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Preocupación por la irrupción de eutipa y Petri en las vides

 Publicado el por Antonio Egido (colaborador)

José Luis Pérez Marín, doctor ingeniero agrónomo y jefe de la Sección de Protección de Cultivos del Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico Agroalimentario (Cida) del Gobierno de La Rioja, es el autor de uno de los libros imprescindibles sobre el campo español. Su título es “Plagas y enfermedades del viñedo en La Rioja”, ha sido editado por la Consejería de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Consejo de La Rioja y en él su autor ha volcado toda “la experiencia que he adquirido en cuarenta años de vida profesional”.
El libro, tal y como ya publicó SeVi en su número 3.392, está escrito de forma sencilla, huyendo de las palabras técnicas, y apoyado en unas fotografías de buena calidad. Más de 300 fotos, elegidas entre más de 3.000, para que el agricultor vea los síntomas y sepan diferenciarlos, para lo que he añadido un apartado que normalmente no se contempla en la mayoría de los libros y es el “no confundir con”. “Me he encontrado que, muchas veces, el agricultor no identifica claramente el problema que tiene en su viñedo y por ello he tratado de apuntar las posibles confusiones para que salga de duda apoyado fundamentalmente con fotos”, explica el autor. Y en la última parte se ha adjuntado, no un calendario de tratamiento, sino un plan de trabajo anual donde se define, de acuerdo con los estados fenológicos, en qué momento los agricultores deben preocuparse de una plaga o de una enfermedad, comenta José Luis Pérez.
De esta forma, “Plagas y enfermedades del viñedo en La Rioja” se puede convertir en un libro de cabecera para los agricultores, y como algunos compañeros universitarios del autor sostienen “se podría adaptar como libro de texto”. Además, no se trata de un libro localista, advierte el doctor ingeniero agrónomo, pues “si quitamos cinco o seis plagas o enfermedades que son más de viñedos del Mediterráneo, las demás que están ahí contempladas se padecen en el resto de España”.

Bodegas Monastrell y del Rosario, triunfadoras del 6º Certamen de Bullas

 Publicado el por María José Hernández (colaborador)

La ciudad de Mula acogió recientemente la entrega de premios del 6º Certamen de Calidad D.O. Bullas, en el que las bodegas Monastrell y del Rosario fueron las principales triunfadoras. De esta forma, los vinos de Bodegas Monastrell, Valché 2006 y Valché 2007 obtuvieron una medalla de oro y una de plata, respectivamente, en la categoría de tintos con crianza en madera 2008 y anteriores, mientras que Bodegas del Rosario consiguió cinco medallas de plata con Señorío de Bullas 2008 (tintos con crianza en madera 2008 y anteriores), Las Reñas Tinto 2012 (en categoría vinos tintos jóvenes sin madera 2011 y 2012), Las Reñas Dulce 2011 (en categoría vinos especiales), Las Reñas Barrica 2011 (vinos tintos jóvenes con madera 2010 y 2011) y Las Reñas Selección 2010 (vinos tintos con crianza en madera 2010 y 2009).
También recibieron medallas de plata los vinos Cepas del Zorro Rosado 2012 (categoría de Vinos Rosados) y 37 Barricas 2005 (tintos con crianza en madera 2008 y anteriores), de Cooperativa San Isidro y Bodega Balcona, respectivamente. Por último, el vino blanco Cepas del Zorro Blanco 2012, de Cooperativa San Isidro, se hizo con la medalla de bronce.
Según han informado desde el C.R.D.O. Bullas, este año han participado en el certamen 34 vinos procedentes de las diferentes bodegas que están amparadas a esta denominación de origen, y el jurado del Certamen de Calidad ha estado compuesto por catadores de reconocido prestigio, responsables de varias publicaciones vinícolas y de diversas asociaciones relacionadas con el sector.
En el acto de entrega de premios asistieron, además de representantes de las bodegas de la D.O. Bullas, el presidente del C.R.D.O. Bullas, Francisco Carreño; el director del Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Alimentario (Imida), Adrián Martínez; los alcaldes de Mula, Bullas, Pliego, Cehegín y Moratalla, así como los concejales en representación de los ayuntamientos de Caravaca y Lorca, y representantes del Proyecto Vincult de Croacia, Holanda e Italia, desplazados a Bullas con el objetivo de intercambiar ideas y conocimientos relacionados con la viticultura.
El Certamen de Calidad se encuentra enmarcado en la sexta Muestra D.O. Bullas, donde las bodegas amparadas por este Consejo Regulador han presentado sus nuevos vinos elaborados en esta última campaña. Con este concurso se daban por finalizadas las actividades organizadas con motivo de las Fiestas del Vino de Bullas, en las que no han faltado conciertos, rutas del vino, cenas maridadas y el nombramiento de Francisco Marsilla como Maestro del Vino.
“Se han vendido 11.550 tapas y han participado en todas las actividades organizadas más de 8.000 personas, por lo que hemos superado con creces el mes del año pasado, y eso significa que vamos por buen camino y que esta fiesta, por encima de quien gobierne, podrá consolidarse en un futuro porque son 8.000 personas que conocen nuestro municipio, que han probado nuestra gastronomía y vinos, han visitado nuestros museos, y eso, para nosotros, es una gran satisfacción”, apuntó el alcalde de Bullas, Pedro Chico.

