Topic:

El Aula Pedro Vivanco de la Cultura del Vino inicia sus actividades de 2019

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Una de las actividades del Aula Pedro Vivanco de la Cultura del Vino de la Universidad de La Rioja en 2018. (photo: )

Una de las actividades del Aula Pedro Vivanco de la Cultura del Vino de la Universidad de La Rioja en 2018.

El Aula Pedro Vivanco de la Cultura del Vino de la Universidad de La Rioja inaugura, el jueves 7 de febrero, el ciclo de actividades de 2019 con la conferencia ‘Beber y convivir. Vino, ritual y sociedad’, a cargo de Javier Sanz Esteban. Incluye, además, exposiciones y un curso de verano.

En la ponencia, que tendrá lugar a las 19.00h en la Sala de Grados del Edificio Quintiliano, con entrada libre hasta completar aforo, se abordarán cuestiones como el vino en el mundo clásico (Grecia y Roma); la única campaña de publicidad de la historia en la que apareció un Papa; o por qué en EE.UU., durante la Ley Seca, se celebraron más misas.

Javier Sanz Esteban abrirá de esta manera el ciclo de actividades del Aula Pedro Vivanco de la Cultura del Vino que, gracias a la iniciativa de la Fundación Vivanco para la Cultura del Vino, permitirán profundizar en sus objetivos: la difusión, sensibilización, formación e investigación en el ámbito de la cultura del vino.

Además, la propuesta de curso de verano girará en torno al mismo título (‘Beber y convivir. Vino, ritual y sociedad’) y pretende abordar los orígenes de la elaboración del vino y los rituales orientados a su consumo: los simposios, los banquetes o las fiestas como forma de relacionarse y convivir.

En el área de difusión y sensibilización, el Aula Pedro Vivanco de la Cultura del Vino de la Universidad de La Rioja prevé la edición actualizada de la serie de artículos ‘Los viñedos liberales’, que Álvaro Ruibal publicó en ‘La Vanguardia’ en 1970 sobre la provincia de Logroño, a cargo de José M.ª Lánder y en colaboración con la Editorial Piedra de Rayo.

La exposición de fotografía sobre vitivinicultura del Fondo López Osés, organizada en colaboración con el IER y que, hasta finales de enero, puede visitarse en Albelda de Iregua (La Rioja), seguirá estando disponible para itinerar en los municipios que la soliciten. Además, está prevista otra muestra sobre el vino como elemento para la convivencia y sociabilidad, en otoño, en la sede del Museo Vivanco de la Cultura del Vino (Briones, La Rioja).

En el área de formación, el Aula Pedro Vivanco de la Cultura del Vino de la Universidad de La Rioja continuará su colaboración con la Universidad de la Experiencia a través de conferencias divulgativas en Logroño, Calahorra, Arnedo y Haro, y un curso de formación permanente sobre Historia y Mitología, Economía, Literatura, Cine y Arte.

Cabe destacar que se ha diseñado un seminario sobre economía circular en el sector vitivinícola, en colaboración con el Instituto de las Ciencias de la Vid y del Vino (ICVV), previsto para noviembre de 2019. Además, se prevé colaborar con iniciativas culturales como el Certamen de Poesía y Vino, que anualmente se celebra en Alcanadre.

Finalmente, en el área de Investigación del Aula Pedro Vivanco de la Cultura del Vino de la Universidad de La Rioja, y siguiendo las conclusiones del I Encuentro Nacional de Barrios Históricos de Bodegas, se colaborará con la Asociación de Museos del Vino de España para estudiar, recuperar y divulgar la riqueza de este patrimonio.

Además, el aula fomentará actividades sobre los cambios legislativos del sector vitivinícola y sus aportaciones al desarrollo regional; cultura vitivinícola y desarrollo económico y rural; evolución y transformación del paisaje del viñedo, conservación y protección. Por último, destacar la participación en el proyecto Interreg SUDOE.

