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La I+D+i del enoturismo como motor de crecimiento y diversificación

 Publicado el por Plataforma Tecnológica del Vino (PTV) (colaborador)

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La Plataforma Tecnológica del Vino (PTV) nació en 2011 con el apoyo del Ministerio de Economía y Competitividad, y se consolida como asociación en 2013 para coordinar la I+D+i del sector del vino y hacer de la innovación una llave para su competitividad. Como la única plataforma tecnológica de la industria del vino a nivel nacional y europeo y con la vista puesta en el horizonte 2020, la PTV se marcó un primer objetivo claro: definir y diseñar la estrategia española de innovación vitivinícola. Este objetivo se vio materializado en la Agenda Estratégica de Innovación que contempla, entre otros, el Enoturismo como uno de las estrategias de diversificación y crecimiento del sector.

Aunque en sus orígenes, el turismo enológico se concebía como una simple actividad asociada a viñedos y bodegas, hoy en día está tomando fuerza y se está constituyendo como una nueva actividad empresarial, con autonomía para diseñar sus propias estrategias de producción y comercialización, y con posibilidades de diversificar y mejorar los resultados económicos. Para que este crecimiento sea constante y exponencial, la PTV apuesta de manera activa por una inversión por parte de las empresas en I+D+i, inversión para la que además las Administraciones Públicas ofrecen múltiples herramientas de financiación.

Para poder conocer dichas herramientas, es fundamental establecer previamente el correspondiente marco legal donde se ubican: por un lado es necesario conocer el Plan Estatal de Investigación Científica y Técnica y de Innovación 2013-2016 (MINECO), vinculado al H2020 europeo, y por otro, el Plan Nacional e Integral de Turismo 2012-2015 (Minetur). Ambos, encaminados a impulsar la competitividad de las empresas españolas y contribuir a la generación de riqueza.

Atendiendo a ambos planes y enmarcado en el segundo de ellos, el Estado pone a disposición de las empresas españolas el Programa Emprendetur I+D+i, compuesto por las líneas Emprendetur I+D y Emprendetur Desarrollo, para el que se contemplan los siguientes ámbitos de conocimiento científico-tecnológico:

• Energía y Sostenibilidad

• Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC)

• Materiales y Construcción

• Humanidades, Sociedad y Ciencias Jurídicas

• Transporte y Servicios Asociados

• Gestión Empresarial

• Accesibilidad

Así, la innovación en turismo enológico no es solo posible, sino también necesaria y cada vez más accesible gracias a este tipo de ayudas. Si bien, es un sector en el que la I+D+i se lleva a cabo, en la mayoría de los casos, de manera transversal; es decir el enoturismo no crea tecnologías propias por lo general, sino que adapta e incorpora tecnologías existentes de otros sectores y áreas de actuación.

Aunque desde la PTV se dinamizan y apoyan proyectos que atienden a todos los ámbitos de conocimiento anteriormente indicados, en la actualidad se están priorizando, para el sector enoturístico español, algunos como: energía y sostenibilidad, TIC y gestión empresarial.

“Energía y Sostenibilidad” es un ámbito necesario que incluye líneas I+D+i como eficiencia energética, energías renovables, turismo sostenible y Huella de Carbono. Por otro lado, las “Tecnologías de Información y Comunicación” son esenciales para mejorar la productividad, calidad y competitividad de las empresas, en un mundo cada vez más influenciado por la globalización y el entorno digital. Finalmente, las líneas de I+D+i definidas en el ámbito de la “Gestión Empresarial” deben ir enfocadas a conseguir la optimización de procesos, promoción y marketing, entre otros, dentro del ámbito de la innovación no tecnológica.

Innovitour, un caso de éxito


Ejemplo de todo ello, es Innovitour, un proyecto nacido en el seno de la Plataforma Tecnológica del Vino, de la mano de MIX Network y con la colaboración de la Plataforma Tecnológica del Turismo Español y de diversos expertos de la universidad, la ciencia y la empresa. Se trata de una iniciativa que se presenta mediante la fórmula “Innovación + Vino x Turismo” y que surge como respuesta a la necesidad de estructurar el turismo enológico, no como un simple complemento de la producción y venta de vino, sino como una nueva unidad de negocio y un sector en sí mismo.

