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Francia da luz verde a una definición y etiqueta privada para el vino natural

 Publicado el por Vicent Escamilla (colaborador)

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El vino natural tiene finalmente una definición formal y una etiqueta propia (de momento privada), promovida por el Syndicat de Défense du Vin Naturel y validada oficialmente por los servicios antifraude franceses (DGCCRF). El Vin Methode Nature, que es como se denominará, requerirá que las uvas provengan de viñedos certificados como ecológicos, su vendimia deberá ser manual y en su elaboración se emplearán solo levaduras autóctonas. No estarán permitidas para el Vin Methode Nature prácticas enológicas como la termovinificación, la osmosis inversa, la pasteurización o el filtrado de los vinos. La normativa, no obstante, permitirá dos variables respecto a los sulfitos, una para los productores que no añadan ningún tipo de sulfito exógeno a sus vinos y otra para quienes añadan cantidades muy inferiores a las autorizadas para los vinos “convencionales”.

Esta normativa francesa estará en pruebas durante, al menos, tres años. Mientras, habrá trabajos conjuntos con el INAO galo para que esta definición acabe siendo un marco regulador general del vino natural.

¿Cómo definió el clima la añada 2019 en Burdeos?

 Publicado el por John Umberto Salvi (colaborador)

Tareas de vendimia. FOTO: Vins de Bordeaux. (photo: )

Tareas de vendimia. FOTO: Vins de Bordeaux.

Arranco del mismo modo todos los años, y en este lo vuelvo a afirmar, puesto que considero que es de vital importancia y no pido perdón por hacerlo. Cada año el vino de una añada se define y estructura por el clima y las condiciones meteorológicas desde la brotación a la vendimia.

Como bien sabemos todos, los tres factores vitales son el suelo, el clima y la mano del hombre. Podemos enriquecer el suelo, alimentarlo, regarlo (con restricciones) y corregir su contenido mineral. El hombre puede aportar su conocimiento, habilidad y maestría para el cuidado de la viña, la vinificación y la crianza; pero el clima permanece totalmente fuera de nuestro control. Puede hacer o destruir una añada sin que podamos hacer nada al respecto. No tenemos ni idea de cómo será de un día para otro y los viticultores viven en un perpetuo estado de esperanza y tensión. Las previsiones mejoran rápidamente, pero todavía están lejos de ser una herramienta totalmente fiable para protegernos de sorpresas desagradables.

A continuación, vamos a echar un vistazo a patrón climático que definió la añada 2019 en Burdeos y creó su estructura, junto con sus taninos, acideces, carga frutal y contenido alcohólico. Veamos, mes a mes, cómo el clima modeló los vinos de 2019 y, por tanto, por qué la añada es la que es.

Los cinco criterios para un gran vino

El gran Denis Dubourdieu (al que echamos de menos profundamente), uno de los mejores enólogos que ha alumbrado Burdeos en su historia y una autoridad mundial en la Sauvignon y sus precursores, formuló una receta para la producción de un gran vino. Sus criterios son famosos y aceptados por el Departamento de Enología de la Universidad de Burdeos. Su fórmula contiene cinco criterios que él consideraba esenciales para obtener un auténtico gran vino: con tres de los cinco obtendremos un buen vino, con cuatro un vino fino, pero se deben dar los cinco para lograr un gran vino. Estos criterios puede que sean el mayor legado de Denis en el mundo del vino.

Son estos:

Los criterios de Denis Dubourdieu

  1. Una floración temprana y rápida y una buena fecundación que asegure un rendimiento suficiente y la esperanza de una maduración homogénea.
  2. Estrés hídrico suficiente durante el cuajado del fruto para limitar el crecimiento de las jóvenes bayas y determinar su futuro contenido tánico.
  3. El cese del crecimiento vegetativo de la viña antes del envero, impuesto por un estrés hídrico limitado y, por tanto, que permita a todos los compuestos beneficiosos de las raíces fluir hacia las uvas y no hacia crecimientos improductivos.
  4. La completa maduración de las uvas (contenido en azúcares entre otros factores), garantizada por el óptimo funcionamiento de la cubierta foliar hasta la vendimia, sin más crecimiento vegetativo (punto 3).
  5. Buen tiempo durante la vendimia sin dilución o podredumbre, permitiendo una plena maduración de las uvas, incluso de las variedades más tardías.

