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El vino ‘desalcoholizado’ español derriba fronteras

 Publicado el por Efeagro (colaborador)

El sector de las bebidas a base de vino desalcoholizado (la normativa española no permite la denominación “vino sin alcohol”) busca nuevas fronteras en destinos exteriores europeos, del sudeste asiático, Golfo Pérsico y norte de África, con especial atención al consumidor musulmán. El sello Halal ayuda a las bodegas a abrirse paso entre los países que profesan este fe, aunque no siempre es suficiente ante la disparidad de criterios que se utilizan en unos y otros para autorizar el producto ya que, en algunos casos y pese a estar desalcoholizado, el vino sigue considerándose “un pecado”.

Matarromera, Grupo Elivo o Industrias Artesanas Castillo son algunos ejemplos de las pocas empresas españolas que han logrado abrir el camino en un segmento de negocio que tiene el reto de llegar hasta nuevos consumidores, en un contexto de dificultades normativas o legislativas e incluso éticas. Y de dura competencia.

El gerente de Grupo Elivo, Ramón Blanco, destaca el enorme potencial de este sector que, en su opinión, experimentará un “boom” durante los próximos años. Blanco augura que las grandes bodegas españolas se irán introduciendo en este nuevo nicho de negocio, dado el gran recorrido que tiene el producto en los países del sudeste asiático, el Golfo Pérsico y el norte de África, aunque en dura competencia con Sudáfrica, Alemania o EE.UU., donde también se fabrican.

A juicio de Blanco, el vino sin alcohol replicará el éxito de la cerveza sin alcohol, al menos fuera de España. Grupo Elivo, que comercializa este producto tanto a granel como embotellado (con marca propia o de clientes), ya obtiene una cifra de negocios de 3,5 millones de euros, destaca su responsable. El 60% de su mercado depende de la exportación, donde el sello “halal” para la comunidad islámica les ha abierto algunas puertas. Actualmente sus vinos sin alcohol no sólo llegan a Alemania, Polonia o Reino Unido, sino que también son comprados por clientes en Malasia, Indonesia, Bahrein, Dubai, Kuwait o Marruecos.

La cordobesa Industrias Artesanas Castillo (“Castillo de Moriles”) (que también fabrica vinagres y cremas) tiene a sus principales clientes en España, que absorbe toda la producción de su referencia “Pedro Ximénez (PX) 0.0”, unas 5.000 ó 6.000 botellas anuales, explican responsables de esta compañía. Actualmente, según añade la misma fuente, estudian oportunidades para iniciar la exportación de cara al 2016; sondean Alemania, Austria, Francia, Italia, Reino Unido y países árabes.

Por su parte, el director de Operaciones de Grupo Matarromera, Julio Pinto, recuerda que en 2008 fueron pioneros en la comercialización de este tipo de vino (EminaZero). Desde entonces, se han beneficiado de fuertes incrementos de las ventas de entre el 10 y el 20% anual pero, frente a lo que pudiera parecer, el mercado “se está desarrollando lentamente”.

“En vino 0,5 y 0,0 tenemos una cuota del 50% en España, pero las ventas son discretas, menos de 200.000 botellas”, por lo que el mercado nacional, en líneas globales, es todavía “pequeño”, detalla. Mientras tanto, el avance en Europa es “creciente, pero limitado”, en parte por la ausencia de un marco normativo estable.

Según señala Pinto, ni en España ni a nivel de la Unión Europea (Italia “bloquea” que pueda avanzarse en esta línea) existe una legislación específica para el vino sin alcohol, aunque sí se han desarrollado normas en algunos países “que están haciendo la guerra por su cuenta”, como Alemania, Austria, Suecia y Portugal. Así, por ejemplo, Matarromera ha detectado la competencia de vino sin alcohol (con esta denominación) de Australia, comercializado en algunos países nórdicos, lo que ejerce una competencia desleal.

Preguntado por los mejores mercados para este tipo de vinos de Matarromera, el director de Operaciones, destaca a Suecia, Finlandia, Reino Unido, Holanda, Rusia, Polonia, Chequia, Eslovaquia o países bálticos. También “nos va muy bien” en países árabes (moderados en lo religioso) donde utilizan algún tipo de certificación Halal.