Así, Innovitour cuenta con tres objetivos principales: constituir un Equipo de Alto Rendimiento entre los agentes enoturísticos participantes, elaborar un Plan Estratégico para el desarrollo de una nueva oferta adaptada a los nuevos públicos del denominado Turismo de Cuarta Generación y desarrollar un nuevo modelo de gestión enoturística en España que proyecte la nueva oferta en los mercados internacionales.

El proyecto se desarrollará en dos fases: una de auditoría de la situación de partida y otra de talleres de entrenamiento en las nuevas técnicas de innovación y emprendizaje cooperativo, que serán dirigidos por expertos en distintas áreas, para su difusión final al sector.

Los antecedentes principales que marcan el nacimiento del proyecto Innovitour se fundamentan en un doble liderazgo español a nivel mundial: por un lado el sector vinícola de nuestro país, que se ha posicionado como el primero en superficie de viñedo, tercero en producción y uno de los cinco principales exportadores mundiales; y por otro lado, la fuerza del turismo en España, que resiste bien a crisis, guerras o catástrofes, con crecimientos globales por encima del 4% anual.

Para aprovechar la extraordinaria oportunidad que se le ofrece el turismo enológico español, era necesaria una estrategia alineada con las nuevas condiciones de competitividad que impone la globalización, es decir una estrategia de cooperación transversal para innovar en su oferta y proyectarse al exterior mediante procesos de internacionalización.

El enoturismo es por tanto un sector en crecimiento en el que aún queda mucho camino por recorrer, sobre todo en materia de I+D+i. Desde la PTV queremos apoyar a todas las bodegas que decidan iniciarse o desarrollar su actividad en este campo.

Para más información:

comunicacion@ptvino.com

 

Visita a la tierra del Qvevri: Georgia

 Publicado el por John Umberto Salvi (colaborador)

Foto: The Qvevri Project. (photo: )

Foto: The Qvevri Project.

Me emocionó mucho que me invitaran para participar como jurado de vinos en Georgia. Este país est

áá considerado como la “cuna” del vino y el lugar donde comenzó el cultivo del viñedo. Es, además, un país con una inmensa diversidad de variedades autóctonas de cepas. Estaba seguro de que sería un viaje muy interesante. Volé hasta allí vía Estambul, y llegué a Tiblisi a la indecente hora de las 4.30 de la madrugada, con lo que no llegué a mi habitación del Marriott Hotel hasta las 5.00 horas. Menos mal que la organización no había programado nada para el día siguiente, salvo la comida y la cena.

La comida fue con un hombre fascinante, Kakha Gvelesiani, que toca todos los palos. Es un hombre erudito, entretenido y una compañía deslumbrante. Me llevó a un complejo sobre la ciudad, con unas vistas fabulosas de Tiblisi. Comimos en un reservado y probamos el famoso Khinkali (empanadillas de carne), Lobio (plato de alubias) y Khachapuri (pan de queso) y pudimos hablar largo y tendido sobre Georgia y sus vinos, con nuestro anfitrión, Giga Makharadze, miembro del consejo del grupo propietario del complejo en el que estábamos y de muchas otras empresas a las que Kakha también está vinculado.

Esa tarde hubo una cena de bienvenida para los jueces. Éramos cinco: dos de Reino Unido, dos alemanes y una mujer de los EE.UU. Todos periodistas y expertos en vino. Hubo además dos jueces georgianos de la Agencia Estatal del Vino, organizadora del concurso y parte del Ministerio de Agricultura, lo que dejó el total del panel de cata en 8 miembros, pues el “octavo pasajero” fue el director general de la OIV, Jean-Marie Aurand. Cenamos a base de platos locales y la presencia de los organizadores y del ministro y secretario de Estado de Agricultura fue una prueba de la importancia que le conceden al certamen para los vinos de Georgia.

Ya al día siguiente, se programaron visitas a varias bodegas para que nos hiciéramos una idea sobre los vinos georgianos antes del concurso. Visitamos el famoso monasterio del siglo XI en Kakheti, con vinos eclécticos. El monasterio y sus antiguas tinajas (Qvevri) fueron fascinantes, en un lugar de belleza etérea, pero los vinos no eran muy buenos y la recepción carecía de dotes comerciales.

Luego tuvimos el inmenso placer de visitar el taller de un artesano de qvevris y comprobamos que se trata de un trabajo intenso y complicado, por no hablar de la temperatura a la que se trabaja y de la carga de madera necesaria para el horno.

