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La Cooperativa San Pedro Apóstol de Godelleta invierte 1,8 M€ en equipamiento y última tecnología

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La cooperativa San Pedro Apóstol de Godelleta (D.O.P. Valencia), especializada en el cultivo de la uva de Moscatel y la elaboración de  vino de licor o mistela,  ha realizado una inversión de 1,8 millones “en la mejora de nuestras instalaciones, con la incorporación de última tecnología, que nos permitirá ofrecer la máxima calidad en sus productos y seguir creciendo en el mercado”, según explicó Francisco Cervera, presidente de la entidad durante la inauguración que tuvo lugar el pasado jueves para todos los socios. 

San Pedro Apóstol,  que agrupa un total de  250 socios,  lleva a cabo de forma continua diferentes inversiones, fruto de la rentabilidad obtenida por la comercialización de  sus productos, que han motivado un aumento de su producción. Volumen que se  ha visto incrementada en los últimos años de forma notable, situándose actualmente en 10,5 millones de kilos.

Nueva web y venta online

La ampliación de tres millones de litros de capacidad y la incorporación de un decanter, con una capacidad de 20.000 kilos por hora, centran esta reciente inversión de la cooperativa, a la que se suma además,  la incorporación de una nueva página web, afianzando de este modo su compromiso con la innovación y las nuevas tecnologías.

Una nueva web con un diseño y una estructura de contenidos más dinámica, que incorpora tienda online.  La irrupción de la red como canal de distribución alternativo para la venta de vinos representa un desafío “que no hemos querido dejar pasar por alto. Por ello, en esta nueva etapa apostamos por la venta online, como un canal más para la comercialización del vino y de la mistela, asegura el presidente de la cooperativa.

En la actualidad la cooperativa vende sus vino tanto a nivel nacional como en el mercado exterior, principalmente Francia e Italia, destinos ya consolidados, en los que se viene trabajando durante más de 15 años, con el vino, vino de licor y puntualmente  mosto.  Mercados que pretenden ampliarse ahora con esta nueva herramienta con la venta online.

El cultivo de la vid forma parte de la historia de Godelleta, antiguamente eran los agricultores los que elaboraban el vino en sus casas, en 1939 un grupo de agricultores deciden unirse y fundar la bodega cooperativa San Pedro Apóstol de Godelleta, siendo Vicente Moreno el socio nº 1 como fundador de la entidad. Desde su fundación la bodega ha sufrido constantes reformas y ampliaciones, siendo las más importantes la de 1975 y la de 1909, y que se completan ahora con esta nueva inversión.

A diferencia de otras cooperativas, San Pedro Apóstol de Godelleta, posee una única variedad de producción, que es el Moscatel de Alejandría, de ella se obtienen cuatro productos: vino, mosto, orujo y el vino de licor o mistela de Moscatel, que es la única variedad vinificable que se cultiva por sus socios en el término de Godelleta y colindantes.

Dolmar Productos Enológicos obtiene la certificación IFS convirtiéndose así en un referente de seguridad alimentaria en el sector

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Desde el año 2003 en Dolmar Productos Enológicos se ha trabajado bajo las normas de gestión ISO 9001 e ISO 14.001. Como indica Maite Pérez (Gerente de Dolmar Productos Enológicos) “Las casualidades no existen, para Dolmar la calidad se persigue, por ello siendo la pasión por la innovación el motor que mueve nuestro mundo y conscientes de las nuevas necesidades que demanda el mercado respecto a seguridad alimentaria, hemos apostado por desarrollar nuestro Quality Food Standard como trampolín para la certificación bajo un estándar de seguridad alimentaria aprobado por GFSI. Hoy podemos decir que lo que se planteó como un objetivo complicado por la amplia cartera de productos que nosotros ofrecemos, se ha hecho realidad y poder compartirlo con las bodegas es muy importante para nosotros tanto a nivel personal como profesional”.

