a determinadas medidas para hacer frente a la crisis causada por la pandemia de Covid-19 y el Reglamento de Ejecución (UE) 2020/601 de la Comisión de 30 de abril de 2020 sobre medidas de emergencia por las que se establecen excepciones a los artículos 62 y 66 del Reglamento (UE) Nº 1308/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo en lo que respecta a la validez de las autorizaciones para plantaciones de vid y al arranque en caso de replantación anticipada.

Las medidas excepcionales (anunciadas por la CE el 22 de abril, tal y como avanzó SeVi) y publicadas este 4 de mayo en el DOUE, incluyen la flexibilidad en la implementación de programas de apoyo al mercado. En definitiva, se trata de medidas que buscan aumentar la flexibilidad en la gestión de los Programas Nacionales de Apoyo al Sector del Vino (PASV) (con presupuestos nacionales gestionados por los Estados miembros), así como aumentar la capacidad de respuesta para retirar producto del mercado (destilación o vendimia en verde, por ejemplo), para reequilibrar la oferta a la demanda de los consumidores durante el confinamiento.

Entre las medidas aprobadas figura la destilación de vino en caso de crisis, la ayuda para el almacenamiento privado de vino, la vendimia en verde de parcelas enteras. Serán medidas que se financiarán dentro del marco de los PASV, es decir, sin fondos extraordinarios. Ahora cada Estado miembro deberá adecuar esta normativa y sus detalles a su realidad estatal, donde se debería detallar con qué fondos se cuenta para ponerlas en marcha.

La CE destaca que se estima que el cierre de hoteles, bares y restaurantes afecta directamente al 30% del volumen de vino consumido en la Unión, lo que equivale al 50% de su valor. Se ha constatado asimismo que el consumo de vino en los hogares no está compensando la disminución del consumo fuera de ellos. Tampoco tienen lugar las celebraciones y encuentros donde habitualmente se consume vino, como los cumpleaños o las fiestas nacionales. Por otra parte, pueden verse comprometido el desarrollo de la temporada turística de verano y las actividades de turismo enológico. En consecuencia, los excedentes de vino están aumentando en el mercado. Además, la pandemia ha provocado escasez de mano de obra y dificultades logísticas, lo cual constituye un factor de presión para los viticultores y el sector vitivinícola en su conjunto. De cara a la próxima vendimia, los viticultores deben hacer frente a problemas cada vez más numerosos: precios bajos, reducción del consumo y dificultades en el transporte y las ventas.

Al mismo tiempo, recuerda, el mercado vitivinícola de la Unión ya estuvo sujeto a lo largo de 2019 a circunstancias que agravaron su situación y las existencias de vino se hallan en su nivel más alto desde 2009. Ello se debe principalmente a la conjunción de una cosecha récord en 2018 y de un descenso general del consumo de vino en la UE. Además, la imposición por parte de los EE.UU., principal mercado de exportación de vino de la Unión, de derechos de importación adicionales para sus vinos ha repercutido en las exportaciones.

“La pandemia de Covid-19 ha infligido un daño adicional a un sector frágil, que ya no está en condiciones de comercializar ni de distribuir sus productos de forma eficaz, principalmente como consecuencia del cierre de grandes mercados de exportación y de las medidas adoptadas para garantizar un confinamiento y aislamiento adecuados, en particular la interrupción de todas las actividades de restauración y la imposibilidad de abastecer a los clientes habituales. Además, las dificultades de suministro de insumos esenciales para la producción de vino, como botellas y tapones de corcho, también están incidiendo negativamente en las actividades de los operadores del sector, pues les impiden comercializar vino que ya está listo para la venta”, señala.

Consulta aquí la batería de Reglamentos publicada para todos los sectores agroalimentarios.

España, cuarto productor mundial de vino espumoso y tercer exportador global

 Publicado el por Vicent Escamilla (colaborador)

Botellas de vino espumoso en rima. (photo: vkph)

Botellas de vino espumoso en rima.

La Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) ha actualizado su informe sobre la situación del vino espumoso en el mundo, con datos oficiales hasta 2018. Se trata de una de las categorías de vinos más dinámicas en los últimos años, como reflejan las estadísticas. Así, en 2018, la producción de vino espumoso superó, por primera vez en la historia, los 20 millones de hectolitros, con un incremento del +57% respecto a 2002. En 2018, 7 de cada 100 litros de vino producido en el mundo fue vino espumoso.

