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Gran número de innovaciones para la vinicultura en Intervitis 2013

 Publicado el por SeVi (colaborador)

El salón Intervitis Interfructa, que se celebrará del 24 al 27 de abril en Stuttgart (Alemania) presentará un gran número de innovaciones en el campo de la vinicultura. De hecho, uno de los cuatro sectores de la exposición estará dedicado al procesamiento y al control de procesos.
Así, por ejemplo, la firma Defranceschi de Bronzolo del Tirol del Sur presentará una nueva máquina para el vaciado y la limpieza automática de cajas pequeñas de hasta 20 kilogramos. Por su parte, Scharfenberger, el fabricante de prensas más grande de Alemania, ofrece líneas completas en el área de la tecnología de lagares, con prensas con equipamiento de gas inerte o la siguiente generación de controles que le permite al maestro bodeguero, por ejemplo, observar el proceso del programa de prensado mediante un iPad, así como leer y guardar los datos en su ordenador y recibir los mensajes de error por SMS. La casa Armbruster mostrará sus nuevos carros para la uva, así como la máquina despalilladora Rotovib con un nuevo clasificador de rodillos, una nueva bomba de uvas y maceración y una nueva cinta transportadora.
Speidel Tank-und Behälterbau presentará novedades en el campo de la fermentación de vino tinto como los depósitos de fermentación de camisa cónica o también los depósitos a presión para champán de hasta 8 bar. La italiana Velo anuncia una nueva generación de filtros tangenciales con fibras de cámara hueca que funcionan de forma completamente automática.
Los organizadores de la feria esperan que acudan más de 600 expositores directos y al menos 37.000 visitantes profesionales provenientes de todo el mundo.

Más de mil firmas expositoras en Enomaq-Tecnovid, Oleomaq-Oleotec y Fruyver

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Más de mil firmas expositoras y 45.000 metros cuadrados de superficie. Éstas son las grandes cifras que, desde ayer y hasta el viernes 15 de febrero, conforman los salones del vino y el aceite en Feria de Zaragoza. Cinco certámenes (Enomaq, Oleomaq, Tecnovid, Oleotec y Fruyver) que exhiben toda la tecnología, componentes e innovación del sector de la viticultura, la oleicultura y las frutas y verduras. De este modo, los pabellones 3, 4, 5 y 6 se convierten en el mejor foco sectorial y una gran plataforma comercial en la que participan algunas de las empresas líderes de estos segmentos.
El acto de inauguración, que se ayer, 12 de febrero, estuvo presidido por el consejero de Agricultura del Gobierno de Aragón, Modesto Lobón, la vicepresidenta de la institución ferial aragonesa, María López, representantes del Ayuntamiento de Zaragoza, la Diputación de Zaragoza, y el director general de Feria de Zaragoza, José Antonio Vicente, entre otros.
Lobón recalcó el papel de Feria de Zaragoza como dinamizador de la economía gracias a la capacidad del ente ferial de atraer expositores de todo el mundo, al tiempo que ha dicho que certámenes de este nivel sirven para potenciar la agroindustria de Aragón y el mercado internacional.
En opinión de María López, en los salones se puede ver todo lo relativo a la mejor maquinaria y los procesos que se llevan a cabo para el embotellado, etiquetado, distribución, recogida e, incluso, su puesta en el mercado de vinos y aceites. Para la vicepresidenta de la institución ferial, los salones del vino y el aceite presentan unas “grandes perspectivas de negocio”, gracias al interés que han despertado entre los profesionales del sector.
En las primeras horas de apertura de los certámenes la respuesta fue “muy buena”. María López ha destacado la presencia de más de cincuenta delegaciones de Misiones Comerciales Inversas, en las que participan países sobre todo del Arco Mediterráneo, al ser lugares con gran potencial para la producción de vino y aceite. Son, según palabras de la vicepresidenta de Feria, uno de los elementos más importantes que presentan los salones, así como las más de sesenta jornadas, reuniones, actividades, ponencias y presentaciones que se llevan a cabo en el marco de estas citas.
 

