Topic:

Preservar los derechos de los viticultores y defender sus intereses para garantizar la comercialización de sus vinos, objetivos de una D.O.

 Publicado el por Cosme Gutiérrez (colaborador)

La representación y la defensa de los intereses de sus bodegas y viticultores, a la hora de comercializar sus vinos, es uno de los objetivos primordiales de la D.O.P. Valencia, desde su constitución en 1932.

El entorno competitivo en el que vivimos nos obliga a adaptarnos a numerosos cambios, en un escenario globalizado en el que las bodegas de la Comunidad Valenciana han sabido reorientar sus estrategias de negocio, para comercializar sus vinos. Y qué duda cabe que lo han hecho muy bien, dado el notable crecimiento y la proyección de nuestros vinos en los últimos años.

En este escenario hay que destacar la existencia, ya desde finales de los 80, de los acuerdos suscritos reiteradamente por las DD.OO. de la Comunidad Valenciana; Alicante y Utiel- Requena, y en los que se solicitaba por parte de estas denominaciones que sus términos municipales estuvieran incluidos en la D.O.P. Valencia, y que han permitido libremente al viticultor, durante estos años, poder elegir bajo qué figura de calidad comercializar sus vinos, logrando de esta forma, optimizar al máximo su producción.

Cabe recordar que estos acuerdos quedan plasmados en los Reglamentos de la D.O.P. Valencia, publicados desde 1995. Unos Reglamentos que hablan en todo momento de superficie, no de cesión de vinos, y en los que, los municipios acogidos, en caso de Utiel-Requena a la D.O.P. Valencia, lo están desde 1995, y en el caso de Alicante, desde 2001.

En el siguiente link se pueden encontrar las actualizaciones de los diferentes textos del Reglamento de la D.O.P. Valencia, en los años sucesivos (1997, 1999, 2001, 2010 y 2011) y en los que siempre se habla en los mismos términos:

 http://www.dogv.gva.es/va/disposicio?sig=3909/1999&url_lista=

En este sentido, es necesario matizar que una Denominación de Origen es una figura de calidad voluntaria, en la que los viticultores eligen libremente inscribirse. Por tanto, un registro de cualquier Denominación de Origen no quita territorios, sino que confiere derechos. Ninguna Denominación de Origen puede obligar a que las bodegas y viticultores establecidos en su demarcación inscriban sus viñedos en su Denominación de Origen, porque esta, insistimos tiene un carácter voluntario.

Por ello, existen numerosos antecedentes de superposición de zonas geográficas en DD.OO., incluso de toda una D.O., y son los viticultores quienes deciden cada campaña bajo qué paraguas van a elaborar y embotellar sus vinos (según la calidad de sus uvas y tipo de cosecha): vinos de mesa, vinos con indicación de variedad y/o añada, Vinos de Pago, etc…y son los propios viticultores, insistimos, los que eligen bajo qué figura quieren trabajar. Sirva como ejemplo: denominaciones como D.O. Duoro, que comparte la misma zona geográfica con la D.O. Vinhos do Porto; D.O. Sauternes, D.O. Graves, D.O. Burdeos, D.O. La Mancha, D.O. Cigales, así como D.O.P. Utiel-Requena, en la que conviven D.O.P. Cava, además de cuatro DD.OO. de Vino de Pago.

Desde la D.O.P. Valencia seguimos apostando por la defensa de los intereses de los viticultores y luchando por mantener esa libertad para elegir, y consideramos que es una responsabilidad de todos los organismos que los representan, continuar preservando este derecho para decidir cómo quieren comercializar sus vinos.

Los vinos jóvenes de la añada 2018, a examen el 29 de mayo en los Premios Baco

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Premios Baco. (photo: Daniel Ubeda)

Premios Baco.

El 29 de mayo es la fecha escogida por la Unión Española de Catadores (UEC) para una cita imprescindible en la España vinícola: los Premios Baco, la cata-concurso que reconoce los mejores vinos jóvenes de España. La añada 2018, a examen.

Se trata del trigésimo tercer cumpleaños de los Premios Baco, la prueba más sólida de la consistencia de una iniciativa cuyo objetivo es ofrecer un escaparate promocional a las elaboraciones más jóvenes, en este caso las nacidas en nuestras latitudes vinícolas fruto de la vendimia 2018.

Vinos blancos, rosados y tintos, pero también dulces y espumosos, elaborados o no en contacto con madera, todos eso sí nacidos en la cosecha 2018, serán evaluados un año más por un panel de profesionales compuesto en exclusiva por miembros de la UEC. Sumilleres, periodistas especializados, enólogos y responsables de compras, cuyo independiente y objetivo juicio avalará el medallero de los Premios Baco: Grandes Bacos de Oro, Bacos de Oro y Bacos de Plata que reconocerán la excelencia de nuestras mejores etiquetas de la añada 2018.

