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El Ministerio homologa el contrato-tipo de compraventa de uva para vino para la campaña 2019/20

 Publicado el por Vicent Escamilla (colaborador)

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El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha homologado el contrato-tipo de compraventa de uva con destino a transformación, presentado por la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE). Este contrato-tipo será el que regirá durante la campaña 2019/2020.

Según el modelo que figura en el anexo de la Orden ministerial publicada en el BOE de 10 de abril, el documento deberá recoger cantidades, variedades, condiciones de calidad mínimas, precio libremente pactado entre las partes, quién asume el coste de la recolección, carga y transporte, fecha aproximada de inicio y fin de la recolección… El pago de la uva se realizará en la forma en que las partes libremente establezcan y de forma general quedarán prohibidas aquellas modalidades de pago que supongan un aplazamiento del pago.

El pago se realizará siempre dentro de los 30 días siguientes a la fecha de finalización de la entrega de la uva. No obstante, en aquellas figuras de calidad en las que esté establecido un sistema de “validación de la cosecha”, si resultara un precios superior al pactado, se podrá establecer un importe adicional y el día inicial del plazo de pago de la diferencia será el de la comunicación fehaciente por parte del organismo de control de la figura de calidad al comprador y al vendedor del resultado de la verificación.

En caso de existir diferencias en la interpretación o ejecución de este contrato-tipo, las partes someterán esa controversia, en primera instancia al procedimiento de conciliación que ofrecerá la Interprofesional del Vino de España. Eso sí, las solicitudes de inicio del procedimiento deberán presentarse dentro de los 15 días siguientes a la fecha en que se produjo el supuesto incumplimiento. Si la conciliación no resuelve el conflicto, todo litigio quedará sometido al conocimiento y resolución de los tribunales correspondientes al lugar en que se celebre el contrato; y si las partes renuncian expresamente a la resolución por vía judicial, se resolverán en la Corte Española de Arbitraje.

El modelo de contrato-tipo puede consultarse aquí.

Bruselas presenta ‘eAmbrosia’, la nueva base de datos para las indicaciones geográficas de la UE

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

La Comisión de Agricultura lanzó este 1 de abril la nueva base de datos pública 'eAmbrosia - los registros de Indicaciones Geográficas de la UE '.

Esta nueva base de datos comunitaria dará fácil acceso a la información sobre todas las Indicaciones Geográficas (I.G.s) de la UE, incluido su actual estado (aplicado, publicado o registrado), su especificación de producto y un enlace directo a la base legal, cuando estén oficialmente protegidas.

El lanzamiento de esta nueva base de datos será en tres fases a lo largo de este 2019. Así, inicialmente, solo incluirá los vinos de la UE con Indicación Geográfica, es decir, los vinos con Denominación de Origen Protegida (D.O.P.) y los Vinos con Indicación Geográfica Protegida (I.G.P.). 

Para el verano de 2019, se incluirá también las bebidas espirituosas con IG de la UE y, por último, formarán parte de “eAmbrosia” para finales de este año todos los demás productos agroalimentarios con I.G. de la Unión Europea.

La nueva base de datos está diseñada para reemplazar las BB.DD. actuales para los vinos (e-Bacchus), los licores (e-Spirit-Drinks) y los alimentos (Puerta).

“eAmbrosia” incluirá una interfaz intuitiva y de fácil búsqueda. Un nuevo sistema que simplificará la búsqueda de información sobre indicaciones geográficas y que aumentará la transparencia para los productores, las autoridades nacionales y para cualquier persona que quiera saber o conocer de las I.G.s europeas.

Protección legítima

En la actualidad, las indicaciones geográficas comunitarias protegen legalmente más de 3.400 nombres de productos agroalimentarios, con el fin de promover el origen y las características únicas de los mismos y defender su tradición. 

Cada indicación geográfica tiene estándares legales específicos sobre cómo se fabrica cada producto (alimento o bebida) y estas normas sirven, al mismo tiempo, como garantía de autenticidad y calidad del mismo.

De acuerdo a los últimos datos de la base de datos e-Bacchus, en la Unión Europea hay registradas 2.906 indicaciones geográficas de vinos protegidas. De éstas, un 45% y 1.306 son de vinos con Denominación de Origen Protegida (D.O.P.); otro 15,8% son de vinos amparados con una Indicación Geográfica Protegida (I.G.P.); otro 15,3% y 444 corresponden a vinos de terceros países con una I.G.; otro 23,8% y 692 a vinos de terceros países con “nombre de origen” y solo 2 vinos de terceros países con D.O.P.