El Aula Pedro Vivanco de la Cultura del Vino

El Aula Pedro Vivanco de la Cultura del Vino es fruto del convenio suscrito entre la Fundación Vivanco y la Universidad de La Rioja en 2017, cuyo objetivo es llevar a cabo diversas actividades de difusión de la Cultura del Vino en la sociedad. Rinde homenaje a la figura del bodeguero Pedro Vivanco Paracuellos (Logroño, 1946-2016), fundador de Bodegas Vivanco. Formado en la Escuela de Viticultura y Enología de Requena, fue reconocido, entre otros, con el título de Riojano Ilustre (2005), con la Medalla de Oro a la Defensa de la Cultura Vitivinícola (2007) o la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo (2014).

Mantiene el espíritu humanista que caracterizó a Pedro Vivanco Paracuellos, fiel defensor de la divulgación de la Cultura del Vino bajo el lema Devolver al vino lo que el vino nos ha dado. Su pasión constante por la elaboración de esta bebida milenaria, por sus manifestaciones artísticas y por los libros, fructificaron en Bodegas Vivanco, en el Museo Vivanco de la Cultura del Vino (inaugurado en 2004 por SM el Rey Don Juan Carlos y declarado por la UNESCO como el mejor del mundo en su categoría) y en el actual Centro de Documentación del Vino, al que alumnos y profesores de la UR tienen un acceso preferente.

El Máster de la OIV, una vez más con el sector vitivinícola

 Publicado el por SeVi (colaborador)

 (photo: )

El “Diploma Internacional de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) en Gestión del Sector de la Viña y el Vino” (OIV MSc in Wine Management) ha vuelto otra vez a emprender su gira por España para tomar contacto con el sector vitivinícola español. Como suele ser habitual, la actividad formativa empezó por Cataluña y se desarrolló desde el 21 al 25 de enero. Posteriormente continúan por Navarra, La Rioja y Ribera de Duero, para proseguir después por Portugal.

Este Diploma Internacional está orientado a la formación de los futuros ejecutivos y cargos directivos del sector vitivinícola y de sectores conexos tanto del periodismo y orientadores de opinión, como de los sectores de la distribución y centrales de compra. El programa se desarrolla durante 16 meses, con 28 módulos, cada uno de ellos dedicado a un tema específico y en una región de acogida que se estudia y se visita. En total se recorren 25 países, de los 5 continentes; gran parte de ellos son países productores y otros son grandes referentes del comercio y del consumo del vino.

El contacto con Cataluña y del resto del territorio español ya es habitual desde 1986, año en que se llevó a cabo la primera edición. Con la de este año, la 31ª Promoción, se puede decir que más de 500 profesionales en gestión de empresas vitivinícolas o relacionadas con este sector han vivido este contacto profesional con instituciones y empresas

Concretamente en Cataluña, bajo la coordinación de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y del Instituto Catalán de la Viña y el Vino (Incavi), se ha desarrollado una serie de actividades y de visitas a una buena representación de su geografía vitícola. Esta estancia en Cataluña ha pretendido mostrar qué representa su sector del vino tanto en importancia socioeconómica, como en la valorización y sostenibilidad del territorio. Asimismo se pretendía mostrar cómo ha actuado en la adaptación, tanto en innovación y calidad, de sus productos para hacer frente a los retos de un mercado cada vez más competitivo y global.

Organizaciones como los Consejos Reguladores de la Denominación de Origen Cava, de la D.O. Penedès, de la D.O.Ca. Priorat, y empresas como Recaredo, Segura Viudas, Agustí Torelló y Sumarroca, todas ellas principalmente elaboradoras de Cava, así como empresas elaboradoras de vino tranquilo como Miguel Torres, La Fou, Edetària, Mas d'En Gil, Clos Figueras y Clos Mogador, han recibido al Máster de la OIV considerándolo como una puerta abierta a futuros profesionales que pueden tener responsabilidades futuras en el posicionamiento y en el mercado de los productos vitivinícolas.

Un hecho a remarcar de la 31ª Promoción es la procedencia de los 20 participantes; provienen de 5 países: Francia, Suiza, Rusia, Estados Unidos y China, aunque mayoritariamente había presencia francesa. Sin embargo, se echa en falta, a pesar de ser España el país con más superficie vitícola y el tercero en producción, la poca presencia de españoles entre los participantes: hasta la 31 Promoción solo han participado 23 ciudadanos españoles.

Valga esta información también para hacer una llamada y motivar la presencia española en una actividad que es la más completa y de mayor prestigio en su disciplina, como puede verse en su web informativa (http://www.oivmsc.org/).