Y si los Premios Baco ya tienen fecha, el Salón de los Mejores Vinos Jóvenes de España también. Alicante el día 17 de junio y Madrid el 26 de junio acogerán sendas presentaciones de las bodegas galardonadas en los Premios Baco cosecha 2018. Dos escenarios de excepción para mostrar a entusiastas y profesionales el exigente y atractivo palmarés de este certamen de calidad, el más longevo del calendario nacional.

Más información en www.premiosbaco.es, info@uec.es y en el teléfono 914 293 477.

Premios Cofradía del Vino Reino de la Monastrell 2019

 Publicado el por Vicent Escamilla (colaborador)

 (photo: )

El pasado 22 de marzo, el Centro de Cualificación Turística (CCT) de Murcia fue el escenario de la cata de los Premios de la Cofradía del Vino Reino de la Monastrell, convocado por la Cofradía y con asistencia de la Estación Enológica del Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Alimentario (Imida). Este certamen cuenta con el reconocimiento del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España (MAPA), y participa en la promoción Alimentos de España.

Un panel de 18 expertos catadores evaluó más de medio centenar de muestras de vinos con presencia, en al menos un 50% de su coupage, de la variedad Monastrell. Un certamen que, desde su primera edición en 2001, estimula la producción de los vinos de calidad de la variedad Monastrell y propicia su difusión entre los consumidores.

El concurso se desarrolló mediante estricta cata a ciegas, bajo la presidencia de Fernando Riquelme y la dirección de Adrián Martínez Cutillas, donde los catadores estuvimos magníficamente atendidos por los estudiantes del CCT. Tras las catas, las votaciones del jurado conformaron un palmarés (ver adjunto) que destacó a 15 vinos (nueve oros y seis medallas de plata), repartidos entre las DD.OO. Alicante (cinco oros y tres platas) y Jumilla (cuatro oros y tres platas).

Premios Cofradía del Vino Reino de la Monastrell 2019

Rosados

Medalla de Plata Alceño Rosado 2018 Bodegas Alceño - DOP Jumilla

Tintos añadas 2016 y 2017, elaborados sin madera

Medalla de Oro Honoro Vera Organic 2017 Bodegas Juan Gil DOP Jumilla

Medalla de Plata Ramón Izquierdo Ecológico 2017 Izquierdo Viñedos y Bodegas, S.L. DOP Jumilla

Tintos, añadas 2016 y 2017, elaborados con madera

Medalla de Oro Embaucador 2017 Santa Catalina del Mañan DOP Alicante

Medalla de Oro Laudum XII Plus 2018 Bodegas BOCOPA DOP Alicante

Medalla de Oro Alceño 4, 2017 Bodegas Alceño DOP Jumilla

Medalla de Plata Laudum Roble 2018 Bodegas BOCOPA - DOP Alicante

Tintos, añadas anteriores a 2016

Medalla de Oro Alceño Selección 2015 Bodegas Alceño - DOP Jumilla

Medalla de Oro Alceño 12 Monastrell 2016 Bodegas Alceño - DOP Jumilla

Medalla de Oro Casa Jimenez Crianza 2015Bodega Coop de La Algueña DOP Alicante

Medalla de Plata Éxodo Autor 2015 Bodegas Delampa DOP Jumilla

Medalla de Plata Vivanza Elite 2016 Domus Agrícola, S.L. DOP Alicante

Vinos Espumosos

Medalla de Plata Marina Espumante Rosado Bodegas BOCOPA DOP Alicante

Vinos Dulces

Medalla de Oro Laudum Dulce Negra Bodegas BOCOPA - DOP Alicante

Vinos con envejecimiento oxidativo

Medalla de Oro Fondillón 1980 Bodega Coop. de Algueña - DOP Alicante

 

Más información en: www.cofradiamonastrell.org

Determinación de residuos de fungicidas en vinos españoles mediante inmunoensayo

 Publicado el por Francesc A. Esteve Turrillas (colaborador), Consuelo Agulló (colaborador), Antonio Abad Somovilla (colaborador), Josep V. Mercader (colaborador), Antonio Abad Fuentes (colaborador)

Artículo con gráficos en PDF adjunto.

La utilización de fungicidas para combatir las enfermedades que afectan a la vid es una práctica ampliamente extendida que contribuye a paliar las graves pérdidas económicas que las infecciones fúngicas ocasionan al sector. La contrapartida de estos tratamientos es la presencia de residuos de estos compuestos en la uva cuando entra en bodega, en ocasiones a concentraciones elevadas. Algunos de los fungicidas más ampliamente utilizados, y muy particularmente los que se han introducido en las prácticas agrícolas de forma más reciente, muestran una elevada tasa de transferencia durante el proceso de vinificación; es decir, los residuos de estos compuestos presentes en el fruto en el momento de la vendimia se transfieren al mosto y de éste pasan al vino en mayor o menor medida (González-Rodríguez et al., 2011; Pazzirota et al., 2013).