Estas son las impresiones del propietario de un Château de fama mundial sobre la añada 2019. Veamos si el clima tuvo algo que ver para crear estos vinos.

 “Nuestras primeras impresiones se confirmaron y 2019 es una gran añada. Rivaliza, y en algunos casos incluso la supera, con la añada 2018. Los vinos blancos son de gran calidad, frescura, vivacidad, con mucha fruta, tensión y gran sustancia. Tienen un gran potencial. Mientras que los tintos, es incontestable que el Cabernet en el Medoc explota con complejidad, riqueza y sutileza, mientras que la Merlot, en grandes suelos, particularmente en el margen derecho, ofrece vinos con un equilibrio maravilloso, junto con fruta y cuerpo. Generalmente, los colores son excelentes, muy profundos y brillantes. Debo destacar que la fruta se ha conservado en el vino de forma formidable e inusual. La estructura tánica es suave, envolvente y continua. La frescura en el postgusto es sutil. Finalmente, es una gran añada clásica de Burdeos, encantadora y atractiva”. ¿Es posible que 2019 se ajuste a esta descripción?

Estadísticas del clima 2018/19

Mes

Max. °C

Min. °C

Media mes

Precip. (mm)

Horas de insolación

Noviembre 2018

14,6

7,0

10,8

88,4

128 h 17 min.

Diciembre 2018

12,3

7,1

9,7

93,2

53 h 31 min

Enero 2019

9,3

3,0

6,15

73,1

75 h 37 min.

Febrero 2019

15,8

4,7

10,25

28,5

185 h 26 min.

Marzo 2019

16,7

6,5

11,6

31,0

224 h 38 min.

Abril 2019

17,9

8,1

13,0

90,6

161 h 39 min.

Mayo 2019

20,2

9,6

14,9

51,1

221 h 08 min.

Junio 2019

25,5

14,6

20,05

85,3

240 h 23 min.

Julio 2019

30,0

17,9

23,95

41,6

324 h 39 min.

Agosto 2019

28,4

16,5

22,45

33,4

271 h 46 min.

Septiembre 2019

25,5

14,1

19,8

68,7

222 h 06 min.

Octubre 2019

20,7

12,6

16,65

98,8

116 h 12 min.

Noviembre 2019

12,9

6,9

9,9

264,6

54 h 26 min.

Diciembre 2019

12,7

6,8

9,75

130,9

75 h 21 min.

Invierno 2018/19

El clima de invierno es muy importante, aunque a menudo se ignora cuando se habla sobre una añada. Primero, la precipitación es vital para recargar las reservas hídricas y salvar a la viña de sufrir estrés hídrico durante el (esperemos) verano cálido y seco. Segundo, necesitamos algunas heladas fuertes para matar plagas en el viñedo. Si las tenemos, entonces entraremos en el ciclo vegetativo en brotación con un viñedo limpio y sano. Tercero, aunque muchas bodegas hoy en día cuentan con control de temperatura y humedad, el clima frío ayuda al nuevo vino a brillar en muchas pequeñas bodegas, donde esos lujos están fuera del alcance de los productores.

Noviembre 2018 (Precip. 88,4 mm; insolación 128 h y 17 min.)

Fue un mes relativamente cálido, con una precipitación decente. Las últimas uvas de 2018 para los vinos dulces se habían recogido en octubre, por lo que la precipitación (88,4 mm) fue útil para empezar a recargar las reservas hídricas. Hubo solo dos heladas muy suaves (-0,5ºC y-2ºC) justo antes del invierno, durante las noches del día 20 y 21. En general, un noviembre templado.

Diciembre 2018 (Precip. 93,2 mm; insolación 53 h y 31 min.)1

Muy templado, de hecho, en exceso. La temperatura media fue de 9,7ºC. Solo una helada, y fue muy suave, con -1,1ºC en la noche del 30. El esperado frío no llegó este mes. Hubo una buena precipitación, con 93,3 mm, que ayudó a las reservas. Un mes gris, con solo 53 horas de sol.