Se busca jornalero

 Publicado el por José María Fresneda (sec. gral Asaja CLM) (colaborador)

En los últimos meses hemos tenido ocasión de escuchar a los agricultores sus dificultades para encontrar mano de obra para las diferentes campañas. Las ofertas de empleo varían en función de la dificultad del terreno, las tareas agrícolas u otros condicionantes. Pero pongamos un ejemplo basado en hechos reales: “Se busca personal para trabajar en la campaña de aceituna. Funciones: varea, barrido de olivas y recogida de mantas; Jornada laboral: 7-8 horas al día; Salario: 54,1 euros al día; Lugar: Provincia de Toledo; Temporalidad del contrato: 2 meses”.

Ahora pongamos algunos datos sobre la mesa. En Castilla-La Mancha, en el mes de diciembre, según ha hecho público el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, la cantidad de parados asciende a 165.041 personas. 12.531 pertenecen al sector de agricultura.

¿Dónde están los 12.000 parados cuando los empresarios agrarios ofrecen empleo? Trataremos de explicarlo.

El último requisito de la oferta de trabajo arriba indicada tiene la mayor parte de la culpa: la alta temporalidad. Las campañas agrícolas generan empleo puntual con contratos que van de uno a tres meses de trabajo. Un demandante de empleo que recibe un subsidio o una ayuda extraordinaria, si acepta trabajar un mes en la campaña de recolección del ajo, por ejemplo, se expone a perder la continuidad de sus ingresos, llámense PAE (Programa de Activación para el Empleo), Plan PREPARA (Programa de Recualificación Profesional), Talleres Empleo, o como se quiera, y que suelen tener una duración de seis meses.

Así pues, una de las principales soluciones pasaría por tratar de conjugar las épocas de campañas agrícolas con las fórmulas para la recuperación del empleo o con los requisitos para seguir cobrando las ayudas o prestaciones. Dicho de otra forma, que no se pisen los tiempos, porque, tal y como están las cosas, nadie querrá trabajar un mes sabiendo que el siguiente no verá un euro en sus bolsillos.

Esta realidad conlleva a otra más cruel. La de benefactores de ayudas que quieren trabajar en el campo, pero “cobrar en B” y la falsa excusa de que se paga mal. Sobre lo primero, a los agricultores profesionales les gusta hacer las cosas bien y cuidan mucho las formas legales. No están dispuestos a enfrentarse a las sanciones que les supondría ser descubiertos por los muchos inspectores de trabajo que pasean por las explotaciones agrarias, aunque siempre haya algún infractor fuera de los márgenes de la ley, con repercusión mediática, que haga pensar a la opinión pública que todos los agricultores son iguales. Pero la verdad es que el sector acata las normas, incluidos los Planes de Prevención de Riesgos Laborales con intención de aumentar la seguridad de los trabajadores y reducir los accidentes. De hecho, y dicho por el propio delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, Manuel González Ramos, “el agricultor, por los datos que nos da la propia Inspección del Trabajo cumple y cumple muy bien”. Las infracciones detectadas son mínimas.

Y sobre lo segundo, los bajos salarios, cabe recordar que los convenios del campo, firmados por los sindicatos de trabajadores y las organizaciones agrarias, garantiza los salarios a las personas que desarrollan su actividad al amparo de estos convenios. Basta con hacer números para darse cuenta de que los salarios son más elevados que en otros sectores.

Lo cierto y real es que completar una cuadrilla de trabajadores se está convirtiendo en un suplicio. Hasta los fieles nos abandonan, decía uno de nuestros socios. La recuperación y el auge de otros sectores, como el de la construcción y la logística, también se ha llevado a parte de los jornaleros que en años anteriores han participado en las campañas agrícolas.

He ahí algunas de las razones por las que escuchamos expresiones como los españoles no quieren trabajar en el campo y, dicho sea de paso, no olvidemos que el campo español es el único sector superviviente a todas las crisis económicas.

Sean cuales sean los motivos, la aceituna, la uva o los espárragos no entienden de ellos y no esperan, por lo que los empresarios agrarios recurren a mano de obra extranjera para no perder las cosechas.