Sus vinos desalcoholizados pueden encontrarse “en una treintena de países”, incluidos Kuwait, Emiratos Árabes, Ghana, Nigeria o China, aunque no siempre es fácil levantar barreras comerciales.

“Hay lugares donde llevamos dos años con papeleo y todavía no hemos empezado a vender”, en referencia a ciertos países musulmanes más estrictos, ya que las autorizaciones deben pasar no sólo por evaluaciones técnicas sino también por un comité “ético-religioso”.

España factura 2.945,3 M€ por la exportación de sus productos vitivinícolas en 12 meses

 Publicado el por SeVi (colaborador)

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Gráfico en pdf adjunto.

España aumentó un 3,1% sus ingresos por exportación de productos vitivinícolas entre diciembre de 2014 y noviembre de 2015, hasta alcanzar los 2.945,33 millones de euros. Lo ha hecho, además, según las estadísticas elaboradas por el Observatorio Español del Mercado del Vino (OEMV), con un dato positivo también en volumen, situando en los mercados exteriores 2.775,53 millones de litros. Por su parte, el precio medio de la exportación vitivinícola española, aunque sigue con signo negativo, experimenta un retroceso mucho más suave (cae un 2,3%) y se sitúa en 1,06 euros por litro.

Si se atiende solamente al producto vino (descontando, por tanto los mostos, vinagres y aromatizados), el resultado estadístico es bastante mejor, con incrementos del 4,6% en valor hasta los 2.625,7 millones de euros, con unas ventas de 2.398,7 millones de litros en el interanual a noviembre (+9,6%). El precio medio del vino exportado se situó en 1,09 euros por litro (-4,5%), con las lógicas diferencias según categorías.

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El Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) podría hacer menos competitivos a los vinos europeos en los mercados norteamericano y asiático

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

El refrendo por cada uno de los 12 países signatarios y la entrada en vigor del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés), firmado el pasado 5 de octubre en Atlanta (Estados Unidos), podría suponer una merma de la competitividad comercial de los vinos comunitarios en un futuro próximo en mercados de gran potencial de crecimiento del consumo en Norteamérica y Asia-Pacífico, con la excepción de China.

Ello debido, por un lado, a que se trata de un área donde existen importantes mercados de destino: Estados Unidos (que lidera las exportaciones de vino procedentes de la UE y es el primer consumidor mundial); Canadá y Japón (ambos países a la espera aún de la entrada en vigor de su acuerdo comercial bilateral con la UE); México (que tiene pendiente su revisión del acuerdo con la UE); Singapur y Vietnam (con el que la UE firmó recientemente un acuerdo bilateral de libre comercio, que debería suponer una mejora del acceso a ese mercado).

Pero, por otro, también porque en el TPP participan cuatro de los principales denominados “nuevos” países productores de vino, como Australia, Chile, Estados Unidos y Nueva Zelanda, sin descartar que se pueda unir también, tras el cambio presidencial, otro de los grandes, como Argentina. Y, por el lado consumidor, probablemente otros mercados de destino importantes, como Corea del Sur, Filipinas, Tailandia o Taiwán, y quién sabe si también a medio plazo la misma República Popular China.

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El COPA-Cogeca apuesta por un nuevo régimen vitivinícola más simple y dinámico en la UE a partir del 2020

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

Thierry Coste, en el centro, flanqueado por sus vicepresidentes Palma Esposito y Rudolf Nickenig. (photo: )

Thierry Coste, en el centro, flanqueado por sus vicepresidentes Palma Esposito y Rudolf Nickenig.

El viticultor cooperativo francés, Thierry Coste, ha sido ser reelegido presidente del Grupo de Trabajo Vino del Comité de Organizaciones Profesionales Agrarias y del Comité General de Cooperativas Agrarias de la Unión Europea (COPA-Cogeca) para los dos próximos años. La principal prioridad de Coste, según indicó a los medios, será el nuevo régimen vitivinícola comunitario posterior a 2020, como garantía de un sector dinámico y viable en el futuro.