Las marcas de vino asociadas con España más valoradas en el exterior

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

Artículo completo con tablas en pdf adjunto (para suscriptores)
Recientemente se han conocido varios informes sobre la notoriedad de las marcas españolas de alimentos y bebidas en el exterior. Por un lado, el estudio “Las marcas españolas y el efecto país de origen”, presentado por el Foro de Marcas Renombradas Españolas, ICEX España Exportación e Inversiones, la consultora de investigación y mercados GfK y la consultora de marca Interbrand. Por otro, el ranking “The World’s Most Admired Wine Brands” de la revista ‘Drinks International’, presentado en el marco de la feria internacional Prowein, de Dusseldorf (Alemania). Ambos vienen a confirmar que, salvo puntuales excepciones, las empresas españolas tienen aún mucho por hacer para elevar el grado de conocimiento internacional de sus principales marcas.

A continuación, información para suscriptores.

El MAPA valora que la PAC post 2020 mantenga los programas de apoyo al vino

 Publicado el por SeVi (colaborador)

El secretario general de Agricultura y Alimentación, Fernando Miranda, ha resaltado la importancia de que la PAC post 2020 mantenga los programas de apoyo al sector vitivinícola. Así lo manifestó en la reciente Asamblea General de la Federación Española del Vino (FEV).

Miranda ha explicado que el clima y el medio ambiente están en el centro de las decisiones y de las políticas de la Administración, tal y como se contempla en la propuesta de reforma de la PAC y también en relación a los programas de apoyo al sector vitivinícola, que introduce objetivos medioambientales en el marco de las futuras intervenciones en este sector, y establece un porcentaje mínimo de gasto para acciones ambientales dentro de estos programas.

Como novedad, ha resaltado, dichos programas de apoyo al sector vitivinícola se recogerán en el Plan Estratégico que España presentará a la Comisión Europea para su aprobación, en los que el Ministerio ha comenzado a trabajar a través de unos grupos de trabajo creados para los objetivos específicos de la próxima Política Agrícola Común.

El secretario general ha invitado a la FEV a que participe en el proceso abierto y transparente que es la planificación estratégica, sobre todo a la hora de tener en cuenta la situación y estrategias competitivas de otros Estados miembros, con la intención de que haya uniformidad y se eviten diferencias de desarrollo entre sectores vitivinícolas de la Unión Europea.

Miranda ha hecho un balance de lo que ha significado el Programa de Apoyo al Sector Vitivinícola en los periodos de programación anteriores, y ha subrayado la repercusión que han tenido las medidas desarrolladas en la competitividad del sector, como refleja, por ejemplo, el hecho del crecimiento de las exportaciones de vino en terceros países, que ha crecido un 26% en los últimos 4 años.

También ha repasado otros asuntos de interés en el nuevo horizonte de la Política Agraria Común, como el reparto del cupo de autorizaciones de nuevas plantaciones, del que ha puesto de manifiesto los problemas de aplicación por la rigidez de la normativa comunitaria.  Ante esta situación, ha explicado, España está solicitando mayor flexibilidad, para adaptar el sistema de reparto de autorizaciones de nuevas plantaciones a las necesidades del sector.

Con respecto al etiquetado nutricional e ingredientes del vino, el secretario general ha señalado la necesidad de conciliar la demanda de mayor información por parte del sector, con la regulación que ya existe en el sector del vino y las características intrínsecas de este producto.

En relación con la autorización de nuevas variedades, el secretario general ha señalado que el Ministerio apuesta por el mantenimiento de la calidad de nuestras producciones, por lo que, de acuerdo también con el sector, se está defendiendo que se mantengan las variedades actualmente autorizadas.

También se ha referido a la propuesta que plantea la Comisión Europea en relación con los vinos desalcoholizados, siempre que no estén amparados por figuras de calidad. Estos vinos, ha indicado, pueden ser una oportunidad para aprovechar la demanda de nuevos consumidores.

Finalmente Fernando Miranda se ha referido a la gestión sostenible de la industria alimentaria y, particularmente del sector vitivinícola. A este respecto ha señalado que la sostenibilidad y la calidad deben ser las señas de identidad de nuestras producciones, por lo que el Ministerio pone a disposición de los sectores sus herramientas para impulsar la adopción de criterios de sostenibilidad en la gestión interna de las empresas agroalimentarias.

La FEV presentó sus retos a medio plazo en un nuevo Plan Estratégico 2019-2024

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

José Luis Benítez, director general de la FEV. (photo: )

José Luis Benítez, director general de la FEV.

El director general de la Federación Española del Vino (FEV), José Luis Benítez, presentó el pasado jueves 4 de abril, durante la celebración de la Asamblea General de la organización, celebrada en Galicia, los seis ejes del nuevo Plan Estratégico que la patronal de la industria del vino ha diseñado para el periodo 2019-2024.

