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El 21º Concurso de Vinos Premios Mezquita se celebrará el 3 de octubre

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Completo programa el de los Premios Mezquita. (photo: )

Completo programa el de los Premios Mezquita.

Promovido por el Aula del Vino y organizado por la Academia del Vino de Córdoba, el 21º Concurso de Vinos Premios Mezquita se celebrará el día 3 de octubre de 2015, bajo la dirección de Concha Torrecilla y con Manuel Mª Alejandre como presidente del jurado.

Podrán participar todos los vinos españoles, portugueses e hispanoamericanos que se ajusten a la normativa europea. Las bodegas que deseen participar deberán remitir las muestras a partir del día 1 de septiembre y hasta el día 18 de septiembre, según recogen las bases del certamen. Los premios se comunicarán a partir del 7 de octubre. La entrega de premios se realizará en fecha a determinar una vez finalizada la vendimia.

Pero el programa de actividades de los Premios Mezquita va más allá. Antes, el 6 de junio se celebrará el 2º Concurso Ibérico de Aceites de Oliva Virgen Extra Premios Mezquita; y posteriormente, del 30 de octubre al 1 de noviembre de 2015 se desarrollará en las Caballerizas Reales de Córdoba la cuarta Muestra de Vinos y Aceites de Oliva Virgen Extra Premios Mezquita.

Para más información y consulta de las bases: www.premiosmezquita.com

Impresiones sobre Bacchus 2015

 Publicado el por John Umberto Salvi (colaborador)

Sesión de cata en el Casino de Madrid durante la celebración de Bacchus 2015. (photo: )

Sesión de cata en el Casino de Madrid durante la celebración de Bacchus 2015.

El Concurso Internacional de Vinos Bacchus es todo un veterano entre los certámenes vitivinícolas en todo el mundo. En 2015 celebró su 13ª edición. Solía celebrarse cada dos años, alternándose con los Premios Zarcillo, pero este certamen sufrió un paréntesis (ya recuperado) y Bacchus decidió convertirse en concurso anual. Bacchus es, sin duda, el principal concurso de vinos en España y sus catas son una referencia para el sector.

Este año se desarrolló del 19 al 23 de marzo. Estuvo organizado por la Unión Española de Catadores (UEC), bajo el patronazgo y control de la OIV, la Federación Mundial de Concursos de Vino (Vinofed) y el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medioambiente (Magrama), Fernando Gurucharri es el director de Bacchus y presidente de la UEC, mientras que Miguel Garrido de la Cierva es el presidente de Bacchus. Dos de las personas más agradables que te puedes encontrar.

En esta ocasión los jueces nos alojamos en el Hotel Tryp Atocha, un poco más arriba de la Calle Atocha y no tan agradable como el hotel en el que nos solían alojar y que, lamentablemente, estaba completo como para acomodarnos.

Para recordar los datos (ya los publicó SeVi, en su número 3.443), en esta edición se presentaron 1.651 muestras. 978 vinos tintos, 452 blancos, 91 espumosos y de aguja, 89 rosados y 41 vinos de licor, que incluían vinos de uvas sobremaduras y pasificadas. Las muestras procedieron de 18 países, pero solo de Eslovaquia llegaron 100 vinos. Se requerían 84 puntos para el Bacchus de Plata, 88 para el Bacchus de Oro y 92 o más para un Gran Bacchus de Oro. Se aplicaron las reglas de la OIV y las fichas de cata oficiales de la OIV/UIO, así que solo podían obtener medalla hasta el 30% de las muestras. Claudia Inés Quini fue la representante oficial de la OIV. Éramos 12 jurados compuestos por cinco jueces cada uno; 60 jueces en total y en su mayoría de nivel internacional.

Las puntuaciones cada uno de los cinco jueces del jurado se sumaban y si alguien había concedido una nota que se desviaba más del 7% de la media, entonces, esa nota se descartaba y se recalculaba la media.

Las condiciones de cata, como siempre, fueron sensacionales ya que tenemos el honor durante muchos años de poder catar en el famoso club del Casino de Madrid. Este club se fundó en 1836 y es muy exclusivo y famoso por sus cuadros, esculturas y vidrieras, cuyo mayor exponente está en la gran sala de baile, donde realizamos las catas. Esta sala es de gran belleza, con una iluminación magnífica en todas las mesas. Todo estuvo en su sitio. Mantelería blanca bien almidonada, hasta 10 copas por catador, escupideras negras, servilletas, galletas y el agua mineral.