International Food Standard es una norma de seguridad alimentaria reconocida por la Global Food Safety Initiative (GFSI) para auditar empresas que fabrican y/o envasen alimentos, productos alimentarios a granel, aditivos, coadyuvantes y auxiliares de proceso. Se centra en la seguridad y calidad alimentaria de los productos procesados y su principal objetivo es asegurar que los procesos de fabricación siguen unas normas claras que avalen 100% la seguridad de los productos.

Este reconocimiento que viene a garantizar la seguridad y calidad en los sistemas de producción de Dolmar cobra gran importancia no ya solo en el mercado nacional, sino que servirá para afianzar e incrementar la presencia internacional de la empresa, actualmente en 15 países repartidos por las principales regiones vitivinícolas del mundo.

La implantación de un sistema de calidad bajo el estándar IFS, además de ofrecer numerosos beneficios para Dolmar en su búsqueda de la excelencia, beneficia especialmente a las bodegas e industria alimentaria al contar con un aliado en su esfuerzo para obtener los mejores productos, con mayor confianza, transparencia y de calidad garantizada cuyas menciones y declaraciones se sustentan en la evidencia científica.

Como indica Mariano Fernández, administrador de la firma: “en Dolmar siempre hemos querido poner el foco en ser capaces de ofrecer soluciones a nuestros clientes para que elaboren productos excepcionales y siempre de una forma segura”. Por ello, finalizado el proceso de desarrollo e implantación pueden presumir de disponer de un Quality Food Standard que les ayuda a fabricar productos de una forma segura y con calidad certificada.

Este importante logro supone mantener el compromiso con la calidad de todo el equipo Dolmar, ya que según Ainara Barquín, responsable de Calidad y Seguridad Alimentaria, la “importancia de nuestra certificación no recae en la obtención del certificado sino en conseguir la calidad en lo cotidiano logrando que el sistema de calidad trabaje para nosotros y no al revés. Aunque somos conscientes de que esto es sólo el principio y nuestro objetivo es la mejora continua. Tenemos un gran camino por recorrer y esperamos que todo el esfuerzo que estamos realizando se vea reflejado en las elaboraciones de nuestros clientes”.

Para Rubén López de Davalillo, director de Producción, lo más importante “es que hemos conseguido involucrar a todo el personal siendo fundamental para todos nosotros ofrecer a las bodegas un conocimiento profundo de los productos y nuestra experiencia como soporte para facilitarles el trabajo”.

En resumen, esta certificación muestra una vez más el compromiso absoluto del equipo de Dolmar con las bodegas ofreciendo productos seguros, de alta calidad y validados a todos los niveles.

En un sector tan competitivo e innovador como el de los productos enológicos, Dolmar Productos Enológicos se mantiene en punta de lanza ofreciendo a sus clientes pasión por la innovación, constancia, compromiso, seguridad y calidad alimentaria.

Más información en www.dolmar.es    

 

En Asia, vino con Medalla de Oro se escribe con “B” de Bodegas BSI

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BSI Bodegas San Isidro ha conquistado cuatro medallas de oro en el Asia Wine Trophy, considerado el concurso de vinos más importante del continente asiático, en el que se someten a evaluación alrededor de 4.000 referencias de todo el mundo. Los vinos de BSI que han merecido una medalla de oro han sido Sabatacha Crianza 2014, Numun Selección 2014, Numun Syrah 2017 y Sabatacha Monastrell 2017.

El prestigioso concurso se celebra bajo el patrocinio de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) y la Unión Internacional de Enólogos (UIOE).

Unos resultados que consolidan a la bodega de la D.O.P. Jumilla como una de las preferidas por la crítica y el público también en el continente asiático, donde el consumo de vino ha aumentado considerablemente en los últimos años.

El palmarés que ha vendimiado BSI en la última edición del Asia Wine Trophy deja constancia de la excelencia enológica de la bodega jumillana, premiando tanto vinos con envejecimiento, como Sabatacha Crianza 2014 y Numun Selección 2014; como expresiones más jóvenes de la añada más reciente: Numun Syrah 2017 y Sabatacha Monastrell 2017.