A continuación, vivimos una cata y una comida absolutamente deliciosa en Shumi Winery, que cuenta con una colección de más de 500 variedades de vid. A una completa cata de 18 variedades le siguió una comida riquísima en los jardines con platos tradicionales y Chacha (licor de hollejos de uva) recién salido del alambique. Un momento de relax maravilloso.

Tras ello, vistamos Schuchmann Winery, el mayor productor de vinos de qvevri de Georgia y que hace un vino realmente bueno, tanto clásico, como vinificado en tinajas. El día terminó con una cena y una cata en el Château Mere Hotel, cortesía de Winiveria Winery, en la que intentamos hacer Khinkali con nuestras propias manos. Ya llegamos al hotel de madrugada, puesto que el viaje de retorno era de 150 minutos.

Al día siguiente, viernes, se celebró el Concurso Internacional de Vino de Georgia, que nos llevó toda la jornada. Empezamos con vinos blancos secos, y seguimos con tintos secos y tintos semidulces. Lamentablemente las cosas no fueron del todo bien, pues un conocido periodista inglés y Master of Wine fue nombrado presidente y planteó objeciones a la ficha de cata de la OIV al sistema del concurso. Como el certamen contaba con el patrocinio de la OIV y su director general era miembro del panel esto causó una considerable disputa y un mal ambiente. Nuestros anfitriones georgianos demostraron una paciencia inmensa. Finalmente, el presidente tuvo que aceptar el sistema, pero perdimos mucho tiempo. Se emplearon las fichas de cata de la OIV y fueron necesarios 80 puntos para el bronce, 82 para la plata, 85 para el oro y 92 para el gran oro.

La cena se desarrolló en un restaurante delicioso donde comí la mejor lubina de mi vida y donde probamos una amplia gama de vinos georgianos. El grupo siguió en un bar de vinos, pero yo opté por volver al hotel ya a medianoche.

El sábado seguimos con la cata, empezando con los blancos secos y los vinos blancos elaborados en qvevri. Luego llegaron más tintos secos y tintos en qvevri, para finalizar con semidulces y dulces y sus equivalentes en tinaja. Como la cata se celebraba en los bajos de Expo Georgia y coincidió con la 8ª Feria Internacional de Vino y Licores, la pudimos visitar y probar vinos de diversos productores antes de regresar al hotel para un pequeño descanso y arreglarnos para la cena de gala y la entrega de premios. Unos ganadores que se anunciaron con mucha pompa y con marchas militares.

De 102 vinos que participaron, 10 ganaros medallas de oro y 20 de plata. Las puntuaciones más elevadas fueron para el blanco Mtsvane 2013, de Shalauri Cellars. Nueve de las medallas de oro fueron para vinos georgianos y la décima para un vino del Medoc bordeles, Rousseau de Sipian 2008, que yo había presentado. 46 de los vinos participantes estaban elaborados en qvevri y siete de los vinos presentados eran de fuera de Georgia.

He dicho al inicio que Georgia cuenta con más de 500 variedades de uva, pero solo unas 30 de ellas se emplean para elaborar vinos que pueden encontrarse en el mercado. Entre ellas Saperavi es la más plantada y supone el 60% de toda la producción vitivinícola georgiana. Algunas otras las nombro a continuación. Blancas: Rkatsiteli, Mtsvane Kakhuri, Chinuri, Khikhvi, Kisi, Krakhuna,Tsitska, Tsolikouri.  Tintas: Saperavi, Tavkveri, Shavkapito, Chkhaveri, Ojaleshi, Aleksandrouli, Mujuretuli, Aladasturi, Usakhelouri, Jani, Dzvelshavi y Otskhanuri Sapere.

Es posible que no todo el mundo esté familiarizado con el qvevri (o kvevri). Tinajas empleadas para fermentar el mosto. Pertenecen a un antiguo modo de elaborar vino originado en Georgia y que se remonta a miles de años atrás (algunos hablan de 8.000 años).

Son ánforas cónicas de barro sin asas recubiertas en su parte interna con cera de abeja y enterradas en las bodegas a ras de suelo. En ellas se elaboran vinos ricos en taninos.

