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El Gobierno apela al consenso en la futura ley contra el consumo de alcohol por menores

 Publicado el por Efe (colaborador)

El consenso con la industria productora será "el motor de las negociaciones" del Gobierno para conseguir que se apruebe una ley contra el consumo de alcohol entre los menores de edad, que "concite el acuerdo de todo el sector y de las entidades vinculadas".

La secretaria de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, Susana Camarero, y el subsecretario del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Jaime Haddad, así como representantes del sector, se han reunido recientemente para avanzar en los trabajos, ha informado el departamento que dirige Ana Mato.

Se trata de ultimar un texto normativo desde el que atajar el consumo de alcohol especialmente entre los 14 y los 16 años, ya que la edad en que los menores empiezan a probar bebidas alcohólicas ha descendido hasta los 13,9, según la última encuesta ESTUDES a población escolar publicada por la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas.

Los representantes de Sanidad y Agricultura han dejado claro tras la reunión que el "consenso" con la industria productora debe regir la elaboración de esta normativa, según ha informado el departamento que dirige Ana Mato.

De acuerdo con las cifras que maneja el Ministerio de Sanidad, un 52 % de los chicos y chicas de 16 años reconoce haberse emborrachado al menos una vez durante el último año. El porcentaje se sitúa en el 40 % en los adolescentes de 15.

Pero, además, un 62 % de la población entre los 14 y los 18 años afirma haber hecho "botellón" al menos en una ocasión en el último año.

Por todo ello, los dirigentes del Gobierno se seguirán entrevistando con el sector para pactar una norma que ayude a frenar la tendencia al alza de este fenómeno.

Rechazo de los productores a la inmovilización de vino blanco propuesta por el Magrama para gestionar el excedente

 Publicado el por SeVi (colaborador)

Reunión de Fernando Miranda con el sector. El Magrama volverá a citar al sector el miércoles. (photo:                                 )

Reunión de Fernando Miranda con el sector. El Magrama volverá a citar al sector el miércoles.

El director general de Producciones y Mercado Agrarios del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Fernando Miranda, se reunió el pasado 7 de julio con representantes del sector vitivinícola para analizar alternativas a la gestión de sus excedentes. Miranda planteó diversas alternativas, indicando que, en esta búsqueda de soluciones, “en ningún caso se adoptarán medidas de forma unilateral sin el apoyo del sector”.

Para ello se ha analizado la propuesta avanzada por SeVi, que supondría bloquear entre 3,5 y 4 millones de hectólitros de vino blanco sin indicación geográfica, durante seis meses, en aquellas regiones donde la producción haya sido muy elevada. Un bloqueo que deberían realizar aquellos elaboradores con rendimientos muy altos en la campaña, y elevadas existencias a fecha 31 de julio.

El Magrama, según se desprende del comunicado emitido tras la reunión, también se ha planteado la posibilidad de inmovilizar vino tinto.

No obstante, estas opciones no han contado con el apoyo del sector, por considerar que así no se resolvería el problema de excedentes y de capacidad. 

En este sentido, Alejandro García-Gasco (COAG), presidente del Comité Consultivo sobre Vino de la Unión Europea, explicó que este almacenamiento temporal, aunque mejorara “puntualmente la situación”, tarde o temprano tendría un impacto negativo sobre el mercado cuando el producto inmovilizado se desbloqueara.

Por tanto, el sector primario ha vuelto a reiterar su petición al Magrama de que arbitre una destilación extraordinaria de crisis para la retirada permanente de stocks y reactivar así el mercado.

Está previsto que Magrama y sector se vuelvan a reunir este miércoles.

Preguntado si el sector estaría dispuesto a sufragar de su propio bolsillo el coste de la retirada de estos stocks (en el caso de una destilación extraordinaria o de crisis propiamente dicha, es el Ministerio quien corre a cargo con la factura), García Gasco ha concretado que los productores tendrían que discutir esta posibilidad, contando con la opinión de los destiladores.