Estos ejes o retos estratégicos se basan en el aumento del valor; en la mejora de la rentabilidad; en la sostenibilidad integral, en el refuerzo interno de la propia FEV; en avanzar en la vertebración sectorial, y en potenciar la investigación y la innovación (I+D+i).

Como señaló Benítez, son fruto de un trabajo interno de diagnóstico y reflexión llevado a cabo por la FEV, que ha contado además con la colaboración de un grupo de trabajo de socios de esta Federación y de otro grupo de expertos de fuera de esta organización.

De cada eje o reto estratégico se derivan una serie de objetivos y acciones para cuya consecución será necesaria la colaboración e implicación de las autoridades y de otras entidades sectoriales, como reconoció el director de la FEV durante su presentación.

Primer eje o reto estratégico: “Puesta en valor del vino español dentro y fuera de nuestras fronteras, asegurando la demanda presente y futura” incluye dos objetivos como son la mejora de la imagen del vino español y el asegurar un entorno internacional favorable a la competitividad de las bodegas.

Entre las acciones del primer objetivo de este reto, el Plan Estratégico propone proseguir con el desarrollo de campañas de comunicación, a través de la interprofesional OIVE, que aseguren el relevo generacional en los consumidores y la incorporación de los jóvenes al mundo del vino.

También crear un argumentario sobre los valores/beneficios del vino como sector para la sociedad (social, económico, cultura, medioambiental) y, en coordinación con otros actores relevantes, coordinar y desarrollar planes específicos para el impulso del enoturismo en España.

Asimismo, potenciar la vertiente cultural en la comunicación del vino, mediante la colaboración estratégica con actores relevantes en este ámbito; promover actividades de promoción del vino español en el exterior, en el ámbito de la gastronomía, en colaboración con el ICEX y la OIVE, así como impulsar acciones de formación sobre el vino en distintos ámbitos: hostelería, gestión de empresa vitivinícola, y en ámbito universitario y escolar.

A la vez, dentro de este mismo primer reto de plantea desarrollar un mecanismo de autocontrol sectorial para luchar activamente contra el fraude y la confusión del consumidor.

Y, por último, valorizar los graneles, trabajando para enfocar las subvenciones de la industria vitivinícola hacia producción de calidad y valor; promoviendo un cambio en la comunicación de los datos para aislar el envasado del granel y evitar distorsiones de imagen, y potenciando la innovación para generar productos de mayor valor añadido a partir de los excedentes de volumen de vino.

En el segundo objetivo dentro de este primer reto estratégico se incluyen las acciones de luchar contra las barreras comerciales, en colaboración con el CEEV (Comité Europeo de Empresas del Vino) y otras instituciones, así como abogar por la inclusión del vino en los acuerdos comerciales de la UE con terceros países y la defensa de las prioridades del sector, en colaboración también con el CEEV.

Rentabilidad

Segundo eje o reto estratégico: “Aumento de la rentabilidad en toda la cadena de valor a través de la mejora del entorno en el que operan las bodegas” e incluye como objetivos garantizar el posicionamiento del vino en la nueva PAC y la UE, con acciones como fomentar una mayor armonización legislativa en el mercado interior europeo; trabajar en la renovación, mantenimiento y mejora de los programas nacionales de apoyo (PNA) a partir de 2023, fomentando la inclusión de medidas de sostenibilidad medioambiental; promover la regulación del vino desalcoholizado y parciamente desalcoholizado; fomentar la eliminación de barreras físicas y técnicas que limitan la libre circulación del vino en la UE, e impulsar mejoras sobre el etiquetado y la información al consumidor.

Otro de los objetivos en este segundo reto es defender los intereses del vino en la legislación nacional, a través de acciones como asegurar el encaje de nuevos productos en la legislación, de acuerdo al interés de sus socios; fomentar una mayor armonización legislativa a nivel nacional; revisar los criterios de priorización de subvenciones y autorización de plantación para permitir o facilitar el acceso a las bodegas; defender el mantenimiento del “statu quo” fiscal (impositivo) y avanzar en la armonización del sistema de declaraciones (simplificación administrativa), así como promover la diferenciación normativa del viñedo en función del destino de la uva.

Un tercer objetivo es reforzar la relación entre los distintos eslabones de la cadena de valor vitivinícola, a través de acciones como establecer canales de diálogo permanentes (hostelería, cadenas convencionales y nuevas plataformas) y proponer cambios en la ley de la cadena para paliar la distorsión de la competencia entre operadores, así como otras acciones encaminadas a mejorar la competitividad de todos ellos.