Las uvas, tintas y blancas, se prensan, se meten en el qvevri y se procede como el vino convencional. El qvevri con uvas blancas se cubre con una tapa de piedra, sellada con arcilla, y se deja a su suerte durante varios meses (un proceso similar al sistema toscano de elaborar su vinsanto). Mientras que algunos consideran que este sistema es algo arriesgado, la Unesco ha añadido este método enológico tradicional georgiano a la lista de patrimonio cultural intangible. Uno nunca sabe que se va a encontrar cuando se abre el qvevri. Además, como Georgia es un país extremadamente propenso a los terremotos, las ánforas en ocasiones se rompen y cuando se destapan se descubre que todo el vino se ha filtrado al suelo. En cualquier modo, por su originalidad está considerado como una herramienta única y fabulosa para el marketing del vino de Georgia. Menos del 10% de la producción vinícola de Georgia se elabora con el sistema del qvevri.

Era impensable terminar este artículo sin mencionar nuestra visita al Museo Nacional de Georgia, organizada por Khaka. Me impactaron un collar de cristal de roca y un león de oro macizo elaborados en el año 5.000 antes de Cristo.

En lo que respecta al vino, que era el propósito de la visita, contemplamos el qvevri más antiguo del mundo, con miles de años y, lo que fue más impresionante, las pepitas de uva consideradas las más antiguas del mundo, fechadas hace 8.000 años y certificadas como de uva para elaborar vino.

 “Los arqueólogos descubrieron muchas pepitas de uva de hace milenios en Kvemo Kartli, al sur de Tiblisi, en el Valle Marneuli, en las ruinas de Dangreuli Gora. Según sus características morfológicas y ampelográficas, las identificaron con pepitas de la variedad Vitis Vinifera Sativa”. Solo por esto valió la pena la deliciosa y formativa visita a Georgia. Debo agradecer a Kakha y a todo el resto de la organización del concurso su buen hacer y que cuidaran de nosotros como lo hicieron.

Traducción: Vicent Escamilla

España recibió 38 millones de turistas entre enero y julio (+4,7%)

 Publicado el por Vicent Escamilla (colaborador)

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Tablas en pdf adjunto.

Para entender el enoturismo y poder analizar su tendencia y proyección, es necesario situarlo (entre otras variables) en la coyuntura turística general, que está siendo positiva para España. Nuestro país recibió entre enero y julio de 2015 (dato estadístico más actualizado al cierre de esta edición) cerca de 38 millones de turistas internacionales, lo que supone un 4,7% más que en el mismo periodo de 2014, según datos de Turespaña. Y todo ello a falta de conocer el dato de agosto.

La mayor contribución a dicho crecimiento procedió de Francia (+7,8%), un país eminentemente vitícola; y de los mercados asiáticos, principalmente de la República de Corea del Sur, China y Japón, que muestran un creciente interés por la cultura y la gastronomía española en general y por el vino en particular. A más distancia, también destacó el aumento de estadounidenses en este periodo (+21,3%). En el lado negativo, resalta la mala evolución del turismo ruso hacia nuestro país, pues en este periodo acumula un retroceso del 37,5% en comparación con el mismo periodo de 2014.

Reino Unido, Francia y Alemania continúan concentrando el 54,5% de las llegadas totales. Todas las comunidades autónomas acumulan aumentos interanuales, siendo Canarias la que ha avanzado más moderadamente. En estos primeros siete meses de año, Cataluña es la principal autonomía receptora de turistas extranjeros, con el 26% del total y una progresión por encima de la media (+5,5%). Cataluña, Baleares, Andalucía y Canarias suman el 74% de las llegadas de turistas internacionales.

Hasta el mes de julio, los turistas crecieron en todas las vías de acceso a nuestro país. Sigue siendo muy mayoritaria la llegada a través de aeropuertos (80,9%) del total, pero es creciente la llegada por carretera (+5,5% hasta el 17,5% del total).

Los visitantes no residentes que se alojaron en establecimientos hoteleros, un 63,5% del total, aumentaron un 3,2% en el acumulado hasta julio, mientras que aquellos que recurrieron al alojamiento no hotelero crecieron un 7,4%.

Respecto a la forma de organización del viaje, sigue creciendo de forma importante (+8,1% en los primeros siete meses) el número de turistas que realizaron su viaje de forma independiente, sin paquete turístico contratado; mientras que los que sí contrataron un paquete turístico retrocedieron un 2,8% en el periodo analizado.

