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Comienzan los trabajos del Grupo de Alto Nivel en la UE sobre los derechos de plantación

 Publicado el por SeVi (colaborador)

El director general de Producciones y Mercados Agrarios, Carlos Cabanas, ha manifestado la disponibilidad de la Comisión Europea a reflexionar sobre si la liberalización total de plantación de viñedos puede ser “lo más adecuado para el sector” y se ha mostrado “abierto a la búsqueda de nuevas alternativas que permitan obtener los mismos objetivos planteados en la OCM reformada”.
En el curso de la primera reunión del Grupo de Alto Nivel del sector del vino en Bruselas, los Estados miembros productores, entre ellos España, han expuesto los beneficios del sistema actual de transferencias de derechos de plantación en la mejora de la competitividad del sector. Por el contrario, y a juicio del representante español, la liberalización puede llevar consigo efectos negativos para el propio sector, para los objetivos de calidad que se persiguen a través de las Denominaciones de Origen, para el mantenimiento de la actividad económica en las zonas productoras y para defender el beneficio que determinadas plantaciones menos productivas están aportando al medio ambiente.
El comisario de Agricultura, Dacian Ciolos, presentó el 19 de abril en Bruselas la primera reunión del Grupo de Alto Nivel constituido en la Unión Europea para analizar la situación y perspectivas del sector vitivinícola. En el encuentro, dirigido por el Director General de Agricultura y Desarrollo Rural de la Comisión Europea, José Manuel Silva, han participado las asociaciones representativas del sector a nivel comunitario, además de las delegaciones de los distintos miembros de la UE.
El objetivo fundamental de este Grupo es realizar un análisis en profundidad de los derechos de plantación de viñedo, ante la posición de los principales países productores que consideran que la liberalización de las plantaciones, tal como está actualmente establecido, podría acarrear negativas repercusiones en el sector. Los distintos Estados miembros expusieron de manera práctica la forma de gestionar los derechos de plantación y la organización administrativa de cada uno de ellos para efectuar dicha gestión.
Se espera que con esta reunión, y con otras tres que se producirán en el futuro, se analicen en profundidad los distintos temas que afectan al sector vitivinícola y especialmente los posibles efectos que llevaría consigo la liberalización de plantaciones y, en su caso, pueda adoptarse una decisión que, conjugando ventajas y desventajas, sea beneficiosa para el sector comunitario en su conjunto y para las rentas de los productores.

Ciolos espera las conclusiones del GAN para finales de año

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

El pasado jueves 19 de abril se reunió por vez primera el Grupo de Alto Nivel (GAN) que la Comisión Europea ha creado para analizar y debatir sobre los derechos de plantación de viñedo. En este grupo participan representantes de los Gobiernos (en el caso español Carlos Cabanas, director general de Producciones y Mercados Agrícolas del Ministerio de Agricultura); de los Estados miembros, 27 representantes del sector vitivinícola, miembros del COPA-Cogeca y de otras organizaciones representativas (Vía Campesina, CELCAA, EFOW y FoodDrinkEurope), así como observadores del Parlamento Europeo, del Consejo y de un país candidato y productor, como Croacia.

Crece el consumo en los dos primeros meses del año 2012

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Los datos que ofrece el Ministerio sobre el consumo de vinos y bebidas con vino en hogares en España durante el mes de febrero reflejan que durante el segundo mes de 2012 los españoles consumieron en el hogar 33,94 millones de litros, un 1,40% menos que durante el mes de febrero del año anterior. En términos de valor, el total alcanzado fue de 70,87 millones de euros, un 0,43% inferior al dato de febrero de 2011. Así pues, el precio medio de los productos analizados (vino de mesa, vino con D.O., cava, otros vinos y bebidas con vino) se situó en los 2,09 euros durante este mes, un 0,97% más que un año antes.