La Cofradía del Vino Reino de la Monastrell concede 18 medallas

 Publicado el por María José Hernández (colaborador)

La Cofradía del Vino Reino de la Monastrell celebró hace unos días su 13º Concurso Nacional, en el que la gran ganadora de las catas fue Bodegas Pedro Luis Martínez, que consiguió dos medallas de oro y una de plata, seguida muy de cerca por Bodegas Luzón que obtuvo dos oros.
Así pues, en la categoría de vinos tintos, añadas 2011 y 2012 con madera, la medalla de oro fue para Alceño 12 2011 de Bodegas Pedro Luis Martínez; y la de plata para Familia Pacheco Roble 2011, elaborado por Viña Elena; mientras que en la misma modalidad, pero sin madera, hubo dos preseas doradas y una plateada, consiguiendo las dos primeras Señorío de Tobarra 2012, de la Cooperativa del Campo Nuestra Señora de la Encarnación; y Luzón 2012, de Bodegas Luzón; mientras que la plata fue para Bodegas del Rosario por Las Reñas Tinto 2012.
El mayor número de vinos premiados fue a parar a la categoría de vinos tintos de añadas anteriores a 2011, donde cuatro ganaron medallas de oro y cinco de plata. Así pues, Crápula 2009, Alceño Selección Crianza 2009, Altos de Luzón 2009 y Las Reñas Selección 2010, elaborados por GLM Estrategias de Vino, Pedro Luis Martínez, Luzón y del Rosario, respectivamente, obtuvieron el oro; y la plata fue a parar a Juan Gil 18 Meses 2010, Cueva del Perdón 2010, IV Expresión 2008, Trapío 2008 y Laudum Crianza 2008, de las bodegas Hijos de Juan Gil, Murviedro, La Purísima en dos ocasiones y Bocopa.
En cuanto a la categoría de vinos rosados, Alceño Rosado 2012 y Las Reñas Rosado 2012, de Pedro Luis Martínez y Bodegas del Rosario, respectivamente, obtuvieron dos medallas de plata, mientras que en vinos de licor, la presea plateada fue para Silvano García Dulce Monastrell 2011, de la bodega que lleva su nombre; y en la modalidad de vinos de uvas sobremaduras, Paco Pacheco Dulce 2010, de Bodegas Viña Elena, logró la plata.
El jurado de catas otorgó medallas a 18 vinos, (siete de oro y once de plata), de un total de 80 que se presentaron de Albacete y de las DD.OO.: Alicante, Bullas, Jumilla, Valencia y Yecla, principales zonas donde se cultiva la Monastrell. Por DD.OO., la más premiada fue la de Jumilla, con 11 de las medallas; seguida de Yecla, con tres medallas y Alicante y Bullas, con dos cada una.
Ahora hay que esperar a la cena de gala y entrega de los premios que tendrá lugar en un mes aproximadamente.
El consejero de Agricultura y Agua de la Región de Murcia, Antonio Cerdá, apuntó que este certamen es único y muy apreciado por el sector, ya que reúne a los mejores vinos nacionales elaborados con Monastrell, los cuales son seleccionados a través de una cata ciega. Desde la Cofradía del Vino Reino de la Monastrell destacaron “la calidad y competitividad de los vinos presentados en esta edición”.