Enero 2019 (Precip. 73,1 mm; insolación 75 h y 37 min.)

Mucho más frío, pero no lo suficiente. Hubo siete noches con helada, pero la más fría fue solo de -3ºC en la noche del día 5. Hubo menos lluvia que en noviembre o en diciembre, con 73,1 mm, pero fue de ayuda y suficiente. Todavía necesitábamos el frío, pero en general fue un buen enero templado, teniendo en cuenta que enero es, normalmente, el mes más frío del año.

Febrero 2019 (Precip. 28,5 mm; insolación 185 h y 26 min.)

Un febrero extremadamente suave. Solo una helada en todo el mes y solo de -2,6ºC, en la noche del 4. A no ser que llegara el frío de verdad en las próximas tres semanas, nos meteríamos en primavera tras un invierno excesivamente cálido. La temperatura media del mes estuvo cuatro grados por encima de la media histórica. Fue, además, muy seco, con solo 28,5 mm de lluvia en todo el mes. Los cuatro meses de noviembre a febrero habían dejado 282,3 mm de precipitación, a todas luces insuficiente. En cualquier modo, el clima seco también trajo el sol, con 185 horas de insolación que lo convirtieron en el mes de febrero más soleado desde que se tienen registros en Aquitania, en 1991.

Marzo 2019 (Precip. 31 mm; insolación 224 h y 38 min.)

A causa de la maravillosa insolación de febrero y su calidez, junto al hecho de que marzo también fue un grado más cálido que la media, la brotación fue muy temprana. Bruno Borie, de Château Ducru-Beaucaillou me dijo que vio los primeros brotes en algodón el día 13, la brotación más temprana que recuerda. No hubo heladas y llegó la primavera. Hubo seis días por encima de los 20ºC. Lo cierto es que la brotación fue generalizada durante los últimos 10 días del mes y estaba concluida casi completamente a principios de abril. Más temprano, incluso que el año pasado. Como fue tan seco (solo 31 mm de lluvia), la brotación se llevó a cabo en buenas condiciones y hubo un gran rendimiento potencial. La insolación fue un 35% superior a la media, con 225 horas. Lo negativo es que, llegados a este punto, la precipitación total acumulada fue un 70% inferior a la media (132,6 mm en enero, febrero y marzo), un mal augurio si llegaba un verano seco y cálido. El desarrollo fue, por lo general, homogéneo. La primavera llegó el día 20 a las 3.49 h (GMT).

Abril 2019 (Precip. 90,6 mm; insolación 161 h y 39 min.)

Abril fue un mes yoyó, totalmente loco. La primera mitad de abril fue fresca y sombría (maussade), con temperaturas de entre 1ºC y 8ºC. Esto frenó el, hasta ahora, rápido desarrollo de la vid. Entonces, hubo heladas en la noche del 12-13, que hicieron algún daño en varios viñedos. Siguió frío hasta el día 15 y todo se ralentizó. El primer día en alcanzar los 20ºC fue el día 16 de abril y entonces el termómetro se mantuvo por encima de esos 20ºC del 18 al 23 de abril. Las cosas se aceleraron. Fue seco del 16 al 22 y luego tuvimos lluvias muy intensas de unos 30 mm el día 23 y más precipitaciones siguieron hasta el día 27. Todo se frenó un poco de nuevo. Los últimos tres días fueron secos pero fríos. En general, fue un mes húmedo, con 90,6 mm de lluvia, y mucho menos sol que en marzo, con solo 161 horas. Con la alternancia entre los frenazos y los acelerones; y la variación en las precipitaciones según denominaciones, se generó una considerable heterogeneidad en Burdeos. A finales de abril, habíamos perdido parte de nuestro adelanto en el ciclo.

Mayo 2019 (Precip. 51,1 mm; insolación 221 h y 8 min.)