Para hacernos una idea, durante la última vendimia, de las 85.000 altas que se registraron en el Régimen Agrario de la Seguridad Social entre los meses de septiembre y octubre, el 45% fueron trabajadores extranjeros, tanto de la Unión Europea como de países terceros. Hace cinco años representaban el 25%.

Ante esta situación, desde Asaja de Castilla-La Mancha no se descarta volver a un recurso de hace unos años para facilitar la búsqueda de personal, los contingentes de trabajadores extranjeros para trabajar en las grandes campañas de la región.

A todo ello, hay que sumar que el sector primario no pone precio a los productos que vende, sino que vienen impuestos por la presión de los eslabones más fuertes de la cadena agroalimentaria, la industria y la gran distribución. Ante esta incapacidad de repercutir en las ventas los costes de producción, los agricultores van a intentar reducirlos recurriendo cada vez más a la mecanización, con lo que se ahorrarían los sueldos de los trabajadores y, de paso, los problemas de encontrarlos.

Entonces, quizá nos lamentemos cuando dejemos de encontrar en los tablones de anuncios “Oferta de trabajo: se busca jornalero”.

 

Cava muestra su unidad tras la salida de Corpinnat, reivindicando la calidad y el prestigio del producto

 Publicado el por SeVi (colaborador)

 (photo: )

El Consejo Regulador de Cava junto con el Institut del Cava, Pimecava, las cooperativas, la Asociación de Viticultores del Penedés, Unió de Pagesos y Joves Agricultors i Ramaders de Catalunya (JARC) han querido mostrar hoy su unidad ante el anuncio de AVEC de abandonar la D.O. Cava. El sector del Cava ha reivindicado, además, la calidad y el prestigio del producto, tras el anuncio de los elaboradores de AVEC-Corpinnat.

El presidente del Consejo Regulador del Cava, Javier Pagés, ha insistido en que, “a pesar de que algunos miembros han decidido irse, tenemos que aceptar como normal que en un sector tan extenso como es el del cava haya discrepancias”. Sin embargo, ha hecho hincapié en que “lo importante es seguir con nuestra hoja de ruta, introduciendo cambios de cara al consumidor para ganar en competitividad y liderazgo”.

En este sentido, ha anunciado que están trabajando en un proyecto “ilusionante” que incluye ofrecer al consumidor una mejor diferenciación de las calidades del cava con una escala de valor en el etiquetado, añadir el origen en los cavas Premium para resolver la singularidad del territorio, fomentar el consumo y asegurar que las nuevas normativas estarán bien reguladas por la D.O.

El presidente ha querido destacar el éxito del cava en el mundo. “Es de todas las DD.OO. de España la que más exporta, un 60 % de su producción, y ha conseguido reunir 38.000 hectáreas de viña, 6.800 viticultores y 380 bodegas y está presente en más de 100 países”, ha añadido. Asimismo, ha asegurado que “tenemos una parte significativa de nuestros cavas en la pirámide de valor a través de los Cavas de Paraje Calificado, cavas Premium, reservas y grandes reservas que son muy valorados por los críticos y tienen reconocimiento mundial”.

Pagés ha recordado que el mundo del cava es “vivo y dinámico, por lo que puede ser que haya bodegas que se vayan y otras que quieran entrar, como me consta”. ”El cava está destinado a ser más grande”, ha recalcado.

Unidad en el sector

Por su parte, el presidente de Pimecava, Pere Guilera, ha asegurado que la calidad del cava “es patrimonio de todos y no de nadie en exclusiva”. Según Guilera, lo que ha ocurrido es que “en el Cava se ha cambiado mucho para bien y ahora podemos competir todos, ahora se hacen cavas extraordinarios y no hay diferencias”.

El presidente del Institut del Cava, Damià Deas, ha animado al sector a “seguir luchando por la calidad” y ha destacado la “solidaridad del sector”. El representante de las cooperativas, Xavier Farré, ha señalado que desde el Consejo Regulador del Cava “se han hecho esfuerzos para ser integradores” y ha recordado que la D.O. “continúa estando aquí y con la máxima unidad”. En la misma línea, se ha expresado el presidente de la Asociación de Viticultores del Penedés, Santi Vallés, que ha afirmado que las bodegas que han abandonado la D.O. “son un porcentaje pequeño de lo que representa el cava”.

