Topic:

José Vicente Guillem, ingeniero agrónomo y Premio Digne del Vi del Aula Vinícola: `Hay que internacionalizar el producto e introducir vinos

 Publicado el por

Le caracterizan la honestidad, la capacidad de trabajo y, sobre todo, su espíritu de servicio. José Vicente Guillem, es una de las voces más respetadas en el mundo del vino en la Comunidad Valenciana, ha sido galardonado con el premio Digne del Vi en el XXX aniversario del Avla Vinícola por sus 40 años de dedicación al impulso y la mejora de los vinos valencianos. "De pequeño, en mi casa siempre había en la mesa un trozo de pan y un vaso de vino”, recuerda cuando se le pregunta por su motivación. En un acto reciente celebrado en Benlloch (Castellón) en el marco del I Encuentro Internacional del Vino (BIWM), el ingeniero agrónomo ha destacado la calidad que ya tienen los Vins de la Terra de Castelló y ha aplaudido el esfuerzo que está haciendo el Ayuntamiento de Benlloch para potenciar la viticultura en la zona. Dos bodegueros (Mas de Rander y La Mariana) y un viticultor (Jesús Andreu), todos enraizados en Benlloch, dialogan con él y dan forma a la siguiente entrevista.

¿Qué rasgos pueden distinguir la Indicación Geográfica Protegida Vins de la Terra de Castelló?
La distingue una especificidad. Castellón siempre ha tenido viñedos estratégicamente situados que han dado valor económico, ya desde la época de la orden de Montesa. La importancia de la uva macabeo en la zona de Sant Mateu o de la monastrell en la zona de Les Useres-Vilafamés y el Palancia, las tres zonas clásicas de vino en Castellón, ha servido para lograr una especificidad con una gran aceptación social y un importante valor económico gracias al esfuerzo del sector, así como una gran calidad. De hecho, los vinos de Castellón compiten ya con algunas denominaciones de origen.

Dentro de esta I.G.P. se pueden establecer tres áreas geográficas ¿qué aporta cada una?
Pues la zona de Sant Mateu aporta el carácter propio de un vino blanco singular, importante. La zona de la Plana de l’Arc, por su parte, ha logrado con la variedad Macabeo pasar de un vino de licor a un vino de consumo en mesa. Por su parte, la zona del Palancia ha logrado también una personalidad propia con la mezcla de variedades clásicas y nuevas dentro de un concepto de explotaciones familiares. Es decir, existe una misma expresión del vino, pero con aspectos diferenciados.

¿Se puede construir un modelo de desarrollo local sobre el vino?
Creo que la viticultura es un valor importante en el desarrollo rural desde ese punto de partida que es el viñedo. El sector vitivinícola puede revitalizar una zona rural, no solo por la producción agraria y los puestos de trabajo que genera directamente, sino por el desarrollo del sector turístico que puede suponer para los municipios de su entorno. Alrededor de la viticultura se puede generar una industria turística que ofrezca patrimonio, historia, enoturismo, gastronomía, o cultura a los visitantes y ponga en valor ese lugar, ya que la viticultura va unida a un territorio, a un paisaje. Para ello es necesaria la colaboración entre el sector privado y el público y que sepan cada uno donde puede llegar.

¿Qué papel juega el Ayuntamiento de Benlloch en la dinamización de este proyecto vitivinícola?
Es de agradecer y mucho la idea de poder plasmar y ejecutar un proyecto de este tipo con catas de carácter internacional, actos importantes del Aula Vinícola, uno de los referentes a nivel estatal del sector del vino, y al mismo tiempo programar un concierto, una sinfonía musical para acompañar a una sinfonía de olores y sabores. Es muy importante que el Ayuntamiento de Benlloch haya dado el paso, por que es de esta forma como se empieza a hacer camino, tal y como sucede con la Feria de Requena, que de no haber sido por sus precursores hace más de 60 años, ahora no existiría. El buen vino de Benlloch tiene posibilidades de proyectarse, así que es de agradecer, aún más, el esfuerzo municipal. Con la celebración de este acto se rompe la política de campanario. Hay que recordar que ya fue el Ayuntamiento el que envío una botella de vino para participar en un certamen de vinos en el sigo XIX.