Como resumen, mayo fue un mes particularmente fresco, frío de hecho. En general, estuvo entre uno y dos grados por debajo de su media histórica y fue uno de los cuatro meses de mayo más fríos en los últimos 30 años. Además, aunque no hubo mucha lluvia (51,1 mm, considerado normal), fue tormentoso. En estas condiciones el desarrollo de la vid se frenó durante las dos primeras semanas, pero de forma sorprendente se mantuvo bastante vigoroso durante la segunda mitad del mes. Las horas de luz fueron buenas, con 221 horas, lo que explicaría que continuara el crecimiento de la plata. Se alcanzaron los 26ºC el día 23, pero luego bajó la temperatura de nuevo, hasta que el día 31 llegaron unos veraniegos 28ºC. Este mes frío, al margen de esos picos de calor, generó preocupación respecto a la floración, que, como veremos a continuación, se vio por primera vez el 13 de mayo, sorprendentemente temprano. Lo veremos en junio.

Junio 2019 (Precip. 85,3 mm; insolación 240 h y 23 min.)

Otro yoyó. Un mes complicado. Muy cálido, con 32,2ºC el día 1, pero no duró mucho y bajó hasta los 17,9ºC el día 7. Permaneció fresco hasta el 17. Luego marcó 33,5ºC el 18, para volver a bajar a los 18,7ºC el 21. Hubo una dura ola de calor a finales de mes, cuando se alcanzaron los 37,3ºC tanto el 26 como el 27 de junio. En Entre Deux Mers la temperatura media general fue la más fresca desde 1978 con solo 14,2ºC a pesar de esos pocos días tan calurosos. La precipitación de 85,3 mm fue un 37% superior a la media y llegó, principalmente, en forma de lluvias abundantes del 4 al 6 de junio y también el 11. Fue un mes seco desde el 22 al 31. La insolación fue respetable, con 240 horas. La floración había llegado excepcionalmente pronto, a pesar de los altibajos térmicos. Pierre Lurton señaló que las primeras flores en Château Cheval Blanc se vieron el 13 de mayo y yo las vi también el día 15 en Pauillac. La Universidad señala que la floración en 2019 se llevó a cabo en un periodo de tiempo relativamente corto (dos semanas), pero Château Mouton Rothschild y Château Margaux afirman que fue prolongada y que la media floración para la mayoría solo se dio alrededor del 4 de junio. Las condiciones frescas y húmedas nos llevaron a esperar problemas de floración y corrimiento (coulure y millerandage). Para sorpresa y alivio nuestro, excepto en viñedos con una vegetación muy tardía, esos problemas fueron mínimos e implicaron muy poca pérdida de cosecha.

En este punto, el primer requisito de los cinco criterios (“Una floración temprana y rápida y una buena fecundación que asegure un rendimiento suficiente y la esperanza de una maduración homogénea”) no se había conseguido.

Julio 2019 (Precip. 41,6 mm; insolación 324 h y 29 min.)

Un julio excepcionalmente cálido y soleado. Se registraron temperaturas extremas. Durante 17 días se superaron los 30,5ºC; cinco días superaron los 35ºC y el día 23 se marcó un récord de 41,2ºC. Es totalmente inusual que en Burdeos se alcancen los 40ºC. La temperatura máxima media fue de 30ºC. Fue también muy soleado, con 324 h y 39 minutos de insolación. Un 31% sobre la media histórica de julio. Está entre los tres julios más cálidos y soleados en las últimas tres décadas. Las precipitaciones, principalmente en forma de fuertes tormentas, tras los picos de calor, variaron mucho de un lugar a otro. En Merignac el acumulado fue de 41,6 mm y fue similar en Medoc, pero en Sauternes fue de más de 100 mm. Esto provocó una gran disparidad en el desarrollo de una región a otra. A causa de la lluvia, sin embargo, y a pesar del calor, no hubo mucho estrés hídrico, el crecimiento vegetativo prosiguió y los inicios del envero aparecieron justo al final del mes.

La segunda de las condiciones (“Estrés hídrico suficiente durante el cuajado del fruto para limitar el crecimiento de las jóvenes bayas y determinar su futuro contenido tánico”) se había cumplido totalmente.

Agosto (Precip. 33,4 mm; insolación 271 h 46 min.)