Impresiones sobre el concurso Bacchus 2013

 Publicado el por John Umberto Salvi (colaborador)

El Concurso Internacional de Vinos Bacchus, en Madrid, se ha convertido en toda una institución en el calendario anual del mundo del vino y estoy completamente encantado de que haberme institucionalizado también en él. Este año se celebró la 11ª edición y he asistido a nueve de ellas. Es un certamen totalmente profesional, perfectamente organizado por la Unión Española de Catadores (UEC) y dirigido por Fernando Gurucharri y Miguel Berzosa. Como prueba de su éxito, se ha graduado, al pasar de ser una cata anual, lo que duplica también el placer que genera.
Como en ocasiones anteriores, los miembros del jurado nos alojamos en el Hotel Husa Paseo del Arte, justo en el corazón de Madrid, cerca de la estación de Atocha y cerca de los tres grandes museos. Las catas se celebraron de nuevo, en el fantástico, histórico y exclusivo club privado del Casino de Madrid. El edificio del Casino se erigió en 1910 aunque data como club privado del 1836. Cuenta con una fabulosa gran escalera y el Salón Real que fue donde catamos. Entre las pinturas que cuelgan de la sala se encuentra “Leda y el cisne” de Álvarez de Sotomayor. Tiene también una famosa biblioteca neogótica y fue oficialmente declarado edificio Bien de Interés Cultural en 1992.
La encomiable filosofía de Bacchus es bastante sencilla: contribuir a la expansión de la cultura del vino y elevar el nivel técnico y científico de los productores de vino.
Como he mencionado antes, la cata la organizó la Unión Española de Catadores con el patrocinio de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV). Está reconocido por la OIV, Vinofed y el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Contó con el patrocinio de Rías Baixas, Vinos de Madrid y la Comunidad de Madrid, mientras que Riedel, Frigicoll, Sousas, Vinoselección y el IEI fueron entidades colaboradoras.
Este año tuvimos 1.559 muestras para catar, procedentes de 18 países. 1.293 de España, 104 de Portugal, 60 de Eslovaquia y las 102 restantes procedentes de otros 15 países. Por categorías, 923 vinos fueron tintos, 393 blancos, 95 espumosos, 85 rosados, 28 vinos de licor, 13 vinos de uvas sobremaduras, 13 vinos de uvas pasificadas y nueve vinos de aguja. Éramos 90, no 60, jurados en total, pero solo 60 catábamos en cada sesión, divididos en 12 comisiones de cinco jueces cada una. El motivo de que fuéramos un total de 90 fue que algunos jueces españoles fueron reemplazados por otros en alguno de los días.
Las normas de la OIV fueron respetadas escrupulosamente y se empleó siempre la hoja de cata de la OIV/UIO. El comisionado de la OIV fue Maurizio Marchetti, de Italia. Como siempre, los jurados estaban compuestos por enólogos, sumilleres, periodistas y unos pocos expertos destacados. Las catas se prolongaron durante cuatro días con un ritmo de más de 30 vinos al día por jurado.
Las condiciones de cata fueron casi perfectas. El hermoso Salón Real del Casino (antes mencionado), con sus fantásticas pinturas, frescos y esculturas, tiene una luminosidad espectacular, perfecta para catar. El aire es fresco y limpio aunque ocasionalmente se cuela un suave olor de la cocina. Las mesas se cubrieron con mantelería de lino, con grandes botellas de agua mineral sobre ellas, junto con nada menos que 10 copas, escupideras negras y biscotes. El servicio fue correcto, aunque en algunos casos algo lento, pero con solo 30 vinos para catar al día no había ninguna prisa.
Los requisitos para obtener medalla fueron algo más elevados que en muchos de los concursos actuales. 84 puntos para una medalla de plata, 88 para un oro y 93 para un gran oro. En muchos concursos solo se necesitan 82 puntos para las platas. Esto muestra claramente que el concurso Bacchus está resueltamente orientado hacia la calidad. Lo que nuestro jurado descubrió fue que este año tuvimos menos vinos muy buenos con medalla de oro y gran oro y menos vinos de muy baja calidad, dejando por tanto un gran número de vinos técnicamente correctos, sin defectos pero a menudo sin personalidad. Esto está, sin duda, muy relacionado con mejores técnicas enológicas, una urgente necesidad de medallas para impulsar las ventas de pequeñas bodegas y la reticencia de las mejores a enviar vinos con reputación ya adquirida y arriesgarse a no ganar los oros y perder, por tanto, esa reputación.