En el ámbito de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), la FEV plantea acciones para garantizar la participación activa de la misma en la definición de las resoluciones técnicas que apruebe dicha organización multilateral.

Tercer eje o reto estratégico: “Garantizar la producción futura del vino y su legitimidad en la sociedad, mediante la sostenibilidad integral” e incluye objetivos como ser un sector referente en la lucha contra el cambio climático a nivel internacional, a través de acciones como reforzar y consolidar el esquema de WfCP (Wineries for Climate Protection) mediante el aumento de bodegas certificadas; fomentar el reconocimiento de WfCP en las políticas sectoriales y por parte de la distribución; promover nuevas iniciativas sectoriales para la mitigación y adaptación; implantar el Plan FEV de actuación contra el cambio climático en viñedo, así como facilitar vías de financiación empresarial para el desarrollo de acciones anteriores.

Comunicación y promoción

Otro de los objetivos es el desarrollo de una estrategia de comunicación coordinada y proactiva en materia de consumo y de Vino y Salud, mediante acciones como aplicar a nivel nacional, por parte de la FEV, la estrategia que se lleve a cabo desde el CEEV en materia de Vino y Salud; impulsar a través de la OIVE (con el apoyo de Fivin) la comunicación del vino como parte de una vida saludable en sentido amplio; defender la responsabilidad social, la autorregulación y la educación como herramientas en la lucha contra el consumo abusivo de alcohol, ante posibles iniciativas legislativas, así como dotar el programa WIN (Wine in Moderation) de mayor valor para las empresas adheridas, estudiando el posible desarrollo de una certificación en relación a su correcta aplicación.

El tercer objetivo dentro de este reto tercero es la promoción de la sostenibilidad en el sector del vino desde una visión amplia (económica, social, medioambiental y cultural), con acciones como identificar KPI’s de medición de sostenibilidad del vino español, a partir de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas; elaborar y difundir un manual de RSC con propuestas de acción y “best practices” de bodegas; trabajar en una comunicación basada en la sostenibilidad integral como un nuevo elemento de valorización de la imagen (pasar del vino barato al vino sostenible, así como promover la formación en empresas y asesoramiento por parte de la FEV para incrementar la concienciación interna de las bodegas.

Cuarto eje o reto estratégico: “Incremento de la notoriedad y refuerzo de la cohesión de la FEV”, con objetivos como asegurar la presencia y notoriedad en todo el territorio nacional y mejorar la representatividad, a través de acciones como realizar un nuevo plan para la captación de socios; realizar reuniones del COMEJE, Asambleas y Comités en distintas regiones; reforzar la coordinación y colaboración con las asociaciones regionales; incrementar la participación de la FEV en eventos y jornadas regionales propias o de terceros; optimizar la participación de la FEV en otras organizaciones, fomentando la implicación directa y la coordinación de los socios en las mismas, así como garantizar una interlocución estable con las Administraciones públicas y con el sector.

Otro objetivo es mejorar el nivel de satisfacción, implicación y notoriedad entre los socios, con acciones como desarrollar un plan de comunicación interno de la oferta de servicios, herramientas y actuaciones de la FEV; evaluar, actualizar y valorizar la cartera de servicios de la FEV, y dinamizar los comités y grupos de trabajo.

El tercer objetivo dentro de este reto es garantizar un adecuado funcionamiento de la FEV desde el punto de vista de estructura y organización, con acciones como evaluar y actualizar el modelo asociativo y realizar un “benchmark” (prueba o técnica para medir el rendimiento o comparativa de un sistema) sobre modelos de otras asociaciones.

Quinto eje o reto: “Avanzar en la vertebración sectorial”, cuyo fin es crear un entorno institucional y asociativo ordenado para la mejor consecución de los objetivos estratégicos, mediante acciones como la consolidación de la OIVE, a través de la aprobación de nueva extensión de norma y del papel de la FEV como principal interlocutor de las bodegas españolas; asegurar la adecuada canalización de iniciativas estratégicas de I+D+i (PTV), información de mercados (OEMV) y salud (Fivin) para el conjunto del sector a través de la OIVE, así como reforzar la relación de la FEV con los Consejos Reguladores de Denominaciones de Origen, impulsando una mayor coordinación a través de nuestros asociados presentes en los mismos.

Sexto eje o reto estratégico “Integración de la I+D+i como estrategia empresarial”: con el objetivo de garantizar la competitividad presente y futura mediante el desarrollo de nuevos productos y soluciones tecnológicos, con acciones como contribuir tanto a la definición y dinamización de nuevos proyectos estratégicos a través de la Plataforma Tecnológica del Vino (PTV), como a una mejor coordinación europea en el ámbito de la I+D+i a través del CEEV.