Agosto fue, en general, cálido, aunque se dividió en varias partes. Fue cálido hasta el 9 y luego ya no tanto hasta el 22. Fue luego muy cálido hasta el final de mes, con picos de 35,4ºC el 24. Hubo lluvias del 10 al 12, pero solo 33,4 mm en todo el mes. La insolación fue abundante y generosa, con 272 horas, lo que es un 12% por encima de la media histórica. Había suficientes reservas de agua en el suelo para prevenir cualquier estrés hídrico severo, aunque algunos signos de él se dejaron ver desde mediados de mes. En cualquier caso, lo más importante, es que no hubo un estrés suficiente como para parar el crecimiento vegetativo antes del envero, y este es uno de los criterios más importantes para Dubourdieu.

Hemos visto como las cosas habían evolucionado desde una homogeneidad hasta todo lo contrario y ahora, dependiendo del suelo, el clima, la topología y el vigor, el envero fue lento, muy prolongado y el medio envero se puede situar alrededor del 9 de agosto. En los suelos más vigorosos, donde el crecimiento vegetativo incluso más tiempo, tuvimos que esperar hasta la última semana de agosto para completar el envero. A pesar de la heterogeneidad, las uvas estaban sanas, sin signos de botrytis y el proceso de maduración seguía su curso. Tuvimos un poco de mildiu en algunos viñedos, pero el clima seco y cálido lo limpió; también hubo algún brote de gusano de la vid, pero también pudo ser erradicado.

La vendimia de Sauvignon para vinos secos arrancó durante la última semana de agosto, bajo condiciones perfectas. Fue cálido, seco y soleado desde el 20 hasta el final de mes.

En los suelos con mejor drenaje y en las regiones que se salvaron por las tormentas, pero solo en ellos, la tercera de las condiciones se cumplió más o menos (“El cese del crecimiento vegetativo de la viña antes del envero, impuesto por un estrés hídrico limitado y, por tanto, que permita a todos los compuestos beneficiosos de las raíces fluir hacia las uvas y no hacia crecimientos improductivos”).

Septiembre 2019 (Precip. 67,8 mm; insolación 22 h y 6 min.)

Fue un mes cálido, seco y soleado. ¿Se puede pedir más? Estas condiciones compensaron la lentitud del envero. Fue muy cálido del 13 al 17. Solo 1,4 mm de lluvia el día 1 y luego seco hasta el 5. Lluvias del 6 al 10 y luego una fase seca hasta el 20. Algunas precipitaciones de importancia del 21 al 27 y otra vez el 29, pero los viticultores no se pudieron hacer nada, puesto que el acumulado mensual solo sumó 68,7 mm. Las bodegas más ricas, con instalaciones ultramodernas de selección, mesas vibratorias, sopladores y máquinas de selección óptica ya no se asustan de la lluvia en estas fechas como solían hacerlo. En cambio, los pequeños no cuentan con esos lujos y sí la temen.

La temperatura media de 19,8ºC fue un grado superior al histórico. Las 222 horas de insolación no permitieron que se desarrollara mucha humedad y no hubo casi podredumbre. No hubo noches de canícula y hubo lluvia suficiente como para limitar cualquier estrés hídrico severo y para permitir a las variedades tardías y uvas en suelos drenantes madurar sin secarse ni arrugarse.

La vendimia de la Sauvignon, iniciada en agosto, finalizó por completo el 19 de septiembre, pero el 13 ya se daba por concluida mayoritariamente. El Semillon se empezó a vendimiar el 6 y finalizó el 23. Como hemos visto, las condiciones fueron casi perfectas. La Sauvignon alcanzó en algunos momentos un potencial de 13,7º, con acideces por encima de 5 gramos.

Ahora le llegó el turno a la vendimia de tintos (con la Merlot primero). Las más tempranas fueron recogidas a partir del 16, siguiendo la máxima de Philippe Dhalluin en Château Mouton Rothschild, “cuando las uvas estén maduras, vendímialas, no te esperes”. Mientras que estos vendimiadores tempranos tuvieron que parar a causa de las lluvias (del 21 al 27), los más tardíos arrancaron a partir del 27. No fue una vendimia muy temprana, y quedó entre 8 y 10 días por detrás de la de 2018 a pesar del calor.