España, como no podía ser de otra forma, es un actor fundamental en esta categoría de vino, situándose, como veremos a continuación, como el cuarto productor mundial (el segundo con mayor incremento relativo) y tercer exportador global de vino espumoso.

En cuanto a la producción, esos poco más de 20 Mhl producidos se encuentran muy concentrados en cuatro países europeos, con Italia (5,3 Mhl y el 27% del total) a la cabeza, seguido de Francia (4,4 Mhl y el 22% mundial), Alemania (2,8 Mhl y el 14%) y España (con una producción de 2,1 Mhl 11%). Estos cuatro países representan el 75% de la producción mundial de vino espumoso. La OIV destaca que la elaboración de vino espumoso en nuestro país se duplicado desde 2000. El 52% del espumoso español es D.O.P. Cava.

Fuera de Europa, el principal elaborador de vino espumoso es EE.UU., aunque con cifras más comedidas: 1,3 Mhl producidos y un 6% del total. No obstante, las burbujas parecen ser un importante foco de crecimiento de la cultura vitivinícola, pues hay varios países que han irrumpido en el panorama de los espumosos con relativa fuerza, como Reino Unido (donde el espumoso crece a un ritmo del +33% al año en la última década), Portugal (+18%/año), Brasil (+7%/año) y Australia (+3%/año).

Consumo

En cuanto al consumo mundial de esta categoría, la OIV cifra el total consumido en 2018 en 19 Mhl. Sigue siendo una categoría de tendencia, a pesar del impacto que tuvo la crisis financiera de 2009. De hecho, el consumo en el periodo 2002-2018 crece a un ritmo del 3% anual y ya representa el 8% del total del vino que se consume en el mundo (su cuota era del 5% en 2002). El vino espumoso parece haberse liberado de la estacionalización en su consumo, gracias a la popularización de vinos espumosos de precios más asequibles, que ha permitido llegar a un rango de consumidores más amplio.

Del mismo modo que la producción, también el consumo de esta categoría presenta una elevada concentración. Los cinco primeros consumidores mundiales (Alemania, Francia, EE.UU., Rusia e Italia) representan el 62%. Sin embargo, la OIV destaca que el consumo de espumoso va ganando adeptos en cada vez más países del mundo.

El líder en el consumo es Alemania (3,2 Mhl y el 17% del total), seguida de Francia (2,6 Mhl, 14%), EE.UU. (2,6 Mhl, 14%), Rusia (1,6 Mhl, 9% del total) e Italia (1,6 Mhl y una cuota del 8%). El informe destaca el importante crecimiento detectado en Reino Unido (1,5 Mhl a un ritmo de +7%/año); así como los importantes incrementos relativos en “consumidores emergentes” como México (+13%), Suecia (+11%), Canadá (+8%) o Brasil (+8%), entre otros.

Comercio de burbujas

En los últimos años hemos sido testigos del auge de la importancia del vino espumoso en el comercio internacional (tasas de incremento anual del +6% desde la crisis de 2009). En 2018, el volumen mundial de las exportaciones alcanzó los 8,9 Mhl (9 de cada 100 litros de vino exportado fue espumoso). En valor, las variaciones son, si cabe, más significativas, con tasas de incremento anual del +8%, hasta alcanzar en 2018 un récord histórico de 6.200 millones de euros. El 20% del valor total de las exportaciones vitivinícolas corresponde a espumosos.

En lo que llevamos de siglo (hasta 2018), el principal bache fue la crisis financiera de 2009. La situación afectó gravemente a los espumosos de mayor valor añadido; pero supuso una oportunidad para categorías de espumosos hasta entonces con menor relevancia internacional

Las exportaciones de vino espumoso están lideradas por Italia, Francia y España (suponen el 85% del volumen total exportado), siendo Italia la que mayor evolución ha tenido desde 2002, superando a Francia en el ránking.

Italia exportó en 2018 3,9 Mhl de espumoso, gracias al boom experimentado por el prosecco (representa el 65% de sus exportaciones).  En términos de valor, su exportación quedó en 1.500 M€ en 2018. Italia destina a exportación el 73% de su producción nacional de espumosos.

Francia sacó al mundo 1,9 Mhl de espumoso (de los que 1,1 eran A.O.C. Champagne) y obtuvo unos reembolsos de 3.000 M€ (es el primer exportador en términos económicos y representa el 52% del valor exportado total mundial). Se estima que el 43% de la producción de vino espumoso francés acaba en mercados internacionales.

