En defensa del tapón de corcho, un producto de futuro

 Publicado el Por Confederación Europea del Corcho (Celiege)

 (photo: )

La palabra imitación tiene su origen en el concepto latino imitatio y está asociado al verbo imitar. Este último hace referencia a la acción que se realiza intentando copiar otra o tomándola como ejemplo. En este sentido, una imitación es una cosa o un acto que se encarga de copiar a otro, que generalmente está considerado como mejor o de más valor.

Desde hace unos años, el líder en el tapamiento de vinos y cavas, el tapón de corcho, comparte mercado con otros sistemas de cierre, como son los sintéticos y la rosca. Estos basan su política de marketing en intentar copiar lo bueno de nuestro producto natural y al mismo tiempo, en alguno de los casos desprestigiarlo remarcando lo que ellos consideran sus debilidades.

Un último ejemplo es la aparición de un nuevo producto dentro de la serie de los tapones sintéticos al que llaman BIO, asegurando que es el primer tapón de vino del mundo con huella de carbono cero. Si lo lanzan al mercado seguro que es fruto de un trabajo serio y con estudios que así lo avalan. Aunque, permitan que me surja la duda de si, un producto cuya base es un derivado del petróleo ¿verdaderamente es reciclable? ¿Es sostenible y es respetuoso con el medioambiente? Y también ¿se le puede llamar BIO? Pero en fin esto es una cuestión, que los expertos en Ciencias Medioambientales están más preparados para debatir

Desde hace 2.000 años existe el tapón de corcho, un producto natural que no necesita talar el árbol para su extracción, que es 100% reciclable y biodegradable, que tiene una huella de carbono negativa. Es decir, que si se calcula el C02 emitido en la fabricación del tapón de corcho con el C02 que captura los bosques de alcornocales el resultado es una huella de carbono inferior a cero. Resaltaría otras de las cualidades físicas intrínsecas en el producto corcho, que se esfuerzan en imitar, como por ejemplo: elasticidad, compresibilidad, estanqueidad, impermeabilidad, ligereza, gran poder de adaptación, permeabilidad a la oxigenación óptima y por tanto la mejor opción para la guarda de un vino o cava.

También se imita su aspecto físico, color, líneas de crecimiento, porosidades, tacto etc., etc. Mucho esfuerzo para parecerse al original.

Permitan que haga unas preguntas:

¿Por qué querer parecerse tanto a un tapón de corcho en sus prestaciones e imagen si están seguros de que su producto ha conseguido la mejor solución en cierres para las bodegas? ¿Por qué no lo diferencian claramente? ¿Por qué confundir al consumidor imitando al original? ¿Tiene algo que ver la clara tendencia al alza de las preferencias del consumidor hacia el corcho, que hay en todos los mercados? 

El tapón de corcho ha ido evolucionando, perfeccionando y eliminando sus incidencias hasta llegar a ser en la actualidad  con toda seguridad un claro producto de futuro. Afirmación que me permito hacer porque el valor de la innovación no está en evitar que te copien, sino en conseguir que todos te quieran copiar. Y eso, el ser objeto de copia y de imitación, el tapón de corcho, por lo que parece, lo ha conseguido.


Tenga presente nuestras Condiciones de uso y si utiliza esta información recuerde citar siempre www.sevi.net y La Semana Vitivinícola como fuente.

0 Respuestas(s) a “En defensa del tapón de corcho, un producto de futuro”

Comentarios disponibles para usuarios registrados