El carácter del vino de 2019 dependerá en gran medida de la fecha escogida para la vendimia (antes o después de esas lluvias). El contenido en azúcar fue superior que en 2018 y los ácidos también fueron ligeramente más fuertes. Los niveles de pH fueron variables, pero tendieron a ser bajos. Los hollejos fueron gruesos y fueron acumulando poco a poco antocianos durante la maduración. Consiguieron mucho color. La lluvia en agosto y a principios de septiembre ralentizó la maduración de las pepitas y no maduraron completamente.

Octubre 2019 (Precip. 98,8 mm; insolación 116 h y 12 min.)

Le llegó el turno al Cabernet Sauvignon. Las vendimias más tempranas comenzaron justo después de recoger el Merlot. Unos pocos arrancaron durante los tres últimos días de septiembre, pero la vendimia se generalizo durante los diez primeros días de octubre. No había nada que esperar. Hubo chubascos ligeros del 1 al 13, con la excepción de los días 5, 7 y 12, pero no fueron preocupantes. También una fuerte descarga el 14 y a partir de entonces hubo lluvia todos los días, con diversa intensidad, hasta final de mes. Un par de días muy secos y cálidos el día 12 y 13, cuando la temperatura alcanzó los 30ºC.

Personalmente, encuentro complicado entender cómo los productores, con sus informes de una gran añada, han podido ignorar el hecho de que, fuera mucha o poca, llovió e 27 de los 31 días de octubre, dejando 98,8 mm, que es, más o menos, lo normal, pero no tan repartido. Siempre nos han dicho que los vientos del sudoeste ayudan a caldear la atmósfera y secar la humedad. La temperatura media fue 1,75 grados sobre la media, pero solo hubo 116 horas de insolación, lo que supone 30 horas menos de lo normal, y no pudo ayudar, en ningún modo, al proceso de secado.

Las uvas fueron pequeñas, con hollejos gruesos. Más azúcar en las uvas, como en 2018, pero con acideces más elevadas y colores más profundos. Los taninos fueron, decididamente, más ricos y poderosos. La frutosidad llegó muy tarde, a causa de le heterogeneidad en el envero. Los vinos tienen una destacada intensidad aromática, con complejas notas de frutos rojos frescos. Justo al final, las pepitas finalmente maduraron, pero su nivel de deshidratación fue considerablemente inferior al de 2018. La mayoría había terminado de vendimiar alrededor del día 23. La Petit Verdot, que se vendimia la última y es sensible al estrés hídrico, padeció en los suelos con mayor drenaje y carece del encanto que ofrece en las añadas perfectamente sanas y maduras.

Para los vinos dulces, los últimos 11 días de octubre fueron un desastre. 36,2 mm de lluvia durante todos ellos. Estaba húmedo y mojado y todas las uvas botrytizadas se recogieron antes de fin de mes.  Las que no lo estaban, quedaron inutilizables.

Como se puede ver ahora, el cuarto y el quinto criterio se cumplieron para el Merlot, pero el cuarto solo se puede aplicar parcialmente al Cabernet y difícilmente para el Petit Verdot, “La completa maduración de las uvas (contenido en azúcares entre otros factores), garantizada por el óptimo funcionamiento de la cubierta foliar hasta la vendimia, sin más crecimiento vegetativo” y “Buen tiempo durante la vendimia sin dilución o podredumbre, permitiendo una plena maduración de las uvas, incluso de las variedades más tardías”).

Vinos blancos dulces

La botrytis este año fue perezosa en llegar, pero rápida en desarrollarse. Las zonas productoras de vino dulce registraron mucha más lluvia que las otras. Más de 100 mm de precipitaciones cayeron durante las tormentas de julio. Los hollejos se debilitaron por ello y también por el clima muy cálido de agosto. Esto favoreció tanto la podredumbre ácida como el pasificado en los suelos más sensibles al estrés hídrico. La botrytis llegó, finalmente, de forma progresiva, pero muy rápida tras las tormentas de mediados de septiembre. Un primer “tri” de limpieza permitió deshacerse de todas las uvas sin la sanidad óptima y los productores esperaron con más tranquilidad a las uvas nobles. Se logró la botrytis en las uvas totalmente maduras y sanas, mientras que el buen tiempo durante la primera semana de octubre posibilitó una rápida concentración.