Efectivamente, y fue entonces, en 1877, cuando el vino de Benlloch obtuvo un premio nacional del vino en Madrid ¿considera que es un referente para avalar la calidad y productividad de estos vinos?
Sí, creo que cualquier premio hace historia y es una base para lo que se está haciendo ahora. Benlloch aparece en los libros de enología lo que hace que no parta desde cero. Es una zona de emprendedores y han visto la posibilidad de devolver al sector vitivinícola la importancia que tenía en aquel tiempo.

Oporto, Vino de Madeira, Vinho Verde, Douro, Moscatel de Setúbal… Portugal se caracteriza por la segmentación del mercado ¿qué ventajas tiene este modelo?
Portugal tiene muchas regiones vinícolas con personalidad, entre las que destaca Oporto, una de las primeras D.O, y efectúa la segmentación de las zonas vitivinícolas en relación al tipo de elaboración, es decir según el tiempo que el vino ha pasado en barrica y la uva utilizada. Otra de las regiones reconocidas es el la del Douro, sin tanta tradición, y con una estructura productiva en terraza, parecido al cultivo de nuestras tierras, y que nunca llegará a la importancia y la relevancia que tienen los Oporto. Ni en la Comunidad Valenciana ni en Castellón tenemos el reconocimiento de Oporto pero sí unas estructuras propias que nos pueden permitir comercializar para competir.

¿Qué oportunidad tienen los pequeños viticultores y las bodegas menores para mirar con optimismo hacia el futuro?
Frente a las grandes marcas y zonas, el esfuerzo de los pequeños ha de ser valorado por el consumidor. No obstante, en vez de competir entre ellos creo que lo mejor sería establecer lazos entre los pequeños viticultores para ir juntos y cooperar para alcanzar objetivos comunes.

Algunos pequeños viticultores se ven obligados a vender su producción a precios tan bajos que no resulta rentable mantener los viñedos. ¿Qué se podría hacer para preservar la riqueza que aporta esta pluralidad y evitar que estos pequeños productores arranquen sus viñas?
Creo que lo que tienen que hacer los viticultores es unirse para poder defenderse y que los números salgan, no estamos en la época de Robinson Crusoe. El problema que hay es de internacionalización del producto, hay que trabajar la marca, la calidad, producir con técnicas innovadoras, comercializar mejor e introducir vinos con un mayor valor añadido.

Si tuviese un terreno con viñedos en Benlloch y tomando como referencia criterios de calidad y rentabilidad económica ¿por qué variedades de uva se decantaría, por las autóctonas como la Garnacha o Monastrell, o bien por otras importadas, como Merlot o Cabernet Sauvignon?
Yo prefiero una Garnacha o un Macabeo, hay que defender lo nuestro, lo autóctono, pero hay que dar una salida comercial. El Macabeo en el Maestrat o el Monastrell en la Plana de l’Arc tienen su carácter propio, pero la empresa tiene que comercializarlo. En la zona tiene que haber equilibrio de acuerdo con la demanda existente. Hay gente que ha plantado Cabernet Sauvignon y otra Garnacha. ¿Cuál irá mejor? Depende cuál es tú cliente, ya que hay zonas donde prefieren un tipo de vino y en otras el otro.

¿Por qué se pagó por arrancar viñedos y no por reconvertirlos?
En aquella época se pagaron 62 pesetas por cepa arrancada de la variedad conocida como Señorito por que no se podía comercializar debido a la mala calidad, aunque en la zona de la Plana de l’Arc se hizo un intentó experimental de reconvertir cepas pero no tuvo éxito. Ahora, se están ejecutando programas de reconversión para plantar variedades que se ajustan a las necesidades del mercado.