Miguel Ángel Gayubo asume la presidencia de la Ruta del Vino Ribera del Duero

 Publicado el por SeVi (colaborador)

De izq. a der.: J. Cuadrado (Peñafiel), Y. Bayo, vicepres. de la Ruta (ASEMAR), M.A. Gayubo, pres. de la Ruta (C.R.D.O.) , R. González, tesorera (Aranda de Duero), C. Miravalles (Roa), F.J. Núñez (Vadocondes), J. Tudanca (AFOTUR)  y F. Marina (ASOHAR). (photo: )

De izq. a der.: J. Cuadrado (Peñafiel), Y. Bayo, vicepres. de la Ruta (ASEMAR), M.A. Gayubo, pres. de la Ruta (C.R.D.O.) , R. González, tesorera (Aranda de Duero), C. Miravalles (Roa), F.J. Núñez (Vadocondes), J. Tudanca (AFOTUR) y F. Marina (ASOHAR).

Miguel Ángel Gayubo, representante del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribera del Duero, ha sido nombrado por unanimidad presidente del Consorcio Ruta del Vino Ribera del Duero. Gayubo sustituye en el cargo a Roberto Díez, quien presidía el Consorcio desde 2011.

El nombramiento de Miguel Ángel Gayubo llega en un momento que destaca por la buena salud del enoturismo en España y de la Ruta del Vino Ribera del Duero. Según datos publicados recientemente por Acevin, cerca de 187.000 personas visitaron bodegas en la Ribera del Duero en 2014, lo que representa un crecimiento del 4% respecto al año anterior.

Acompañando a Miguel Ángel Gayubo, la presidenta de ASEMAR, Yolanda Bayo repetirá como vicepresidenta del Consorcio. Por su parte, Raquel González, alcaldesa de Aranda de Duero, asumirá el cargo de tesorera.

Auge del enoturismo en la Ruta del Vino de Alicante

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Las bodegas pertenecientes a la Ruta del Vino de Alicante han aumentado el número de visitantes durante el año 2014, hasta un total de 35.080 personas. El dato revela un crecimiento de más de 11.000 visitas desde que el C.R.D.O.P. Alicante ofreció datos de 24.065 visitas en 2011, y confirma el interés del enoturismo en la zona, un contenido de gran valor.

Las bodegas se reparten en dos comarcas principales: por un lado el Vinalopó, con bodegas tan cercanas a la costa como Faelo (en Elche), Mendoza (en Alfaz del Pí) o Xaló y a partir de ahí bodegas en un radio de entre 40 y 80 kilómetros desde las principales radiales de la provincia (dirección Madrid, Valencia o Murcia). Durante este tiempo además de las visitas habituales de fin de semana, añaden gran interés y visitas, actividades específicas como las realizadas por Mendoza, Faelo (con su Verema), Bocopa o El Sequé.

El aumento de visitas va en paralelo, lógicamente, al mayor conocimiento y aprecio cada día de los Vinos Alicante D.O.P. (nombrada “Región más valorada de España en 2015” por la Guía Peñín, por ejemplo), que genera un perfil de turista diferente: en algunos casos, turistas nacionales de fin de semana interesados en el producto en sí, o turistas extranjeros con mayor poder adquisitivo.

Las bodegas visitables en Alicante y que forman parte de la Ruta del vino son: Bodega Coop. De Algueña, Finca Collado, Heretat de Cesilia, Bodega Santa Catalina del Mañán, Bocopa. Enrique Mendoza, Bodegas Faelo, Francisco Gómez, Bodegas Parcent, Sierra Salinas, Bodegas Xaló, Bodegas y Viñedos El Sequé y La Bodega de Pinoso.

Como parte de la promoción de los vinos de la zona, la D.O. Alicante está organizando un congreso en torno a esta uva y sus peculiaridades. El Congreso, que tendrá lugar el 12 de noviembre, reunirá en el mismo espacio a periodistas internacionales de reconocido prestigio, así como algunos de los mayores expertos nacionales en vino y, en concreto, en esta variedad de uva.

El principal objetivo del Congreso será reivindicar y revalorizar tan espléndido y diferenciado varietal, que se abre camino desde el Mediterráneo. Quizá aún no se haya popularizado suficientemente y el encuentro alicantino aspira a confirmarlo como una novedosa y sorprendente alternativa entre los grandes vinos españoles. Porque, además, las modernas técnicas aplicadas a la elaboración han permitido que los vinos en cuya composición entra la Monastrell ganen en finura y sutileza.