Los productores tuvieron que ser rápidos para vendimiar en el momento justo; y la mayoría de ellos recogieron sus uvas en un único “tri” del 10 al 14 de octubre. Un “tri” algo menos bueno se vendimió por parte de algunos del 18 al 23 de octubre, pero el mosto se había diluido por la lluvia y muchos no emplearon estas uvas. Cualquier uva vendimiada más tarde no valió la pena y la vendimia para los vinos dulces de 2019 se concluyó antes de que finalizara octubre. La cosecha fue muy escasa y no una calidad excepcional.

Calidad de los vinos blancos secos

A pesar del verano excepcionalmente cálido, la ausencia de estrés hídrico, ni muy severo, ni demasiado temprano, supuso que las uvas pudieron ser vendimiadas en perfectas condiciones. Tienen una acidez buena y crujiente, no demasiado azúcar o un grado alcohólico demasiado elevado; y muy aromáticos. La añada 2019 dejará algunos vinos muy buenos, casi grandiosos, “vins de garde” (vinos de guarda, óptimos para envejecer). Estos son los mejores vinos de Burdeos este año.

Calidad de los vinos tintos

Soy Master of Wine, un enólogo cualificado y vivo en el corazón del Medoc. Algunos de mis mejores amigos son propietarios de Châteaux, lo que me ha dado la oportunidad de catar algunos vinos de la añada 2019 antes del confinamiento. Al evaluar la calidad de los tintos de Burdeos de 2019, considero que debo ser prudente. La vendimia se llevó a cabo casi en su totalidad en octubre, con 27 días con lluvia, da igual si fina o intensa.

No puedo dejar de pensar que la afirmación que sostenía el propietario de ese famoso Château que citaba al inicio del artículo es un poco exagerada. Los vinos tienen acideces excelentes, cuentan con taninos ricos y no necesariamente maduros por completo, tienen suficiente alcohol, pero la frutosidad llegó muy tarde y, en ocasiones, no llegó.

Respecto a los cinco criterios de Denis Dubourdieu, hemos visto que no se han cumplido por completo. El primero no se cumplió. El segundo se satisfizo totalmente, el tercero no por la mayoría (solo por aquellos con un drenaje excelente y que se libraron de las tormentas). El cuarto y el quinto, mejor para el Merlot que para el Cabernet y es totalmente imposible pasar por alto esos 27 días de lluvia. En total, tres de los cinco criterios, lo que habla de un vino óptimo, pero no un vino fino o un gran vino. Creo que los criterios funcionan un año más y que 2019 deja un buen vino, pero sin la densidad de una añada excepcional.

Los productores estarán descontentos con este resumen y quiero destacar que es tan solo mi opinión personal. A la que llego a la luz de todo lo que he escrito líneas arriba.

Calidad de los vinos blancos dulces

La de 2019 no es una gran añada para los vinos botrytizados y la cosecha es muy escasa. Aunque no es rica, generosa u opulenta, son vinos limpios y aromáticos. Son frescos, ligeros, refrescantes, sabrosos y armónicos. Son vinos que evolucionarán rápidamente y son agradables y fáciles de beber. No es una añada de guarda, pero sí para disfrutar de su carga frutal.

Traducción: Vicent Escamilla.

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El Festival Vino Somontano se aplaza, para volver con más fuerza en 2021

 Publicado el por SeVi (colaborador)

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El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida Somontano ha decidido, por responsabilidad y sensibilidad social ante la pandemia del coronavirus que se está viviendo, no celebrar la próxima edición del Festival Vino Somontano prevista del 30 de julio al 2 de agosto de este año.

El Festival Vino Somontano, una de las citas enoturísticas más relevantes de España y pionera a nivel nacional como fiesta del vino aliada con la cultura y la gastronomía, acoge cada año, desde el 2000, a miles de personas que disfrutan durante los cuatro días y noches de su celebración, de la Muestra del Vino Somontano, las actuaciones culturales programadas para la ocasión y un amplio programa de catas y talleres de vino. Es esa misma esencia popular del certamen la que recomienda, por responsabilidad social, no celebrar la edición de 2020. Responsabilidad que se suma a la sensibilidad social ante la difícil situación que están viviendo miles de familias.