Simei 2013, una nueva imagen para sus primeros 50 años

 Publicado el por SeVi (colaborador)

El Salón Internacional Máquinas para la Enología y el Embotellado (Simei) presenta su 25ª edición, del 12 al 16 de noviembre de 2013 en Fiera Milano-Rho, con una nueva imagen corporativa, para celebrar sus 50 años. Flujos líquidos engendrados de elementos tecnológicos que crean simbólicamente el mundo y al centro una botella que habla de futuro. Tecnología, innovación, internacionalidad: la nueva imagen de Simei 2013.
“El globo terráqueo, que pone en evidencia la dimensión internacional de Simei, viene a ser trazado en sus contornos, ideal y simbólicamente, por las bebidas: agua, zumos y vino”, explica Massimo Pagliarin, director creativo de la agencia responsable del proyecto gráfico. Asimismo, se han incluido elementos mecánicos, como el botón de “on”, que hace pensar tanto en la tecnología como en la mecánica, junto con la posición central de la botella, que se refiere a la feria como epicentro del sector de las bebidas embotelladas, explicaron.
La 25ª edición de Simei se llevará a cabo del 12 al 16 de noviembre de 2013 en los pabellones 9-11-13-15 del polo expositivo de Rho, Fiera Milano. Paralelamente se llevará a cabo el Salón Internacional de Técnicas para la Viticultura y la Olivicultura (Enovitis).
Más información en www.simei.it

Teledetección y programación del riego en los viñedos

 Publicado el por Albert Gurri (Irta) (colaborador)

Para realizar una programación del riego eficiente es necesario utilizar indicadores que nos den información sobre el estado hídrico de las plantas. El indicador comúnmente más utilizado a nivel experimental es el potencial hídrico de la hoja o del tallo (Ψ). Este parámetro nos indica el grado de `sed´ que tiene una planta. Sin embargo, es un indicador engorroso en su medición, pues se precisa realizar mediciones individuales en las hojas de las plantas de un cultivo.
Investigadores del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de la Generalitat de Cataluña (Irta) han demostrado en viña que es posible programar el riego en un cultivo realizando medidas del potencial hídrico semanalmente. Puesto que conocemos el valor del potencial hídrico de hoja medido y también cuál debería ser su valor óptimo en cada momento, podremos programar el riego en función de su estado hídrico.
Experimentalmente esto es posible. Sin embargo, llevar a la realidad de un cultivo las mediciones necesarias es harina de otro costal, pues para ello es necesario disponer de un equipo de medida (cámara de presión), realizar medidas semanalmente y programar en función del resultado, tomando las decisiones oportunas valiéndonos de los datos obtenidos. Además, la diversidad de suelos existentes en un viñedo (más o menos profundos), comporta diferentes capacidades de retención de agua disponible para ser absorbida por las raíces de las cepas. Esta situación se traduce en zonas de distinta variabilidad en cuanto a sus necesidades de riego, por lo que no sirve realizar las mediciones en un solo lugar del viñedo.
Las opciones pasan por realizar las mediciones en varios lugares del viñedo dividiéndolo en subzonas con las mismas características o niveles de estrés de las vides para, así, realizar una medición en cada una de estas subzonas (entre 8 y 10 mediciones/viñedo, tal y como hacen algunos viñedos californianos actualmente).
Existe alguna metodología que haga posible estimar las necesidades de agua en grandes extensiones sin tener que hacer tantas mediciones en el cultivo?
Pues sí existe, y se basa en el uso de la teledetección.
La teledetección
Las plantas, como seres vivos que son, transpiran. Cuando una planta entra en déficit hídrico (es decir, pierde más agua de la que le entra), los estomas se van cerrando, lo que hace disminuir su transpiración como fórmula para defenderse de la pérdida de agua, así como su capacidad de realizar la fotosíntesis. A consecuencia de ello la temperatura de la planta aumenta y genera una imagen térmica de calor en proporción a su déficit hídrico.
La diferencia de temperatura entre la existente a nivel de la hoja y la del aire puede llegar hasta los 8ºC en plantas muy estresadas y entre 2-3ºC en las plantas bien hidratadas.
Este es el principio en el que se basa la teledetección, y para la medición de la temperatura de la hoja en grandes extensiones de viñedos es necesaria la utilización de cámaras térmicas de alta resolución instaladas en avionetas (tripuladas o no). El uso de cámaras de alta resolución es necesario para evitar el efecto del suelo en las imágenes térmicas generadas.
El Instituto de Agricultura Sostenible (IAS-CSIC) de Córdoba, ha trabajado en este sentido, utilizando avionetas teledirigidas no tripuladas. Recientemente, en el Irta, se ha partido de la tecnología desarrollada en el IAS-CSIC y, conjuntamente, ambos institutos han desarrollado el sistema para avionetas tripuladas, permitiendo trabajar a la misma altura de vuelo (150 m de altitud) y obteniendo la misma resolución de imágenes, además de disponer de una mayor autonomía de vuelo y, consecuentemente, abarcar unas mayores extensiones en la adquisición de imágenes térmicas con respecto a las avionetas no tripuladas.
En base a esta metodología ha sido posible generar mapas del estado hídrico de los viñedos. Utilizando los dos sistemas de adquisición de imágenes térmicas (tripulados o no), los investigadores del Irta vieron que existía una correlación entre la temperatura de la hoja y el estado hídrico de las cepas medido a partir del potencial hídrico de hoja. Las relaciones se obtuvieron en distintos momentos del año midiendo el potencial hídrico a la vez que se obtuvieron las imágenes térmicas.
En base a las relaciones obtenidas, por primera vez se programó el riego de un viñedo de 15 hectáreas en base a imágenes térmicas de alta resolución y se demostró la posibilidad de regar individualmente cada sector en función de su estado hídrico. Así, las cantidades de agua aportadas en los distintos sectores variaron significativamente, ya que las necesidades hídricas fueron distintas.
Finalmente, las investigaciones han permitido el diseño de un programa para el agricultor, a partir del cual es posible ver el estado hídrico de cada sector de riego de sus viñedos, pudiendo así conocer con precisión la cantidad de agua a suministrar semanalmente en cada sector de riego.
¿Cuándo medir y cuánto puede costar?
Las experiencias realizadas por el Irta y el IAS-CSIC muestran que la mejor hora del día para detectar el estado hídrico de las plantas mediante imágenes térmicas es alrededor de las 14.00 h (12.00 hora solar).
Además, se estudió la frecuencia de adquisición de imágenes térmicas necesaria para programar el riego, realizando vuelos una vez a la semana o cada 15 días. Los resultados mostraron que la cosecha y la calidad del vino no se veía afectada cuando se programó el riego a partir de las imágenes obtenidas cada 15 días. Solamente si se adoptaba una estrategia de riego deficitario severo se aconsejaría adquirir imágenes semanalmente.
En cuanto al momento óptimo para empezar a realizar vuelos, parece ser que, en el caso de viñedos, el inicio de los vuelos sería a partir del 15 de junio, ya que antes de esta fecha hay poca vegetación y las imágenes térmicas no son precisas.
Con repecto al coste de los vuelos la cifra es variable en función, por ejemplo, de una mayor o menor cercanía a un aeródromo, de la superficie total a sobrevolar, etc. Sin embargo, el coste podría oscilar entre los 15 y los 45 euros/ha y vuelo. Cantidad económica que se compensa con creces por el gran ahorro de agua que este sistema permite.
 