El zumo de uva domina las exportaciones del sector

 Publicado el por Asozumos (colaborador)

La industria agroalimentaria es el primer sector industrial español tal y como lo demuestran los últimos datos de la Federación de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB), a través de los cuales se muestra la facturación de más de 80.700 millones de euros que tuvo esta industria durante este año, aportando un 7,6% al PIB nacional y dando empleo a más de 450.000 personas. Dentro de esta industria, el sector de los zumos y néctares mantiene una fuerte presencia en el mercado exterior. En 2011, se realizaron exportaciones de 747.610 toneladas, con un valor de mercado de 612,27 millones de euros, un 27% más que en 2010.
La razón obvia es que nuestro país es un gran productor de fruta y, como consecuencia, uno de sus productos derivados como el zumo. En este sentido, y según datos de la FIAB, los zumos son uno de los diez alimentos más exportados, tras otros alimentos de fuerte presencia exterior como la carne, el aceite, el vino o el pescado.
En comparación con el año 2010, los datos son muy positivos, ya que a pesar de la crisis económica el volumen de exportaciones aumentó un 10% con respecto a ese año. El jugo de uva es el zumo más exportado con 220.000 toneladas de litros, un 31% más que en 2010; seguido del de naranja con 203.000 toneladas, un -2% con respecto a 2011. Entre los sabores de menor presencia exterior está la manzana con 53.000 toneladas, que debe competir con la producción China y la de otros países europeos, aunque aún así aumentó su volumen de exportación en un 23% en comparación con 2010. Si comparamos los datos de la exportación de zumos en 2011 con los de 2005, apenas hace seis años, el incremento es del 69%, una cifra que puede calificarse de extraordinaria en todos los sentidos.
Con la mira puesta en China
El comercio exterior está sujeto a drásticos cambios debido, sobre todo, a la creciente importancia de los países emergentes como China, Rusia e India. En este sentido, se han reducido comparativamente las exportaciones alimentarias a Europa (nuestro principal mercado tradicional) en un 15%, mientras aumentan notablemente las exportaciones a China.
Aún así, el principal mercado de destino para los zumos y néctares españoles sigue siendo nuestra vecina Francia, con unas exportaciones por valor de 201 millones de euros, un 12% más que en 2010; seguido de Reino Unido con 85 millones de euros, 23% más que el año anterior.
Alemania ocupa el tercer lugar de países importadores de nuestros zumos con 51 millones de euros e incremento del 48%, relegando a Portugal e Italia al cuarto puesto con unos valores similares de 38 y 37 millones de euros.

España pide a la UE que se proteja a la sangría

 Publicado el por Alfredo López (colaborador)