En su intervención, tras la votación de la pasada semana en Bruselas, Coste declaró ser optimista en cuanto a la repercusión que va a tener en el sector el nuevo sistema de autorizaciones de plantaciones de viñedo en la UE, en vigor ya desde el pasado 1 de enero de 2016.

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UPA alega que el incremento de potencial productivo debería ser un testimonial 0,001%

 Publicado el por SeVi (colaborador)

La organización agraria UPA remitió el pasado viernes 22 de enero sus alegaciones a la propuesta de resolución del Ministerio de Agricultura que fija en un 0,6% el porcentaje a nivel nacional de la superficie plantada de viñedo a 31 de julio de 2015 que se podrá conceder para autorizaciones de nuevas plantaciones en 2016, lo que equivale a 5.752 hectáreas, tal y como informó SeVi.

Esta organización de agricultores cree que el porcentaje de nuevas plantaciones debe ser lo más próximo a 0, al menos para el primer año de aplicación. La normativa europea (Reglamento 1308/2013) establece que el incremento anual de superficie de viñedo debe oscilar entre el 0 y el 1%. “En 2016 el incremento debería quedarse en un 0,001%”, han señalado fuentes de UPA.

UPA fundamenta su rechazo a nuevas plantaciones en las perspectivas de mercado: La producción en los últimos años tiene una tendencia alcista, con producciones medias anuales de más de 40 millones de hectolitros, a pesar de la menor superficie de viñedo a nivel nacional –de 1,15 millones de hectáreas en 2000 a 0,96 millones en 2015.

“Los precios del vino ya están lo bastante hundidos”, explican desde UPA. El bajo precio del vino en las últimas campañas, y en especial el de las uvas destinadas a transformación, hace temer que autorizaciones de nuevas plantaciones, más allá de las provenientes de los derechos de plantación, supongan una mayor presión a la baja en dichas cotizaciones, con el correspondiente perjuicio para la renta de los viticultores, ya de por sí muy perjudicados por los datos de renta del 2015 (estimación del Magrama DIC-2015): con un descenso del valor de un 7,8 % (segundo sector agrícola en pérdidas).

“El descenso paulatino del consumo tampoco invita a plantar más cepas”, aseveran en UPA. El consumo de vino en España ha descendido desde 14,4 millones de hectolitros en el año 2000, a 10,4 millones de hectolitros en 2010 y hasta 9,81 millones de hectolitros en 2014. En este escenario, “apostar por incrementar nuevas superficies a través del sistema de autorizaciones nos parece bastante temerario”.

“Las exportaciones se han incrementado, sí, pero a qué precio”, explican. Según UPA lo han hecho a costa de los precios más bajos por litro en el mercado internacional -poco más de un euro por litro y alrededor de 0,40 euros/litro si consideramos el vino a granel-, lo cual se traslada a unos precios muy bajos en las uvas para transformación.

La existencia de una cartera de derechos de plantación cifrada en 68.051 (a 31 de julio de 2015) supone un factor muy a tener en cuenta ante las próximas plantaciones que se podrían efectuar en 2016, sobre todo teniendo en cuenta que a 31 de julio de 2016 caducan 14.748 y otros 10.884 en julio de 2017, aparte de los 42.419 restantes, que aunque su caducidad es mayor, también se pueden utilizar para plantar una parte de ellos en el presente año, muchos de ellos comprometidos con los planes de reestructuración.

Por tanto, la previsión de nuevas plantaciones a partir de estos derechos en cartera, que pueden incrementar notablemente nuestro potencial productivo, de momento en 2016, haría no recomendable la autorización de nuevas plantaciones, “si no queremos provocar un mayor hundimiento de precios tanto de la uva como del vino”. Además, existe el problema de la falta de plantas y su encarecimiento, que se vería aún más agravado si se autorizan nuevas plantaciones.

Las explotaciones de carácter familiar, mayoritarias en nuestro país, serían las más dañadas por este incremento de la superficie, han concluido desde UPA.