Sabatacha Crianza 2014 se elabora con uvas Monastrell procedentes de viñedos viejos. De atractivo color cereza, con capa media. Sutil, complejo y limpio en nariz. Entre sus aromas se pueden encontrar recuerdos de frutos rojos maduros, madera nueva y aromas especiados como vainilla. Es elegante. En boca está bien estructurado con taninos elegantes, buen cuerpo y agradable final en boca.

Numun Selección 2014, fruto de vendimia nocturna de  los mejores racimos de las uvas Monastrell, Petit Verdot y Cabernet Sauvignon. Conjugan el carácter frutal y la personalidad de la Monastrell, con el cuerpo, estructura y complejidad que aportan la Cabernet Sauvignon y la Petit Verdot. De intenso color. Sutil, complejo y limpio en nariz en la que encontramos recuerdos de frutos rojos de buena maduración, combinados con notas especiadas. Con elegancia y estructura en boca, con gran cuerpo y agradable final.

Numun Syrah 2017 ofrece una nítida expresión mediterránea del varietal, gracias a su vendimia nocturna. Vino de color muy intenso con capa muy alta. Tonos morados, muy atractivo. Aroma de muy alta intensidad, a frutos rojos como la mora o la frambuesa, y aroma floral de lilas y violetas. En boca es muy suave, dulce, con cuerpo. Sensaciones agradables y aterciopeladas.

Sabatacha Monastrell 2017 nace en viñas viejas de secano con una baja producción y se vinifica en acero inoxidable para preservar la pureza varietal. El resultado es un vino de color intenso con tonos morados, propios de la juventud del vino. Aroma ligeramente dulce a frutos rojos del bosque, como la frambuesa, la ciruela o la mora. En boca es suave, y con una acidez adecuada, persistente y muy agradable.

Albariza de José Estévez homenajea a la tierra de Jerez

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Albariza de José Estévez, vendimia de 2017, es un vino blanco que evoca a la tierra donde se cultivan las viñas jerezanas. Está elaborado íntegramente con uva Palomino Fino de una selección de las mejores viñas del grupo bodeguero José Estévez. Tras una cuidada vendimia de una selección de las mejores viñas de la firma bodeguera, se obtiene el mosto yema que es fermentado en depósitos de acero inoxidable y desliado. El resultado es un vino blanco joven (Vino de la Tierra de Cádiz), muy alegre en nariz y con un agradable recorrido fresco y sutil.

La historia del terruño jerezano se remonta al origen de la propia tierra albariza que caracteriza la topografía de los cerros del Marco de Jerez.  En el periodo Oligocénico, hace más de 33 millones de años, Jerez estaba sumergido bajo el mar, formando parte del Océano Atlántico. La albariza es el resultado de la sedimentación de organismos acuáticos y bivalvos junto con una gran cantidad de arcilla. La descomposición de la roca madre, así como de las conchas y fósiles origen animal, genera la gran mineralización de la tierra del Marco de Jerez. Por ello, el icono de la marca, Albariza de José Estévez, es un caballito de mar, evocando a la génesis del terruño jerezano. Albariza, es por tanto un homenaje a la tierra de Jerez.

Finca Racons 2016, interpretación de un Macabeo centenario por Tomàs Cusiné

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En 1916 se plantó la viña de Macabeo de Finca Racons, cuya añada 2016, hace unos meses que está en el mercado de mano de Tomàs Cusiné. La bodega ha interpretado la tipicidad de la Macabeo en Cataluña (D.O.P. Costers del Segre). Finca Racons 2016 es un vino de color amarillo dorado, suave y amable pero con volumen y profundidad. Además, atesora una perfecta acidez y es rico al paladar, intenso, complejo, agradable en boca y con un largo final. Es un vino de referencia en Catalunya que tiene una larga evolución en copa. Combina untuosidad y textura de almíbar con un carácter cítrico y una buena acidez, que le aportan verticalidad y frescura. También muestra un destacado carácter frutal (manzana, pera y piña) que predomina por encima de las características notas de una crianza parcial en roble. La madera no va más allá de una pincelada que realza y aporta complejidad. Expresa también cierta mineralidad. Es largo, intenso y persistente. En definitiva, un gran vino muy gastronómico que destaca también por su gran balance.