En cuanto a España, su exportación de espumoso en 2018 alcanzó los 1,8 Mhl (el 88% de su producción se destinó al extranjero). De ese volumen, 1,2 Mhl tenían D.O.P. Cava. En valor, la exportación española de burbujas quedó en 500 M€, a mucha distancia de sus competidores.

Del lado importador, el ránking en volumen lo lideran Reino Unido (1,4 Mhl), EE.UU. (1,4 Mhl), Alemania (0,7 Mhl), Bélgica (0,4 Mhl) y Rusia (0,4 Mhl). Mientras que, en valor, la clasificación la encabeza EE.UU. (1.112 M€), R. Unido (723 M€), Japón (523 M€), Alemania (425 M€) y Singapur.

Descarga aquí el artículo con tablas y el informe de la OIV.

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Propuestas de la FEV para atenuar el duro golpe del Covid-19 al vino

 Publicado el por Vicent Escamilla (colaborador)

La Federación Española del Vino (FEV) hizo llegar al ministro de Agricultura, Luis Planas, el pasado 4 de mayo, la magnitud del golpe que el Covid-19 ha asestado al sector del vino. Mediante videoconferencia, el presidente de la FEV, Miguel A. Torres; y su director general, José Luis Benítez, reiteraron las estimaciones que maneja la patronal bodeguera y que hablan de una caída del 35% en la facturación de las bodegas durante el primer cuatrimestre del año, a causa de la paralización de la actividad del canal Horeca, tanto nacional, como en muchos de los países clientes del vino español. “Las perspectivas de facturación para el ejercicio 2020 son muy negativas e irán ligadas directamente a la recuperación de un canal clave para los vinos españoles”, comunicaron desde la FEV al Ministerio.

La cita telemática también sirvió para trasladar a Planas la batería de propuestas que defiende la Federación para tratar en la medida de lo posible de atenuar los efectos de esta crisis en el sector y sus empresas. Así, las bodegas reclaman una apertura “rápida y lógica” del canal Horeca que cuente con el consenso de los sectores afectados, “obviamente con todos los condicionamientos necesarios de sanidad y seguridad, además de establecer una serie de medidas en apoyo del canal necesarias para su reactivación”.

Al respecto, se ha elaborado un documento conjunto al respecto, consensuado entre FIAB, Hostelería de España y AECOC, en el que ha colaborado también la FEV, que estaba previsto que se hiciera público al cierre de esta edición.

La Federación Española del Vino, igualmente, han subrayado la importancia de promover desde el ámbito público y con la colaboración de entidades e instituciones sectoriales, campañas de promoción dirigidas a potenciar la idea de la seguridad en la vuelta al consumo en el canal y la imagen de calidad y salubridad de nuestros alimentos y vinos. También se le ha pedido al ministro que se ponga el foco en los principales destinos de exportación de vino para recordar al turista internacional que puede seguir consumiendo en su país nuestros productos entretanto se levantan las restricciones impuestas a los viajes y al turismo.

En la misma línea, se ha pedido al Ministerio que se contemple específicamente al enoturismo en el plan de desescalamiento de las diferentes actividades económicas, ya que para muchas bodegas es una fuente de ingresos notable, así como una oportunidad de venta directa de sus vinos y de potenciar su imagen. El objetivo sería que un “nuevo enoturismo” se pueda relanzar este verano 2020, con las pertinentes medidas de seguridad.

La FEV ha valorado la propuesta de medidas extraordinarias de ayuda al sector por parte de la CE, que recoge medidas como el almacenamiento temporal voluntario, la cosecha en verde y la destilación de crisis voluntaria. Tal y como informó SeVi, para la FEV, se trata de una propuesta que, aunque recoge cierta flexibilización y parte de los planteamientos hechos por el sector, es “insuficiente fundamentalmente porque no se dota de fondos extraordinarios que serían absolutamente necesarios para su aplicación en España”.

El Ministerio y la FEV han acordado seguir trabajando conjuntamente en los próximos días para concretar la aplicación de estas medidas en nuestro país, para lo cual desde la patronal bodeguera se ha insistido en que es indispensable que la medida de cosecha en verde pueda ser de aplicación parcial y pueda compensar una potencial reducción de los rendimientos la próxima vendimia en zonas con Denominación de Origen Protegida.