Información elaborada a partir de la ponencia que el investigador del IRTA Joaquim Bellver realizó el pasado 17 de enero de 2013 en la jornada sobre “Diferentes estrategias de riego en viña” y que llevaba por título “Uso de la teledetección como herramienta para la programación de riego en viña”.

Efectos de clima y suelo sobre la respuesta al riego de Tempranillo (I)

 Publicado el por J.R. Castel, M.E. Valdes, M.H. Prieto y otros (colaborador)

Artículo con tablas en documento PDF adjunto.
La disponibilidad de agua en el suelo es un factor crítico para el adecuado funcionamiento de la vid y para la composición de la uva (Williams and Matthews, 1990) y existe evidencia de que el estrés hídrico severo puede empeorar la calidad de la uva (Hardie and Considine, 1976). En general, el riego permite aumentar el rendimiento de los viñedos, especialmente en climas áridos, y el riego deficitario en determinadas épocas se ha sugerido como estrategia para mejorar la calidad de la uva, en especial para la producción de vinos de alta gama (McCarthy et al., 2000). Aunque el riego normalmente mitiga la mayor parte de los efectos de la aridez, su impacto final sobre el comportamiento agronómico y la calidad de la uva también depende de las características de suelo y clima, así como del nivel de carga y del equilibrio de las vides (Jackson and Lombard, 1993), o sea, del denominado efecto terroir (Vadour, 2003). A fin de estudiar los efectos de diversos tratamientos de riego y su posible interacción con las carac terísticas de suelo y clima sobre el comportamiento agronómico y las relaciones hídricas de la vid cv. Tempranillo bajo prácticas de cultivo similares, se desarrolló un experimento común en cuatro localidades de España, durante las campañas de 2009 a 2011.
Material y métodos
Características de las localidades: Las principales características de cada localidad en relación a su ubicación, viñedo, suelo y clima se resumen en la Tabla 1 y la Foto 1 muestra una vista general de cada viñedo. Los suelos de todas las localidades eran calizos, de pH alcalino y con capacidad de retención de agua media a alta, a excepción de VALL, donde al ser una terraza fluvial la capacidad de retención de agua era algo inferior. En todas las localidades las vides se podaron en invierno en pulgares, según un cordón Royat bilateral, con unas 10 yemas vistas por metro lineal y se condujeron en espaldera con posicionamiento vertical de los pámpanos. El control de plagas y enfermedades, así como las prácticas de cultivo fueron las comunes de cada zona e incluyeron despuntado de la vegetación realizado después del cuajado.