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El sector vitivinícola sí gastó todos los fondos asignados al Programa de Apoyo al Sector Vitivinícola (PASVE) en el ejercicio 2015

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

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Artículo con tablas en pdf adjunto.

El sector vitivinícola español logró enderezar el rumbo del Programa nacional de Apoyo (PASVE) 2014-2018 en el ejercicio FEAGA de 2015 (de 16 de octubre de 2014 a 15 de octubre de 2015) y ejecutó prácticamente todo el techo de gasto asignado por Bruselas e incluso algo más. Frente a un umbral máximo de casi 210,12 M€, la ejecución del presupuesto del pasado ejercicio, según el informe del Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA) alcanzó prácticamente los 212,12 millones, esto es un 10,7% y casi 20,5 millones más que en el ejercicio precedente (191,64 M€), así como un 0,85% y casi 1,8 millones por encima del umbral máximo asignado de forma indicativa.

Al igual que en ejercicios pasados, la medida del Programa de Apoyo que se llevó más presupuesto fue la de reestructuración y reconversión del viñedo, con un 37,9% del total y unos 80,42 M€, una cifra que, en todo caso es cerca del 30% inferior a la del ejercicio precedente de 2014, cuando el gasto fue de 112,5 M€ y muy alejada también del gasto de los ejercicios de 2013 (163,8 M€) y 2012 (150,45 M€).

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Fase de lanzamiento de las extensiones de dominio “.vin” y “.wine” para su registro y uso en internet

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

Dominios de internet .vin y .wine (photo: )

Dominios de internet .vin y .wine

El 17 de noviembre se inició el lanzamiento de las nuevas extensiones de nombres de dominio “.vin” y “.wine” en Internet, según anunció la empresa americana Donuts, que las adquirió en su día, registrándolas mediante un contrato de delegación ante la ICCAN (Internet Corporation for Assigned Names and Numbers), entidad reguladora, encargada de la administración de nombres de dominio a nivel mundial.

El lanzamiento de las extensiones de dominio “.vin” y “.wine” presentan particular importancia para los productores y empresas vitivinícolas, puesto que, por su naturaleza, están orientados particularmente a la identificación de este tipo de productos. Viticultores, profesionales o empresas del sector vitivinícola pueden beneficiarse de estas nuevas extensiones de dominio para personalizar su marca en la red y, de esta forma, poder ampliar su negocio y proyectarse en Internet en todo el mundo.

Más en concreto, este 17 de noviembre empieza la fase o etapa “Sunrise” de los citados dominios, que llega hasta el 20 de enero de 2016, y en la cual solo pueden inscribir personas e instituciones que tengan marcas registradas y que las hayan inscrito ante el Centro de Información de Marcas o TMCH (Trademark Clearinghouse), dispuesto a tales efectos para evitar que terceros registren marcas ajenas de mala fe, previo a su lanzamiento. Los titulares con marcas registradas en el TMCH tienen preferencia para solicitar sus dominios antes de que tales extensiones pasen a disposición pública general (registro libre).

Alerta renovada por fraudes a empresas exportadoras de vino al Reino Unido

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

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La Consejería de Interior de la Embajada de España en el Reino Unido ha vuelto a alertar de que continúan produciéndose fraudes importantes en la distribución comercial en Reino Unido, que afecta a empresas exportadoras españolas de varios sectores de productos alimentarios, entre ellos principalmente a las del sector del vino. Estos fraudes no son algo nuevo, pues existen desde hace tiempo, pero según la Oficina Económica y Comercial (Ofecomes) en Londres, se han convertido en más frecuentes en los últimos cinco años.

El fraude que más se repite es el denominado “European Distribution Fraud”, que consiste en la suplantación de identidad de un importador, mayorista o detallista legítimo para el robo de mercancías de proveedores europeos, tratándose de un problema muy extendido y que afecta no solo a empresas de España, sino de toda Europa. Las firmas a las que suplantan los delincuentes pueden ser grandes cadenas de distribución, pero también pequeños importadores o distribuidores.

Analizamos la petición de extensión de norma de la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE)

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

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Según la Memoria Económica, que forma parte de la Memoria Justificativa de la petición de la extensión de norma enviada ya al Ministerio de Agricultura y que salió a información pública en el BOE del 16 de noviembre, la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE) prevé que podría ingresar por la aportación obligatoria de las cuotas de los operadores entre 5,5-5,7 millones de euros. De esta cantidad, al menos un 90% (aproximadamente unos 5 millones) se destinarán a la promoción del consumo moderado del vino, incluyendo en este apartado la actividad de fomento entre los operadores de buenas prácticas de comunicación comercial.

Hasta el 10% restante (entre 500.000 y 700.000 € anuales, aproximadamente) irá destinado a otros objetivos, como la información y estudios de mercado y a programas de investigación e innovación (I+D+i).

¿Adónde vamos con estos precios?

 Publicado el por Salvador Manjón (colaborador)

Sabemos que el principal objetivo de cualquier empresa es maximizar el beneficio. O eso al menos era lo que nos explicaban en clase de Economía. También sabemos que la agricultura es una actividad cuyas reglas no siempre responden a criterios económicos, donde aspectos sociales, medioambientales y sentimentales permiten actividades que bajo aspectos estrictamente empresariales serían del todo impensables. Consecuencia de los cual se producen distorsiones en el mercado, que condicionan la evolución de su conjunto.

Así se explica que vendamos la uva por debajo de sus propios costes de producción, nuestros vinos como los más baratos del mundo y nuestras exportaciones vayan encaminadas a llenar las botellas de aquellos a quienes aspiramos a sustituir en los mercados internacionales.

Pero tampoco hay que perder de vista la evolución que el sector ha tenido en las últimas décadas, donde la tecnificación en los viñedos, en buena parte gracias a las ayudas europeas con los planes de reconversión y reestructuración, ha hecho posible el milagro de los panes y los peces. Es decir, perder un treinta por ciento de la superficie y aumentar la producción en unos porcentajes similares. Lástima que ese milagro no haya tenido su traslación a los precios, cuyos valores unitarios apenas han disfrutado de algún pequeño incremento, motivado por los vaivenes de las cosechas (por otra parte cada vez más homogéneas).