Desde esa decisión, la Denominación de Origen confía en la celebración de una nueva edición del festival el verano de 2021 cuando se retomará con mayor energía, si cabe, para disfrutar de nuevos momentos compartidos entorno al vino, la gastronomía, la cultura y el territorio. En esa próxima cita, el Festival apoyará y reconocerá, de forma especial, a la hostelería que es, siempre, una parte esencial del éxito del certamen y de la comercialización de los vinos Somontano.

Adaptación y refuerzo de líneas estratégicas

Paralelamente, la Denominación está adaptando y reforzando las líneas estratégicas en las que sigue trabajando con el objetivo que ésta se marcó como entidad responsable con el territorio y con las gentes que representa. Lo hace en el marco y circunstancias que plantea esta nueva situación manteniendo los puntos fuertes en los que el Consejo Regulador basa su trabajo y atendiendo los retos y escenarios que se plantean.

¿Con qué amigo brindarías con un vino de la D.O.P. Alicante?

 Publicado el por SeVi (colaborador)

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La D.O.P. Alicante se ha propuesto, en estos días complicados, acercar a quienes se encuentran más lejos. Para ello ha puesto en marcha la promoción “La Carta Que Se Cata”, en la que un amigo puede invitar a brindar a otro con una botella de vinos con D.O.P. Alicante.

La comunicación se realiza por redes sociales y web y los participantes pueden elegir a aquel amigo con el que les gustaría brindar y mandarles un mensaje escrito. De entre los participantes y mediante sorteo, la D.O.P. elegirá 20 cartas para enviarlas junto con una botella de estos vinos. 

“Es un detalle bonito en estos tiempos, recuperar una forma de comunicación ya casi olvidada. Recibir una carta física junto a una botella de vino de alguien a quien echas de menos ahora mismo, cuando menos te lo esperas es una alegría que nos gustaría regalar a la gente,” comenta Antonio M. Navarro, presidente de la D.O.P.

La participación es gratuita y abierta para mayores de 18 años. 
https://vinosalicantedop.org/vinos-alicante-presenta-la-carta-que-se-cata/

La D.O.P. Valencia sigue formando online a sumilleres y bodegas durante el confinamiento

 Publicado el por SeVi (colaborador)

La Denominación de Origen Valencia ha puesto en marcha la formación online con el objetivo de seguir impartiendo las diferentes acciones formativas durante este periodo de confinamiento, debido al Estado de Alarma. De esta forma, y dado el escenario actual, se han transformado en online “una gran parte de actividades que se estaban desarrollando de forma presencial en nuestra sede”, según explica el presidente de esta D.O.P. Cosme Gutiérrez.

Tal es caso del Máster de Sumiller Especialista de Vinos Valencianos, una formación de larga duración que se estaba impartiendo de forma presencial, y “que nos vimos obligados a detener, pero que ahora hemos podido retomar con la utilización de las nuevas plataformas tecnológicas, permitiendo de este modo a los alumnos continuar con su programa de estudio”, asegura el presidente de este organismo. 

Asimismo, y con la finalidad de seguir apoyando a las bodegas durante el confinamiento que, sin duda, han visto alteradas su actividad exportadora, se han convertido a formato online todas las charlas y cursos presenciales, que estaban previstos en la formación que se imparte dentro del área de Internacional, dirigida a las bodegas.

Para ello, la DO Valencia ha puesto en marcha un programa de webinarios, que tienen como objetivo reforzar y actualizar sus conocimientos en las tendencias de ventas y en diferentes mercados exteriores. Estas acciones formativas online se llevan a cabo por diferentes especialistas y expertos en destino, que dan a conocer las tendencias de consumo, las zonas con las mayores oportunidades comerciales, formación del precio de venta, aranceles, etc. en su país.

La formación online, “una excelente alternativa de enseñanza que, si se hace bien, puede resultar muy útil para continuar desarrollando muchos de los programas y actividades formativas de cualquier empresa”, concluye Cosme Gutiérrez.