Los diputados de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria del Parlamento Europeo, a propuesta de los eurodiputados españoles, se mostraron a favor de que la Unión Europea proteja el origen español y portugués de la sangría (clarea, en el caso luso), una de las bebidas más populares elaborado a base de vino, en un debate sobre un informe reglamentario a favor de que la Unión Europea, de tal forma que productos similares de otros países no puedan utilizar ese nombre.
El informe debatido del eurodiputado italiano Paolo Bartolozzi es sobre la propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo relativo a la definición, presentación, etiquetado y protección de las indicaciones geográficas de los productos vitivinícolas aromatizados.
Tras su paso por la Comisión de Medio Ambiente, deberá ir al pleno del Parlamento en su reunión de junio o julio y, luego, ser respaldado por el Consejo de la Unión antes de su aprobación y entrada en vigor, algo donde no se espera que vayan a existir problemas, puesto que varios Estados miembros se han mostrado receptivos, según afirmó uno de los que presentaron enmiendas al texto de la Comisión sobre la designación “sangría”, el eurodiputado socialista Andrés Perelló.
Una de las enmiendas es que el término “sangría” podrá sustituir a la denominación de venta “bebida aromatizada a base de vino”, únicamente en el caso de que la bebida haya sido elaborado en España o Portugal, frente a la propuesta de la Comisión de que la designación debería acompañarse obligatoriamente de los términos “producida en”, seguida del nombre del Estado miembro de producción o de una región más pequeña, excepto si se produce en España y Portugal.
Otra de las enmiendas es que cuando la bebida haya sido producida en un Estado miembro distinto de España y Portugal, el término “sangría” podrá utilizarse como complemento de venta “bebida aromatizada de vino”, debiendo acompañarse obligatoriamente de la mención “producida en”, seguida del nombre del Estado miembro de producción o de una región más pequeña.
El objetivo de la enmienda es mantener el “statu quo” del Reglamento (CEE) nº 160/1991, en el sentido de tratar de proteger el término “sangría” (o “clarea”, en el caso luso), originario de España y Portugal. Por eso, es necesario aclarar que el citado término, en cualquier Estado miembro diferente de ambos países, no es una denominación de venta, sino una indicación facultativa o término.
El informe, relativo a la propuesta reglamentaria sobre la protección de I.G.P. de los productos vitivinícolas aromatizados, sale en defensa de que se puedan aplicar “disposiciones particulares” en el caso de los productos tradicionales, como sería el caso de la “sangría” para nuestro país. Según el eurodiputado Andrés Perelló, “no se trata de que España se quede con la patente de elaboración de la “sangría”, que podrá seguir elaborándose en otros países, pero bajo una denominación de venta como bebida aromatizada a base de vino u otro nombre, indicando el país de elaboración.
Bebida autóctona
El eurodiputado socialista señaló que “consideramos a la sangría como un producto autóctono, que se relaciona con España y por eso la tenemos como propia, una protección que ya se aplica en otros productos vitivinícolas, como el champagne francés, que debe ser denominado “vino espumoso” si se elabora en otras zonas productoras de la Unión Europea.
Se trata de un producto elaborado a base de vino, por así decirlo, típico o tradicional español, con un consumo interno estacional, que continúa en auge y que está muy ligado al turismo de nuestro país. La sangría que no se haya producido en España o Portugal deberá ser etiquetada con la denominación bebida aromatizada a base de vino y el país de procedencia deberá figurar en un lugar destacado y de forma claramente legible, no pudiendo ser disimulada, tapada o separada por otras indicaciones o imágenes.
Sin embargo, la propuesta de Reglamento pretende actualizar las normas aplicables sobre la definición, designación, presentación, etiquetado y protección de indicaciones geográficas de los productos vitivinícolas aromatizados es mucho más amplia y pretende sustituir al Reglamento (CEE) 1601/91 en este ámbito, ante el surgimiento de innovaciones tecnológicas, la evolución de los mercados y la modificación de las expectativas de los consumidores.
La propuesta reglamentaria simplifica la normativa hasta ahora existente y, en particular, adapta las definiciones a la evolución técnica y hace concordar las normas vigentes sobre indicaciones geográficas con las del Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC).
En su exposición de motivos, la Comisión Europea señala que los productores de bebidas aromatizadas a base de vino han expresado un consenso en torno al mantenimiento de un marco y unas similares y que solo parece imponerse unos ajustes de carácter técnico.
Otros objetivos fundamentales de la propuesta reglamentaria, según la CE, son la aplicabilidad y la claridad de la legislación de la Unión Europea; una sólida política de calidad sobre la base de definiciones de los productos; la actualización de algunas denominaciones de venta ante la posibilidad de aumentar el nivel de vino, en lugar de añadir alcohol directamente; una mayor flexibilidad, al transferir a la Comisión la competencia para modificar, mediante actos delegados, las definiciones y designaciones de los productos (en vez del actual procedo de codecisión); la adaptación de las normas de la UE a los nuevos requisitos técnicos y a los requisitos de la Organización Mundial de Comercio (OMC); incluido el Acuerdo ADPIC), y la definición de los criterios que rigen el reconocimiento de las nuevas indicaciones geográficas.