La cata se prolongó durante cuatro mañanas y acababan con una comida o una visita, seguidas de actos paralelos y cenas. Durante tres días catamos a un ritmo de 40 vinos por día y dejamos unos 25 para el último. La cata fue pausada, lo que proporcionó a los jueces con menos experiencia tiempo más que suficiente para reflexionar en profundidad ante cada vino antes de establecer sus notas.

El programa paralelo fue completo y muy original e imaginativo. En nuestra primera noche se celebró una recepción en la Embajada de Eslovaquia, presidida por el embajador, con una completa cata de vinos eslovacos.

El segundo día (viernes) hubo un almuerzo de trabajo en el Hotel Villa Real con una gran cata de nuevas referencias de vinos españoles de las añadas 2013 y 2014. Esa noche se celebró la cena de gala en el restaurante Centro Riojano, cortesía del grupo bodeguero González Byass.

El sábado, tras la cata del concurso, nos llevaron en autobús hasta el pueblo de San Martín de Valdeiglesias para probar la fantástica comida local en el antiguo castillo de La Coracera, en un acto patrocinado por el C.R.D.O. Vinos de Madrid. El chef estuvo fantástico, con platos tradicionales y el entorno de un antiguo y semiderruido castillo. Aquí varios elaboradores mostraron y explicaron sus vinos y bodegas y la que más me impresionó fue Isabel Galindo, con su viñedo de Garnacha, Las Moradas de San Martín, a 870 metros de altitud (que ya visitamos el año pasado).

La comida se prolongó bastante y aunque estuvo todo delicioso, nos obligó a llegar muy tarde a Madrid. Puesto que requerí atenciones médicas, el alcalde del municipio me sugirió que visitara las urgencias locales. Miguel me acompañó hasta allí y me trataron inmediatamente, muy eficientemente y gratis. Esa noche se celebró Gastro Bacchus, una gira por numerosos bares y restaurantes en la que catamos las tapas ganadoras del concurso y muchos vinos. Los más jóvenes lo estiraron hasta altas horas de la madrugada, mientras que los más ancianos, como yo, nos retiramos relativamente temprano.

El domingo fue un día sin descanso para los jueces de Bacchus. A las habituales catas en el Casino les siguió un almuerzo de trabajo bajo el título “España, un jardín de variedades autóctonas”, en el restaurante Ramsés. En él, la UEC presentó varias cepas autóctonas españolas (Verdejo, Godello, Garnacha y Mencía).

Por la noche hubo una gran cena en restaurante Europa Deco, ofrecida por la D.O. Rías Baixas. Ya se ha convertido en una tradición. Se trata de una cena a base de marisco con una gama de unas 30 referencias de Rías Baixas para catar durante la misma.

Finalmente, el lunes, tras la cata más corta, hubo una comida para aquellos que todavía no tenían que tomar sus vuelos de regreso en el restaurante Casa Patas.

Bacchus es un certamen de talla mundial. Es un maratón de vino y gastronomía que condensa la máxima “trabaja duro”. No solo es el concurso en el que más disfruto, sino que es el más serio, el mejor organizado y el que más vale la pena. Enhorabuena a Fernando, Miguel y a la UEC.

Traducción: Vicent Escamilla

La Asociación de Periodistas del Vino (AEPEV) elige los mejores vinos de 2014

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Premiados por la AEPEV. (photo: )

Premiados por la AEPEV.

Los miembros de la Asociación Española de Periodistas y Escritores del Vino (AEPEV) han elegido como cada año los Mejores Vinos y Espirituosos de España en una votación a doble vuelta en la que han tenido que decidir sus asociados de entre casi 640 marcas propuestas en la primera fase del concurso, de las que solo una cuarta parte pasaron a la final.

Andalucía, con 11 vinos y espirituosos, se ha erigido en la Comunidad Autónoma más galardonada, a las que han acompañado Galicia, con seis marcas; Cataluña, con cinco; Navarra con tres, Castilla-León y Castilla-La Mancha con dos marcas y Canarias, Extremadura, Madrid, La Rioja y C. Valenciana, con una marca.