También ha intervenido el representante de Unió de Pagesos, Antoni Borràs, que ha asegurado que “no es ninguna alegría esta aventura pero cada cual es libre”. Finalmente el representante de las JARC, Jaume Domènech, ha comentado que se encuentran ante “un futuro esperanzador porque se están haciendo las cosas bien y con honestidad”.

“Defenderemos el cava y seremos firmes en que nadie utilice la etiqueta ni la marca cava si no lo es”, ha sentenciado el presidente del Consejo Regulador.

Una vez se formalice su salida del amparo de la D.O. Cava, los miembros de AVEC, que representan el 0,94 % de la producción total de cava, no podrán utilizar o hacer referencia a la marca Cava, a la categoría Gran Reserva o al Cava de Paraje Calificado, exclusivas para los elaboradores inscritos en la D.O. Cava, explican desde el Consejo Regulador.

Las nueve bodegas de Corpinnat abandonan la D.O.P. Cava y etiquetarán con marca colectiva a partir de esta primavera

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Presentación en sociedad de Corpinnat, con sus seis bodegas fundadoras Gramona, Llopart, Nadal, Recaredo, Sabaté i Coca y Torelló. (photo: )

Presentación en sociedad de Corpinnat, con sus seis bodegas fundadoras Gramona, Llopart, Nadal, Recaredo, Sabaté i Coca y Torelló.

Las nueve bodegas del Penedès agrupadas en la marca colectiva Asociación de Viticultores y Elaboradores Corpinnat (AVEC), a saber: Gramona, Llopart, Nadal, Recaredo, Sabaté i Coca, Torelló, Huguet-Can Freixes, Júlia Bernat y Mas Candí, anunciaron el pasado 30 de enero que abandonaban la D.O. Cava ante las diferencias entre la asociación y el C.R.D.O.P. “a pesar de que establecieron la marca con la clara voluntad de continuar dentro de Cava”. Corpinnat se creó en julio de 2017 y se presentó en sociedad en abril de 2018. Ahora, prevén sacar al mercado en esta próxima primavera los primeros espumosos con el sello de Corpinnat en su etiquetado, ya fuera de la D.O.P. Cava.

Según informó la marca colectiva, tras meses e “intensas negociaciones” ha sido “imposible” llegar a una solución satisfactoria, pues la última propuesta de integración que el C.R.D.O.P. Cava les presentó no era “asumible” por parte de Corpinnat ya que, explicaron, requeriría “una serie de renuncias que cuestionan la propia naturaleza de la marca colectiva”. Según han explicado desde AVEC-Corpinnat, la propuesta (remitida el 5 de enero de 2019) condicionaba la coexistencia de Cava y Corpinnat a que la asociación renunciara a límites territoriales, que retirase las normas autoimpuestas en favor de algunas de las normas de elaboración de la D.O.P. Cava y que renunciase a la ejecución de los controles de calidad por parte de una firma auditora externa a cambio de que los mismos fueran asumidos por los servicios de inspección de la propia D.O. Cava.

Estos elaboradores asociados lamentan que la D.O.P. Cava no permita la “coexistencias” de las marcas Cava y Corpinnat en una misma etiqueta. Una convivencia que sí que fue posible, según argumentan, “hasta que la D.O. Cava aprobó una modificación del Reglamento” el 28 de agosto. El Consejo Regulador ha argumentado hasta ahora que esa coexistencia era imposible, pues podía causar confusión entre los consumidores.

Tras las elecciones al C.R.D.O.P. Cava del pasado verano, el debate entre Corpinnat y el renovado órgano rector ha sido continuo, con el objetivo de alcanzar un consenso. Sin embargo, no ha sido posible (aunque Corpinnat valora que el Consejo haya incorporado a sus ideas la posibilidad de zonificación de la D.O.P. Cava en el futuro). El 30 de enero, las nueve bodegas comunicaban su baja de la D.O.P. Cava en una situación que, aseguran, ha sido “imprevista”.

Ahora Corpinnat abre un periodo de reflexión para abordar esta nueva etapa. Entre los requisitos que se han autoimpuesto los socios de Corpinnat destaca la obligatoriedad de trabajar con uva 100% ecológica y recolectada a mano, crianzas mínimas de 18 meses, la incorporación del viticultor en la cadena de valor y la garantía de que el 100% del proceso de vinificación se hace en la propiedad.