La relevancia de este fenómeno de transferencia depende del proceso de vinificación empleado y de las características fisicoquímicas del fungicida (Keikotlhaile et al., 2010, Regueiro et al., 2015), siendo cuantitativamente importante en el caso de fungicidas de nueva generación, como azoxystrobin, boscalid, cyprodinil, fenhexamid y pyrimethanil, los cuales constituyen herramientas químicas muy eficaces para la prevención y tratamiento de diversas plagas de la vid, tales como las causadas por Botrytis cinerea, Plasmopara viticola y Uncinula necator (Tabla 1).

Estudios recientes ponen de manifiesto la incidencia de residuos de fungicidas en vinos elaborados en diferentes países europeos, como España (Fontana et al., 2011), Francia (Humbert & Bonneff, 2013), Moldavia (Duca et al., 2012), o Eslovenia (Cus et al., 2010, Cus et al., 2013). Otros estudios demuestran que se trata de un hecho global que afecta a vinos de todo el mundo, y que en el grado de incidencia influyen factores tanto climatológicos como relacionados con el proceso de vinificación, así como con el tipo de fungicidas utilizados (Pesticide Action Network Europe, 2008; Esteve-Turrillas et al., 2016).

Reducción del grado alcohólico de los vinos manteniendo sus propiedades sensoriales

 Publicado el por SeVi (colaborador)

 (photo: )

La combinación del uso de levaduras seleccionadas, la aireación del mosto en las primeras etapas de fermentación y el control de factores ambientales (temperatura, aporte de nitrógeno, etc.) logra reducir el alcohol presente en el vino hasta 3 y 4 grados en laboratorio (y entre 1 y 2 grados en escala piloto) sin disminuir sus propiedades sensoriales.

Esta propuesta es fruto de los estudios del Grupo de Investigación ‘MicroWine’ del Instituto de Ciencias de la Vid y del Vino (ICVV: Gobierno de La Rioja, CSIC, UR) y la tesis de Alda João Sousa Rodrigues por la Universidad de La Rioja.

Alda João Sousa Rodrigues ha obtenido el grado de doctora por la Universidad de La Rioja con la tesis titulada ‘Características fisiológicas de Saccharomyces cerevisiae y especies de levaduras enológicas alternativas en relación con la reducción del contenido alcohólico del vino’, por la que ha logrado la calificación de sobresaliente ‘cum laude’ con mención internacional.

Dirigida por Ramón González García y María Pilar Morales Calvo, investigadores del Grupo de Investigación ‘MicroWine’ del Instituto de Ciencias de la Vid y del Vino, la tesis se ha desarrollado en el marco del programa de Doctorado Ciencias Biomédicas y Biotecnológicas del Departamento de Agricultura y Alimentación de la Universidad de La Rioja; y con un contrato del Ministerio de Economía y Empresa (MINECO).

Vinos con menor grado alcohólico

La obtención de vinos con menor contenido alcohólico es una demanda creciente del mercado, tanto por consideraciones de salud y seguridad vial, como por las políticas de impuestos sobre bebidas alcohólicas de algunos países importadores.

Esta tendencia choca con el progresivo aumento de grado de los caldos que se está produciendo en los países de clima cálido (derivado del mayor contenido en azúcares de las uvas en el momento de la vendimia).

Un problema relacionado, principalmente, con el cambio climático global, pero también con la variación en las preferencias de los consumidores hacia vinos con mayor cuerpo y potencial aromático.

El Grupo de Investigación ‘MicroWine’, liderado por Pilar Morales y Ramón González, ha identificado la ‘aerobiosis’ (aireación o presencia de oxígeno en contacto con el mosto) como la vía metabólica más prometedora para desviar el flujo de carbono de la producción de etanol: al airear el mosto para que incorpore oxígeno las levaduras no-Saccharomyces pueden ‘respirar’, consiguiendo que parte de los azúcares se consuman por esta vía y no puedan ser fermentados ni producir alcohol.

Esta técnica, por sí sola, presenta un gran inconveniente: la presencia de oxígeno incrementa la producción de ácido acético por parte de la levadura Saccharomyces cerevisiae (la más empleada en fermentación) y algunas otras levaduras.

Para solucionarlo, la doctora por la Universidad de La Rioja Alda João Sousa Rodrigues ha identificado tres genes de S. cerevisiae cuya eliminación reduce significativamente la producción de ácido acético en presencia de oxígeno.

Para la identificación de estos genes, la doctora Alda João ha empleado técnicas de biología computacional (análisis de modelos predictivos) e ingeniería genética. Este conocimiento permite el diseño de estrategias naturales de mejora genética, como la evolución dirigida, no basadas en ingeniería genética, para obtener levaduras con mejores características para este proceso.

A estas estrategias (aireación, selección y mejora de levaduras Saccharomyces y no-Saccharomyces) se añade el control de otros factores ambientales, como la temperatura (que puede afectar a determinadas cepas) y el aporte de nutrición nitrogenada. Combinando estas técnicas los investigadores han logrado la reducción del grado alcohólico en unos 3 ó 4 grados, en condiciones de laboratorio (y en 1 ó 2 grados a escala piloto).