También tendrá que estudiar el sector si emprende otras medidas como la vendimia en verde para recortar la próxima producción de uva, una posibilidad opcional que recoge el nuevo Programa Nacional de Apoyo al vino (sufragaría la mitad del gasto de eliminación). Pero, claro, habría que ver de qué otras medidas se detrae presupuesto.

Otras alternativas
Desde el Ministerio se han brindado otras alternativas, que contemplan el uso de la destilación para dar salida a las existencias que se consideren excedentarias. Esa destilación se realizaría en el marco del establecimiento de una norma de comercialización y por tanto sin ayudas.

Otra vez no, por favor

 Publicado el por Salvador Manjón (colaborador)

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Hace apenas una semana nos felicitábamos por la gran madurez que estaba mostrando el sector en dos asuntos de vital transcendencia para su futuro a corto y medio plazo y que, al fin y al cabo, debían suponer dos herramientas básicas con las que ir posicionándolo en el camino de la competitividad en la que la nueva reglamentación comunitaria lo ha situado.

La eliminación de cualquier medida de intervención y la adecuación de las empresas que conforman el sector a un mercado altamente competitivo, y en el que la calidad ha pasado de ser una cualidad, a convertirse en un requisito mínimo con el que poder acceder a vender tus elaborados con el suficiente valor añadido para hacer rentable el negocio; nos ha llevado, no sin reiteradas llamadas de atención por parte de los organismos comunitarios, a darnos cuenta de que ya no contamos con puertas a las que llamar para que nos resuelvan nuestros problemas. Y que solo nosotros deberemos implantarnos aquellas organizaciones y medidas con las que organizar un sector claramente distanciado de un mercado y unos consumidores que han evolucionado y con los que no hemos sabido ir al unísono.

Elegir el camino

 Publicado el por Salvador Manjón (colaborador)

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Superada la primera embestida de la destilación, cuyas reacciones todavía se siguen sucediendo, y todo apunta que así seguirá siendo conforme se vayan conociendo los términos concretos bajo los que se vaya a desarrollar, es interesante centrar la mirada en aquellos otros puntos del acuerdo alcanzado que, sin concretar mucho tampoco, suponen un verdadero paso adelante del sector hacia la unidad y la posibilidad (todavía muy lejana) de contar con un Plan de Desarrollo que ponga cierta cordura a situaciones de precios y producción que no tienen sentido.

Sabemos que la cosecha 2013/14 ha sido históricamente alta, la más voluminosa nunca antes alcanzada en nuestro país. También sabemos que esta situación de volúmenes elevados tiene su origen, en buena medida, en la reestructuración a la que se ha sometido nuestro viñedo, con el arranque de hectáreas poco productivas y la sustitución por plantaciones de altísimos rendimientos. Y aunque en la concreción de cuánto de esta producción está en el viñedo y cuánto en la climatología puede haber discrepancias, todos coinciden en que cosechas de cuarenta y cinco millones de hectolitros están garantizadas, y picos por encima de los cincuenta y cinco también.

Un sector maduro y responsable

 Publicado el por Salvador Manjón (colaborador)

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Conocidos los términos en los que se ha aprobado la destilación con fines industriales (bioetanol), mediante la cual serán retirados del mercado un volumen de hectólitros suficiente (máximo 4 millones) para mejorar y estabilizar su funcionamiento, solo cabe felicitarnos y confiar en que la medida, y su calendario de aplicación, den los resultados esperados.

De las características de la medida, su puesta en funcionamiento y aquellas otras actuaciones que contempla el acuerdo que ha alcanzado el sector y el Ministerio, y de la que encontrarán bastante detalle en nuestro medio, lo primero que se puede decir es que se trata de una retirada del mercado de una producción que nunca debería haber llegado a él. No por una cuestión de que la producción esté muy por encima de nuestras actuales posibilidades de colocación, que también, sino porque, claramente, su calidad no resulta aceptable.