¿Cómo ve las particularidades de las tierras de Castellón para hacer un cava de calidad?
No podrá hacerse nunca cava porque no está en la región de la D.O. Cava, pero sí se pueden conseguir espumosos buenos, a los que se puede llegar por fermentación natural y una segunda fermentación tradicional. De hecho, ya hay productores que están probando la elaboración de espumosos en la provincia. Creo que Castellón tiene unas condiciones naturales excelentes para el desarrollo del viñedo y se utilizan buenas técnicas para elaborar vino de calidad.

Brasil destina casi 12 millones de euros a reducir su stock

 Publicado el por Paola Perticarari (colaborador)

Tabla en pdf adjunto.
Tras la cosecha ultima cosecha de 2013 en Brasil, con más de 610.000 toneladas de uva, y un descenso del 12% en relación al total del año anterior, uno de los temas recurrentes en sector sigue siendo el de los stocks. Esta situación no es la primera vez que se presenta en este país y es por esto que el gobierno decidió implementar acciones para abordar la situación.
Así, se anunció una medida a través de la cual se destinarán 35 millones de reales (11,64 millones de euros) para drenar el exceso de existencias. En este sentido, desde el Instituto Brasilero del Vino aseguran que para finales de año la perspectiva es de tener 270 millones de litros almacenados, el stock de paso será de alrededor de 150 millones de litros, por lo que se estima que los excedentes serán de alrededor de 120 millones de litros. A través de la medida que tomará el gobierno se espera una reducción de más de 80 millones de litros, hecho que minimizaría la presión sobre los precios de la uva.

La uva ecológica se abre paso en los supermercados de Brasil

 Publicado el por Efe (colaborador)

La producción de uva orgánica se abre espacio en las viñas de Brasil, impulsada por un nicho de mercado, cada vez mayor, de consumidores que están más interesados en la calidad que en el precio. Según la legislación brasileña, para venderse como uva orgánica, la planta no puede haber tenido ningún contacto con herbicidas o fungicidas en los tres años anteriores. Solo se permite el empleo de sulfato de cobre y los compuestos orgánicos, lo que encarece tanto el proceso como el producto final. El coste de producción de uva orgánica es aproximadamente un 15% más alto que el de la uva americana, la principal variedad plantada en Brasil. Flávio Ziglio, enólogo de la cooperativa Vinícola Aurora, en la localidad de Bento Gonçalves, en el estado de Rio Grande do Sul, explicó que un kilo de uva americana vale alrededor de 0,6 reales (0,26 dólares), mientras que la uva orgánica llega a 0,7 reales (0,31 dólares). En la cooperativa Vinícola Aurora, la mayor parte de las uvas ecológicas se utilizan en la fabricación de vino de mesa, que en los supermercados de Brasil puede costar hasta un 20% más que el convencional. Anualmente la cooperativa vende 30.000 litros de vino orgánico, para el que emplea alrededor de 1,5 kg de uvas por litro.

Las compras de Brasil a España crecen un 10,3%, pese al alza de los precios españoles

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Tablas en pdf adjunto.
El cierre de los datos del tercer trimestre ha sido muy positivo para los vinos españoles en la importación brasileña. Según recoge el Observatorio Español del Mercado del Vino (OEMV, www.oemv.es), entre enero y septiembre de 2013, Brasil ha importado un total de 2,44 millones de litros de vino español, con un incremento del 10,3%; por un importe total de 26,64 millones de reales (+30,4%) y pagando de esta forma un precio medio de 10,91 reales por litro, con una revalorización del 18,2%.

Alemania prevé terminar la vendimia de 2013 con 8,4 Mhl de vino

 Publicado el por Vicent Escamilla (colaborador)

Tabla en pdf adjunto.
Alemania prevé concluir la vendimia de 2013 con una producción ligeramente superior a los 8,4 millones de hectolitros, lo que significaría una elaboración germana un 7% inferior a la registrada en la campaña 2012/2013 y un retroceso del 9% frente a la media de los diez últimos ejercicios, según las estadísticas facilitadas por el Deutsche Wine Institute (DWI). No obstante, los productores alemanes están satisfechos con los niveles de calidad alcanzados en esta vendimia.