Para la puntuación se calcula la media de las notas de los cinco jueces. Cualquier puntuación que está por encima o por debajo de esta media se elimina y se calcula la nueva media. El resultado es la puntuación final y el ordenador estaba programado para hacer estos cálculos automáticamente. Esto tiene la ventaja de que las notas exageradas son eliminadas, pero el inconveniente de que anima a los catadores a mantener sus puntuaciones en la media por miedo a que sus puntos sean rechazados. Probablemente no haya un sistema perfecto.
El programa social fue como siempre generoso. Tras las dos sesiones de cata, un autobús nos llevó a visitar y a comer en bodegas de Vinos de la Tierra de Castilla. El primer día fue Finca Constancia, del Grupo González Byass; y el segundo Bodegas Martúe. Nadie puede negar que las visitas a bodegas y las catas de vinos son el maridaje perfecto para un concurso de vinos, pero estas visitas llevan mucho tiempo y tienden a comerse el tiempo libre para visitar las maravillas de Madrid. El primer día volvimos al hotel a las 19.00 y el segundo a las 18.00 horas. Tal vez se podría encontrar alguna forma para tener un almuerzo rápido y regresar así más temprano (paella o cocido y nada más, por ejemplo).
La primera de las tardes se dedicó a la ceremonia de bienvenida y la recepción en el hotel con el soberbio jamón del famoso Joselito. La segunda tarde consistió en un original y completo tour por los bares de tapas de Madrid, “Gastro Bacchus”, patrocinado por Vinos de Madrid, en el que se había preparado una tapa especial para nosotros en cada establecimiento. Fue muy divertido, pero los bares estaban totalmente abarrotados y el programa fue víctima de su propio éxito puesto que el público había sido alertado de este programa y acudió en masa a los bares en cuestión y en ocasiones consumió todas las tapas antes de que llegáramos. En cualquier modo lo disfruté muchísimo. La tarde siguiente fue una cena en El Barril de las Letras, patrocinada por la Fundación para la Defensa de la Calidad en los Alimentos. La última de las tardes consistió en una gran cena en el restaurante Europa Deco del hotel Urban, patrocinada por la D.O. Rías Baixas. Las comidas del tercer y cuarto día fueron en los restaurantes Valdebaco y Casa Patas. Desgraciadamente mi mujer y yo tuvimos que marcharnos antes de la última comida puesto que nuestro vuelo partía esa misma tarde.
Ya he dicho que Bacchus se ha convertido en toda una institución y estoy convencido de que lo seguirá siendo. Expresa a la perfección la máxima “trabaja duro, apuesta fuerte”, y pese a ser totalmente serio, constructivo, útil y provechoso, consigue mantener una atmósfera de amistosa camaradería y evita una excesiva reglamentación gracias a las habilidades y personalidades de su equipo organizador. Muchas gracias y enhorabuena.
Traducción: Vicent Escamilla
Palmarés aquí.

Abren el plazo para la participación en la primera edición de Airén por el Mundo

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Bases en pdf adjunto.

Wine Connection, como foro permanente para el fomento de áreas de negocio del sector vitivinícola, ha presentado la primera edición del concurso de vinos Airén por el Mundo, un evento alcance nacional que tendrá lugar el 9 de mayo de 2013 en Ciudad Real, dentro del recinto y programa oficial de Fenavin 2013. Este certamen cuenta con la colaboración de diferentes organizaciones como la D.O. La Mancha y la D.O. Valdepeñas.
El concurso premiará la calidad de los mejores vinos elaborados con la variedad Airén (lairén, manchega, valdepeñera, forcalla, forcayat...). Contará con seis categorías (vino joven, espumoso, Airén ensamblada con otras variedades, ecológico y vino con barrica.
Las solicitudes de participación y las muestras tienen de plazo para ser entregadas hasta el próximo 24 de abril.
Se concederán medallas de plata, oro y de gran oro. La entrega de premios se realizará en un acto público el 9 de mayo en el marco de las actividades de Fenavin.
Se pueden consultar las bases en la página web www.airenporelmundo.es y ampliar la información en el teléfono 926 049 303.