El vino más votado con 134 puntos ha sido Habla del Silencio 2013, Vino de la Tierra de Extremadura, de Bodegas Habla, ubicada en Trujillo (Cáceres) que competía en el capítulo de vinos tintos jóvenes (2012 y 2013), que recibió el Premio de la Federación Internacional de Periodistas y Escritores del Vino (FIJEV); seguido de Pago del Vicario Petit Verdot Rosado 2014, Vino de la Tierra de Castilla, de Bodegas Pago del Vicario de Ciudad Real, con 101 puntos; y Palo Cortado Tradición VORS, de Bodegas Tradición, de la D.O. Jerez-Manzanilla de Sanlúcar, con 100 puntos. Por su parte, el Premio Ritz al espumoso recayó en Tantum Ergo Pinot Noir Rosé, de bodegas Hispano Suizas, de Requena (Valencia), acogido a la D.O.P. Cava.

En esta ocasión, destaca que el vino mejor puntuado sea un tinto joven, muestra de la calidad enológica de los vinos españoles. Por su parte, Pablo Ossorio, enólogo de Hispano Suizas, reivindicó durante la entrega del premio en Montilla la calidad del cava español como un valor para la marca “España” y destacó que su rosado hubiera superado a sus “hermanos” cavas y espumosos blancos, algo que no suele ser habitual para un cava rosé.

Los premios se entregaron el próximo 10 de abril en el curso de una comida de gala que se celebró en Montilla (Córdoba) con presencia de las juntas directivas de la FIJEV y de la AEPEV.

Enovitis in Campo 2015 (5-6 junio en Sicilia) albergará una gran convención sobre el vino ecológico

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Enovitis in Campo siempre atrae a los profesionales. (photo: )

Enovitis in Campo siempre atrae a los profesionales.

La feria especializada en tecnología vitícola Enovitis in Campo, que celebrará su 10ª edición del 5 al 6 de junio en Marsala (Sicilia, Italia), incluirá una convención en la que participarán las voces más autorizadas en relación a la elaboración y comercialización de vino ecológico y sostenible y que servirá para tomar el pulso a este sector.

Este congreso, organizado en cooperación con la Unione Italiana Vini (UIV) y coordinado por el media partner de SeVi en Italia, ‘Il Corriere Vinicolo’ (periódico oficial de la UIV).

En la convención participarán expertos en producción ecológica llegados de todo el mundo. Servirá para evaluar las condiciones sanitarias del viñedo sostenible y, lo que resulta muy interesante, se podrán comparar diferentes técnicas de producción y los diversos marcos legales y normativos de estos vinos. Asimismo, se podrá la atención en su comercialización y sus mercados. Enovitis in Campo, organizado por la UIV y por Veronafiere, está dirigido a todos los profesionales de la viticultura y ofrece diversas actividades como pruebas en campo de maquinaria y equipos, seminarios, conferencias, etc.

Más información en www.enovitisincampo.it

Protocolos para mejorar la utilización y el desarrollo de Levaduras Secas Activas

 Publicado el por Gema López Martínez (colaborador), Gemma Roca-Domènech (colaborador), Ricardo Cordero Otero (colaborador)

Artículo con gráficos en PDF adjunto.

La mayoría de las industrias de alimentos que utilizan levaduras se han adecuado a su incorporación en el formato de Levadura Seca Activa (LSA). El acondicionamiento de este insumo en formato de LSA reduce los costes de producción por poderse almacenar y transportar a temperatura ambiente, garantizando además las propiedades características de las cepas ya que imposibilita cualquier cambio genético. La viabilidad y vitalidad celular son los principales parámetros que influyen en la estabilidad fisiológica y la aptitud de la LSA del Vino (LSAV), debido a su impacto directo en el proceso de fermentación.

La viabilidad es la capacidad de la célula para desarrollar una colonia, evaluada generalmente en un cultivo por el porcentaje de células gemadas. La vitalidad es la medida de la actividad metabólica en relación con la robustez de un cultivo iniciador. La predicción de estos parámetros es de suma importancia, tanto para asegurar la calidad de la LSAV por parte de los productores, como para evitar fermentaciones detenidas o lentas por parte de los bodegueros.

Para los productores de levaduras, la LSA Vínica (LSAV) es un mercado estacional, siendo sus principales clientes la industria panadera y del bioetanol, por lo que las cepas vínicas deben ser robustas para tener alguna oportunidad de ser incluidas en los catálogos. Desafortunadamente, muchas de las cepas vínicas con propiedades tecnológicas apropiadas y organolépticas únicas obtenidas en laboratorio (por métodos autorizados por la OIV) o aisladas de ambientes enológicos no logran integrar las listas comerciales por no recuperar una viabilidad standard una vez sometidas al test de proceso de secado y rehidratación.